Logica · Unidad 3 de 49
INTRODUCCION. — parte 3
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[10] FRANCISCO BACON, Conde de Verulamio, gran Chancillér de Inglaterra, á los principios del siglo decimoséptimo se manifestó al público como reformador de la Filosofía. Publicó muchas Obras, entre las quales son dos las mas señaladas, es á saber: los nueve libros _de la Dignidad y aumento de las Ciencias_: y los dos _del Nuevo órgano_. Publicó tambien _la Historia de la vida y de la muerte: la Selva de las Selvas, ó Historia natural_ en diez centurias: un tratado que intitula _Sermones fideles_, ó _interiora rerum_: un libro _de Sapientia veterum: la Historia del Reynado de Henrique Séptimo, Rey de Inglaterra_, y algunas otras cosas de menor consideracion. No se puede negar que en todo el conjunto de estas Obras hay algunas cosas preciosas, y otras muchas que no lo son tanto; pero juntas descubren un ingenio perspicaz, una imaginacion fecunda, un juicio regular con mucho amor á las novedades, y algun espíritu de singularidad. De Lógica no hizo tratado ninguno; solo sí manifestó muchas veces la poca solidéz y firmeza de la Dialéctica de las Escuelas. Del sylogismo dice[a]: _que pudiendo ser util en la Ética, Política, en las Leyes, y aun en la Teología, no aprovecha para las cosas físicas, donde no se ha de convencer con argumentos, sino con obras de la naturaleza_. Por esto aprobó la _induccion_, no la de los comunes Dialécticos, sino la bien correcta y purificada. Mas siendo cierto que toda induccion es un sylogismo encubierto, que facilmente se puede reducir á sylogismo claro, se ha de tener por de poca consideracion esta mudanza. No sé con qué fundamento, quando hace Gasendo enumeracion de las Lógicas antiguas y modernas hasta su tiempo, puso un capítulo de la Lógica de Verulamio, pues la doctrina que allí propone no pertenece á la Lógica, sino á la Física, Metafísica, y otras partes de la Filosofía, de las quales se valía Verulamio, segun los asuntos que trataba. No hay que hacer mencion aquí de este mismo estilo guardado por Vernei, conocido con el nombre de Barbadiño, en la enumeracion de las Lógicas modernas, pues en esto no hizo otra cosa que copiar á Gasendo. En la obra _de Augmentis scientiarum_ muestra los defectos que se cometen en la profesion de las Artes, propone algunos medios para adelantarlas, y manifiesta los estorbos que han tenido las Ciencias para su acrecentamiento. Este mismo asunto habia tratado antes nuestro Español Luis Vives en sus dos tratados _de Causis corruptarum artium_, y _de tradendis disciplinis_, con la diferencia que Vives estuvo íntimamente instruido en todas las partes de la Filosofía y demas Facultades que trata; pero Verulamio no tenia una instruccion tan fundamental, porque confunde los asuntos de una Ciencia con los de otra con mucha freqüencia, haciendo tantas particiones y miembros en ellas, que ademas de no convenirles todas las divisiones, sirven de mucha confusion. Los principales argumentos y pruebas del atraso de las Artes que trae Verulamio, los puso Vives de manera, que si se cotejan estos dos Escritores, se verá que Vives fué el original de Verulamio. En el _Novum organum_, obra que destina Verulamio á los aumentos y perfeccion de la Física, se propone el designio de mostrar, que en el exámen de la naturaleza se ha de proceder por el camino de la observacion, como fundamento de los conocimientos bien reglados, que haciéndolo al contrario, queriendo aplicar las nociones mentales á la naturaleza, se yerra el camino. Esta máxîma certísima, que es el fundamento de su Obra, compuesta de ciento y ochenta y dos Aforismos, se comprueba con varios argumentos, que conspiran á hacer los Físicos experimentales, y apartarlos de los sistemas. ARISTÓTELES, no una vez sola, sino muchas, enseñó esto mismo, porque quería que la experiencia fuese el fundamento del exámen de la naturaleza; pero añadía que este exámen no merece el nombre de ciencia, hasta que las cosas averiguadas por la observacion fuesen reducidas á clases generales por las nociones del entendimiento, con las quales se pudiesen difinir, dividir, y demostrar, á lo qual llamaba _Ciencia_. A la verdad, si bien se mira, el primer método puede hacer físicos empíricos: el segundo racionales. Lo que se debe alabar en Verulamio es, que habiéndose puesto en las Escuelas todo el cuidado en valerse de las nociones mentales para las cosas físicas, mostró que no era este el camino verdadero de adelantar en el estudio de la naturaleza, en el qual no se dará paso seguro, si no va adelante de todo la observacion. Todos alaban mucho la Historia de Henrique séptimo que escribió Verulamio, porque fué Palaciego; experimentó varias fortunas, y penetró los designios de su Corte. No se celebran tanto los demas tratados, porque _la Historia de los Vientos_[b], _la de la vida y la muerte, lo del fluxo y refluxo del mar_, ademas de contener algunas credulidades de cosas mal averiguadas, muestran que no reduxo á la práctica con toda exâctitud los Aforismos de su _Nuevo órgano_. En el tratado que intitula _interiora rerum_ escribió muchas máxîmas de Ética, Política, y Económica, sacando algunas de ellas de MIGUEL DE MONTAÑA, y NICOLAS MAQUIABELO; bien que las adornó con lo que le habia sugerido su propria meditacion. No ha parecido bien á algunos hombres doctos que VERULAMIO quitase de la Física la averiguacion de las causas finales, siendo indubitable que bien comprehendidas aprovechan mucho para entender la naturaleza[c]. Tambien han reparado, que el estilo es obscuro, bien que á esto puede ayudar el que habiendo escrito su Obra en Lengua nativa, se valió de un Preceptor Gramático que la pusiese en Latin. La multitud de vocablos nuevos que introduxo en sus escritos (cosa que primero reprehendió en Aristóteles)[d], tampoco ha agradado á los que desean la perspicuidad. Llamó _Idolos_ á las falacias y preocupaciones del entendimiento, y dividiéndolas en varios géneros las llama _Idola tribus, Idola specus, Idola fori, Idola theatri_, cuyas explicaciones repite en diversos tratados con mucha extension[e]; de donde ha nacido, que Verulamio es uno de aquellos Autores, que todos los alaban, y muy pocos los leen. Entre estas imperfecciones es de celebrar la diligencia y meditacion profunda con que descubrió algunos caminos que se podian tomar para adelantar las Artes, entre los quales es muy acertado el intento de mantener en las letras la antigüedad, procurando unir con ella lo que haya de sólido y bien fundado en los Estudios modernos[f]. Tambien lo es el ánimo que se propuso de no formar sistema alguno; pues dado que tenia por cosa facil renovar los antiguos, ó formar nuevos, con todo se abstuvo por no tenerlo por útil, contentándose con proponer los medios de adquirir la verdad[g]. Si los que se precian de discípulos suyos siguieran tan bellas máxîmas, no fueran con ostentacion de Filósofos los mayores corrompedores de la Filosofía. Finalmente, aunque con la letura de Verulamio no se puede aprender Ciencia ninguna, porque de ninguna trata de propósito, con todo es recomendable por la mucha variedad de observaciones que contiene sobre las Artes; bien que pide para sacar fruto que se lea de espacio y meditando, para poder penetrar en todos los asuntos la mente de este Escritor. Los elogios desmedidos y genéricos que le ha dado Feyjoó[a], me han hecho sospechar que le habria leido poco, pudiéndolos sacar de los Diarios Extrangeros, y otros libritos donde se encuentran. El afecto que tenia Feyjoó á las cosas modernas, y la costumbre de escribir en muchísimos asuntos sin consultar los originales, me han excitado estas sospechas.
[Nota a: _De Augm. scient. lib. 5. cap. 2. p. 124. edic. de Lipsia de_ 1694.]
[Nota b: Véase Morhof. _Polyhist. lib. 2 part. 2. capit. 23. tom. 2. pagin. 381. & capit. 20. tom. 2. pagin. 364._]
[Nota c: Véase Bruckero _Hist. Philos. period. 3. part. 2. lib. 1. cap. 4. tom. 5. pag. 105._]
[Nota d: _De Augm. scient. lib. 3. cap. 4. pag. 79._]
[Nota e: _De Augm. scient. lib. 5. cap. 4. pag. 139 Novum organum, aphor. 52. y sig. pag. 286._]
[Nota f: _De Augm. scient. lib. 3. cap. 4. pag. 79._]
[Nota g: _Novum organum, lib.. 116._]
[Nota h: _Theat. Critic. tom._ 4. _disc_. 7. §. 14.]
[11] Poco tiempo despues de Verulamio empezó á florecer CARTESIO, que es sin disputa el que traxo mayor mudanza que otro ninguno á las cosas de la Filosofía. Era Cartesio Soldado de profesion, su ingenio agudo, penetrante, la imaginacion fecundísima, el ánimo sumamente libre é inclinado á las cosas filosóficas. Si á todas estas dotes hubiera añadido un buen juicio, y una constante aplicacion en instruirse con el estudio, hubiera podido igualarse con los mas aventajados Filósofos de la antigüedad. Sus escritos principales son: las _Meditaciones_, la disertacion del _Método_, el tratado de las _Pasiones_, y los _Principios de la Filosofía._ Como tuvo varios contradictores respondió á algunas objeciones que le hicieron, y escribió Cartas á hombres doctos, en que declaró algunas cosas de las que habia escrito en estos tratados. Como mi instituto aquí no es tratar de propósito de la vida y escritos de los hombres de letras, sino solo poner lo que ha contribuido á las mayores mutaciones que se han hecho en la Lógica, por eso brevemente insinuaré las mudanzas que Cartesio ocasionó en ella y en algunas otras partes de la Filosofía, sacándolo de lo que él mismo dice en sus propias Obras. Es preciso advertir aquí, que no se puede dar un paso seguro en el juicio que se hace de los Autores, si no se tiene presente el caracter del siglo en que vivieron, porque es tanta la influencia que este tiene en los hombres de letras, que arrastra á sus estilos los mayores ingenios. Con dificultad se encuentran hombres tan amantes de la verdad, que por ella desprecien su propia gloria, su estimacion y sus conveniencias; y como estas cosas en cada siglo dependen de cierto rumbo, estilo, y dominacion de estudios que hacen su caracter, de ahí nace que allá se vayan no solo el vulgo de los literatos, sino tambien muchos de los que pueden levantarse en su modo de filosofar mas allá que el comun de ellos. Nuestros Españoles, entre los quales son muy señalados LUIS VIVES, PEDRO CIRUELO, y GASPAR CARDILLO DE VILLALPANDO, mucho antes que VERULAMIO escribieron contra la Filosofía de las Escuelas, mostrando su insubsistencia y poca solidéz. Despues hizo lo mismo Verulamio, cuya doctrina, aunque derivada de nuestras gentes, es la que conmovió los ánimos para desamparar la Filosofía Escolástica, y por varios caminos hallar otra nueva con la regla de no ir á buscarla en los antiguos, los quales por lo comun tenian en gran desprecio. Confundíase entonces la Filosofía de las Escuelas, llamada _Aristotélica_, con la verdadera doctrina de Aristóteles, por donde envolvian las dos cosas en igual desprecio, y dieron los Escritores mas famosos en hablar mal de Aristóteles, creyendo que ese era el modo de acabar con la Filosofía Escolástica. A los principios del siglo décimoseptimo, en que los escritos de Verulamio estaban ya bien esparcidos, no habia hombre de buen ingenio que no se picase de fundar por sí una Filosofía, y se entregaron con tanta licencia á introducir cosas nuevas, que no hay monstruosidad ni extravagancia, que con título de _Inventos_ y nuevos sistemas no se haya publicado y recibido.
[12] Refiere Cartesio sus estudios, viages, y el modo que tuvo en fundar su Filosofía con mucha extension al principio de su Disertacion del Método; y dando por inútiles los conocimientos que adquirió en sus peregrinaciones, y quanto le podian sugerir los Autores de qualquiera clase que fuesen, se resolvió á ser Autor original de la Filosofía, estableciendo la máxîma, que mejor lo puede hacer eso un hombre solo de buenas luces que muchos juntos. Con esto formó dos famosos sistemas: uno físico para explicar las obras de la naturaleza corporea: otro intelectual para mostrar las del entendimiento. El sistema físico, aunque por la corriente del siglo fué primero aceptado y defendido de la mayor parte de los Filósofos, tuvo despues tales impugnadores, que junto esto con su insubsistencia, le han dexado caer del todo. En el sistema intelectual ha sucedido al contrario; porque sin embargo de que Cartesio, poco instruido en la Filosofía antigua, confundió las nociones mentales pertenecientes á la _Metafísica_ con las de la _Animástica_, y estas con las de la _Lógica_, la mayor parte de los Escritores de Lógica en estos tiempos guardan la misma confusion, mezclando indiferentemente los principios de las Artes, y queriendo que á título de Lógica se sepan todas, sin cuidar despues de instruirse de cada una de ellas. De la Lógica no escribió de propósito, solo sí hablando de la de las Escuelas dixo: "Que las formas de los sylogismos y casi todos sus preceptos, no tanto aprovechan para averiguar las cosas que ignoramos, como para exponer á los demas las que ya sabemos, ó, como lo hace la Arte de Lulio, para hablar mucho y sin tino lo que no sabemos[a]." Para suplir la muchedumbre de preceptos, de que suponia llena la Lógica, determinó establecer quatro reglas como suficientes para gobernar su entendimiento con el firme propósito de no desampararlas en toda la vida. La primera regla es: _No tener jamas por verdadero sino lo que llegase á conocer que lo era con toda certeza y evidencia_. La segunda: _Que las dudas que se ofreciese exáminar habia de dividirlas en tantas partes quantas juzgase convenientes para resolverlas con mas comodidad_. La tercera: _Colocar los pensamientos con orden para la averiguacion de la verdad, empezando por las cosas mas simples y mas fáciles de entender, para caminar como por grados al conocimiento de las mas difíciles y mas compuestas_. La última: _En el exámen de los medios para alcanzar la verdad_, y en la averiguacion de las partes de las dificultades señalar perfectamente cada una de las cosas, poner la mira en todas, de manera que pudiera estar cierto de no haber omitido nada_ [b]. A estas reglas se reduce toda la Lógica de Cartesio, las quales sin duda ninguna fueron propuestas por Aristóteles, no todas en la Lógica, porque no todas pertenecen á ella, sino parte en los _Analíticos postreros_, quando trata de la demostracion, parte en la _Metafísica_, y alguna vez en la _Física_. Añadió Cartesio á estas reglas de su Lógica otras máxîmas notables, como que antes de filosofar de una cosa, aunque sea la mas cierta y evidente, debe el entendimiento empezar dudando de ella, de modo que pide se dude por un poco de tiempo de la exîstencia de Dios, y de uno mismo, para buscar con estas dudas un principio fixo, que es este: _Yo pienso: luego exîsto_ [c]. Dexo las innumerables impugnaciones que esto ha tenido, y solo advierto, que esta máxîma ha renovado en nuestros dias un scepticismo peligrosísimo. Era otra máxîma Cartesiana la ninguna fé que se ha de dar á los sentidos con el título de que estos pueden engañarnos [d]. De esta han nacido tantos sistemas de Física tan extravagantes y ridículos, de que estamos hoy oprimidos, porque abandonada la observacion, y entregados los hombres á lo que se les presenta en su entendimiento, han tomado por obras de la naturaleza los desórdenes de su fantasía. Fué Cartesio el que introduxo las _Ideas_ para significar las nociones mentales, con tal variedad en la significacion de la voz _Idea_, que unas veces la toma por solo las representaciones de la imaginativa, otras veces por toda especie de conocimiento [e]. De este estilo Cartesiano ha nacido la ruidosa é impertinente qüestion de las _ideas innatas_; y como Cartesio escribió en Frances, y sus Obras al principio fueron generalmente recibidas, la universal introduccion de la lengua Francesa ha hecho que con suma confusion de los actos mentales se expliquen todas las operaciones del entendimiento por la voz _Ideas_. Se ha seguido tambien el inconveniente de trastornar la comunicacion filosófica de los modernos con los antiguos, porque estos para explicar las cosas intelectuales no se valieron de la voz _Ideas_. Las ideas de Platon sobre ser confusísimas no tienen conexîon ninguna con las Cartesianas. FEYJOÓ lo ha dicho muy bien en estas palabras: "Otros muchos robos literarios (dice) imputaron á Descartes algunos enemigos suyos, entre los quales se cuenta, que todo lo que dixo de las ideas lo tomó de Platon. Pero valga la verdad: no hay ni aun rastro de semejanza entre lo que el antiguo Griego y el moderno Frances escribieron sobre esta materia[f]." Tambien fué máxîma Cartesiana el que los brutos son puras máquinas, lo que dixo tambien del hombre, aunque admitia alma racional puro espíritu. El daño que esta máxîma ha traido á la Religion, renovando el Materialismo, y á la Física, pretendiendo que las operaciones del cuerpo humano todas se pueden hacer por las afecciones mecánicas[g], es increible, como lo he mostrado en el _Discurso del Mecanismo_. El exceso (el buen uso le alabaré siempre) con que se aplican hoy las Matemáticas á las Ciencias, tambien ha venido de Cartesio. Tuvo este mucha inclinacion á la Geometría, embebecido de sus demostraciones: colocó la esencia de la materia en la extension; y siendo la quantidad el objeto de las Matemáticas, le fué facil trasladarlas á toda la Física, pues en toda la naturaleza no admitia mas que materia y afecciones mecánicas. Así que, el aplicar las Matemáticas á las cosas quando se tiene por objeto la quantidad de ellas, es del caso: el usar de estas Ciencias, queriéndolas trasladar á las innumerables cosas de la naturaleza, que ni dependen, ni estan necesariamente conexâs con la quantidad, es desquiciarlas, apartándolas de su instituto: cosa que tambien he tratado en el citado _Discurso del Mecanismo_. De lo dicho se deduce, que pocos literatos se cobijan hoy con el nombre de Cartesio, pero que los mas no siguen otra Lógica que la suya. ¡Oxalá, que como se le sujetan en lo que pudieran omitir sin hacerles falta, lo hicieran tambien en la piedad con que se subordinó á las verdades reveladas! "Hemos de fixar en nuestra memoria (dice) como regla inviolable, que las cosas que Dios nos ha revelado se han de creer como las mas ciertas; y aunque la luz de la razon, aun la mas clara y evidente, pareciese sugerirnos cosa distinta, debemos sujetar nuestra creencia á sola la autoridad divina mas que á nuestro propio juicio[h]::: y teniendo por cosa averiguada, que las verdades que Dios ha revelado exceden la capacidad del ingenio humano, temiera caer en el crimen de temerario, si intentase llevarlas al exámen de mi flaca razon[i]."
[Nota a: _Dissert. de Meth. pag. 11. edic. de Amsterd. de 1656_.]
[Nota b: Cartes. _loc. cit. pag. 12._]
[Nota c: _Princip. Philos, p. 1. pag. 2._]
[Nota d: _Princip. Philos. p. 2. pag. 25._]
[Nota e: _Princip. Philos. p. 1. pagin. 5. & respons. ad object. secundam pagin. 85._]
[Nota f: _Theat. Critic. disc. 12. §. 4. numer. 11._]
[Nota g: _Dissert. de Meth. pagin. 35. y siguient._]
[Nota h: _Princ. Philos. p. 1. n. 66. pag. 23._.]
[Nota i: _Dissert. de Meth. pag. 5._.]