Languidez · Unidad 9 de 16
Unidad 9 · EL OBRERO
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
EL OBRERO
nujER al fin y de mi pobre siglo, Bien arropada bajo pieles caras Iba por la ciudad, cuando un obrero Me arrojó, como piedras, sus palabras.
Me volví a él ; sobre su hombro puse
La mano mía: dulce la mirada,
Y la voz dulce, dije lentamente :
— ¿Por qué esa frase a mí? Yo soy tu hermana.
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Era fuerte el obrero, y por su boca Que se hubo puesto sin quererlo, blanda, Como una flor que vence las espinas Asomó, dulce y tímida, su alma.
La gente que pasaba por las calles Nos vio a los dos las manos enlazadas En un solo perdón, en runa sola Como infinita comprensión humana.
LA MIRADA
A ANANA, bajo el peso de los años, Las buenas gentes me verán pasar. Mas bajo el paño oscuro y la piel mate Algo del muerto fuego asomará.
Y oiré decir: ¿quién es esa que ahora Pasa? Y alguna voz contestará: — Allá en sus buenos tiempos, algo loca Hacia versos. Hace mucho ya.
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Y yo tendré mi cabellera blanca, Los ojos limpios, y en mi boca habrá Una gran placidez y mi sonrisa Oyendo aquello no se apagará.
Seguiré mi camino lentamente.
Mi mirada a los ojos mirará.
Irá muy hondo la mirada mía,
Y alguien, en el montón, comprenderá^
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¡AY!
AI alma es como un mundo, me decía el que amaba; Mi alma es como un mundo, no se puede mezclar. Los mundos son redondos y los cuerpos redondos, ' Solamente en un punto se pueden encontrar.
'Pronunció las palabras y están en mis oidos Y por mucho que viva no las podré olvidar : Mi alma es como un mundo, me decía el que amaba, Mi alma es como un mundo: no se puede mezclar!
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VAN PASANDO MUJERES...
CADA día que pasa, más dueña de mí misma, Sobre mi misma cierro mi morada interior ; En medio de los seres la soledad me abisma. Ya ni domino esclavos, ni tolero señor.
Ahora van pasando mujeres a mi lado Cuyos ojos trascienden la divina ilusión, El fácil paso llevan de un cuerpo aligerado: Se ve que poco o nada les pesa el corazón.
Igunas tienen ojos azules e inocentes; :\n soñando embriagadas, los pasos al azar ; g La claridad del cielo se aposenta en sus frentes Y como son muy finas se las oye soñar.
)nrío a su belleza, tiemblo por sus ensueños, ¡\\ fino tul de su alma ¿quién lo recogerá? Son pequeñas criaturas, mañana tendrán dueños, Y ella pedirá flores ... y él no comprenderá .
•s llevo una ventaja que place a mi conciencia )S sueños que ellas tejen no los supe tejer, en manos ignorantes no perdí mi inocencia. )mo nunca la tuve, no la pude perder.
icí yo sin blancura; pequeña todavía 1 pequeño cerebro se puso a combinar ; lenta mi pobre madre que, como comprendía " aprendí nuiy tcm|)rano la ciencia de llorar.
Y el llanto fué la llama que secó mi blancura En las raíces mismas del árbol sin brotar,
Y el alma está candente de aquella quemadura. ¡Hierro al rojo mi vida! ¿Cómo pude durar?
Alma mía, la sola: tu limpieza, escondida Con orgullo sombrío, nadie la arrullará; Si en música divina fuera el alma adormida. El alma, comprendiendo, no despertara ya.
Tengo sueños mujeres, tengo un sueño profundo. Oh humanos, en puntillas el paso deslizad; Mi corazón susurra : me haga silencio el mundo Y mi alma musita fatigada : callad ! . . .
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