Logica · Unidad 2 de 49

INTRODUCCION. — parte 2

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[6] Algunos distinguen la Lógica propiamente tal de la Dialéctica. Ni Platon, ni Aristóteles usaron de la voz _Lógica_, tomada como nombre substantivo: alguna vez se encuentra en ellos como adjetivo; pero sí usaron de la voz _Dialéctica_. Introdúxose la voz _Lógica_, como significativa de una Ciencia particular, por los Griegos posteriores, y la adoptaron los Autores Latinos, por donde se ha hecho tan general su uso, que es indispensable valernos de ella. Entiéndese, pues, por _Lógica_ el Arte que enseña los preceptos de raciocinar, y por _Dialéctica_ el Arte de disputar con raciocinios probables. Diferéncianse estas dos cosas como el todo y la parte, pues la Lógica es el _todo_, que incluye toda suerte de raciocinios, y la Dialéctica es una _parte_ de ella, en quanto se ocupa en los sylogismos disputables. Tambien se suele dividir la Lógica en _docente_ y _utente_. Llámase _docente_ la que enseña y establece los preceptos; y _utente_ la que los pone en práctica. En la realidad nadie puede ser científico en ninguna profesion sin la Lógica _utente_, ó lo que es lo mismo, sin poner en exercicio las reglas de esta Arte; porque exceptuando las verdades primitivas, en lo demas ninguno se puede dar por asegurado de la verdad sin la Lógica. El modo como se ha de usar en las demas Artes no es dándolas principios, porque eso es propio de cada Facultad, sino reduciendo las verdades, que se descubren, á nociones universales, divisiones, y difiniciones, con las quales se puedan formar silogismos demonstrativos en las verdades descubiertas, y probables en las que todavía no constan del todo. Pondré un exemplo en la Física, y de allí se podrá trasladar á las demas Ciencias. En los cuerpos físicos observamos por la aplicacion de los sentidos, que hay una cosa comun que llamamos _materia_: hay otra que de nuevo sobreviene y caracteriza la cosa, la qual llaman _forma_: á estas acompañan ciertas maneras de sér, que hacen impresion transitoria en nuestros sentidos, como que unas veces estan en la materia y forma, y otras veces se desaparecen, como el calor, frio, blanco, negro, &c. á las quales llaman _qualidades_, porque por ellas se califican las cosas. Tambien se observa, que los cuerpos compuestos de estas tres cosas, materia, forma y qualidades, encierran en sí una facultad, virtud, ó potencia de obrar, con la qual producen las operaciones que les son propias, entre las quales se cuenta el movimiento especial y determinado con que cada uno de ellos las exercita, y á esta potencia llaman _naturaleza_. Lo que en esto sucede lo conoce el entendimiento por observacion, no por Lógica. Quando por repetidas observaciones se ha llegado á formar aquel seguro conocimiento que se tiene de las cosas, al qual llaman experiencia, entra la Lógica formando máxîmas universales y particulares, para que por ellas se puedan sujetar las verdades adquiridas por observacion al exâmen de los raciocinios. Forma, pues la nocion general: _todo cuerpo físico consta de materia y forma; toda qualidad se puede recibir y separar de los cuerpos: en todos los cuerpos hay una fuerza de obrar, que es su naturaleza_. De estos principios generales se desciende á los particulares, exâminando por la observacion ante todas cosas, qual es la materia y forma de cada cuerpo, qué qualidades le son propias, mas arrimadas ó advenedizas, con qué leyes, orden, tiempos, y ocasiones obra la naturaleza de cada uno; y asegurado de esto el entendimiento por la experiencia, coloca con la Lógica en clases los cuerpos, y así los divide y separa sin equivocarlos. Como todas las cosas tienen atributos comunes con que se parecen unas á otras, y particulares con que se distinguen, la Lógica juntando en una nocion los comunes forma el _género_, y conociendo los que son especiales hace la _diferencia_. De este modo forma las difiniciones para que se sepa su esencia, reconoce sus qualidades comunes, distinguiéndolas de las _singulares_, todo con el fin de asegurarse de la verdad, y poder llegar á la demonstracion. He dicho de las _singulares_, porque en cada cuerpo hay una individual particularidad (los Griegos la llamaban _Idiosincrasia_) que está sujeta á la observacion, y por ella la llegamos á entender, mas no á la Lógica, ni se puede demonstrar; y por eso se dice bien, que de los singulares no hay Ciencia. La particular virtud que tienen las cantáridas de irse á la vexiga: la de la tarántula de hacer baylar: la de algunos hombres á quienes el gusto del melon hace vomitar, y otras muchas cosas á este modo, son singularidades, que alcanza la observacion, y ninguna Lógica puede reducir á reglas. Los que leyendo á Aristóteles en sí mismo, vean el artificio con que en su Física usa de la Lógica, no lo aprobarán todo; pero tampoco reprobarán, como suele hacerse con poco conocimiento, la admirable perspicacia de este Filósofo en las cosas físicas. Todo esto se trata con extension en lo interior de esta Obra: aquí se propone solo lo que es conducente á preparar el ánimo del Lector para entender con mas facilidad lo que en ella se enseña.

[7] Resta ahora para el entero conocimiento de lo que escribimos en esta Lógica dar una breve noticia de la Lógica antigua y moderna, y mostrar la utilidad que se puede sacar de los Autores principales que las han tratado. Los Griegos, como fundadores de esta Arte conviene leerlos, aunque con la reserva de no dexarse impresionar de sus máxîmas; porque hablando en general es certísimo, ni lo puede negar ninguno que se entere de ellas, que entre algunas cosas muy buenas mezclaron muchas otras vanísimas. Son pocos los escritos Lógicos que han quedado de los Griegos antiguos: las mas de las noticias las tenemos por Diógenes Laercio, Sexto Empírico, y Plutarco, que siendo muy inferiores en el tiempo, no nos dexan del todo asegurados de la doctrina de aquellos Filósofos. Los que leyendo una cosa en estos Griegos, ó en los Autores Latinos mas calificados, como Ciceron, Lucrecio, &c. se la creen por sola la autoridad de estos insignes Escritores, ó son preocupados ó poco Lógicos. De Platon y Aristóteles nos han quedado bastantes escritos para poder formar concepto de su Filosofía. Platon no escribió de propósito de la Lógica, dando preceptos de ella, solo sí habla de la Dialéctica, y en algunas ocasiones culpa á los que abusan de ella, como se vé en su Diálogo [Griego: _Sophista_] _Sophista_, y en el _Protágoras_, y en el _Euthydemus_. Aristóteles no solo trató de propósito de la Lógica en los libros que arriba hemos propuesto, sino que si se juntan sus reglas y preceptos con los fragmentos de los Estoicos y otros Griegos, que por el general consentimiento de sus discípulos sabemos que fueron de ellos, me atrevo á asegurar que, en tanto como quieren lucir los modernos de siglo y medio á esta parte, no se halla en ellos una sola máxîma propia de la Lógica, que no se encuentre ya en los antiguos. Los Romanos despues que dieron entrada á los Griegos y con ellos á las Artes, cultivaron mucho la Retórica, Historia, Poesía; mas no la Lógica, ni la Física, ni otras partes de la Filosofía. La Éthica en quanto conducía á la formacion de las Leyes para su gobierno, y la policía para su bien estar, tambien la cultivaron bastante; pero de los demas estudios Filosóficos no se cuidaron mucho. Aun los Escritores del siglo de Augusto (que llaman siglo de oro) si bien se miran, son pocos los asuntos filosóficos que mezclan en sus Obras. Lucrecio, que escribió de propósito de Filosofía, escogió el peor de todos los sistemas Griegos que fué el de Epicuro, dorando con la elegancia y pureza de su lenguage las impiedades y errores mas enormes. Conviene tomar á estos Escritores por norma para la Historia, Poesía, Eloqüencia, y estas Artes gramaticales: conviene tambien observar su gobierno y policía para tomar lo que sea bueno, puesto que en estas cosas mezclaron algunas otras que no se deben recibir; pero para la Lógica y demas partes de la Filosofía no son de gran consideracion. En los primeros siglos de la Iglesia conviene distinguir la Lógica de los Gentiles de la de los Christianos: aquellos estaban divididos en varias sectas, de suerte que se volvieron á renovar la de Pytágoras, Platon, Aristóteles, como saben los que estan instruidos en la Historia filosófica: estos hicieron poco caso de la Lógica de los Filósofos, porque siendo su conato el de instruirse á sí y á los demas en las verdades de la Religion Christiana, se cuidaban muy poco de la Filosofía Gentílica, gobernándose por el exemplo del Apostol, que dice, que su doctrina y predicacion no consiste en persuasiones de la humana sabiduría, sino en las luces indefectibles de Dios. Así que los Padres de los primeros siglos fueron Eclécticos, tomando de todos los Filósofos lo que hallaron razonable y á propósito para ilustrar la doctrina revelada; y viendo que los Gentiles para oponerse á los Christianos abusaban de la Lógica de Aristóteles, hicieron tambien contra ella varias invectivas, que recayendo sobre el abuso, estan muy bien fundadas, como lo he mostrado con extension en mi _Discurso de la aplicacion de la Filosofía á los asuntos de Religion_.

[8] Con la entrada de los Bárbaros en estos Reynos, y la destruccion del Imperio Romano, se acabaron en el Occidenta las Lógicas de los Griegos, y tambien se fueron perdiendo las demas Artes, no dominando otra cosa que el espíritu guerrero y la barbarie. En el siglo séptimo (siglo de ficciones por haberse en él entregado muchos á fingir libros de todas clases) por ser muy grande y bien fundada la fama de San Agustin, y haber dicho este Santo Doctor en sus Confesiones, que habia escrito una Dialéctica, no faltó quien tomando su respetable nombre publicase una Dialéctica, la qual domino siglos enteros en los Estudios. Los Padres de San Mauro en la famosa edicion que han hecho de las Obras de San Agustin, han impreso esta Dialéctica en el tomo primero, poniéndola, como lo merece, entre los apócrifos, atribuidos á este Santo Padre. Desde ese tiempo hasta que se fundó la Escuela de París, que fué la madre de todas las otras, se hallaban los Estudios solo en el Clero, porque estaban reducidos á la enseñanza que se daba en algunas Iglesias Catedrales, y en los Monasterios, por donde somos deudores al Clero, y por la mayor parte á los Religiosos, de habernos conservado el estudio de las Artes y Ciencias, así divinas como humanas, en siglos tan obscuros y tan incultos. Despues, siendo tan grande la dominacion de los Moros dedicados al estudio de Aristóteles, entre los quales se señaló el Español Averroes, de quien hemos hecho crítica en el _Discurso del Mecanismo_, por la comunicacion que tenian con los Christianos, fué facil que en general reynase una misma Filosofía. Así que en los Estudios públicos se dió entrada á la Filosofía de Aristóteles. La comunicacion de estudios entre los Christianos y los Árabes es uno de los puntos mas intrincados y mas dignos de averiguarse en la Historia Literaria. En otro escrito pienso aclarar este asunto, segun lo permite la escasez de noticias de aquellos tiempos. A los principios se recibió la Lógica Aristotélica y demas partes de su Filosofía con harta templanza, pues se contentaban con aprender el texto de Aristóteles y el comentario de Averroes. Andando el tiempo se fué viciando la Dialéctica de manera, que la fueron reduciendo á un infinito número de qüestiones pueriles, arbitrarias, y de ninguna substancia sostenidas con el título de sutilezas. PEDRO HISPANO el antiguo, Religioso Dominico, reduxo á compendio los libros Lógicos de Aristóteles, y los intituló _Súmulas_ en el siglo décimotercio. Viciaron esta obra con tantos comentarios impertinentes algunos Escritores de aquel tiempo, que con ser ella reducida, no alcanzaban dos años para instuirse la juventud en la Dialéctica. Esto obligó á otro PEDRO HISPANO mas moderno, Clérigo y Teólogo insigne, á enmendar las Súmulas, cuya obra ilustró con Comentarios muy buenos y muy breves nuestro PEDRO CIRUELO, natural de Daròca y Canónigo de Salamanca, uno de los hombres mas bien instruidos en todo género de buenas letras, que tuvo el siglo décimosexto. Estas Súmulas con el Comentario de Ciruelo, son excelentes, y por ellas puede qualquiera instruirse en lo principal de la Lógica de Aristóteles, y entender muy bien el texto de este Filósofo. Nada de esto bastó para contener la sofistería de los Dialécticos de las Escuelas, pues cada dia iba creciendo con nuevas cavilaciones. Los _Quodlibetos_, el _incipit desinit_, el argumento de _asinus super ab asino_, y otras monstruosidades de los siglos trece y catorce, junto con las escandalosas reyertas de los Realistas y Nominales, volvieron de todo punto despreciable la Lógica Escolástica. Por los años de 1315 floreció el famoso FRANCISCO MAYRÓ, Religioso Franciscano, discípulo de Escoto, y, segun la costumbre de aquellos tiempos de poner títulos pomposos á los literatos insignes, conocido con el nombre de _Doctor iluminado_. Este introduxo en las Escuelas de París la costumbre, que aun hoy se mantiene en todas partes, de defender conclusiones públicas. Poníase los Viernes de cada semana en el Verano, desde salir el Sol hasta ponerse, en un lugar público, dispuesto á responder á quantos argumentos quisiesen hacerle los concurrentes, sin comer, ni beber, ni descansar en todo el dia. Este estilo, que tenia mucho de bárbaro, y de que han quedado siglos enteros vestigios harto claros en algunas Universidades, agradó á las gentes de aquel tiempo, hechas á oír disputar sin término, y sofisticar sin límites. Es increible quánto se acrecentó con esto la contienda entre los Dialécticos, quántas qüestiones vanas se aumentaron, quánto se corrompió la Lógica. No es esto condenar el estilo de defender conclusiones públicas, porque el método de las Escuelas de disputar en forma sylogística no lo tenemos por malo, como se prueba en esta Obra tratando del _método_, sino dar á entender, que se han introducido con este motivo abusos intolerables en el método Escolástico, que purificado y libre de los excesos, es muy á propósito para el exâmen de la verdad. Así que conviene distinguir en las Escuelas las materias que se tratan, del método de disputar. Entre las materias es cierto que se tratan cosas vanísimas y asuntos aereos mezclados con otros que pueden ser útiles, porque no todo lo de las Escuelas es malo: el método, como hemos dicho, si se guardan las reglas que sobre él hemos puesto en esta Lógica, le tenemos por él mas acomodado al adelantamiento de las Artes y Ciencias. En los siglos décimoquinto y décimosexto con la renovacion de las letras parece que habian de mejorarse estos Estudios; mas no fué así, porque en tiempo de Luis Vives estaban muy dominantes estas inepcias, como se ve en la grandísima impugnacion que hizo de ellas en sus libros _de las Causas de la corrupcion de las Artes_. Nuestro Cano dice: "¿Quién habrá que pueda tolerar las disputas de los universales, de la analogía de los nombres, de lo primero que se conoce, del principio de individuacion (así lo intitula), de la distincion entre la quantidad y la cosa en que se halla, de lo máxîmo y mínimo, de la intension y remision, de las proporciones y grados, y de otras seiscientas á este modo, que yo sin ser de ingenio muy tardo, con haber gastado no poco tiempo y diligencia en entenderlas, no las he podido comprehender? Estaría corrido de decir que no lo entiendo, si lo entendieran aquellos mismos que tratan de estas cosas[a]." Todavía en los tiempos siguientes se aumentaron las qüestiones Escolásticas en tanto número, que si Cano las volviera á ver habia de quedarse atónito. Hanse formado despues dos partidos tan opuestos entre sí, que basta que en qualquiera qüestion afirme el uno una cosa para que la niegue el otro; y así se ve que no han dexado nada estable, ni hay cosa ninguna que no la hayan reducido á qüestiones de partido puramente contenciosas é interminables.

[Nota a: Cano _de Loc. Theol. lib. 9. cap. 7. pag. 297. edicion de Salamanca_.]

[9] Estos desórdenes de la Filosofía Escolástica han traido la mudanza que en los Estudios Filosóficos han hecho los modernos. Como hoy estan en tanto séquito sus Lógicas, es preciso manifestar aquí el valor de ellas, y para esto es necesario sentar primero dos cosas: la una, qué adelantamientos han hecho en la Lógica (el exâminar esto en las demas partes de la Filosofía se reserva para otra obra): la otra, que muchos de los Lógicos modernos trasladan á la Religion las imperfecciones de la Lógica Escolástica, y á veces toman de ahí motivo para hacer desprecio de las cosas mas sagradas sin considerar que la Religion Christiana tiene sus principios y verdades fundamentales independientes de toda Lógica, y que esta, aun siendo la mejor, solo puede servir para ilustrar el entendimiento enseñándole á cautivarse en obsequio de la Fe. Para esto segundo he compuesto el Discurso que va al fin de esta Lógica: aquí voy á descubrir quánto pueden aprovechar las Lógicas de los modernos. Para mayor claridad conviene entre estos distinguir los principales Autores, que entre los mismos modernos se tienen por originales, de los que no han hecho otra cosa en la substancia que seguir las pisadas de estos. Entre los primeros contamos á Bacon de Verulamio, Cartesio, Gasendo, Mallebranche, y Lock. En los segundos entran el _Arte de pensar_, L'Clerc, Wolfio, Purchot, Corsino, Brixîa, el Genuense, Vernei, y otros de esta clase. Antes de hablar de los fundadores del Modernismo prevengo, que yo los miro como Escritores dignos de respeto y merecedores de que se guarde con ellos la cortesía que deseaba Quintiliano quando dixo _de tantis viris modestè pronuntiandum_[a]; pero habiendo sido hombres expuestos á defectos é imperfecciones, hay lugar tratándose del exámen de la verdad, en cuya posesion tiene tanto interes el género humano, como que es heredamiento que le viene del Cielo, para averiguar la realidad y solidéz de sus máxîmas, á fin de aprovecharnos de las bien fundadas, y desechar las que no lo estuviesen. Así que, dexando en su valor las personas, hablarémos con libertad de sus opiniones.

[Nota a: Quinct. _Inst. Orat. lib. 10. c. 1. t. 2. p. 885. edic. de Leyden de 1720._]