Logica · Unidad 41 de 49

CAPITULO VIII. — parte 2

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[116] En quarto lugar puede colocarse el sofisma con que se pronuncia de las cosas absolutamente, debiéndose hacer con ciertas limitaciones; y cometemos este sofisma en aquel modo de razonar, con que concluimos que una cosa es de cierta manera que nosotros nos imaginamos, pudiendo ser de muy distintos modos: llámase en las Escuelas _á dicto simplicitèr ad dictum secundum quid_. Caen en este sofisma con mucha facilidad los semisabios, ó los sabios aparentes: porque de ordinario suelen estos estar muy satisfechos con su ciencia, y segun ella juzgan de todas las cosas sin dudar de ninguna. Propónese á uno de estos tales averiguar, por exemplo, de qué modo se hace la lluvia, ó de qué manera se mueve un Cometa, ú otra qualquiera semejante duda, y de repente resuelve que es de esta manera y que no puede ser de otra, y es porque él no alcanza otro modo de ser en aquellas cosas, aunque en la realidad puedan hacerse de diversas maneras. Tambien cometen este sofisma los que hacen juicio de las cosas que suceden en Lugares apartados, ó en Lugares donde no tienen comunicacion, aunque esten cercanos, y para juzgar no tienen otros fundamentos que muy pocas noticias de los hechos sobre que juzgan, ó no saben ni alcanzan sino algunas razones del hecho; pudiendo haberse gobernado los que le executan por otras distintas. Por eso cada dia vemos muchos que se quejan de los Jueces que han determinado esto, ú estotro, sin numerar perfectamente los motivos que ellos se propusieron: y no faltan políticos sofistas que con ligeras noticias quieren juzgar de los negocios mas secretos del Gobierno, señalando por razones de los acontecimientos las que tal vez no las imaginaron los que gobiernan.

[117] Los malos Críticos caen freqüentemente en este sofisma quando explican el sentido de algun Autor de la antigüedad, y cada uno quiere que la mente del Autor sea la que á él se le antoja, porque no alcanza que pudo haber sido muy distinta. Este sofisma tiene atrasada la Medicina en su parte Farmacéutica, porque se tienen por virtudes de los remedios las que no lo son: toda Medicina ha de graduarse de tal, ó tal virtud con relacion al cuerpo humano: con que pronunciando los Botánicos y Farmacéuticos absolutamente, como suelen hacerlo, salen falaces sus aseveraciones. Algunos reducen á esta especie de sofisma la _induccion_ defectuosa. Llámase argumento de induccion aquel con que de muchos particulares se saca una conclusion universal. Por exemplo: Los hombres de la Europa hablan, tambien los de Asia, asimismo los del Africa, como tambien los de la América: luego todos los hombres del mundo hablan. Se hace defectuosa la induccion quando no comprehende todos los miembros; y los hombres suelen sacar conclusiones universales antes de haber exâminado perfectamente todos los particulares, cuyo defecto cometen los que se apresuran en juzgar de las cosas difíciles. Mas todo lo que toca á las inducciones defectuosas se entiende muy bien con lo que hemos dicho, tratando del raciocinio.

[118] Este sofisma domina en los principales escritos de Mr. ROSEAUX: mira las cosas solo por un lado, y sin contar con los demas habla del todo por lo que se ve en una sola parte. En las cosas humanas nada hay que sea enteramente perfecto: aun en las mas bien fundadas se mezclan defectos, é imperfecciones. Lo que hace Roseaux es tomar la parte defectuosa para sacar por ella el todo imperfecto, ó despreciable. Quando trata de la desigualdad de los hombres pinta al hombre por lo sensitivo y animal, faltando poco para hacerle una bestia: entonces no se mira la racional, porque esto estorbaría la prueba. Quando se ha de probar la religion natural, el hombre todo es razon, no hay cosa que no se alcance por ella: la Filosofía es el fundamento de todo: lo brutal, lo sensitivo, y lo flaco no tiene aquí lugar, porque esto no le hace, antes se opone á su designio. Si se propone el entusiasmo de que las Ciencias son perjudiciales á las costumbres, se habla solo de los abusos que se mezclan en ellas: el cultivo del entendimiento, su influencia en la voluntad, la perfeccion del juicio, el conocimiento del hombre para dominar sus pasiones, y otras mil cosas que el estudio bien ordenado de las Artes científicas acarrea, se dexan porque estorban la prueba del entusiasmo. Lo mismo sucede con las alabanzas de los Cómicos, y con los vituperios de las Imprentas; pues en todas estas cosas para singularizarse toma solo la parte flaca, omite el principal punto, y así por un sofisma de imperfecta enumeracion engaña á los falsos sabios. ¿Quién duda que quando atribuye á las letras la decadencia de los Imperios y el aumento del luxo, comete el sofisma _non causae, ut causae_? Así discurre casi siempre un hombre que afecta ser Filósofo á la manera de los Griegos, y lo ha logrado, porque en la religion, viages, escritos, y doctrina es un retrato de ellos, ó por decirlo mejor, un compendio de sus extravagancias y desvíos.

[119] Síguese el sofisma que llaman en las Escuelas _falacia de accidente_, y se comete quando se atribuye á una cosa absolutamente y sin restriccion alguna, aquello que solo le conviene por accidente. En la Medicina se comete este sofisma con freqüencia, porque acontece, que despues de un medicamento muy saludable, se empeora el enfermo, y muchos ya aborrecen aquel remedio. Por exemplo: El láudano es medicamento utilísimo y muy seguro quando le propina un Médico juicioso; no obstante se da muchas veces sin fruto, y en alguna ocasion despues de haberle tomado se agrava la enfermedad. No hay que dudar que el agravarse el mal nace de otras causas que hay en el mismo que adolece, y sin embargo se atribuye al láudano; de suerte, que se le atribuye absolutamente lo que solo por accidente ha sucedido, porque ha sido accidental en aquel enfermo juntarse el aumento del mal con la medicina. Por este modo de sofisma se desacreditan la kina, los eméticos, las sangrias, y otros remedios de suyo saludables y utilísimos quando se manejan por Médicos sabios, que tienen por guia á la naturaleza; y que solo por accidente ha acontecido empeorarse los enfermos despues de su legítimo y prudente uso. El que mire con atencion lo que han escrito contra la Medicina algunos Críticos, así extraños, como Españoles, conocerá que por la mayor parte es amontonamiento de razones sofisticas, pues se desprecia la Medicina en general y absolutamente por solos los defectos, ó ignorancia de sus Profesores, lo qual le es accidental.

[120] Del mismo sofisma usan los que acusan toda una Religion por solo el defecto de algun individuo de ella; y lo mismo sucede á los que desprecian la Filosofía y la Crítica, porque las han cultivado algunos Hereges. Ya se ve que es accidental á la Filosofía que los que la profesan, sean de esta, ú otra Religion, y apenas se hallará cosa ninguna, que discurriendo de esta manera no se halle defectuosa. ¿Quién duda que hay algunos abusos en la disciplina Eclesiástica? ¿Se dirá por eso, que ha de exterminarse la antigua disciplina de la Iglesia? Es cierto que la vana credulidad introduce muchos milagros falsos. ¿Se dirá por eso, que ha de apartarse de los fieles la creencia de los verdaderos? Yo creo que algunos Hereges han perseguido á la Iglesia Católica con sofismas de esta especie. Y de este modo razonan en asuntos distintos de la Religion algunos ingenios, que solo alaban lo que les complace[a].

[Nota a: _Vitiosum est artem, aut scientiam, aut studium quidpiam vituperare propter eorum vitia, qui in eo studio sunt, veluti qui Rhetoricam vituperant propter alicujus Oratoris vituperandam vitam._ Aut. Rhet. _ad Heren. lib. 2. cap. 27._]

[121] Hay otro sofisma que se comete razonando del sentido compuesto al diviso, ó al contrario. Por exemplo: dice Jesu-Christo en el Evangelio, _que los ciegos ven, y los cojos andan, y los sordos oyen_; lo qual ha de entenderse en sentido diviso; esto es, que ven los que eran ciegos, y oyen los que eran sordos; y si alguno lo entendiese en sentido compuesto cometería sofisma, porque los ciegos no ven siendo ciegos, ni oyen los sordos mientras están sordos. Del mismo modo han de entenderse las sagradas Escrituras quando dicen, que Dios concede la salvacion á los malos, porque no salva á los que actualmente son malos, sino á los que lo fueron, y despues se han convertido. Por el contrario han de entenderse en sentido compuesto las palabras de S. PABLO, con que dice: Los fornicadores, idólatras, y avaros no entrarán en el Reyno de los Cielos[a], porque significan que no entrarán en los Cielos si se mantienen en la avaricia, é idolatría, y si no dexan los vicios, y se convierten á Dios. De este modo facil será entender algunos sofismas pertenecientes á la Religion. A esta especie de falacia se reduce este sofisma: _Tú tienes lo que no has perdido: no has perdido las riquezas; luego tienes riquezas_. Pues la mayor se entiende en sentido compuesto, y la menor en diviso, y de esta manera pudiera señalar otros semejantes sofismas, capaces de engañar solamente á los muy estultos.

[Nota a: Paul. _ad Corinth. 6. vers. 9._]

[122] En último lugar coloco yo el sofisma que consiste en la equivocacion de las voces. Consiste la equivocacion en varias cosas que ya hemos insinuado; pero la mas comun es quando una voz significa cosas distintas; de modo, que el sylogismo tiene quatro términos. El sylogismo tiene quatro términos, quando el medio tiene una significacion en la mayor y diferente en la menor, ó quando los términos de la conclusion no se toman en el mismo sentido que en las premisas. Cuenta AULO GELIO, que un Sofista le propuso á DIÓGENES un sylogismo de esta clase[a], y que respondió concediendo las premisas, y en llegando á la conclusion dixo, que la concedería si mudaba los términos, y empezaba por él mismo. Decíale el Sofista: _Vos no sois lo que yo soy: yo soy hombre: luego vos no sois hombre_; y dixo Diógenes, concederé todo el sylogismo si me arguyes de esta manera: _Yo no soy lo que tú eres: tú eres hombre: luego yo no soy hombre_. Tambien tiene quatro términos este sylogismo: _Si diciendo la verdad dices_ yo miento, _mientes: quando dices la verdad dices_ yo miento: _luego diciendo la verdad, mientes_. CICERON llamó á este sofisma el _Mentiroso_, y lo es por la equivocacion de las voces, porque en la mayor las palabras _yo miento_, significan aquello sobre que recae la mentira, y en la menor significan la misma proposicion que dice _yo miento_. Semejante á este es el sofisma que algunos llamaron Crocodilo, y tomó el nombre de esta fábula. Estaba una muger junto á las riberas del Nilo, y un Crocodilo le hurtó un niño que llevaba. Rogábale la muger que le volviese el niño, y el Crocodilo dixo que se lo volvería con la condicion de que habia de decir verdad. Admitió la muger la condicion, y dixo: _No me lo volverás._ Acudió luego el Crocodilo diciendo, que sea verdadero que sea falso lo que has dicho, no te vuelvo el niño. Porque si es falso, no has cumplido la condicion, y si es verdadero, cómo lo he de volver, quando solamente puedes haber dicho verdad, no volviéndolo. La muger replicó, que sea verdadero que sea falso lo que he dicho, has de volverme el niño, porque si es verdadero, has de cumplir la condicion, y si es falso, me lo has de volver para que lo sea. Los Filósofos antiguos fueron muy diestros en formar semejantes sofismas. Cuenta LAERCIO, que EUBULIDES inventó siete maneras de sofismas, que se llaman el _mentiroso, oculto, electro, encubierto, sorites, cornuto, y calvo_, de los quales hace mencion CICERON en algunos lugares, y todos consisten en la equivocacion de las voces. Pero es de advertir, que semejantes sofismas no pueden engañar sino á los muy estultos, y por eso los omitimos.

[Nota a: Aut. Gell. _Noct. Attic. lib. 18. cap. 13._]