Los criminales en Mexico · Unidad 60 de 68
Unidad 60 · FICÜA SIGXALETICA DE W S.
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FICÜA SIGXALETICA DE W S.
l'alla: 1 m. BcSJ. lUaza: 1 m. 700. Corcovado: 1. Busto: 0. m. S90.
Cabkza. — LoujLcitud: O m. ISS. Anchura: O m. 158.
O K.iA DERKCiiA. — Líuiji^itud: O m. 060. Anchura: O m. 086.
Pie izípiierdo: O m. *26i). Dedo medio iz(iuierdo: O m. 117. Auric\ilar izquierdo: O m. 086. Codo izípiierdo: O m. 464.
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Color (loliris iz(niioi(lo: clasic 8-. Aiireoln: deiitadn , naranjado obscuro. Periferia: amarillo verdoso claro.
Frente. Inelinaeión: Aeitieal. Altura: mediana. Anchura: mediana. Particularidades* senos frontales ^al¡entes. Una arruina interciliar.
Xariz. — Profundidad de la raíz: muy pequeña. Dorso: ondulado. Base: levantada. Altura: mediana. Saliente: ]L»rande. Anchura: «ijraude.
Oreja derecha. — Hélici\ — -Ori^üfinal: «fraude, Supeiior: mediano. Posterior: mediano. Adherencia: ailherente.
Lóbulo. — Contorno: intermedio. Abertura: interme;lia. Modelad): uniforme. Dimensión: mediana.
Barba: castaño mediano. Cabello: castaño obscuro. Cejas: castaño obscuro, oblicuas, internas, escasas y próxinias. Color de la piel: sanguíneí» peijueño.
'J'res cicatrices contusas en la re<::lón frontal iz(iuierda: una cortante en la mejilla izíjuierda. Varios lunares; un noevus pequeño en la re;íión deltoidea y ni indias pi<^mentadas pequeñas en la cara dmsal del antebrazo derecho. En el pecho, una verruga.
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PENITENCIflKI^ DE flEXICO
Timoteo A. O)
(ObSEUVACIOX XLVir.— SKI'TIKMBKE I)K ] 904
Éntrelos nsiuitos judiciales del raino penal (lue niils podorosauMMite han entretenido la atención públiea, cuéntase, sin duda, en uní) de los jn'inipros lu4:ares el <iu.* se conoció con el non;- ím» de «rrinuMi do la Colonia de S:inta Julia.» Y no tanto porque el delito fuera excepcioinil, sino, sobre todt>, por los antecedentes del autor, militar de alta í^raduación (pie tomó parte en las últimas é])ocas revolucionarias del i)aís y ocupó puestos de autoridad ]>()líti'*a en los ipie, t\ juz^i^ar por la voz de sus gobernados, dejó aciajíos recuerdos, y á creerlo á él, no hizo más que cumplir mnudatos de personalidades su])eriores. desaparecidas hoy del mundo de los vivos.
(1) Véase retíalo número -17.
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rüjJLÍC LÍ::5HARY
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A. es luio (lo tant >s proiliul >s tic nuestros tiempos do rovnol- ^;is. Casi sin instnioi'ií'iii, (híspaos do (losomj)pñar los oficios más liumildos, so olova vn la raolía rovolucionaria, y yíoik^ á oaor -^
ú oonñindirso oiilro los oriminalos bajo ol poso do una aousaí-ión
torrihlo: el liomií'idio de dos hijos suyos.
De esto acoutocimiontt) han pasado ya nuevo años. Durante todo esto tiempo no so saho (pió admirar m:is, si la tenaz insistciieia del aousa(h> en noi^ar su orinuMi, ('> la brillante campaña emprendida ¡íor su defeUNor, el Sr. Lie. I). Franoisfo A. Sorralde, j)ara arranear del patíbulo á Timot(M) A. Poro ni la nna ni la i>tra pudieron salvar á ésto de la condena que })ronuuoiaron contra él todos los tribunales y la opinié)n pnbliea.
En los últimos dms de Diciembre del año de l>?9r), Timoteo A. habitaba con sn familia, una casa de su propiedad en la Colonia de Santa Julia, cercana á esta capital; cnando, por nn nioíiv.> de los más fiítiles, si nna salsa estaba () no bien condimen- "tada, suri;ié> nn dis^justo entre A. y sn esposa, pasando pronto «le las x)alabras á los hechos, hasta que A., sacando el revc'dver, «lisparó varias veces sobre la mujer, recibiendo los proyectiles nn ^liño y nna niña, hijos de Timoteo, qne mnrieron en el acto. Al ^er el homicidíi el resnltado de sus disparos y á íin de preparar la defensa, volvii) el arma en su contra, cansándose nna lesi(')n (mi cH cnello ([ne hizi» necesario su envío al hospital, donde tard('> en >síiuar menos de ({uince dñis.
Tales fueron, en ¡xx-as |)alabras, los fundamentos do la aeu- =^:i(^ié>n, robnsteridos pi>r las de<-laraciones do los demás hijos y úlc nn hermano de A.
Este y sn defensa, explicaron y sostuvieron los hechos de t Huy distinto modo. Timoteo A. había sido víctima de nn asalto t^mr parte de varios do los muchos enemi.i>'os (pn^ se hizo siendo •-J^efe Político en un Distrito del Estiido do Guanajuato, resultancu i. mina lks. — 48.
IJclciii, y (|ue si i-.nisi!;iu' oxtiii.ixuir su ticiiipi) irá á rounirse roi^ci sus hijos.
A. uaci»'> cu ol pueblo (lo Tiítt'imu.iro, Est;uli> (le Hidalgo \ tiouc ahora ciuí-ucuta y ciuco añ<>s.
Está cu el lírinior ¡km-íoiIo pcuitíniciario para el que ticuo seiiahiilos tros años cuatn) uiesos; ol se.icuudo perí'>il'> será do soi.
aKo< ocho un'scs: oí resto, si llc'^a á hacei-so acreedor á él, lo pa^
sará cu el tercer jieríodo.
Su c'Uiducta cu la Pcuiteuciaría ha sido de las uicjores y nt^^» (¡cuc más auotacióu que la auttuizacióu (pu» se le coucedió i)ari ■ usar cu su celda uua lámpara de petróleo, tVauquicia que le tieu( — " uiny couííMiio, i)ues le pcruiitc calcutai' su lecho — está á ré^^huei "" aliiucuticio de eutcriuo, por proscripcióu uiédica — y á la vez lc_- - ' sirve, siuduíla, para aluuihrarso.
Copio, á (*outiuuafióa, alguuoíy de h)s escritos de A. Coi^^^=^ cxccjM-ióu d(íl priuioro, he corregido uu poco hi (uti>;j:rafíii de Un-r^^^- «leiu.is para nciyor í'arilidad cu la lectura.
<d'cuireucíana, 20 de S<q)ticud»re de 11)04.
<'K1 reo 570. rcspoude á las [>r(\4:iuitas (juo le hace el Sr. CarIos lvoniua'.;iia4*:
«díespect!) á su cuteriucdad y sus costiiuibres actualrs y susahitos autcriores cu su vida.
«Desde joveu padesí lijcras atecciouos uei'A'iosas, las iuiprcsioucs uic hau (causado y u\v causau efectos iiei'A'iosos, ciiiiudo uifio \uv lehautaba doruiido y audaba, cou ol frío recordaba y bolvía á uii cama, ablaba dormido todo lo que hacia i luií'aba de A
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«Me cjcrsiti' ;i Ids liahjijos do las iniíias, y aproiidi al.i^o oí oHcio do Ikmtovo, oiiainlo tubo la odad do adulto, mi i)arionto lino (jne ora militar mo aiastro á las lilas y osa vida imiuiota, llena de des.ixraoias mo ocasionó 7 hoiidas por prolloctilos, liabion' t\o pjidosido un calairo on mi vo.i'iiía <ino aun lo jiadosoo, y (pío i5 bosoH e tenido fiiortos omoia.i»"ias do saii.nio por la orina, osto y las heridas, nn» an dobilitailo mi sistema, y do tal natura'eza (pie €d sueno se me íí i'otirado y mo á a.^-obiad:) un mal on mi ostoma- ♦Co (pie me es iinjíosible hacer la dijostichi en 7 (> S hoias. Asi es €\nv solo tomo alimentos <h)s veces en his 24 horas.
«^[i enfermedad es crónica, y creo no alibiamn^, y soh) con las medicinas (pie me ministre el Sr. Doctcu" del establecimiento y iil.ixunas que me munthin mis hijos (pie me an mejorado en otras A'eces, creo st)br(^ vivir i)or mas tiempo, me ayuda inuchisimo la Lgiene y limpiea esni rula (pie hay eu la IVniteneiaria asi cí>- íno el trato propio y (h^sente (jue resibo de los Siqieriores y de los bela(h>res, ([uienes son verdaderos modelos de m(nal y de <Mier!;ia, sin humillar ni (\stropear al fím): me baño todos los dias <^n la regadera de a.uua fría, si aboses no lo ha.iL!:o, es cuando me ^hielen las piernas, sc^a por mis heridas viejas ó [)or el reumatismo ([ue se á aumentado en mi.
«Estoy aprendiendo oíi -io do aparar cortos do calzado, como el material ;i esto destino do ens?ñansa no esta destinado, soi;iiraiuente es la causa (pie no continuo, y la causa princii)al os sin diuhi que para ose oHcio, so necesita tenor la vista buena y, yo caresco de ella dosL>'racia(himente desdo (pie recibi el disparo en mi ¡LfaVí^anta por mis asesinos crueles, (' perdido en mucho la vista y no pueilo hacer un tiabajo (pie necesito una mora porfecci(>n.
«E íiprentli(h> á cortar y á coser camisas y calzoncillos y mi abtitud esta ajirobada on osle olii-io por el maestro de estos tayeres (pie por or.lou del Sr. Delegado, rocibii) mis trabajos el 2
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del ¡Hi'Sf^iti* iiitvs y ol maestro dijo ([xw puedo l»acer tnibjijo do est(^ ;L¡:eiuMo.
«El or<Xíinisino lesptM'to á mis p:i 1i(m, tubioron buena salud ])ero mi madre \a al lle<j:ar á su media edad murió de eoHsuueiou, una diarrea y el pulmón enfermóle eausó In muerte, un hermano mió Mariano, padeció del pulmón desde niño, yju murió, pero no se si fue de lo mismo. Mi bermano Epifanio, naeio demente ediota y asi fue toda su vida y murió, y murió enajenado de RUS facultades seiíún me abisaron; por parte de mi ma — dre ha abido muchos enfermos, dos hijos de una hermana de mm^
madre murieron.de la enfermedad misma, tuberculosis, E])i.íj:me^
nio y Isidro, tube un tio por paite de mi madre (^ue conosi, yj^i^ hera lumibre y sin embaru:o era un idiota que disernia menos qu(— — un niño de 6 años, murió así en su estado de inocencia abitual^„^
«Por mi parte respecto á mi familia mis hijos son de buenji^»- salud y de un compleccion bien formada. Jamas han padecido df nada, ]\íanuel en su edad de 8 años, sufrió de una Menijifitis ajíu da que se bió á la ])uerta del sejuilcri), x)ero los facultativos qu h> asistieiiui en Guanajuato lo'vraron rescatarlo, y por al.iíunoi años, duro turbada su memoria y las impresiímes le eausabar lijeras afecciones al parecer nerviosas, cuan-'o entró en bi púber — -
tad quedó bien, ])or ultimo temió el matrimonio y se que est;i_-
bien como lo están sus dos hermanos.
«Xo asi c()u dos hijos (|U(^tuvc naturales, est >s niurienuí del año de 189S al 99, de tuberculosis, de una edad de 2(1^ '^^ años el muy de monos el otro, en esta cai)ital, pero tal bes s( '^—^^ hayan infestado, pov(|ue al pareciu", una persona que bivía eiu su compañía padecía del pulmón.
«Yo Jamas c padecido del ])ulmon, ni enajenación de nin — .iíuna especie, aunciue las impresiones me causan afecciones uer— viosas, este es efecto de mi temperamento, pasa un tiempo v' (juedo bien.
•Si dejo de dormir, creixjue es el efecto déla debilidad eiKjii k
lile oiKMioiitl'o, y lo malo <lc mi cst imiaiío \)Ov las t'aliuas y las 1 lU'lias (juo e toiiido tan a.i»ita<Ias cii estos t¡('inp;)s de mi [>iiMiói! ¡nnierecida r injusta.
«l*oi' parte de mi padre solo una sefiDra «pie era Mbiiela «le mi padre eonocí, que eoiitrajo la sei;iiera i>or ata<pies (pie Í)a(lesió en \l cabeza, y supe por mi padre, (pie una media lier- 1 UtUia suya también padecía bi se.i;neia. Mis liermanos fueron :inieve 7 varones y 2 mnjeies, s(»lo Aíariano, era enfermo, Kpi- "tniiio eidiota torpe y desasiacb» y desccnnpnesto en todos sns €*ostnmbres, los demás, fneron bnenos y sanos, de bnenas const-nnibres y annmtes al trabajo, mis liernnmos lian tenido liijoj^ t^n sn matrimonio, y no si' (jne aliínno <le ellos ])adesca alixnna «.Mifermedad física.»
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yWemorias de ¥imoíco jA.
Kii sus incnioiins, (luo titula «Años tristos do mi vida,» om' pioza nanaiido sus primeros años, pasados, ya implorando la ca i'idad pública, ya sirvioudo como domestico cu alí^uuas hacien" das, trabajando después en las minas y siendo nnis tarde arrastrado á las lilas revolucionarias de los años de ISTO y 71, i)ara llevar la vida-aventurera y azarosa de los «guerrilleros de a^iuella época.
He aquí las líneas con (jue hace preceder el relato de esos episodios ü,nerr(M'os:
<'Lle.i;amos al año de iSTO.
V 1S71.
Y .1S7H.
Fcí'lias inmemorables y llenas de tristeza i)ara mí y para todos los mexicanos que ten.í»'an corazón.
l^a ¡LiUerra j>or and»ición cruel é injusta entre liermanos, poro tal ve>: á esto deba el país su prosperidad y progreso; y en cuyo caso yo me felicito de haberme atibado al partido llestaurador Tuxtepecano, primMi)io (jue defendiun)s con valentía y honradez después de haber fracasado (mi dos luchas anteriores que Heiialaié «'U l(»s añ<»s de 1S7() y l.'^71.>'
I5<>l)ió en sojLXnidíi íiI.ííuiios pasajes de las «iiitMnovias» Ae A. c» además de su saboi' novelesco th^uMi, sin duda, su inii>oitan
«l'ila noche, como ;í las onee. seTití inido?^ de cabullería, i tí qüo me tronó mi corazíín. Vo cs])eraUa á todos los míos, *^) oí roce de cubiertas de acero en el snelo; es1o nie bizo camX mi |)ensam¡ento i'omo el ravo. Yo estaba tan aliviado <|ne liacía alíjfilnas noches (¡ne aceptabti yo tener en mi con^pañía na infeliz joven (^ne me servía de enfennera. Me incorporé ^o de temldor y con mi l>oca seca esperando, tomé mi revóV en mi mano derecha y me 4>cnrrió tomar con la izquierda mis '5is colocad^is en la tranca que «servía á la pneita además det(^- ' llave, y en el copete de la tranca col^^né mi sombrero; yo soné pnse los zapatos, sin abrochar sns correas, y estaba en ca- ► a y calzoncillo; no usaba calcetines,
♦«Oí tocar In puerta cñw dureza y sonidos de sald<'s y voces, lien es? irritó la pobre muchacha, llevada por su impresión, ^i voz de afnera contestó:— ¡SejíUridad Pública-! Aiwa.— (^i ^>: y av(Mité á la joven al su<do con nu eniimjón con mi espal" ^' me Vino al momento la ¡dea de hacerlos irritar \ hacer esdalo y ]mr ese medio á Ver si yo l«,i»ralw salvarnui. Va sabía II (pie las aíitnriil.ides dc^l Estado estaban preocupadas lujís ^ con los pronunciados, c(ui la aparÍ4-ión de uuos ]»la.i'-iar¡<»s *se llamaban Juan O., Canuto S. y otros. Yo tomé estos nom s y les ^rité: «No abro, tales . . . . .aipií habernos hombres \ Canuto S. y Juan G.» y les dis[)íiré un tiro sobre la puerta abrirla, y peíTué mi oído á las tablas por Un minnento, para «char qtié efecto les Causara oíi- esos nombres y la detonación
<-;*í4.h4X^ai.i:í>. — 4-4-.
oí {\\\v s(' ilccíau: «; A.íxánculdsl» y coiniHciHlí (ptc Itts cnlmlloíí sC alborotaron y qiK', licclios bola, ora la oportunidad.
«Hfrctivanientí*, abrí la puerta cou vebK'idad. les puse 1í> tranca vestida (pie parecía un hombre, con la ropa ne<i:va y (1 sombrero, y les disparé otro tiro á la vez que Vo me barría al suel(» y en l<>s pies de ello-s, levantando el muñeco y dejándola caer y sólo in una descarga de tiros one me (luedaron silbando l()s oídos, y los que hacían la descjirjLi:a s<* metií'ron al cuarto y' yo vine á darme cuenta de mí cuando estaba entre loby caballosespantados que corrían y los soldados hvs tiraban desús ron-^ /ales.
«Vo estaba salvachí mi (Mti'ermera tenía nliíelio's bala — '
zos y muerta, y nris ropas ardiend y de los t'(>i¡:oiniz(ys (¡ue reiMbie — ron. i>ues iu\{' ojurrt unidad de. verlas cinco años unís ó meno=^-=-- (h'sj)U(''s (jue volví en conrpañía «h» los (ienen^aleí; Xe^ifrete y Platt "■- á (juienes los ve(nn(>s. les co-ntaron el caso (|ue aquí reftoro- y qiiMir" ' l(^s causó asombro y á mí me causaba hoiror y nneda tmlavía.
«dCsas ropas agujeradas denlas balas (lue yo debí reeilnr y qu ^tt^'
la l*ro videncia las desvió de nrí, estallan eu la JofátiTra de Zaeiial
típan: tal vez se hayan extraviado como mis i'opas qite utc a<j:im
jera ron los ladrones y asesinos de mis hijos eií ía (*olmiia (I ^ ' Santa .íuíia; i)ues esas ropas se le e>^traviarmi á mi Juez on » * --'
momento que se las jxMlía el Juez d(" Distrito i)íuív qU(» ntc shrvit " '
ran de prueba en mi defensa.»'
'<Kl Si-. W tenía una esposa bellísium, j<rven admírabío <pie' no s('>h» llanraba la atíMirión, sino (pie causalra envidia' su lit^le-
za: parecía un an^el Tepita se hr decía y <Mm razón: enr
hermosa como una jiepita de oro ¡Mbirirada oii lu niaiio de un minero. Mis visitas fueron continuas. Una vez al det-euor uiut res c(»n mi reata ibe last i uu' un (1<m1o de la mano izquici'ílíu IVpi-
t" a so divertía y íiié ¡minióla su cinocióii mando miro lui nian'> «-lioiToar en saní»:ro. ¡¡Presaí^io trisíí» do nuestras aventuras!! . ■ • lia jó do su puesto y en presencia de su esjiosj» me lavó mi mano
;\' la vendó y me liizo sentar Oosdo esa vez ya sentí que o
I ni corazón roía ali;o, el <íusano de la envidia y la tniieión.
«En ofecíi), ;i pocos días tuvo oj)oitunidMd de liablar con IN'- XntiX y le hice una declaraciíui de] error en i\uv vi'
:ix'rtolvió (pie su esposo estaría fuera de la Hacienda «|mz:l pronto ^' (pie me resolvería: me despedí temblando ciuno el malvailo que i iiteiita robar al (pie le del)e todo, lra>la su ser. Se^uí mis visitas; ^'Uíiudo le daba la mano il Sr. I*, sentía vím.uíí Miza de mí mism:) >k' delante de los espDsos mi voz se quebraba, ya no era libre ímuuo «intOvS en mis conversaciones, mi conciencia me casti.iíaba, v\",\ yo
^jriniinal Uiiii noclio,
^ruando menos í'sporaba IIojl^ó en mi busca un mozo de la Ilación - %\a á mi casa y me dijo que la Sra. me llamaba. Comprendí todo ^^ sin procaución do nada, como loco, ensillé mi caballo y me pn-
aso en camino
«Yo sentía (pie mis manos se mojaban dea;[i:ua, sentía tronar m '^lovazón; al hablar, mi voz so turbaba y recuerdo (pie a cada momento tomaba a.ixua imra mojar mis labios ó refrescar mi concien- ^•ia (pie me aensaba del acto (pie estaba comotiondí» en un ho.iíar >^ii<j;ríido y tenor en mis brazos á una prenda estimada p(»r su duoíio y qne no ora mía. Estaba robando la felicidad ¡hice mal!
«A las dos horas dospiu's ontr(') una criada con la cena . . .
, nos arrimamos á la mesa,
"todo había cambiatlo, mi an.iíustia se camb¡r>.on descaro y no sentía nnis (pie aleiL»ría, y acpiel an.i»-el (|ue tanto admiraba ya me j»aTeció nn demonio maldici(Mulo en la boca del iníierno: era una vi" llora negra con la }»iel plateada.
«jlnfeliz de su esposo! Me relin'' antes de (]Ue
inaiKH'iera, sólo y cdiuo un lobo medroso (pie sale de un coiial
crínHÍc (Teja teiuíi (Fas sus viVtiiuas ¡iir.friisivas, piKis ol ííiiefuf < t»^" i'sa casa no ostaga en ella paní (íeten<Tor su honia ultrajada. . _
Es4»s amores en(IiaUla(l(>s se<i:uían iK'n> y(^ st^utííi eansa^^^»^ -
**¡o enanilla úm oUliu^ailtK ya imralwi aciut^la lM»inv)suni cinno i^^h 1.1^ vónnto- (Fe píMTo, le temía aseo. Sir eonfes-iiVn (im» um* li.iz<> has ~t n
lioy líi voyá iKieersiilxu*^ - .
El Si'. V, tenía una delMÜíTad, la Je ttHiKir aln^ltol eirii. velR'ine -^^ ^-
ru\ . . , . ^ y Pepita n^e dijo-íiue se liabíiv propuesti)* ser í rm 1-
tíel á su niai-idireon toilo- Irou^hre que no sirpieva tonKir, que ni "«. mrlias veees^ l(» iKiliía nK^adí^^á su (*sin>so«<|ue no'touKira. ^. . , , . . — y (|ue {rlnnrida se propuso (jue entief^avía sus placeres (|Ue no ^í"^
daba sir nrcirido-cíMi eimntoinmrbix^ no- fuení anii<^o- del abndi^ '^ !?• y (¡ue me liacfa saber (pre el nrozo^ F'loriMíeio' era su anrainte. . —
, . . . ^ Esa infeliz nwijci' buscabíi la ven^u:; m » i-
za eontra su infeliz esposo- en nronrentos enr que el (Tesiruílnido «. "" ^^'' taba conratostr por el iilcoholr sentía placer eii hacer sit fes*:-^ "' a lúUero- y eiinrinal my sóFo junto á su nrarido inq)(>siWíUad<> l> ^"»r (*1 vicio-, sint>-qm^ estrnjabíi su cui'qM)' C(hi« inv y vengíwwwi iMpie "I ^ •* Tíialvadir
Y s¡eut(^ qinf aípivlhr M'z yo-híiya ncído-eír esu itíd^. jjnero ^'^ emboscada nmK pdi<íi'(j^a para peiderse im lion>bre es Iw n>uj ^^ ^* Esta (»scusa tairjirstír me hará qiredar en un piiestír que no :b»"*^ lia.<¡:a aparecer inj^iito^, que es el i>ecado más ^p^nde qire pue^*— -^^' ten(*r mi hombre. (Refiere en segirida A. la; tentaijira de asesir^.^^^' to de qirefué victima por parte del inozc FlcH^enciov desj[)n;és- ^^^*^ que hulM^'qm'bradoctMi Pepita^
r, «Estaba en mi casa en la mina del Crisíto^ -^
miís padVes Renos (h' dolor y llovando me decían qire eytin'iera «'«-^ ^'' s<']]os \ (pu' no ti'alnijara,^ (pie ellos mi^ JaríaiT totlo, [Creían <»H( ^'^' rvr>- duvños (ie mi vida (pn* la flojera nre hacía lanzarme á U^^ [K'li'ii >s! N(>'. cr;ii) his uMihl-itasidejiíí alienas quí^ hiUHnii' llenado ^'"