Los precursores de la literatura médica mexicana · Capítulo real 3 de 3
Libro primero . — Cap. I. En que se da principio a esta Historia Natural
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 20 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
Libro primero. — Cap. I. En que se da principio a esta Historia Natural.
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Cap. II. En que se da la causa por qué todo lo más desta tierra de Indias sea de temple caliente y húmido.
Cap. III- Por qué causa el abismo y centro desta tierra tienen en sí tantas cavernas: decláranse también otras curiosas dubdas. Cap. IV. De qué procede en las Indias hallarse en pequeño espacio una parte de tierra fría y otra de muy caliente.
Cap. V. Por qué causa la media región del aire está en las Indias tan cercana á la tierra.
Cap. VI. Por qué si en las Indias estamos á la sombra sentimos gran frío, y si al sol nos abrasamos de calor: dáse también la causa de haber en los tiempos tantas y tan súbitas mudanzas. Cap. VII. Por qué causa todas las costas y puertos de mar en las Indias son por extremo calientes.
Cap. VIII. Cuál sea la causa de ser todas las tierras calientes de In¬ dias fértiles y viciosas por el invierno.
Cap. IX. Cuál sea la causa por qué en las Indias tienen los árboles las raíces sobre la tierra.
Cap. X. Por qué causa los árboles que son naturales desta tierra ja¬ más pirden la hoja como los de España.
Cap. XI. Por qué causa en todos los tiempos del año se coge en las Indias trigo, maíz y todo género de fruta y semilla.
Cap. XII. Por qué causa son habitables las Indias, estando dentro de la tórrida zona.
El autor resume su resolución del problema en estos términos: «Ansí que concluimos diciendo, que las Indias son habitables en to¬ do tiempo por corregirles el calor las lluvias, las sierras nevadas, la igualdad de los días y noches, y sobre todo el altura de los luga¬ res, mediante la cual gozan perpetuamente de aires que las refres¬ can y bañan».
Cap. XIII. Por qué causa son las lluvias de Indias por tiempo de ve¬ rano y no en invierno.
Cap. XIV. Por qué causa en algunas provincias de las Indias caen grandísima copia de rayos, y en otras por milagro se han vis¬ to caer.
Cap. XV. Por qué causa el sereno de las Indias es mucho más en¬ fermo que el de otras provincias.
Cap. XVI. Por qué causa sucede en las Indias temblar tan á menu¬ do la tierra.
«Pues digo agora que como el indiano abismo es cavernoso, y la parte superficial de la tierra muy densa y apretada, sucede que los vapores que con la fuerza del sol se resuelven en la humidad del cen¬ tro, muchas veces no pueden salir afuera; por cuanto con mucha fa¬ cilidad se cierran y aprietan los poros de la tierra, por donde habían de salir, y á esta causa, buscando salida y respiradero, hacen mu¬ chas veces temblar y estremecer la tierra: y esto se responde al pro-
blema.» Por esta solución, se ve a lo menos que el Dr. Cárdenas co¬ nocía la inmensa fuerza de la expansión del agua vaporizada. Los temblores de tierra van disminuyendo aquí notablemente en núme¬ ro y en intensidad.
Cap. XVII. De qué procede haber en las Indias tantos volcanes. Cap. XVIII. De qué procede haber en las Indias tanto número de
calidísimas fuentes.
Libro II. — Cap. I. En que se declara la causa por qué criándose el oro en las profundas minas y ocultas entrañas de las muy altas sierras de Indias, se viene á hallar después en los ríos y costas del mar.
Es curiosa la teoría del autor acerca de la formación de los 'pla¬ ceres de oro. Comienza diciendo que aunque los placeres influyen ge¬ neralmente en todas las cosas, cada uno ejerce influjo especial en aquellas con las cuales tienen particular amistad, y prosigue así: «Según esto, derechamente se debe presumir que ningún planeta mereció con mejor título influir sobre el oro como es el sol, pues en¬ tre todas las especies que hay de metales, ninguno, con muchos qui¬ lates, puede igualar al oro, y así es realmente, que del sol recibió el oro su resplandor, hermosura, excelencia y señorío sobre todos los metales; de él participó ser amigo del corazón, sobre quien el sol tie¬ ne tanto predominio: finalmente, todos los buenos accidentes, cuali¬ dades y propiedades que hallamos en el oro, las recibió y participó en el aspecto de este tan excelente planeta, y en todo le comparó y asemejó á sí.
«Otrosí debemos considerar que entre las admirables propieda¬ des que el sol comunicó al oro, su tan familiar y amigo, le dió una que no es poco propia y natural de todas aquellas cosas que tienen entre sí gran conveniencia y amistad; y esto fué una propensa y muy natural inclinación de no apartarse el oro de su presencia, sino se¬ guir de ordinario la hermosura y resplandor de sus rayos, y asi tan¬ to cuanto es mas amiga la plata (por ser fría y húmeda) seguir la frialdad y humidad del abismo, tanto más apetece el oro subir a la superficie de la tierra, por gozar mejor del sol su familiar plane¬ ta, y por el consiguiente, de criarse en las muy cálidas é hirvientes regiones.
«Tiene asimesmo otra propiedad el oro, que acaba de confirmar la dicha amistad, y es que como el oro se cría siempre con aquel de¬ seo y natural apetito de ir siempre siguiendo la presencia y hermo¬ sura del sol, toma de ordinario aquella figura ó forma que más dis¬ puesta le sea para le ir á buscar, y así mucha parte de él, en lugar de criarse entrañado y arraigado con la misma sustancia de la pie¬ dra donde se cría, antes procura apartarse de ella, tomando forma redonda y granujada, para mas fácilmente le salir á buscar; y esto todo se ha como fundamento de la respuesta.
«Digo, pues desta suerte: es verdad cierta y averiguada que el oro, como otro cualquier metal, se cría en las entrañas de la tierra, aunque no en lo muy profundo, por no apartarse mucho del sol, cu¬ ya amistad tanto ama: después ya de formado en grano (hablo del que esta figura toma) llegan los rayos del sol, que representan la misma virtud que el sol, y como es propio de amistad llamar y atraer á sí la cosa amada, atraen y llaman al oro con quien tanta amistad y familiaridad tienen: por otra parte, como el oro ama tanto esta subi¬ da, y este llegarse y acercarse al sol, va poco á poco, mediante el im¬ pulso de la tierra, subiendo ariba en forma de granos, hasta llegar á la superficie de la tierra; y ama tanto esta subida, que se ha de pre¬ sumir que si hubiera cuerpo firme en quien estribar, fuera subien-
do hasta abrazarse y unirse con el mismo sol; pero como no halla en quien estribe, quédase sobre la haz de la tierra, gozando del sol y de sus hermosos rayos.
«Puesto ya en grano sobre la mesma tierra, sucede que como de ordinario se cría en montes y cerros muy altos, vienen las lluvias y fuertes aguaceros (cuya propiedad es llevarlo todo abarrisco) y con el raudal é Ímpetus de las corrientes, arrebátanlo a vueltas de la arena, y llevánlo consigo hasta dar con él en los propios ríos y cos¬ tas del mar y esa es la causa por qué en los arroyos que bajan de las sierras, mayormente en aquellos heridos que al bajar de los montes hacen las corrientes, y en las mismas laderas y sabanas, se suele ha¬ llar gran cantidad de oro; y esto se dá por respuesta del problema.»
Cap. II. Por qué causa ó á qué fin se echa la sal y el azogue en los montones de metal, para haber de sacar la plata.
Cap. III. Por qué causa para haber de sacar la plata por azogue, se pierde tanto de azogue cuanto se saca de plata.
Cap. IV. Por qué causa dan unos metales mas presto la ley que otros.
Cap. V. En el cual, por breves razones, se satisface á otras galañas y curiosas dubdas que acerca del beneficio de los metales se ofrecen.
Cap. VI. Por qué causa, siendo frígidísimo el azogue, se curan con él enfermedades muy frías: tratáse de la calidad del azogue.
Cap. VTI. Cual sea la causa que siendo frío el cacao, haga en nos¬ otros efectos de mucho calor: trátase copiosamente del cho¬ colate.
Cap. VIII. En el cual se acaba de declarar la naturaleza, propiedades y efectos del chocolate.
No da el autor opinión general en pró ó en contra de esta bebi¬ da, sino que la tiene por buena ó por mala, según el temperamento de las personas que la toman, y circunstancias en que la usan. D. Ni¬ colás Antonio y Beristain dice que el Dr. Cárdenas escribió otro tratado especial (que no he visto) intitulado: Del Chocolate , qué 'prove¬ chos haga , y si es bebida saludable ó no. México, 1609, en 8?
Cap. IX. En el cual se pregunta y declara si con el chocolate, cacao y otras bebidas se quebranta el ayuno.
La resolución á esta duda es por la afirmativa. Dávila Padilla (lib. II, capítulo 84) se queja de que habiendo sido él uno de los apro¬ bantes de este libro, corra con su aprobación «una falsedad tan gran¬ de como decir que el vino quebrantase el ayuno, y una precipitación de que también el chocolate.» Asegura que cuando se presentó el original á su censura, «no rraía esa resolución, ni aun movía la duda. Luego le pareció al autor añadirla, y se imprimió sin examinarla.»
Cap. X. Por qué causa sucede que el chile ó la pimienta, mientras más se tuestan menos calor dan.
Cap. XI. Por qué causa las tunas restriñen el vientre, y provocan tanto la orina.
Cap. XII. Por qué causa el zumo de la yuca si se toma crudo mata, y cocido es muy buen mantenimiento.
Cap. XIII. Por qué causa la coca y el tabaco, trayéndose en la boca dan fuerza y mantenimiento al cuerpo.
Cap. XIV. Por qué causa se tiene y juzga el atole por sano manteni¬ miento para todas complexiones y enfermedades.
Cap. XV. Por qué causa la miel de abejas que se coge en las Indias es toda en general agria.
Cap. XVI. Por qué via y orden natural se engendra la piedra bezaar en las entrañas de la cervicabra.
Cap. XVII. Por qué causa, para blanquear y purificar el azúcar se le echa encima de la forma una pella de barro.
Cap. XVIII. En que se declara en particular las propiedades y vir¬ tudes del Piciete, y cómo se debe usar de su humo.
El autor se muestra gran partidario del Picietl ó (Tabaco), di¬ ciendo, por modo de exordio: «Querer agora contar las virtudes y grandezas de esta santa yerba, las enfermedades que con ella se cu¬ ran y han curado, los males de que á millones de hombres preserva, será proceder en infinito: sólo baste, para encarecimiento, que si el tabaco, por su mal olor, no fuera aborrecido de muchos, ni la gen¬ ciana, ni la aristolochia, ni el muy preciado eupatorio llegaran á com¬ petir con él, porque es esta preciosa yerba tan general en todas las humanas necesidades, que á sanos y enfermos, en bailes y regocijos, en trabajos y enfermedades causadas de frialdad, agora se aplique por la boca, agora en ayuda, agora se tome por defuera, agora por la parte de dentro, en hoja, en zumo, en polvo, en cocimiento, en forma de ungüento, de untura ó de emplasto, de todas suertes, y en todas
coyunturas nos socorre . Y por no enfadar, me atrevo á decir
que no crió la Naturaleza yerba mas sancta y medicinal, así con ra¬ zón muchos le nombran la yerba sancta.»
Habla luego del uso de fumar, ya desde entonces general en es¬ ta tierra, y dice: «Contar quiero del Piciete el mas extraño modo de medicina que en toda el arte médica jamás se imagina, y esto solo he visto usar á los naturales desta tierra, de quien los negros y mu¬ chos españoles y aun las mujeres lo han deprendido, y es que to¬ man esta yerba, y después de seca y molida, la envuelven en otra hoja ó cañutillo, y encendiéndola por una parte chupan el humo por la otra, á fin de tragarlo; qué diré agora de los admirables efectos que de tomar este humo se siguen: díganlo los enfermos de reumas, los flacos de estómago, los sujetos y dispuestos á hidropesía, los as¬ máticos, los que padecen dolores antiguos, mayormente causados del mal francés por humor frío, los soldados y gente del campo que duermen por esos suelos, sujetos á fríos, y aguaceros, y malas ven¬ turas, mediante el cual se alivian y descansan de sus trabajos, su¬ friendo con él, no digo yo las malas noches, pero la sed, hambre y cansancio: díganlo los indios y negros mineros, pues mediante él, descansan y se preservan de que la frialdad de los metales no les engrase y penetre: dígalo por concluir, toda esa gente que habita por todas estas costas y tierras calientes de las Indias, donde desde el menor hasta el mayor apenas pueden vivir sin él, y es realmente importantísimo en las tales calurosas tierras, porque como en el ca¬ lor del aire se debilita el calor natural del estómago, padecen los hombres indigestión y empacho de estómago, y por el consiguiente engendran muchas flemas y crudezas, todas las cuales se corrigen despiden y evacúan con el humo de esta bendita y medicinal yerba; y así vemos á muchos que con él echan témpanos de frialdad, que mal año para haber tomado las unciones, y suele quedar un hombre, después de haberle tomado, tan descansado y aliviado de sus males, que con aquello parece que descansa, reposa y queda contento; y así con justa razón hay millones de gentes que se olvidarán de lo que ha de comer y beber, y no de traer consigo la santa yerba: que no sé yo, por cierto, de qué yerba ni medicina del mundo se puede decir la mitad que se vé y experimenta de esta.
«Cuando me pongo á imaginar quién haya sido el inventor de chupar este humo del piciete, supuesto que hasta hoy autor ninguno
lo ha escrito ni hecho mención de él, sospecho que algún ángel lo aconsejó á los indios, ó algún dominio: que sea ángel está puesto en razón, porque él nos libra de tantas enfermedades, que verdadera¬ mente parece medicina de ángeles; y que parezca ser remedio de demonios, también está, porque si nos ponemos á mirar al que lo está chupando, le veremos echar por boca y naricés bocanadas de un hediondo humo, que parece un volcán ó boca de infierno; pero invén¬ tenlo quien quisieren, que él me parece, sabiéndolo bien usar y apli¬ car á nuestras enfermedades, remedio del cielo, tanto cuanto es da¬ ñoso, pernicioso y pestilencial si no se sabe usar de él, y así me acuerdo haber visto á muchos que de solo usarle sin orden, medida ni dirección, le ha sobrevenido no solamente inflamación de hígado, riñones y flema salada, pero muy finos tabardetes por el cual res¬ peto me pareció poner aquí algunas reglas que sirvan de aviso al que con seguridad y augmento de su salud quisiere usar del di¬ cho humo.»
Señala en seguida cuáles son las personas que deben abstenerse de fumar, y añade que para aquellos á quienes conviene tal costum¬ bre, la mejor hora es por la mañana en ayunas, y después de la cena. Pasando á describir los diversos modos de fumar, dice así: «Acerca del instrumento con que se debe tomar, hay también duda, pues unos hay que le acostumbran tomar en unos cañutillos de barro ó de plata, ó de algún palo muy duro: otros le toman revuelto el tabaco en una hoja de maíz, ó en un papel ó en cañuto de caña: lo que acer¬ ca de esto se me ofrece es que el humo que se toma en cañutillo de barro, plata ó madera, este tal va tortísimo, por cuanto en él sólo se quema la yerba, y no otra cosa que tiemple su fuerza; pero tomado envuelto en hoja ó en papel ó en caña, va ya mas quebrantado el di cho humo, porque no es solo el tabaco el que allí se quema, sino tam¬ bién la hoja ó caña en que se envuelve; pero sobre todos es mejor y mas seguro el que se usa envuelto en hoja de maíz ó de otro árbol, porque este tal, fuera de que va templado, no atosiga ni da aquel he¬ dor que da el papel y la caña cuando se quema.»
Libro III. — Cap. I. En que se declara si los hombres que nacen y se crían en las Indias son de vida mas corta y breve que los de otras provincias.
Cap. II. Cuál sea la causa de ser todos los españoles que nacen en las Indias, por la mayor parte, de ingenio vivo, tracendido y de¬ licado.
Comienza así este capítulo: «Pala dar muestra y testimonio lo de que todos los nacidos en Indias sean á una mano de agudo, tra¬ cendido y delicado ingenio, quiero que comparemos á uno de los de acá con otro rezín venido de España, y sea esta la manera: que el na¬ cido en las Indias no sea criado en algunas de estas grandes y famo¬ sas ciudades de las Indias, sino en una pobre y bárbara aldea de indios, sólo en compañía de cuatro labradores; y sea asimesmo el ca¬ chupín ó rezín venido de España criado en una aldea, y júntense es¬ tos, que tengan plática y conversación el uno con el otro; oiremos al español nacido en las Indias hablar tan pulido, cortesano y curioso, y con tantos preámbulos, delicadeza y estilo retórico, no enseñado, ni artificial, sino natural, que parece ha sido criado toda su vida en cor¬ te, y en compañía de gente muy hablada y discreta: al contrario ve¬ rán al chapetón, como no se haya criado entre gente ciudadana, que no hay palo con corteza que mas bronco y torpe sea: pues ver el mo¬ do de proceder en todo del uno tan diferente del otro, uno tan torpe y otro tan vivo, que no hay hombre, por ignorante que sea, que lue¬ go no eche de ver cuál sea cachupín, y cuál nacido en Indias. Pues
venga agora una mujer de España, y éntre con conversación de mu¬ chas damas de las Indias: al momento se diferencia y conoce ser de España, sólo por la ventaja que en cuanto al tracender y hablar nos ¡hace la española gente nacida en Indias á los que de España veni¬ mos. Pues póngase á decir un primor, un ofrecimiento, ó una razón bien limada y sacada de punto, mejor viva yo, que haya cortesano -criado dentro de Madrid ó Toledo que mejor la lime y componga. Acuérdome una vez, que haciéndome ofertas un hidalgo mexicano, para decirme que, en cierta forma, temía poco la muerte, teniéndo¬ me á mí por su médico, sacó la razón por este estilo: devanen las Pascas el hilo de mi vida como mas gusto les diere, que cuando ■ellas quieran cortarle, tengo yo á V. Mrd. de mi mano, que le sabrá bien añudar. Otro, ofreciéndome su persona y casa á mi servicio, di¬ jo: sírvase V. Mrd. de aquella casa, pues sabe que es la recámara de su regalo de V. Mrd. A este mismo modo, y conforme á esta delica¬ deza, son las razones de los hombres que en Indias nacen, y esto es en cuanto al hablar; pues en el entender y tracender no se muestran menos aventajados, pues verdaderamente entiendo que á ninguna -cosa de las que se ponen á intentar y hacer (si hasta el fin perseve¬ rasen en ella) nos dejan de hacer ventaja, Y esto bien claro se mués tra en los lindos ingenios que todos á una misma mano muestran en estas escuelas de las Indias, donde, si el premio de sus trabajos no les faltase, serían monstruos de naturaleza.»
Atribuye estas cualidades al temperamento sanguíneo, que di ■ce ser común en las Indias, y prosigue: «Pero es necesario advirta idos una cosa que acerca de esto se me ofrece notar, y es que enten¬ damos que asi como es propio y natural de la sangre y cólera hacer los efectos que agora acabamos de declarar, así traen consigo otra falta no pequeña, y es que como son humores calientes, delgados y ágiles, que con facilidad se mueven, así causan mudanza y variedad en los hombres, haciéndoles poco perseverantes en sus cosas: y así * realmente podemos decir que en esta tierra sobra en los hombres la viveza y falta la constancia y perseverancia en lo que se ponen a ha¬ cer, porque en el hervor y facilidad con que se comienza, no se per¬ severa y prosigue en ello, y esto lo hace el faltar el peso y asiento de la melancolía, la cual es fuerza que falte con el predominio de la san¬ gre. También como digo lo uno digo lo otro, que esto es en cuanto al predominio y calidad de los humores; pero como virtudes (según dicen) vencen señales, venciendo y yendo contra la falta que les hace la melancolía, la entendida, tracendida y perspicaz gente indiana su¬ ple con su bueno y delicado ingenio la falta que en esto les pudo ha¬ cer naturaleza; y así tengo por cierto para raí, hay gente nacida en Indias, que no sólo en su vivo y delicado entendimiento, pero que tam¬ bién en peso, constancia y perseverancia se pueden aventajar a otras naciones del mundo, como podríamos ver discurriendo y entrando en particular por ilustres y generosas casas de muchos, cuyos famo¬ sos descendientes ilustran y hermosean este Nuevo Mundo de las Indias. Lo mesrno podríamos ver por letrados sapientísimos de esta tierra á quien la cortedad de ella tiene sepultados, teniendo partes para resplandecer y señalarse en toda^ las universidades del mundo: así que podemos concluir que á la gente de esta tierra les compete la viveza y delicadeza de ingenio por naturaleza, y la constancia por propia virtud, repugnando á la complexión y composición que por parte de los cuatro humores les compete, y esto les es más de agradecer.»
■Cap. III. Cuál sea la causa de encanecer tan presto los hombres en esta tierra.
Cap. IV. Por qué causa por maravilla se hacen calvos los indios co¬ mo los españoles, ni les nace barba.
Cap. V. De qué procede haber en las Indias tantos enfermos y toca-" dos de este contagioso mal de las bubas.
Por la lectura de este capítulo venimos en conocimiento de que' el mal venéro no había perdido todavía casi nada de su primitiva fuerza, pues «tan deveras aflige, apremia y atormenta á los hom¬ bres, sin hacer excepción alguna, que ya se usa decir en las Indias, que no es hombre honrado el que no tiene un cierto ramillo ó rastro de este achaque: y así es tan negro de usado un parche de terciope¬ lo negro en el rostro, un chichón en una sien, una señal con falta de hueso en la frente, que casi no se echa de ver en ello. Pues si hubié¬ semos de discurrir por menudencias, y notar en un traer el color al¬ go quebrado, un tener no sé qué dolorcillos en las coyunturas, ó unas postillejas y llaguillas en la boca. . . . sería todo esto nunca aca¬ bar; pero en fin, saquemos en limpio nuestro propósito, que es dar por cierta averiguada conclusión, que el mundo no tiene provincia ni reino donde más este mal aflija, ni donde más azogue, guayacán, chi¬ na y zarzaparrilla se gaste, ni más sen, epitimo, polipodio y hermodátiles se consuman en jarabes, que en esta tierra; y esta duda es lat que se ha propuesto en el problema, es á saber, por qué causa mas en esta tierra que en otra ninguna de las del mundo, reine el sobre¬ dicho mal, llamado, por la mucha usanza que de él se tiene, fruta de la tierra.»
Según el autor, la naturaleza de este mal era desconocida, y opi¬ na ser contagioso, pues «siempre se viene á pegar de unos en otros,, por la mayor parte por vía de torpes, sucios é inmundos actos, aun¬ que también se pega por otras vías; pero hablo de lo que mas en co¬ mún sucede.» Creía que se exacerbaba por el desaseo, y que la cau- . sa de ser tan general en las Indias estaba en el temple caliente y. hú¬ medo de la tierra. Respecto á su origen, se expresa así: «Tengo por imaginación decir que este mal tuvo origen de los franceses, ni de los españoles, ni de otra nación alguna, sino sólo de los indios, los cuales, ai tiempo que estas Occidentales Indias se conquistaron, lo pegaron á los españoles, y estos lo llevaron á España, de donde secomenzó á derramar la maldita semilla y contagión del dicho mal por todo el mundo; y no queremos de esto más muestra que ver que no ha más que se conocen bubas en la Europa, de lo que ha que se ganaron las Indias; y digo más, que aunque los autores dicen sereste mal moderno, yo entiendo que es moderno para los de allá; peropara las Indias imagino que desde que indios las comenzaron á ha¬ bitar, hay bubas en ellas, porque el propio temple y constelación de la tierra lo trae consigo.»
Los atacados de ese mal no eran recibidos en los hospitales, y por eso en 1540 fundó el Sr. Zumárraga, expresamente para ellos, el del Amor de Dios.
Cap. VI. Por qué causa por maravilla se ven hombres éticos en las Indias.
Cap. VII. Por qué causa el indio chichimeco se sustenta sin beber: dáse también la causa por qué en viniendo á poder de españoles enferma y se muere.
Cap. VIII. Por qué causa viven los viejos en las Indias muy mas sa¬ nos que los mozos.
Cap. IX. Por qué causa hay en las Indias tantos enfermos del estó¬ mago, de hidropesía, opilaciones, y cámaras.
Cap. X. Por qué causa á las mujeres en las Indias les acude su re¬ gla con grandísimos dolores, y muy mal.
Cap. XI. Por qué causa por maravilla se ven indios enfermos de reu¬ mas, de mal de hijada y orina, siendo bien al contrario en los es¬ pañoles.
Cap. XII. Por qué causa hay tantos indios ciegos y enfermos délos ojos en esta tierra.
Cap. XIII. Por qué causa jamás rabian los animales en las Indias.
Si las Indias gozaban realmente de este privilegio en tiempo del Dr. Cárdenas, le han perdido, porque hoy no faltan por acá anima¬ les rabiosos: bien que su número es infinitamente menor que en Europa.
Cap. XIV. Por qué causa los animales que de suyo son ponzoñosos y mortíferos no lo son tanto en esta tierra como en otras pro¬ vincias del mundo.
Cap. último. En que se declara muy por entero si puede haber he¬ chizos en las yerbas, y qué sean hechizos.
Búrlase holgadamente de los hechizos el autor, y atribuye a efectos naturales todo lo que se decía de ellos.
Como se ve por estos extractos, el libro del Dr. Cárdenas no es un tratado de medicina, sino una recopilación de Cuestiones natura¬ les. Al fin de la obra promete una segunda parte que según el prólo¬ go de la primera debía tratar de las grandezas de la Tierra Firme y Perú; mas nunca salió a la luz ni se sabe que exista manuscrita. — (Joaquín García Icazbalceta. — « Bibliografía Mexicana del Siglo XVI»)
Aunque no impresa en México, pero sí escrita aquí, es la obra de Ciru + gía que tiene este titulo:
8. — Secretos de Chirurgia, especial de Morbo gálico, y Lampa¬ rones y Mirrarchia, y assi mismo la manera como se curan los In¬ dios, de llagas y heridas y otras passiones, en las Indias, muy útil y prouechoso para en España y otros muchos secretos hasta agora no escriptos. — Dirigido al Serenissimo y Esclarecido y muy alto y poderoso Señor don Carlos, principe de las Españas, &. Señor nues¬ tro. — Compuesto por el Doctor Pedrarias de Benavides, Vecino ynatural de la Ciudad de Toro. — Impreso en Valladolid por Francisco Fernández de Córdova, Impresor de la Magestad Real. — Con privi¬ legio. Tassado a real y medio en papel. Año 1567. Tamaño en 89 «Este pequeño y muy raro volumen, escribe el Sr. Ramírez (J. F) r que ha escapado a la investigación de los principales bibliógrafos, pertenece a la época en que todavía estaba muy generalmente pro¬ pagado el gálico, atacando todas las clases y estados de la sociedad indistintamente, y presentándose con los extraordinarios y espanta¬ bles síntomas que difundían un terror universal. El autor los des¬ cribe menudamente, así como los métodos curativos empleados para combatir el mal. En los principios se usaban los remedios vegetales, de preferencia la Zarzaparrilla y Guayacán. Vino después el mer¬ curio que solía causar más daño que el que se quería remediar. Eí Dr. Benavides copia el pasaje de Juan de Vigo en que atribuye á la América el origen del mal venéreo, aunque parece no adoptar su sis¬ tema, pues opina que se puede producir espontáneamente por cau¬ sas externas y cita hechos en comprobación. Con ellos explicaba su difusión tan general en la Isla de Santo Domingo, pretendida patria del gálico, enumerando como determinantes la mezcla con la raza negra y la suciedad y excesos de prostitución que dominan en estos enlaces. Dice que todas las negras están contagiadas y que siendo éstas las nodrizas obligadas de las clases acomodadas, ellas propa-
gan el mal. En el cap. 10 habla por incidencia del carácter de los in¬ dios, bosquejando en breves palabras el cuadro de abatimiento en que había caído: «enojo le dará poco (decía) aunque es gente cruel si tiene posibilidad para vengarse. Son muy humildes a los españoles, en tanta manera, que á una voz de un español huyen como si los qui¬ sieran luego matar. » Tal era también el tratamiento que les hacían.
El sentimiento fatalista, que parece peculiar á su raza y que todavía se conserva aun en la gente vulgar de la mixta, se retrata en un he¬ cho que menciona, asociado de otro que abandono al criterio del lec¬ tor. Dice que los tigres, leones, &c., no acometían a los españoles, aunque fuera uno solo y lo sorprendieran dormido,» «pero q. si se lanzaban sobre dos ó tres indios: que estos se defendían rodeándose de lumbre, que les ahuyenta. — «pero si va uno solo (agrega) y si sale un animal destos, hincase de rodillas y tapa los ojos y dexase quele mate sin defenderse.» Así más ó menos, se conduce hoy la gente campesina de nuestras fronteras en las invasiones de los indios sal¬ vajes. — Los unos y los otros creen que sucumben bajo la ley inevita¬ ble del destino. — El cap. 17 nos presenta en la siguiente anécdota, una curiosa muestra de la calidad de la gente española que iba a México y que formaba allí la alta sociedad. «Yn caballero ay en las Indias que se llama Angel de Villafafia, que es muy donoso y hace muchas burlas á los médicos nuevos que van desta tierra; que tiene por es¬ tilo de combidarlos á comer y luego se haze amigo con él y está siem¬ pre prevenido de unos polvos de havas que haze echar en el potaje del combidado, que no bien ha acabado de comer, quando tiene ne¬ cesidad de desencintar las calzas, porque la priesa es tanta que no tiene remedio: y él (Villafaña) disimula con el señor combidado, ni se rie, ansi que el combidado la necesidad le obliga á descubrir su tra¬ bajo para que le den donde se provea y después rielo mucho este ca¬ ballero con sus amigos y caballeros del pueblo y dará por hazer una burla destas cuando tiene.
«El cap. 8? contiene algunas noticias personales de Bernardino del Castillo, horticultor entendido que aclimató en México el cultivo del ruibarbo y del gengibre.»
9. — En esa misma centuria floreció el celebérrimo Dr. Francisco Her¬ nández a quien Felipe II de España mandó a la entonces Nueva España a es¬ tudiar la «Historia Natural de las Indias.» A más de ocuparse de las plantas, animales y minerales de México y de sus antigüedades escribió un tratado de «Morbo Nouce Hispania anni 1576 vocato áb Indis Cocolistli » con más otro de «las experiencias (experimentos) y antidotario de este.»
Queda ya dicho ( pág. 6 ) como en la peste del cocolixtli se dedicó al es¬ tudio de la enfermedad en los cadáveres de los apestados y los auxilios que le dió en ello el Maestre López de Hinojosos, módico del Hospital de los In¬ dios.
Fueron estas inspecciones anatomopatológicas las primeras que se hi¬ cieron en México, en ese año de 1576, por los Dres. Hernández y López de Hinojosos, aunque según noticias del cronista Dávila Padilla, el Dr. D. Juan de la Fuente, Catedrático de Prima de Medicina, en ese mismo año y con igual motivo, «hizo anotomia de un Indio, en el Hospital de México.»
Acerca de las investigaciones del Dr. Hernández, tocantes a la materia médica y terapéutica mexicanas, he publicado especial estudio en la intro¬ ducción que escribí a la reimpresión por mí hecha en el afio 1888 de la obra «Quatro libros de la naturaleza y virtudes medicinales de las plantas y ani¬ males de la Nueva España» por Fr. Francisco Jiménez; inútil y prolijo sería repetir lo que allí consta,
Algunos datos más acerca de lo mismo puede encontrar el estudioso en
otro libro por mí editado y escrito por el Sr. Lie. D. José Fernando Ramírez con el título de «Adiciones y correcciones a la Biblioteca Hispano America¬ na al Septentrional del Canónigo J. Mariano de Beristáin y Sousa.» Méxi¬ co, 1898.
De los trabajos literarios de, los médicos mexicanos del siglo XVI que hasta nosotros han llegado han sido tan sólo seis obras impresas y la reim¬ presión de una de las mismas.
De vuelos científicos es solamente la del Dr. Bravo y las restantes son de vulgarización.
Sería en este lugar oportuno, si el asunto no fuese tan vasto, y requi¬ riera por ello mismo un especial escrito, hacer la historia del origen y des¬ arrollo de la enseñanza de la ciencia médica en México, con la circunstancia¬ da noticia de todos los que la hayan ejercido desde la conquista hasta fines del gobierno colonial; quizá más tarde lo ejecute, toda vez que tengo reuni¬ dos documentos numerosos y noticias abundantísimas. No menos oportuno sería también ventilar el asunto tan debatido de la existencia precolombiana de la sífilis en México, para cuya solución poseo datos auténticos e irrefuta¬ bles; más exigiría igualmente una especial memoria.
Saber lo que en realidad fueron el Matlazahuatl y el Cocolixtli es otro punto importante que de exprofeso ocupa un capítulo de mi «Epidemiología Mexicana» y no cabría en los límites de la memoria que hoy presento; queda por lo mismo reservada para otra oportunidad.
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SIGLO XVII.
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10. — Tratado de Medicina y de todas las enfermedades. Por Fr. Agustín Farfan.
México, 1604. 4?
Es la 3^ edición de esta obra que cita Beristáin y de la cual ningún bi¬ bliógrafo después de él ha vuelto a ver, hasta el presente.
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t ompuejlo par Herrrricc Mjrtmei Ccfmegrapho de J¿tíeB gcjlade Interprete del Sanólo Officio'uefle R,e^ no.
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Dirigido allixGeílentifsimfr
Señor Don iLurufcJ^endoya y,J-una Marques do
Montefclaroi, Virrey JCooc/pador, PrcíiJcnfr y^pp*.
UB G«a«r»J por *J Ray nitaüroínuii *d c£u NutuAjiíoaru &«„
CON^ÍNCtA Y PRIVILEGIO ■ - - En México*
Aa Emprenta deimefmo autor ano de i 6 o 6.
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11. — Reportorio | de los Tiem- | pos, y Historia Natvral | desta Nveva España. 1 (+) | Compuesto por Henrrico Martínez Cosmographo de su Ma- | gestad é Intérprete del Sancto Officio deste Reyno. | + | Dirigido al Excelentíssimo Señor Don luán de Mendoza y Luna Marques de | Montesclaros, Virrey, Governador, Presidente y Cappi | tan General por el Rey nuestro Señor de esta Nueua Es¬ paña &c . | ( Escudo de Armas) | Con Licencia y priuilegio | En México.
| En la Emprenta del mesmo autor año de 1606.
En 4o; port., 11 hojs. prls. s. nr.; paginación variable.
Contiene, entre muchas noticias interesantes para la historia de México, algunos capítulos referentes a asuntos médicos relacionados con la Astro - logia, y lleva a más dos grabados movibles; uno para cálculos astrológicos.
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DICINACIRVGIA,
Y ASTROLOGIA, EN
TRES LIBROS DIVIDIDA,
POR EL DOCTOR IMjOAH
De Colmenar Viejo.
^ EN EL LIBRO PRIMERO SE TRA TA DELA ANOT o •oía del cuerpo humano; y de las heridasde cabera, j>echo,y vicoticzy neruioe. y co* mofean de curar%y eoocralo que aefcritocl D. Hidalgo de Sevilla, y vn recetario de las medie ¡fias que coooieoco para ertas heridas tratafc de las complexiones, y te p. nmtntoi de «di enfermo» y de que fe a de comer, y a que hoi a: y qoc cofaj fon bucoaijo malas. Y que aífrologia an menefler faber loi médicos pn a fmgran y pw | gar.yfi ay días eIcCtiuos:o no contra loque anefciicoalgooos AflroIogos.Traiafe también de todas las enfermedades que.ay en el cuerpo humano, como (i Uaman,de que fe hazcn,con que léñales fe conoceraa.yquc prooofticos ricnco, y como fe an de curar con rodas las dificultades, hada oy dichas, y como en fus cafas pucdcoha. xn los enfermos ios íaraucs:purgis. ícc.flu que fe a menerter yr a las Boticas.—^
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ir E rifi pelé. y yirutl*i,y dt todai bi yerbas fvr ¿tfeul/rit el Hallar f 'encía Hrm*n¿< ^yor tn**- ' ¿oda de ¡C Mate fiad, en tftd KutuA Efp*áa.eplkadst a Ui enfermedades Jt el <*eef* huma. CL ncjtmo Je/puttU li^ftUíaUae Nardo 7(t<o par maído Jo Jefa MegcfeJ. d.^nd»
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TeJH¿‘f f* trara de <pu otua ti lo mejor, j el orden p* jo ¿a ¿fu F ¡retiene útil Morques de AJonfts CU' tai fa* ta el moda tomo oj Jt trae o >fl* Ciudad,
EN LL LI¿ TERCERO SE TRaTADE LA ANOTOMIa 4c U madrr óe U foftnaoon dr 1a ctuibxa de lo» \ de prc*
AadbJ pArÜJU, y ¿t los tahas: y 4 £ (JW tn de (abo lab OOyfdr.i y «o corJiOr ta ^Tjarúdti, y vn
íva¿Xa4o 3c atrytci.
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Con Li«nc’*yPm,*cf1°y','PTcíocn WLXI CO.
Por Fernando Balli.
Año 1607
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12. — ^ JESUS MARIA | VERDADERA ME- | DICINA, CIRVGIA, | Y ASTROLOGIA, EN | tres libros dividida, | por el doctor ihoan |
DE BARRIOS NATVRAL | DE COLMENAR VIEJO. | 2)X(S |
«[ EN EL LIBRO PRIMERO SE TRATA DE LA ANOTO | mia del cuerpo humano; y de las heridas de cabeza, pecho, y vientre; y neruios, y co- | mo se an de curar, y contra lo que a escrito el D. Hidalgo de Seuilla, y vn recetario | de las medicinas que conuienen para estas heridas tratase de las conplexiones y tem- | peramentos de cada enfermo, y de que se a de comer, y a que hora: y que cosas son | buenas, o malas. Y que astrologia an menester saber los médicos para sangrar: y pur- | gar, y si ay dias electiuos o no contra lo que an escrito algunos Asfrologos, Tratase | también de todas las enfermedades que ay en el cuerpo humano, como se llaman, de | que se hazen, con que señales se conocerán, y que pronósticos tienen, y como se an | de curar con todas las dificultades, hasta oy dichas, y como en sus casas pueden ha- | zer los enfermos los jaraues: purgas. &c. sin que se a menester ir a las Boticas _ I
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■[ EL LIBRO SEGVNDO TRATA DE QUE SEA CALENTVRA, Y DE J todas las calenturas en particular, y de que se hazen, como se conocerán sus pro¬ nósticos. Tratase de Bubas, | de Erisipela, y Viruelas, y de todas las yerbas que
descubrió el Doctor Francisco Hernández por man- | dado de su Magestas, en esta Nueva España, aplicadas a las enfermedades de el cuerpo huma- | no, como después lo hizo el Doctor Nardo Reco por mandado de su Magestad, diziendo | el nombre de la rayz, o yerba en Mexicano, o en Otomi, &c. Y luego en Román- | ce, para que es buena, y que cantidad se a de dar, y en que la han de tomar | También se trata de que agua es la mejor, y el orden que yo | di a su'Excelencia el Marques de Mon¬ tes Cía- | ros que es el modo como oy se | trae á esta Ciudad. |
EN EL LIBRO TERCERO SE TRATA DE LA ANOTOMIA | de 1* madre de la formación de la criatura de los males de las pre- | ñadas, paridas, y de los niños: y de que han de saber las co | madres, y en que consiste la virginidad, y vn tractado de afeytes. [
Con Licencia y privilegio impreso en MEXICO. | Por Fernando Balli. | Año de 1607.
Folio; 27 hojs. prlmrs. s. nr. y que contienen:
Aprobación del Dr. Hieronimo de Herrera, Protomédico de este Reynor Catedrático jubilado y decano de la facultad de Medicina en la Universidadde México.
Aprobación del Dr. Juan de Contreras, Catedrático de Prima de Me¬ dicina.
Obra aprobación del Dr. Alfonso Muñoz.
Licencia del Virrey Marqués de Monteclaros.
Licencia del Arzobispo D. Fray García de Mendoza y Zúfiiga.
Dedicatoria a D. Luis de Velasco.
Soneto. Una página con el retrato del autor. Elogio del autor, por el Dr. Sebastián de Vrieta, Al Lector.
Sigue la: «Tabla de lo que contienen estos tres libros.» (*)
Después déla Tabla un Soneto de Francisco Fernández Arjona en loor del autor; fe de erratas; diez sonetos más alabando al autor y a su libro.
Sigue la obra en 3 Libros. Toda la obra está contenida en 303 fojas de tex¬ to, a dos columnas, impresas con letra romana.
13.— Libro en el cual se trata del chocolate, que provechos haga, y si sea bebida saludable ó no, y en particular de todas las cosas que lleva, y que receta conviene para cada persona, y como se conocerá cada uno de que complexión sea, para que pueda beber el chocolate de suerte que no le haga mal. Escrito por el Dr. Juan de Barrios. México, 1609.
Hasta hoy nadie ha visto ejemplarde este libro y aun su título es facticio. Por mucho tiempo se le atribuyó al Dr. Juan de Cárdenas de quien hemo» hecho referencia bajo el N? 7. Otros bibliófilos dudaban de su existencia real, mas hoy me atrevo á afirmarla fundado en lo siguiente: En el Archivo General y Público de la Nación se conserva un Catálogo MS. de los libros de la biblioteca del convento franciscano de Tantzítaro (Michoacán) enviado en el siglo XVII á la Santa Inquisición de México por Fr. Diego Bernardino de Avila, guardián del mismo y allí se menciona esta obra sobre el chocolate, es¬ crita por el Dr. Juan de Barrios, é impresa en México el año de 1609 por Ge¬ rónimo Balli.
El Dr. Barrios aprovechó mucho en su libro «Verdadera Medicina» de las investigaciones del Dr. Francisco Hernández y aun inserta en él un catᬠlogo de las yerbas que descubrió en Nueva España y su uso medicinal; se
(*) Para la descripción de esta obra uso unos apuntamientos inuy confusos que se me pro¬ porcionaron pues no he podido ver el ejemplar completo de ella y sólo un fragmento, sin principio ni final, he tenido en mi poder.
La obra es sumamente interesante, curiosa y rira al grado de no saberse exista actualmente más que un ejemplar completo y dos incompleto?. A fines del Siglo XV 1 II pretendió reimprimirla el Br. D. José Antonio Alzate y Ramírez, según el mismo lo dice en su “Gazeta de Literatura.1,
ocupa también de las bubas. En el tratado del chocolate cita igualmente las opiniones del mismo.
El Dr. Juan de Barrios era natural de Colmenar Viejo, en Castilla, ha¬ biendo estudiado la medicina en Alcalá bajo la dirección del célebre Dr. Pe¬ dro García Carrero. Graduado en la ciencia de Hipócrates ejerció su profe¬ sión en Valladolid y permanecía en España hasta por el año de 1586, época en que oyó en Valencia las lecciones del Dr. Juan Calvo.
En 1589 se encontraba en Garachico, lugar de las islas Canarias y en ese tiempo ya tenía en México un hijo llamado Martín Barrios. Por noticias que el mismo suministra en su obra se sabe que en 1596 ya ejercía su profesión en México.
'TRATADO 'BREVE
DE MEDICINA
Y D E TODAS LAS ENFERMEDA.- 'des, ficcho por el Padre Fray Aguftiñ Farfan , Do&or en Medicina, y Religiofo indigno de - la Orden de fan Aguftin , enlaNueua Efpaña. Agora nueuainente añadido.
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■DIRIGIDO ¿ DON IV TS DE VELAS CO CAITA’ í/ ero del habito de Santiago , y Virrey de¡la Ntteua EffaTitt-
^ 14. — Tratado breve | de Medicina | y de todas las enfermeda- | des, hecho por el Padre Fray Agustin Far- | fan, Doctor en Medicina, y Religioso indigno de | la orden de San Agustin, en la Nueva Es- I paña. Agora nueuamente añadido. I (>í«) | Dirigido á Don Luys de Velasco Cava [ llero del habito de Santiago, y Virrey desta Nueua España. | Con privilegio. | En México, en la Emprenta de Geronymo Balli. | (Por Cornelio Adriano Cesar.) | Año de M.DC.X.
En 4?, con 221 folios de texto. 4 ^ edición (póstuma).
La índole de esta obra hacía que fuese muy solicitada por el público, lo que explica las tres reimpresiones que alcanzó.
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»♦* - QV A TRO LIBROS.
DE LA NATV-
RAL EZA , Y VIRTVDE 5 D E L
S lamas , y Anímales queellan receuidos cnel e Medicina en la Nueua Efpwvwy la Methodo, y coi
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- i Efpaña, y la Methodo, y correecion,y preparación .quepara ad miniftrallaa fe requiere con lo que el JDoflor Francifco Hernández eferiuio
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•MlfY UTIL P /íA/< T O DO G ENERO DE gente y txue enejlacias y Pne/Jos,Jo no ay Medicosyii Botica.
í Traduzido.y aumentados muchos limpies, y Compueftoj y otros muchos fecretos curatiuoa, por Fr Francifco Ximenez, hijo del Conuentode S.Domingode México, Natural de la Villa de Lunadel Reynodc Ara? oh. í d Nro A . P. Mae ¡tro fr Hernando Bay/t, P,ior Provincial de la Pronineia Ja Sofíiago Je México Je la Orden de los Predicadores, yCathciratico Jubilado Je Tbeologia en la V niuerJiJad Real.
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q Eu México, en Cafa déla y inda Je Diego L ope^Danalas. i 6 i y q Véndele en la tienda de Diego Garrido, en la efquina de , la calle de Tacuh>a,y en la Portería de S-Doniingo.
15. — Qvatro libros. | DelaNatv-| raleza, y Virtvdes de las | plan¬ tas, y animales que están receuidos en el vso | de Medicina en la Nueua España y la Methodo, y corree- | cion, y preparación, que para administradas se requiere | con lo que el Doctor Francisco Hernán¬ dez escriuio | en lengua Latina. | Muy vtil para todo genero de | gen¬ te q. viue en estacias y Pueblos, do no ay Médicos, ni Botica. | Traduzido, y aumentados muchos simples, y Compuestos | y otros muchos secretos curatiuos, por Fr. Francisco Xi- | menez. hijo delConvento de S. Domingo de México, | Natural de la Villa de Luna del Reyno de Aragón. | A Nro- R. P. Maestro Fr. Hernando Bazan, Prior Prouincial de | la Prouincia de Sactiago de México de la Or¬ den de los Predicadores, i y Cathedratico Iubilado de Theologia en la Vniuersidad Real. | En México, en casa de la Viuda de Diego Ló¬ pez Daualos. 1615. | Vendese en la tienda de Diego Garrido, en la esquina de | la calle de Tacuba, y en la Porteria de S. Domingo.
En 4? con 203 folios de texto.
La obra es, principalmente, un extracto de los escritos de Hernández con adiciones de los de Oviedo, Dres. Barrios, Cárdenas y Monardes.
Fr. Francisco Ximénez nació en la Villa de Luna en el Reino de Aragón (España), siendo sus padres Martín Ximénez y Ana Espinel. Joven aún reco¬ rrió las principales ciudades de España e Italia pasando después al Nuevo Mundo y dirigiéndose a la Florida, donde permaneció algún tiempo. En 1605 emigró para Nueva España en donde parece que la fortuna no le fué propi-
cia, pues desengañado de sus veleidades se retiró al Hospital de Huaxtepec dedicándose allí a cuidar y curar a los enfermos.
En este lugar fue donde cayó en sus manos un extracto de los escritos del Dr. Hernández y se dedicó a traducirlo de la lengua latina a la castellana, adi¬ cionándolo con observaciones propias.
Casi cinco años permaneció en Huaxtepec de donde se dirigió al conven¬ to de Santo Domingo de México solicitando el hábito de lego que le fue conce¬ dido el año de 1611 y profesó el 5 de febrero de 1612.
El oficio que se le asignó fué cuidar de la botica del convento y preparar las medicinas, y es de creerse que en tal ocupación falleció sin que sepamos la fecha de ello.
Esta obra la reimprimí en Morelia el año 1888 y en ese mismo año el Dr. A. Peñafiel hizo otra edición en la ciudad de México.
1 16. — Est et praesidium et dulce decus meum. | Sitio, | Natura¬ leza | yPropieda- des, de la Civdad | de México. Aguas y Vi- | en tos á que esta suieta, y Tiempos del Año. Ne- | cessidad de su conoci¬ miento para el exercicio de | la Medicina su Incertidumbre y | difii- .cultad sin el de la Astrologia | assi para la curación como para | los prognosticos. Por el Doctor | Diego Cisneros Medico Com | plutense y Incorporado en la | Real Vniuersidad de México. | Año. de 1618. | Al Exmo. | Señor D. Diego | Fernandez de Cordo- | ua Marques de Gua- | dalcazar Virrey Gouer- 1 nador y Cappan Gene- | ral de Las Prouincias de | Nueua España y Presidente de la Real | Chancilleria | de México. | Samuel Estradan, Anuerpiensis Sculp. Mexi-
ci. | {Colofón:) Impresos en México, con licencia de los Superiores, En casa del Bachiller | loan Blanco de Alcafar. Año de 1618.
En 4?; una hoja grabada con el retrato del autor y 148 hojas de texto.
Se comenzó a reimprimir en «El Sistema Postal,» año de 1881 y se llegó hasta la página 276 o sea el folio 111, vuelto, del original.
La obra del Dr. Cisneros es interesante por varios títulos, pero sobre to¬ do por el estudio de la climatología e higiene de la ciudad de México que ex¬ pone en el capítulo XVII.
El estudio de las cualidades físicas y mentales de los indios, criollos y mestizos es también muy importante y pudiera ser un complemento de lo que el Dr. Cárdenas dejó escrito. (Véase el n? 7).
El Dr. Cisneros era natural de Madrid y estudió medicina en la Univer¬ sidad de Alcalá, en la que se graduó de doctor. Pasó después a Toledo donde ejerció su profesión por algún tiempo, pasando luego a la Nueva España con el Virrey Marqués de Guadalcázar. Se incorporó a la Universidad de México de la que fué profesor en su facultad y se ocupó en servicios de su oficio en la ciudad, con no poco crédito y provecho.
En el Archivo General de la Nación existe inédito el mapa de México y sus alrededores que debía haberse publicado con su libro.
17. — Theatrvm | Apollinevm, | trivnphales latices | Medicine, | Hippocratica literaria Nav- | machia Phylosophica Methodica Empí¬ rica | controversia. ¡ Generali Stvdio stadio | publico defensata, ge¬ mina luce actaua, & | nona Mensis Ianuari, Anno Dñi. 1647. | Ad
gravissimvm reveren— | dissimum patrem Vincencium Carrafa, ¡ Praepositum Generalera Societatis Iesv | moderante cathedram | Doctore Bartholomeo Sánchez Parejo Limensi Angelice urbis, |
Apol | lineae Facultatis Decano, | cvivs | ex Hippocrate, ac Galeno | Doctrinam erutam. | Svstentante | Baccalauro in Philosophia; | & Medicina Bartholomeo Muñoz, Parejo | de Alaraz.
En 49 y 56 hojas con el texto.
Es la obra una defensa de la teoría de que el agua natural era un alexifármaco. Esta idea la sostuvo el autor durante dos días, el año de 1647, en el templo de San Agustín de la ciudad de Puebla.
Sánchez Parejo era nativo de Lima, en el Perú, de donde pasó joven aún a domiciliarse a Puebla.
Hizo sus estudios en la Universidad de México y allí obtuvo la borla de doctor en medicina, profesión que ejerció principalmente en Puebla.
Fue el precursor de los que con más tenacidad han defendido la medici¬ na universal por el agua.
18. — Baccalavrus Nicolaus Mendez | de Olaeta. | Portvm licen-
ciatvrae in Appolinea Facúltate | & . Mexici, Francisci Robledo.
Anno 1646.
Fol. Junio 11 de 1646.
Tesis para el grado de licenciado en Medicina sostenida en la Universi¬ dad de México.
19. — Tratado | de la qvalidad | manifiesta, que el I Mercvrio tiene prueuase ser frió, y | húmedo en segundo grado, con | graues autores, y quarenta y | ocho razones. | Añidido vn discurso de vna 1 enfermedad que padeció en esta Ciudad vna per- | sona grauissima, con las particularidades que | se vieron quando se embalsamó. | Di¬ rigido a la Santissima | Virgen Maria de Guadalupe. | Compvesto por el Maestro | Ivan de Correa, Cirujano del Santo Oficio de la | Inquisición desta Nueua España, y Ministro de la | Cathedra de Anothomia, por la Real Vniversidad de la muy noble, y muy leal
Ciudad de | México, de donde es natural. | - [ Con licencia
en México, Por Hipólito de Ribera, | en el Empedradillo, Año de 1648.
89; Port., 8 hojs. prlrs. s. nr. con LL., Aprob., Elogios el autor y Dedic. a la Virgen de Guadalupe; 1 hoj. grab. con la Virgen de Guadalupe. Folio 1 a 32, frente, la obra.
A continuación:
Discurso de vna en- | fermedad, que en esta Ciudad pade- | ció vna persona gravissima con la | cura que se le hizo, y particularida- | des que se vieron, quando el Maes- | tro Ivan de Correa le embal- | samó; diuidido en dos | capítulos. Sigue inmediatamente el texto contenido en los folios 33 á 55 vto. En el 56, frente y vuelto, la «Tabla que explica las estampas. Una estampa frente al folio 48 y otra fren¬ te al 53.
20. — Tratado | de [ la qvalidad [ manifiesta, y virtud | del Azo¬ gue, llamado común- | mente el Mercurio, y por | otro nombre el Argén- | tum Vivum. | Dirigido al Señor Li- | cenciado Don Ber¬ nardo de la Higuera, y | Amarilla Inquisidor Apostólico del | Tribu¬ nal del Santo oficio desta | Nueua España, del Consejo | de su Ma-
gestad | Por Hernando Bezerra | Maestro del Arte de Cirugia, Phle- | botomia y Algebra. | Con licencia. | Impresso en México, en la Imprenta de luán | Ruiz. Año de 1649.
En 8^, port. orí.; 13hojs. prls. s. nr. con LL. A. Elogios alautor, D. Prlg. Fol 1-54 vto. la obra.
Becerra f ué nativo de Taxco y su profesión de algebrista quiere decir que era lo que vulgarmente se llama un «compone huesos.»
u 21 . — Disertación física y anatómica de los sentidos interiores y exteriores del hombre. Por don Jerónimo Becerra. México, por Lupercio, 1657. En 49
22. — Disertación sobre el agua de la Zarza hermodactilis ó Sen.
Por D. Diego Osorio y Peralta. México, por Ruiz, 1668. En 49
Mexicano y catedrático de cirugía, médico de presos de la Inquisición y Proto-médico de México. Al quedar viudo se ordenó de Presbítero.
v 23. — Tesoro de la Medicina para diversas enfermedades. Dis¬ puesto por el Venerable Gregorio López. México. 1672.
En 89 He visto ejemplares de este libro en la biblioteca pública de Toluca.
24. — Josephus Salmerón de Castro | duplici lauro coronatus, & Apollinea facúltate iam iam proxime Laureandus. Meixici: ( sic ) Apud Franciscum Rodríguez Lupercio.
En Folio; 27 abril 1673. Tesis.
25. — Debitum vniversae | . ¡ Baccalaurus Iosephus de
Castro duplici lauro coronatus pro Apollineo | diatemate addipicendo; presentes concertationis Maecenatem designat, vt iuscitie ergastulo solutus evadat. | Mexici: Apud Ioannem Ruy.
En Folio: 22 de agosto 1673. Tesis.
17 26.— Tesoro | de | Medicina,] Para diuersas enfermedades, | Dispvesto, | por el Venerable | Varón | Gregorio López, | Añadido, corregido, y enmendado | en esta segunda impression, con Notas de los Docto- ] res Matías de Salzedo Mariaca, y Joseph | Diaz Brizuela. | Con tres indices muy copiosos de | diversos achaques; de yerbas y simples, y de sus virtudes, y calidades. | Impresso en México, por Francisco Rodríguez Lupercio, mer- | cader de libro en la puerta de Palacio, y á su costa | Año de 1674.
En 49, 86 hojas foliadas con el texto. Hay otras im presiones de esta obra hechas en Madrid; yo poseo la 4?1 impresión del afio de 1727.
La vida del Venerable Gregorio López está llena de misterios y de ro¬ manticismo. Quien lo identifica con el desventurado príncipe Dn. Carlos, hi¬ jo de Felipe II de España; quien lo tiene por un noble de altísima alcurnia, y no faltan otros que lo crean un aventurero desafortunado.
Su llegada a la Nueva España, sus primeras ocupaciones, su vida retira¬ da, la fama de sabio y santo que siempre disfrutó y hasta sus últimos días en el retiro de Santa Fe, le dan sumo interés ante las multitudes ávidas de cosas maravillosas. Es digna de leerse su vida que escribió y publicó el Pa¬ dre Francisco Loza que por varios años fué su compañero en el retiro de San¬ ta Fe. Concretándome solamente a lo que de sus conocimientos médicos re¬ lata, dice: «Entendía bien de la Anatomia del cuerpo humano; y referia á ve¬ ces cosas muy curiosas, y particulares de ellas, mostrando la sabiduría de Dios en el hombre, . »
Era también muy inteligente en el Arte de Medicina, y de ella hizo un libro de gran curiosidad con muchas experiencias fáciles, para hombres del campo, y pobres, y diversas calidades de simples y compuestos. Alcanzó también mucho de la Agricultura, y era tan buen herbolario, que no sólo co¬ nocía la propiedad, y «virtudes de yervas, y á que enfermedades se avian de aplicar,» sino que las sabía mejorar con «licores varios que hazia, y se los da¬ ba como á beber a las mismas yerbas, y hortalizas, Yo les vi, y comí, de tal suerte mejorados por su mano, que parecían otras. Y me dixo, que si supie¬ ra de vn hombre curioso, buen Cristiano (por el peligro que hay de empeo¬ rarlas, y emponzoñarlas con este artificio, faltándole el temor de Dios), le en¬ señara á hacer este bien, para provecho de los próximos.»
Estando en Santa Fe con el Siervo de Dios, el Padre Fray Juan de San¬ tiago, su grande amigo, lo llevó a un huertecillo pequeño, que estaba detrás del aposento en que vivía, y le mostró unas «borrajas blancas como papel, aunque con la aspereza, de las otras verdes, y le dixo, como con el beneficio que las avia hecho, las avia buelto blancas, y que eran como pictimas para el corazón, y le dixo como lo avia hecho, y fue, que estando tiernas les cortó las cabezas, y les dio á beber, como dezia y los hinchó de agua de Angeles, y olo¬ res, confeccionada con ambar, almizcle y piedra bezal, y otras cosas apropia¬ das para el corazón y luego ató el tallo por arriba y poco á poco la raiz de la borraja fue chupando, y embebiendo en si aquella agua, con lo cual las hojas de las borrajas en quien hizo este beneficio, ya nacidas se voluieron blancas, de la s imill i p e echaron se sembró, y salieron todas las borrajas blancas.»
Entre sus recetas es notable también ésta: « Razón y sentidos suspensos por tres horas.
«Suelen vsar los Médicos de este arbitrio, quando han de cortar o caute¬ rizar algún huesso, o miembro. Para lo qual es muy bueno la mandragora, bebida una dragma, ó comida en qualquier vianda. >
27. — Pareser del Doctor luán de Torres More- | no, cathedratico Iubilado de Prima de | Medicina, y Presidente del Real Protho- | medicato desta Nueva España, á cerca | del trigo blanquillo de la Puebla, que su | Exa. Illustpissima mando experimentar este Año de 1677. (México).
En fol., 8 hojas de texto. Ageste informe acompañan otros dos de los Drs. Juan Melgarejo y José Díaz Brizuela, protomédicos de México. Mayo 26 de 1677.
El asunto del trigo blanquillo dió bastante quehacer y qué decir, pues los- doctores opinaron que era nocivo para la salud.
El cronista de la ciudad de la Puebla de los Angeles, D. Diego Antonio Bermudes de Castro, refiere la historia de esta controversia, así:
«No fue menos que las epidemias mencionadas la que se originó en la ciudad por decirse de un trigo que llamaron el blanquillo, lo que con alguna novedad irá expresado. Luego que se descubrieron las bastas Provincias de la inculta America principiaron algunos es¬ pañoles a semillar sus tierras con diferentes granos de trigo que ex¬ trajeron de España por no haverlo havido en este Reyno, y entre ellos lo fué uno cierto trigo pelón, blanco, que no cria raspa en la espigas de color de cera, que se beneficiaba en el Norte que es el que en opinión del Principe de los Médicos Galeno ha de tener el trigo que lo fuese blanco) el cual se sembró la primera vez en una hazienda de labor en Provincia de Tepeaca Doctrina de Acatzinco inmedia¬ ta a un pueblo que llaman Sto. Tomas del Monte por Juan Miguel su Dueño, cuyo principio he calculado fué por los años de 1590 hasta que el de 1651 José Quintero Labrador en el Valle de Huamantla Provincia de Tlaxcala preciándose de inceligente en sus excercicio entresacó del tripulo de los granos el trigo pelón, que por entonces mantenía el color algo obscuro, unos que descubrió su aplicación ser del todo blancos, y sembrándolos como diligente Agricultor en tie¬ rras bien dispuestas y barbechadas, logró su desvelo en premio de tantos afanes una opima cosecha del trigo blanco y entresacado por haberlo sacado de los granos prietos como blanco de los mexores del qual repartiéndole gustoso á sus vecinos se asemillaron con es¬ plendida abundancia en sus labores, entre quienes lo fue uno Pedro Martin, Notario. Labrador en dicho Valle de Huamantla, que por no haver tenido parte de tan estimable semilla hizo que su Mayordomo traxere de la hazienda de dicho Joseph Quintero uno ó dos manojos ocultos de trigo, de que sembró según la parvedad algunos pedazos de tierra de la suya, de la qual de la demas los otros Labradores al¬ macenaron con tan feraz abundancia las cosechas por lo mucho que acudia dicho trigo que dentro de pocos años no se sembraba otro en el dilatado distrito de esta Angélica Diócesis manteniéndose con des¬ canso todos los vecinos; hasta que el año 1677 conociendo los Labra¬ dores que por la opima fertilidad del blanquillo atrazaban en sus ventas otros trigos candiales y buenos que solian sembrar, les levan¬ taron diferentes falsos testimonios, que motivaron á los Señores Ca¬ pitulares de esta ciudad á celebrar especial Cabildo en que dieron
.parte a los Señores del Eclesiástico por lo interesado que eran en sus Diezmos, de cuyas conferencias salió resuelto en que se extinguiera dicho trigo, y para su execucion se llevaron á la Real Audiencia de México los autos que se habian formado sobre este particular, y por «1 mes de Mayo del afio siguiente á el de la lleva que fue el de 1673, se libró una Real Provisión de su alteza para que no se beneficiase el cultivo de las siembras del mencionado trigo por decirse ser semilla mala y venenosa y que dentro del termino de dos meses se extinguie¬ se todo lo que se hallase en grano, cuyas determinaciones se efec¬ tuasen el dia 11 de Mayo de 1677, que fue en el que para su aniqui¬ lación hicieron todas las diligencias necesarias, no obstante haberla pretendido desde los años de 1670 para arriba, en que en forma de bando se promulgó en esta ciudad lo acordado por haver vencido el pleito el Sr. Dn. José de Salazar Barahona Maestre Escuela que mu¬ rió de esta santa Iglesia y para su final extinción intimaron publica¬ mente diferentes censuras eclesiásticas resultando de todo ello el que encarecidas las otras semillas experimentaron los Pobres repe¬ tidas necesidades hasta que olvidado tanto litigio y conociendo ser falsos los Informes que se hicieron sobre el origen, calidad y pro¬ piedades de dicho trigo se siembra hoy dia con el disfras de caballe¬ ro Aventurero como el quid pro quo de los Boticarios. Cerca de cu¬ ya materia escribió un tratado el año de 1692 el Dor Dn. Alonso de Lima Escala, Profesor de Medicina que consagró el Exmo. Sr. Vi¬ rrey Conde de Galve intitulado: Espicilegio de la calidad y utilidades .del Trigo blanquillo.»
28. — Discurso | y relación del nuevo | Cometa: | Visto en aques¬ te Hemispherio Mexicano, |y generalmente en todo el Mundo: el Año de 1680; | Y extinguido en este de 81: | Observado, y Regulado •en este mismo Horizonte de | México. | Por Joseph de Escobar, Sal¬ merón, y | Castro, Medico, y Cathedratico de Cirugia, y | Anathomia en esta Real Vniversidad | Dedicado, y Consagrado al gloriosísimo Patriarcha | San Joseph, Esposo de Nuestra Señora, y | amantissimo Patrón de esta Nueva-España. | Con licencia. En México. Por la Viuda de | Bernardo Calderón, Año de 1681.
En 49, con 24 hojas de texto. El P. Francisco Ximénez, censor de la obra escribe:
«Vi, lei y admiración ponderé; no solo lo singularísimo de lo perspicaz¬ mente philosofado, lo mas que racionalmente discurrido, y vltimamente: lo que mas en segura medicina es imaginable.»
Véamos lo que conforme a esta segura medicina escribió nuestro médico mexicano.
Declarando la causa eficiente, formal, material y final de este Cometa, dice:
«En lo que toca a la causa Material, fue en este caso todo quanto evaporable, y exalabre ay en esta maquina inferior, como agua, tie¬ rra, todo cuerpo viviente, plantas, yaun los mesmos cuerpos muer¬ tos sepultados en la tierra . de que se sigue tan sensibles efec¬
tos en los cuerpos humanos, acrecentando dolores en Gálicos, ansias é inquietudes en los Febricitantes.
«Sea proposición experimental, en esta causa, lo que han expe¬ rimentado, y esten experimentando mis compañeros y Doctos Mé¬ dicos, en esta populosa República (y lo mismo aura sucedido en mu¬ chas partes del mundo) digo, pues, que han observado tres años ha; rna epidemia de granos, pústulas ó ronchas, tan molestas, y tan sin
falta de veneno, y malignidad, que sin cederá medicamentos de cua¬ lidades manifestas, no han perdonado ni por la piedad al viejo, ni al niño por su inocencia. Y assimismo el año pasado de 80, se experi¬ mentó una epidemia de tercianas, y demas intermitentes, con otros accidentes malignos, que dieron bastante cuidado; de cuya constitu¬ ción, si me preguntaran la causa, me afirmara entonces, y ahora meafirmo a decir, que fue la materia de Cometa, que como se iba con¬ gregando, y vniendo para llegar a su incendio era necesario el que' los Astros, que cavsaron esta atracción de ella, fuessen exhalando, y como chupando de los mismos cuerpos humanos todo aquello que era exalable y vaporable; y como lo mas sutil está mas pronto á qualquiera atracción y en los humores, el mas sutil sea la cólera: esta se extravasó haziendo á veces tercianas, y otras inflamaciones, diversas pústulas, ronchas, bubones y otros accidentes desta prosarpia y li¬ li age-»
Entra después a explicar por qué ese Cometa y otros, son causa de en¬ fermedades y muertes; el mecanismo de la formación de él, según su teoría; la causa final y termina con los pronósticos singulares del mismo. Augura serán ellos por la mayor parte siempre infaustos y lúgubres. . .. acontecerán' incendios grandes,
«que los temo en las Haciendas, de campo de consideración; por lo qual será bueno el cuydado en Ingenios, Trojes, y vniversalmente en toda obra de fuego: Terremotos. . . .» la duración de los efectos de este Cometa será por once años, tres meses y diez y nueve días; Sus¬ efectos comenzaron, aun antes de su incendio, que fué desde que su¬ bía la materia para su generación.
«De las enfermedades ya estamos experimentando la Epidemia En los frutos de la tierra, mucha calamidad se podrá experi¬ mentar. «En México amenaza a sus hijos algunos infortunios, variosachaques mortales y peligrosos. . . . En Roma, algunas alteraciones- .... En Constan tinopla .... mudanza de nueva ley, siendo en nues¬ tra Santa Fee Catholica.
«Sigue pronosticando, en particular, infortunios para otras na¬ ciones llegando a asegurar «que la perdición y alzamiento de nuevo» México es también efecto Comético.»
Don Carlos de Sigüenza y Góngora, insigne matemático, refiriéndose a este opúsculo dice:
«No hallo digna de respuesta la espantosa proposición de que dicho cometa se formó de las exhalaciones de los cuerpos muertos y del sudor humano.»
Se sabe que el Dr. Salmerón falleció en México el 7 de diciembre de 1684-
29. — Disertación sobre los cometas, y su influencia sóbrela Tie¬ rra; y singularmente sobre el aparecido nuevamente en México. Por D. José Oliver. México, 1683.
En 49 El Dr. Oliver fué originario de Taxco y médico de Cámara del Vi¬ rrey Conde de Paredes.
30. — Principia | Medicinae, | Epitome, | Et Totius Humani Corporis Fabrica | Seu ex Microscomi Armonía Divinum, | Germen, )
A. D. D. | D. Didaco Ossorio | et Peralta, diu, iam Chirurgicae | & Anathomice Cathedre Methodice | & nunc Vespertinae |. in Mexica--
na Acá- | demia Moderatore, S. Inquisitionis | Tribunalis á Secre¬ táis Regalisque; | ergastuli fidelissimo Medico, | & huius Novi-Regni | Prothomedico. ¡ 1685. j Cvn ( sic .) licentia. | Mexici, apud Here¬ des Viduae Bernardi Calderón.
En 4? y 104 hojas con el texto.
Siete tratados componen esta obra: el 19 es de Anatomía para princi¬ piantes; el 29, de las partes del cuerpo; el 39, de los días decretorios, los sín¬ tomas y las crisis; el 49, del Mal de San Lázaro; el 59, Anatomía en castella¬ no para los cirujanos romancistas, el 69, exposición de los aforismos de Hi¬ pócrates; el 79, aplicación de éstos.
Como se ve por el contenido de la obra, estaba ella dedicada a los estu¬ diantes de Medicina, como un libro de texto o memorándum.
31. | Informe,! qve | la Real Vniversidad, | y Clavstro Pleno de ella | de la Ciudad de México de esta | Nueva España. | Hazeáel Ex¬ cedentísimo Señor | Virrey de ella en conformidad de orden de su | Excelencia de 3. de Iulio de este año 1692. i Sobre | los inconve¬ nientes de la | bebida del pulque.
En Polio y 17 hojas de texto. Firman este informe 28 doctores de la Uni¬ versidad.
32. — Spicilegio de la calidad y utilidad del trigo que comunmen¬ te llaman blanquillo, con respuestas a las razones que los protho-médicos desta corte alegaron contra él. Por D. Ambrosio de Lima y Escalada, México, por Calderón, 1692.
En 49, con 22 páginas de texto. El Dr. Lima y Escalada era nativo de la ciudad de México y uno de sus médicos más acreditados.
^ 33. — Informe 1 en derecho | por la justicia | que asiste a los Mé¬ dicos de | esta Ciudad | en el pleyto. | Que les han movido los Ma¬ yordomos, y Mandatarios de las Hermandades, que de algunos años a esta parte | se introduxeron en esta Ciudad con el título de Cofra¬ días para | la curación de los enfermos. | Sobre | Pretender los su¬ sodichos que los Médicos sean | compelidos a proseguir curando, y que se anule el compromiso que | otorgaron para no visitar dichas Hermandades, como contrarias | al bien público y opuestas a sus conciencias, y obligacio- |nesdesu | oficio. | Por | cuyas razones pi¬ den se | mande guardar, y cnmplir (sic.) el compromiso, y que no aya Médicos, I ni Boticas de Cofradías, como tiene ^pedido en su in¬ forme hecho por mandado de esta Real Audiencia el Protomedi | ca¬ to, que los médicos están promptos a curar de valde los | Pobres de solemnidad, y a los que no lo fueren tanto | llebarles el moderado es¬ tipendio que | pudieren darles.
En Folio y 17 hojas de texto. Firma este Informe el Lie. Bartolomé de Aranda Sidron. S. f. n. 1. d. i. sed México , fines del siglo XVII.
34. — Representación al Rey sobre la nulidad de la votación de la Cátedra de Prima de Medicina de la Universidad de México. Por D. Juan José Brizuela. México. Fol; con 163 hojas s. nr. ( México , Siglo XVII.)
35. — b | Señor. | El Doctor Don Juan José de Brizuela Cathedrati | -co en propriedad, de Vísperas de Medicina en la Real Vni¬ versidad de México, se quejó a V. M. de los agravios, | que en la
provission de la Cathedra de | Prima desta misma facultad havía pade- | cido &c.
En FoL, con 41 hojas de texto. ( México , Siglo XVII.)
Los impresos de esta centuria son más numerosos que los déla anterior, aunque en su generalidad menos importantes.
La obra del Dr. Barrios es la de más alientos, tanto por su extensión cuanto por algunas cuestiones médico-terapéuticas que expone. «El Teatro Apolíneo» de Sánchez Parejo entraña una novedad que parece no fué acepta¬ da, no obstante la gran reputación de su vulgarizados Los «Principios de Medicina» merecen especial mención, solamente, por haber sido el primer li¬ bro de texto para los estudiantes; respecto a los restantes son escritos de casi ningún valer científico.
SIGLO XVIII.
36. — Florilegio medicinal | de todas las enfermedades, | sacado de varios, y Clasicos Authores, para bien | de los Pobres, y de los que tienen falta de Medi- | eos, en particular para las Provincias Re¬ motas, | en donde administran los R.R. P.P. Misioneros | de la Com¬ pañía de Jesús | Reducido a tres Libros: | El Primero de Medicina: el según- | do de Syruxia, con vn Apendix, que pertenece | al modo de sangrar, abrir, y curar fuentes, apli | car ventosas, y sanguixuelas. El tercero contiene | vn Cathalogo de los Medicamentos vssuales, que | se hazen en la Botica, con el modo de | componerlos. | Es¬ crito por | el Hermano Jvan de | Esteyneffer, Coadjutor Reformado de la Sagrada | Compañía de Jesvs, y natural de Silesis en el | Reyno de Bohemia. | Con licencia: En México por los Herederos de Jvan Joseph Guillena | Carrascoso, en el Empedradillo. Año de 1712.
En 49, con 457 pp. de texto más los prls. e índices.
Dr. Juan José Brizuela.
Aprueban este libro el Dr. D. Juan Joseph de Brizuela, Protomédico De¬ cano de la Nueva España, y Catedrático de Vísperas, Médico del Santo Oficio y de Cámara del Virrey Duque de Alburquerque (Diciembre 1711) y el doc-
tor D. Juan de Brizuela, ex catedrático de Methpdo Medendi, Sirugía y Anathomía, de Vísperas, y actual Propietario de Prima, Presidente del Protomedicato y Médico de cámara del Virrey Duque de Linares. (Enero 1712.) Estos datos servirán para no conf und ir a estos dos médicos de igual apellido y nom¬
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MEXICANUS
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Angelopolitanó, in eadem Academia Primaria; Apelline» Exedrae Modcratore, Rcgij que Protoniedicatus huiuice novi Orbis Praefide.
Pars Prima Phyíioldgica.
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MEXICd: apud H, ere Jet ViJu<e Mi.baeln de fy’vcra, en el F.mpedr adi/lo, año de 1727.
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^ 37. — Cvrsvs Medicus | Mexicanus | Iuxta sanguinis circulationem, & alia | Recentiorum Inventa | Ad vsum Studentium in hác Regali. | Pontificia, Mexicana Academia | concinnatvs I A D. D. Marco Iosepho | Salgado | Angelopolitano, in eadem Academia Primariae Apollinae Exedrae Modera- 1 tore, Regijque Protomedicatius huiusce novi] Orbi Praeside. | Pars Prima Physiologica. | Superiorum permissu. | Mexici: apud Haeredes Viduae Michaelis de | Ri¬ vera, en el Empedradillo, afio de 1727.
En 4o, con 344 páginas. Es la 2 ^ obra dedicada a los estudiantes de Me¬ dicina de México, como un texto, y de su contenido se puede tener idea por el subsecuente Indice déla misma:
INDEX.
Tractatus. I. de Corporis humani constitutione
Caput. I. de Elementis.
,, II. de Temperamentos.
;Sectio. I. de Quidditate temperamenti, & eius divisione.
Sectio. II. de Singularum partium temperamentis.
Sectio. III. de Signis, quibus cognoscuntur temperamenta.
Sectio. IV. de Temperamentis sexús, & iEtatis.
Sectio. V. de Calido innato & húmi¬ do radicali.
Caput. III. de Humoribus.
Sectio. I. de Humorum quidditate.
,, II. de Humorum differentijs.
De Chylo.
De Lacte.
De Semine.
De Sanguine meustrua.
De Bile.
De Sueco pancreático.
De Lympha.
De Sero.
De Saliva.
De Fermento ventriculi.
De Aqua pericardij.
De Lacrymis.
De Aurium sordibus.
De Muco narium.
De Vrina.
De Sudore.
De Insensibili transpiratione.
De Sanguine puerperij.
De Aqua parturitionis.
Caput. IV. de Spiritibus.
,, V. de Partibus humani cor¬ poris in communi.
Caput. VI. de Facultatibus humani corporis.
De Tactu.
De Gustu.
De Olfactu.
De Auditu.
De Visu.
Sectio. I. de Fame, & Siti.
,, II. Chylificatione.
Subsectio vnica de Transitu chyli ad intestina.
Sectio. HI. de Chyli in sanguinem conversione.
Sectio. IV. de Sanguins circulatione.
Sectio. V. de Cordis motu, & Pulsu.
Subsectio I. de Cerebri motu, & ad ipsum espectantibus.
Subsectio II. de Respiratione.
,, III. de Motu locali animalium, sive de actione músculorum.
Sectio. VI. de Corporis nutritione.
Sectio. vltima de Hominis generatione.
Subsectio vunica de Partu naturali.
Tractaus II. de Rebus non naturalibus.
Caput vunicum de Numero rerum non naturalium.
Sectio. I. de Cibo, & Potu.
,, II. de Aére.
,, III. de Motu, & Quiete.
Subjectio vnica de Recta motús, & quietis administratione.
Sectio IV. de Somno, & Vigilia.
,, V. de His, quse excernuntur, aut retinentur, sive de Repletione & Inanitione.
Sectio vltima de Animi passionibus.
El Dr. Salgado murió en México, a la edad de 70 años, el dia 13 de Mayo de 1740.
38. — Lamentable epidemia acaecida el año de 1727. Sosegada por la milarosa Imagen de Nuestra Señora de Loreto, que en Quin¬ tillas escribió Don Pedro Manuel de Gama. . . . México. Por Joseph Bernardo de Hogal. 49 s. a.
39. — Receptas de las virtudes de las apreciables Piedras, la de Gaspar Antón, y la Quadrada, aprobadas por el Dr. D. Marco Sal¬ gado Presidente del Real Tribunal del Protomedicato de esta Nueva España.
México , 1730.
40. — Virtudes de la Pm.d'-' Quadrada. (Colofón). Impressas, con
licencias necesarias, en México: Por Joseph Bernardo de Hogal, | Ministro e Impressor del Real Tribunal de la Santa Cruzada. Afio de 1730. En Folio. 1 hoja.
41. — Recepta de la Pepita de Covalonga. (Cabalonga). Méxi¬ co 1730.
42. — Modo de invadir la común enfermedad presente, y sinto¬ mas que de ella se experimentaron en los que la han padecido y pa¬ decen. Por D. José Escobar y Morales, México , 1736. En 49
El autor era originario de la Habana, bachiller en todas las facultades,, doctor en leyes y en medicina y Médico del Hospital Real, catedrático de Ma¬ temáticas de la Universidad. Publicaba calendarios y Pronósticos y como en el de 1836 no hubiera anunciado la aparición del Matlazahuatl y sucumbiese atal epidemia, después de su muerte acaecida en México el mes de abril de- 1737, le compusieron esta cuarteta:
«A Escobar la muerte apremia Viendo que en lo que escribió La Epidemia no alcanzó Y á el lo alcanzo la Epidemia».
43. — Compendio medicinal, en el qual se contienen maravillosos, y experimentados remedios contra la peste, males contagiosos y epi¬ demias. Dispúsolo D. Francisco Capello, Médico genoves, México,. por Hogal, 1737.
En 89 Me parece ser reimpresión de obra europea.
44. — De las virtudes maravillosas de la contrayerba llamada Yerbadela Vibora y también la Coronilla. Por el hermano N. Vgabe. México , por Hogal, 1737. En 49
c 45. — Escudo de Armas de México: Celestial protección de esta nobilissima ciudad de la N ueva España, y de casi todo el Nuevo Mun¬ do, María Santissima, en su portentosa imagen del mexicano Gua¬ dalupe y jurada su principal patrona el año de 1737 .... En la angus¬ tia que ocasionó la pestilencia, que cebada con mayor rigor en los Indios, mitigo sus ardores el abrigo de tanta sombra, ecc., ecc. Por D. Cayetano de Cabrera Quintero. México, por la viuda de D. Joseph Bernardo de Hogal, 1746. fol.
46. — Receta de los polvos de lacterroe ó elixirvitae, dispuesta por Jerónimo de Charamunte. Impresa con las licencias necesarias. México, por Hogal, 1738.
47. —Remedio poderoso contra liebres continuas, por D. José Peña Flores. México , 1738.
48. — Juicio médico sobre la epidemia del mathazahuatl. Por Fr. Manuel Avila. México , 1739. En 89
Natural de México, doctor y decano de la facultad de Medicina en la Universidad, Protomédico y después de viudo presbítero religioso de S. Juan de Dios. Murió en México a los 75 años de edad, el de 1755.
49. — Peregrinus prothomedicus | .... B. D. Josephum Antonius de Perez Cabeza de Fierro, subjectas Apollineae artis theses | &c.
En Folio; una hoja. México, 1744.
A LEXÍPH A R M A CO
DE LA SALUD, Antidoto de la enfermedad,
FAVORABLE DIETETICO INSTRUMENTO DE LA VIDA.
DISERTACION
MEDICO-MORAL,
c¡ue trata del Ayuno, y accidentes, que efeufan de 61, y que Racen licito el ufo de las carnes á los enfermos, y valetudinarios.
EN UN COPIOSO CATHALOCO, SACADO DE tres Autores contra el fentit de los Hereges, que lo improbaban, y también para deñerrat los vanos 3> miedos de la opinión vulgar.
DISPVESTO POTl EL'Br. t>. JOSEPH FRaKC/SCO de Ada /pica Dios dado, Medico aprobado por ti Real Tribunal, del Froto- Medicato de cfla Nue1>a-Efpaña,y ¿Alcdaco deSeñtirds Rehgiofas Capuchinas de ejla Ciudad de los ángeles.
QUIEN LO DEDICA
<l/1 SSmo. ‘Patriarcba, y Fundador de la Sagrada ‘Religión de la Compañía de fesvt San IGS^ACIO ‘DE LOYOLA.
®®®taa<®Bra9ifeats:«t:ie«íiíit3S)t»a®^eitseits®!£ei»si?«)srafjt£Sitsj»a Impreco con las licencias necesarias en México: En el Colegio !{eal, y mas Antiguo de S. lldefonfo. sino de 1731.
50. — Alexifarmaco | de la Salud, | Antidoto de la enfermedad, | favorable dietético instrumento | de la vida. | Dissertacion ) medi¬ co-moral, | que trata del Ayuno, y accidentes, que escusan de él, y que | hacen licito el uso de las carnes á los enfermos, | y valetudina¬ rios. | En un copioso cathalogo, sacado de | tres Autores contra el sentir de los Hereges, que lo | improbaban, y también para deste-
rrar los vanos | miedos de la opinión vulgar. | Dispvesto por el Br.
D. Joseph Francisco | de Ma lpica Dios dado, ( sic ) Médico aprobado por el Real Tribunal, | del Proto-Medicatn de esta Nueva España, y Medico de Señoras | Religiosas Capuchinas de esta Ciudad de los I ngeles. | Quien lo dedica | Al SSmo. Patriarcha, y Fundador de la Sagrada | Religión de la Compañía de Jesús San Ignacio | de Loyola. | Impresso con las licencias necessarias en México: En el Colé gio Real, | y mas Antigvo de S. Ildefonso. Año de 1751.
En 4?, con 180 pp. de texto mas 12 prlrs.
El contenido de esta obra puede juzgarse por el subsecuente Indice de la misma:
INDICE.
Introducción.
Primera parte. Declaranse los mo¬ tivos de escribir este Tratado.
§ I. Del primer motivo.
,, II. Del segundo motivo.
,, III. Del tercer motivo.
,, IV. Del quarto motivo.
,, V. Condiciones para elegir opinio¬ nes.
,, VI. Advertencias acerca de las opiniones, que se hallan en esta Dissertación.
,, VII. Del Ayuno, y sus constitu¬ tivos.
,, VIII. Provechos del Ayuno.
,, IX. Sentir de graves Autores acerca de alimentos de vigilia, o carne en estado de sanidad.
,, X. Sentir de graves Autores acer¬ ca de las carnes en tiempo de en¬ fermedad.
,, XI. Señales de debilidad, y de fuerzas.
,, XII. Advertencias, previas para la inteligencia del Catálogo.
Segunda Parte. Catálogo de enfer¬ medades por tres Autores, cuyos dictámenes deben consultarse con los peritos de la facultad Medica, y saguir lo que estos resolvieren.
§ I, Fiebre.
,, II. Afectos internos de cabeza.
,, III. Dolor Sympathico de cabeza.
,, IV. Afectos de ojos.
,, V. Afectos de oidos, narizez, y boca.
,, VI. Afectos de lengua.
,, VII. Afectos de brazos, disloca¬ ciones, heridas y vlceras.
,, VIII. Afectos del corazón.
,, IX. Afectos del pecho, y pulmón.
§ X. Afectos de vientre.
,, XI Afectos de higado y vaso.
,, XII. Afectos de intestinos tenues.
,, XIII. Afectos de intestinos erassos.
,, XIV. Afectos de riñones.
,, XV. Afectos de partes, que per¬ tenecen a la generación.
,, XVI. Afectos de relaxacion, o her¬ niosos.
,, XVII. De la concepción, aborto y parto.
,, XVIII. Afectos délas Articula¬ ciones.
,, XIX. Afectos del cutis.
,, XX. Convalescientes, y habitua¬ les.
,, XXI. Edad de sesenta años.
,, XX4I. Impedimento de ayunar por el trabajo, cuyo examen que¬ de al confessor.
Tercera Parte
De los argumentos, que contra el Ayuno se suelan objetar, y de las razones, que por el contrario prue¬ ban poder observarse en este Reyno.
§ I. Pruébase la longevidad entre Americanos para que se vea, que no está tan débil la naturaleza en estos climas.
§ II. La robustez de los Americanos prueba, que pueden ayunar.
§ III. Los alimentos de la America son suficientes para poder Ayu¬ nar.
§ IV. La mala recepción, que se sue¬ le seguir á los alimentos de vigilia, no siempre desobliga del Ayuno.
Apéndice á la Dissertación MedicoMoral del Ayuno.
51. — Calcvlo Astronómico | y | Prognostico de temporales, para el año del Señor | de 1754. ¡ Al Meridiano de México | Por el Br. Dr.
Joseph Antonio García | de la Vega, Medico de esta Corte, Oposi- | tor, que ha sido, á las Cathedras de Medicina I y Mathematicas, en esta Real y Pontificia | Vniversidad. | Autor delineavit. Francisco Sylverio, Sculpit. | Hic Pastor cupiens vestruin constanter amorem. | Accipiat gratum faederis ínter oves.
En 8? Obras de este género tenían recetas e indicaciones médicas e higiénicas.
52. — Epitome perpetuo | de los ¡ dias decretorios | Que se con¬ sideran en las enfermedades, I y Reglas fáciles | por saber quales sean, y el modo de juzgarlos, | succintados á este corto Volumen |
Por D. Phelipe de Zúfiiga, Onti- ¡ veros, Philo-Mathematico de esta Corte, y | Agrimensor titulado por su Magestad de Tier- 1 ras, Aguas, y Minas de todo este Reyno. | {Colofón). Con licencia en Mé¬ xico: | En la imprenta nueva de la Biblioteca Mexicana. | Enfrente de San Agustin. Año de 1755.
En §9, 14 páginas.
Zúfiiga y Ontiveros no era médico pero publicaba Almanaques en la for¬ ma que he dicho.
53. — Remedio Natural | para precaverse délos Rayos. | y desús funestos efectos. | Secreto tan útil, como curioso, | Sacado délas re¬ petidas | observaciones, y experiencias, quesobre la | analogía déla electricidad con la materia de | los rayos, ha estampado en Madrid afio de | 1757, ensu Diario Philosophico | Donjuán Galisteo | tom. I. num. 6.
En 49 Sigue luego el texto contenido en 8 págs. numrs. y en la final la suscripción sigte:
Reimpresso enla Imprenta del Real, y mas anti- | guo Colegio de San Ildefonso de México, en cuya | Librería se hallará. (1758?)
^ 54. — Lunario | octavo | regulado, y | prognosticado al meridia¬ no | de la Puebla, Ciudad de los Angeles | en la America Septentrio¬ nal. | Con las elecciones de Medicina, | Náutica, y Agricultura. |
Para el afio del Sefior | (De 1860.) | Bissexto. | Por el Br. Jvan An¬ tonio | de Rivilla Barrientos, | Presbítero, y Zelador de la santa Iglesia | Cathedral de dicha Ciudad. | Con licencia de los superio¬ res | En Puebla, en la Imprenta de Christoval | Thadeo de Ortega Bonilla.
En 89, y 19 hojas.
55. — México | afligido. | Carta métrica, | que á respuesta de |
Don N. N. | satisfaciendo á algunas | curiosas preguntas sobre la Epidemia | de las Viruelas, acaecidas en | esta afio pasado de 1761. | Escribió | D. Dionysio Martínez Pacheco, | Vecino y nativo de esta Imperial | ciudad de México. | Impresso en México, en la imprenta | nueva Antuerpiana de D. Christoval, y | D. Phelipe de Zúfiiga. Afio de 1762.
En 89, con 19 hojas.
' 56. — Virtudes | de las aguas | del Pefiol, | Reconocidas, y exa¬ minadas | de orden | de la Real Audiencia, | por el Real Tribunal | del | Protho-Medicato, | Cuyo dictamen se publica, para que los que | padecen las enfermedades, que con estas | Aguas puedan cu¬ rarse, gozen de su | beneficio. | Impressas en México, | Con las li¬ cencias necessarias, en la Imprenta de la | Bibliotheca Mexicana, junto á las Reverendas | Madres Capuchinas. Afio de 1762.
En 49, con 21 pp.
Contiene informes de los Doctores D. Nicolás de la Torre y D. José Dumont, dados en 28 de diciembre de 1752.
Dn. José Dumont parece era español y fué el primero nombrado Proto medicato supernumerario a solicitud del Virrey Conde de Revillagigedo y del cual empleo tomó posesión, con toda solemnidad, el 10 de octubre de 1753, Antes había sido médico del Hospital Real de Indios de donde fué excluido por el Virrey Duque de la Conquista para favorecer al Dr. Juan José Baeza.
Rué el Dr. Dumont muy dedicado a los estudios anatómicos y observa¬ dor de las enfermedades de los indios.
Tenía fama de buen cirujano y sirvió de médico a su protector Revillagigedo.
57. — Sobre las propiedades curativas déla yerba llamada «del Manzo». En «Gaceta de México» T° IV. N° 41. pág. 381. Méxi¬ co, 1771.
v 58. — Noticia importante al publico, relativa á la epidemia llamada «Matlazahuatl» (vómito negro) — Receta contra la peste. En el N9 12, págs. 81-84 de «Asuntos | varios | sobre Ciencias, | y Ar¬ tes. | Obra periodicca | dedicada | al Rey N. S. | (que Dios guarde) |
Por D. Josef Antonio | de Alzate y Ramirez. | Con las licencias ne¬ cesarias | impresa en México en la Imprenta de la Biblio- | teca Mexicana del Lie. D. Josef de Jáuregui, | en la Calle de San Bernar¬ do. México 1772. En 49
Alzate no era médico pero sí una persona muy ilustrada y con gran¬ de amor al estudio de las ciencias naturales.
'/ 59. — Mercurio Volante | con noticas importantes i curiosas | so¬ bre varios asuntos I de Pisica y Medicina. | Por D. Josef Ignacio Bartolache, Doctor Médico, del ¡ Claustro de está Real Vniversidad de México. ! (Colofón). En México con las licencias necesarias, | í Privilegio concedido al Autor por este superior | Gobierno, en casade D. Felipe de Zúñiga i | Ontiveros, calle de la Palma.
En 49, con 16 números (1772).
Contiene:
Núm. 5. — Lo que se debe pensar de la medicina.
Núm. 6.— Avisos acerca del mal histérico que llaman latido.
Núm. 8. — Uso y abuso del Pulque para curar enfermedades.
Núm. 9. — Id. Id. Id. Id. Id.
Núm, 10. — Experimentos y observaciones físicas del autor con el Pulque Manco.
Núms. 11, 12 y 13. — Consejos para vivir mucho tiempo, por Cornaro. Núms. 15 y 16. — Memoria de un anónimo sobre la importancia de la Ana¬ tomía para la Medicina.
Este fué el primer periódico de Medicina publicado en México.
^ 60 — Tratado | de la | Agua mineral | caliente | de | San Bartho lome; | A solicitud | de el Exmo. Illmo. Sr. | D. Francisco Antonio j Lorenzana, | Dignissimo Arzobispo de México, y Electo de Toledo, | Primado de las Españas, Canciller mayor de Castilla, | y de el Conseja de S. M. &c. | Su autor | el R. P. Fr. Pablo de la Purissima Concep¬ ción ! Beaumont, Missionero, y Predicador Apostólico de el Colé- | gia de propaganda fide déla Santa Cruz de Queretaro, en | el siglo, Don
Juan Blas Beaumont, Maestro en Artes en la | Universidad de Paris, Licenciado en Medicina, Socio de la | Real Academia Medica Matri¬ tense, Cirujano Latino, y Mayor | de el Hospital Real de México, Ba¬ chiller, y Cathedratico de | Anatomía, y Cirujia en la Real, y Pontifi¬ cia Universidad | de México, &c. | Con licencia: En la imprenta del Br. Dn. Joseph Antonio de | Hogal, calle de Tiburcio. Afio de 1772. En 49, con 111 págs de texto y 5 prlrs.
N°. 1 S abado 17. clt OBubre de 1 77%.
P&dpíddzé pSé ÚSa ddeéé
MERCURIO VOLANTE
CON NOTICIAS IMPORTANTES I CURIOSAS SOBRE VARIOS ASUNTOS
DE FISICA I MEDICINA .
*Por D.Josef Ignacio Bartolache, rDottor Médico, del Claustro de esta Real dJniverstdad de México.
PLAN DE ESTE PAPEL PERIODICO.
Parva mora est , alas pedibm virgarnque potente
Sommferam sumpsisse manu, te gimen que oapilhs *
Haecubt disposuit patria [ove natus ab arce,
Desiht tn térras —
Ovid. Metamorph. 1, ay. 671. &C.-
Se apresta luego, S calza de sus alas El pie ligero^ cubre la cabeza,
1 empuñando la vara encantadora,
Deciende en un momento hasta la tierra El rubio hijo de Júpiter i Mala.
UESYRA América Septentrional, esta gran parte del mundo, tan considerable por sus riquezas:, si no lo ha sido igualmente por la Acrecencia de las letras, esro es, de los estudios i ciencias, útiles, cultivadas por sus Habi¬ tantes , es porque no podía en solos dos siglos i medio hacer tamaños progresos. El oro i plata de nuestras Minas,
El pueblo de S. Bartolomé Aguas Calientes, se encuentra situado a 5 le¬ guas al Sudoeste de Querétaro y junto a sus fuentes termales se estableció un hospital que dirigíanlos Padres de S. Hipólito, con un legado que dejó Beatriz de Tapia. Actualmente quedan solamente las ruinas de ese edificio que era de buena construcción.
El padre de nuestro Beaumont que fue médico de Felipe V de España es¬ cribió y publicó un libro que sirvió de texto a los estudiantes de cirugía en México, con este título: «Exercitaciones Anathómicas y senciales operacio¬ nes de la Cirugía, de sus instrumentos y vendajes. » Madrid, 1728. Con mu¬ chas láminas.
Beaumont vino de Madrid a México con el título de cirujano latino mayor del Real Hospital de Indios y allí enseñó la Anatomía y Cirugía.
la caridad
DEL SACERDOTE
PARA CON LOS NIÑOS ENCERRADOS EN EL V1ENTRD
DE SUS MADRES DIFUNTAS»
V documentos de la utilidad, y necefidad de fu práctica.
TRADUCIDOS DEL IDIOMA ITALIANO
AL CASTELLANO
’for el R T Fr. JOSE F MANUEL RODRIGUEZ de U Regular Obfervar.cta de N S. V. S F rana fe o, i Hijo do ,U Provincia del Santo Evangelio de México.
üuftrada con varias advertencias útiles, y corolarios que la facilitan
CON PRIVILEGIO.
_ _ - . •
Reimprefa en México, por D Felipe de Zv Higa, Cal^e de la Palma. Ar.c de 1 773-
61 — Asuntos | varios | sobre ciencias, | y artes. | obra periódi¬ ca | dedicada | al Rey N. Sr. | (que Dios guarde) | Por D. Josef An¬ tonio | de Alzate, y Ramírez, j 1772.
En 49. Alli;
Noticia de las pasiones, usos, e inclinaciones délos indios. N9 3, págs. 17- 24. Se ocupa del Pipiltzitzintlis o Cannabis indica (Marihuana.)
1 62. — La caridad | del sacerdote | para con los niños [ encerrados en el vientre | de sus madres difuntas | y documentos de la utilidad y necesidad | de su práctica. | Traducida del idioma italiano | al cas¬ tellano | Por el R. P. Fr. Josef Manuel | Rodríguez de la Regular Ob¬ servancia de N. S. P. S. Francisco, é hijo de | la Provincia del Santo Evangelio | de México. | Ilustrada con varias advertencias útiles, | y corolarios que la facilitan. | Con privilegio. | Reimpresa en México, por D. Felipe de Zú f fiiga, Calle de la Palma, Año de 1773.
En 89, con 45 páginas y 20 hojas. Prls. en donde se encuentra la Carta del Virrey Bucareli y el Edicto del Arzobispo Nuñez de Haro y Peralta recomen¬ dando la obra y la práctica de la operación cesárea port-mortem.
La 1?- edición de esta obra es del año 1792 que no he visto, e impresa por Ontiveros (Beristáin.)
Tengo otra edición del año 1799 impresa por Fernández de Jáuregui.
El P. Rodríguez metió mucho ruido con su escrito y provocó no pocos conflictos entre los cirujanos, curas y dolientes de las que sucumbían en es¬ tado de preñez. Tanto el Virrey como el Arzobispo tomaron con mucho calor el asunto de que poco se ocuparon los profecionalistas, dando lugar ello a no pocas torpezas y abusos de los particulares.
63. — Memoria sobre la importancia del estudio de la anatomía para la medicina. Impresa en México, 1773. (Citado.)
64. — Agosto 19 de 1774. | Instrucción | Para el buen uso de las Pastillas Marciales, ó Fierro | Sutil, medicamento comunicado al Pú¬ blico por el Dr. | D. Josef Ignacio Bartolache, Médico aprobado. Ca- | tedrático Profesor de Medicina en la Real Universi- | dad de Mé¬ xico, y Socio de la Real Sociedad Bas- | congada de los Amigos del IPcti s
En 49, 2 hojas.
AVISOS
SALUDABLES
4L4.SPARTERJS
PARA EL CUMPLIMIENTO Df. SU OBLIGACION.
Sí cal os de la Embriología Sacra de! Sk. Dr. D. Francisco Manucl Canciamiia, y puertos en carteliano
Por el Dr. D. IGNACIO SEGURA Medico de ejla Corle.
Reimpreílos en México por D. Felipe de Zu- 'J Oativeros , calle de la. Palma, año de 17 75.
65. — Avisos | saludables | a las parteras | para el cumplimiento | de su obligación. | Sacados de la Embriología Sacra del | Sr. Dr. D. Francisco Manuel Can- | giamila, y puestos en castellano | Por el Dr.
D, Ignacio Segura | Medico de esta Corte. | Reimpressos en México por D. Felipe de Zú | fiiga, y Ontiveros, calle de la Palma, | Año de 1775.
En 89, con 25 págs.
66. — (El Escudo de Armas de España) Constituciones, | y | Or* denanzas, | para el regimen, y govierno | del Hospital Real, y Gene¬ ral | de los Indios de esta Nueva España, | Mandadas guardar por S.
M. en Real Cédula de 27 | de Octubre del año de 1776. | Con licencia del Superior Govierno. | Impresas en México, en la nueva Oficina Madrileña de D. Felipe ¡ de Zúfiiga y Ontiveros, calle de la Palma, año de 1778.
En Folio; port, 16 hojs. prls. s. nr. con un interesantísimo Prólogo his¬ torial, índice y erratas. Págs. 1 a 64 la obra.
67. — (El Escudo ^e Armas de España.) (Constituciones, |y | Ordenanzas, | para el regimen ¡ de la Botica! del Hospital Real, y
General | de los Indios de esta Nueva España, | Mandadas observar por S. M. en Cédula de 27 | de Octubre de 1776. | {Líneas). Con licen¬ cia del Superior Govierno. | Impresas en México, en la Nueva Ofici¬ na Madrileña de D. Felipe | de Zúñiga y Ontiveros, calle de la Pal¬ ma, año de 1778.
Folio; Port. c. vta. blanc.; págs. 1-6, la obra.
68. — (+) | Instrucción | que puede servir para que se | cure á los enfermos de las viruelas epidémi- | cas, que ahora se padecen en México, desde | fines del Estio, en el año corriente de 1779. | Exten¬ dida y presentada á la Nobilísima Ciu- | dad por el Dr. D. José Igna¬ cio Bartolache, | Profesor que ha sido de Medicina y Matemá- | ti¬ cas en esta Real Universidad, y ahora Apar [ tador general del Oro y Plata de todo [ el Reyno. | {Colofón). Impresa á instancia y expen¬ sas de dicha N. Ciudad, | y con aprobación del Exmo. Señor Virrey.
| En México, | En la Imprenta Matritense de D. Fe- | lipe de Zúñi- | ga y Ontiveros, calle de la Palma. {Sigue inmediatamente el texto).
En 49, con 8 págs. s. nr.
Bartolache fué uno de los médicos más distinguidos de México en el Si¬ glo XVIII y quizá el único que en sus prácticas terapéuticas y concepciones médicas se adelantó en mucho a su época. Como queda narrado fué el prime¬ ro que publicó en México un periódico de Medicina. (*)
v 69. — Noticia | de las providencias tomadas | por esta N. C. acer¬ ca de la asistencia de ¡ los Enfermos, y precaución del contagio | pa¬ ra su mas puntual execucion.
México a 31 de Octubre de 1779 y la suscriben don Francisco Antonio Crespo, José Angel de Cuevas Aguirre, Manuel de Prado y Zúñiga, y José Rodríguez de Velasco.
En 49, con 14 págs.
70. — Dictamen, que en obedecimiento de orden del Sapientísi¬ mo Real Tribunal del Prothomedicato da el Br. D. Francisco Ferral Cevallos, consiliario que fué de la Real y Pontificia Universidad de esta Corte, Medico Supernumerario de la Santa Enfermería de N.
P. S. Francisco &c.
México y Agosto 10 de 1779 años.
Publicado por el Dr. José M^ Reyes en el T° 29, 1?- época de la «Gaceta Médica de México,» pág. 243-48. México, 1866.
71. — Reglamento. ... de una Casa, u Hospital de Convalescencia
para la Tropa, extramuros de Veracruz, en el parage nombrado los Moralillos . por decreto del Exm9 Sr. Virrey D. Martin de Ma¬
yoría. . . .Por Pedro Antonio Cosío. (México, 1781), Fol.
72. — Especifico | Nuevamente descubierto | en el Reyno ¡ de Goatemala, | Para la curación radical | del horrible mal de Cancro,
| y otros más frecuentes. | ^Experimentado ya favorablemente en esta | Capital de México.) | Su autor | El Dr. Don José Flores | del Gremio, y Claustro de la Real Univer- | sidad de dicha Goatemala, su Patria, | Dase al publico | á expensas de un espíritu patriótico. | Re¬ impreso | con las licencias necesarias. | En México, en la Imprenta de D. Felipe de Zúñiga y | Ontiveros, calle del Espíritu Santo, añó de 1782.
En 4o, con 15 págs. y 1 hoja de introducción.
(*) Tengo escrita una extensa biografía de este médico que en primera oportunidad publicaré.
El nuevo e infalible específico son la* Lagartijas de S. Cristóbal Amatitlán.
Dr. José Flores.
Según Beristáin el Dr. Flores fué catedrático de prima de medicina en la Universidad de S. Carlos de Guatemala y su protomédico habiendo sido un profesor y maestro empeñoso con sus discípulos. Hizo tres estatuas o modelos para la enseñanza de la Anatomía y que se conservaban en la Uni¬ versidad de Guatemala. La una servía para la enseñanza de la osteología y es «el esqueleto de un hombre, que por un lado tiene los huesos enteramente ■desnudos y por el otro con nervios y venas. El segundo modelo sirve para la miología; y representa un hombre con sus carnes, cuyos músculos, trabados con aldabillas, se van desnudando y desprendiendo de los huesos. La tercera estatua explica la neurología (quizá esplacnología), es una figura humana per¬ fectamente formada, cuya cabeza y vientre se abren para demostrar la es¬ tructura de estos senos, sus partes &c.» Nació en Ciudad Real de Chiapas y no en Guatemala.
v 73. — Discurso critico | que sobre el uso I de las Lagartijas, | co¬ mo especifico | contra muchas enfermedades, | produjo | D. Joséph Vicente García de la | Vega., Profesor de Medicina en la Imperial | Corte de México: | Dedicado | á el Exrno. Señor | Dor. Martin Mayorga | del Orden de Alcántara, Mariscal de Gam- 1 po délos Reales
Exercitos de S. M, Virrey, | Gobernador y Capitán General de esta J Nueva España &c., &c.¡ &c.
En México, en la Imprenta de D. Felipe de Zuñida | y Ontiveros, calle del Espiritu-Santo, año de 1782.
En 4?, con 28 págs. y 2 hojas, prls.
v 74. — Instrucción | sobre el remedio | de las Lagartijas | Nueva¬ mente descubierto para la curación | del Cáncer, y otras enfermeda¬ des, i Que para su seguro uso | dedica á esta Nobilísima y Excelen¬ tísima | Ciudad de México | Don Antonio de León y Gama | Nativo, y vezino de ella. | De orden de S. E. | En México, en la Imprenta de D. Felipe de Zuñiga y | Ontiveros, calle del Espíritu Santo, año de 1782.
En 4?, con 59 págs. y 2 hojas, prls.
El autor se propone demostrar que las Lagartijas de México llamadas Cuetzpalin servirían como las de Amatitlán, y en un apéndice combate las objeciones de un médico.
León y Gama era agrimensor pero muy instruido en ciencias naturales y aficionado al estudio de la medicina.
75 — Carta apologética | de las reflexiones | sobre el uso | de las Lagartijas, | Que escribieron | elSr. D. Manuel Antonio | Moreno, y | el Br. D. Alejo Ramón Sánchez. | Impresa con las licencias nece¬ sarias. | En México en la Imprenta del Br. D. Joseph Amonio de | Hogal, en la calle de Tiburcio. Año de 1782.
En 4b, 1 hoja y XXI págs.
Esta «Carta» es una respuesta a las censuras que León y Gama hace de las opiniones de estos Médicos en el Apéndice de sus «Instrucciones.»
Se descubre en ella que todo lo relatado de curaciones por el uso de estos reptiles es o mentira o enfermedades diversas del cáncer.
76. — Respuesta | satisfactoria | á la | Carta apologética | Que escribieron | el Lie. D. Manuel Antonio Moreno, | y el Br. D. Alejo Ramón Sánchez: | y defensa contra la censura, que en ella se | hace, de algunas proposiciones contenidas | en la Instrucción sobre el re medio de | las Lagartijas, que escribió | D. Antonio de León y Gama,
| En México: Por D. Felipe de Zúñiga y Ontiveros, | Calle del Espí¬ ritu Santo, año de 1783.
En 4b, con 32 pags. y 4 hojas prls. (La biografía de León y Ga¬ ma se encuentra en la «Gazeta de México» Tb XI, págs. 158-84. Mé¬ xico, 1802).
77. — Noticia de un parto cuadrigémino verificado en Acapulco el 31 de Octubre de 1783. (3 mujeres 1 hombre.) Vivieron ellas 2 ho¬ ras y él 3 días. En «Gazeta de México,» Tomo I, núm. 3, México, 1784.
78. — Observaciones | crítico-apologéticas, | sobre la | Respues¬ ta | Satisfactoria | de D. Antonio de León y Gama, | Y la instrucción sobre el remedio de | las Lagartijas, del mismo Autor: | por el Lie.
D. Manuel Antonio Moreno, | y el Br. D. Alexo Ramón Sánchez. |
En México, en la Imprenta nueva Madrileña de | Los Herederos del Lie. D. Joseph de Jauregui. Calle | de San Bernardo; Año de 1783.
En 4o, con 60 págs. y 5 hojas, prls.
79. — Noticia de un feto monstuoso que nació en Sombrerete el 24 de Octubre de 1785. En «Gaz. d. Méx. Tomo I. pág. 450, México
80. — Noticia de un feto monstruoso nacido en Tlaltenango, lugar cercano a Cuernavaca el dia 10 de Febrero de 1784. En «Gazeta de México.» Tomo I, Núm. 4, México, 1784, En 4b
81. — Observación de un caso de Myasis y noticia del remedio para su curación.
En «Gaz. d. Méx.» T° I, págs. 137-139. México , 1784.
82. — Remedio contra la Rabia por el Dor. Juan Palacios déla Campa.
En «Gaz d. Méx. T° I, págs. 161-62. México , 1784.
83. — Sobre las propiedades medicinales del agua del manantial de Sta. Cecilia cerca déla ciudad de México.
Por el Dr. Estevan Morel.
En «Gaz. d. Méx.» T° I, pág. 78. Suplemento de 17 de Nove. México , 1784.
84. — Preservativo contra la Peste. Por D. J. Antonio Alzate y Ramírez.
En «Gazeta de México» T° 19, pág. 54. México, 1784.
85. — Método curativo para la peste, por J. A. Alzate y Ramírez. En «Gaz. d. Méx.» T° 19, pág. 61-64. Mex. 1784.
86. — Receta contra el dolor de costado. En «Gaz. de Méx.» T° 19, pág. 65. México 1784; (Anónimo).
87. — Descripción individual de los que vulgarmente llaman Hu¬ meros, y sus virtudes para varias enfermedades, distantes déla Ciudad déla Puebla de los Angeles caminando para el Oriente 18 le¬ guas, hecho y comunicado por Frey D. Andrés Fernandez de Otafíez Caballero Profeso déla Orden de Calatrava.
En «Gaz. d. Méx.» T° 19, pág. 113-14, 121-22. Mex. 1784.
88. — Ramillete de flores de la medicina para que los pobres se puedan curar sin ocupar otra persona. Escrito por el hermano Fran¬ cisco Xavier Ramírez, natural de Murcia. Contiene varios remedios fuertes para los males que naturalmente se padecen, y dichos reme¬ dios los ha recogido de varios autores médicos y de la práctica que tiene en esta provincia de Yucatán, y de otras partes de America y Europa. Lo dedica á la Madre Santísima del Rosario, cuyo hijo es y será. Principiado el 3 de Febrero de 1785.
Esta obra se imprimió en Mérida de Yucatán hasta el año 1890.
En 169, con 127 hojas y otra de Apéndice.
89. — Retrato de una criatura que nació el día 12 de Marzo en la Hacienda del Mayorazgo de Ciénega de Mata, Aguascalientes. «Gazeta de México», Tomo I, pág. 115; con un grabado. México, 1785, 4o Cyclocéfalo.
90. — Sobre las propiedades medicinales del Estcijiate. Por Don Angel de Antrelo y Bermudez.
En «Gaz. de Méx.» T° I, pág. 193-4. México, 1785.
91. — Carta del R. P. Fr. Juan Caballero acerca de la Yerba déla Calentura,
En «Gaz. de Méx.» T° I, pág. 299-90. México, 1785.
92. — Carta escrita por Don Santiago Maureta déla Barrera, Ci¬ rujano del Regimiento de Dragones Provinciales déla Ciudad de Valladolid.
En «Gaz. d. Méx». T° I, págs. 297-300. México, '1785.
93. — Propiedades medicinales déla raiz de Expule. Por el Br. D. Mariano Carranza.
En «Gaz. d. Méx.» T° I, págs. 400-401, 409. México, 1785.
94. — Observación que comunica el Br. D. José Vázquez.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, pág. 163-4. México , 1786.
95. — Noticia deán Balsamo admirable para curar varias enfer¬ medades, asi interiores como exteriores, publicada enla Medicina do¬ mestico, impreso en París el año próximo pasado de 1785.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, pág. 237-39. México , 1786.
96. — Cartadel R. P. Fr. Juan Caballero acerca déla enfermedad reinante.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, pág. 109. México , 1786.
97. — Observaciones! sobre la Física | Historia Natural | y Artes Utiles, | &c. &c. México , 1787.
En 49 En esta otra publicación de Alzate se encuentra este ar tículo suyo: Medicina botánica. (Trata del Chautli). Pág. 69.
98. — Aviso muy interesante al público sobre aborto por el Dr. y Mtro. José Ignacio García Jove. En «Gaz. d. Méx.» Tomo II, México , 1787, núm. 37, págs. 374-75, México, 1787.
99 — Virtudes del agua de Melisa compuesta (vulgarmente di¬ cha) Agua del Carmen. {Colofón). Reimpresas en México en la impren¬ ta de los Herederos del Lie. D. Joseph de Jáuregui, calle de S. Ber¬ nardo. Año de 1787.
En 49, con 4 págs.
100. — Aviso que comunican los Doctores D. Miguel Fernandez,
D. Joaquín Pió Eguia Muro, y el Br. D. Joseph Vázquez.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, págs. 314-16, 322-23, 332.
101. — Historia délas Calenturas epidémicas que aqui están reynando desde el mes de Septiembre de 86.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, págs. 339-40, México, 1787.
102. — Aviso importante al Publico. Sobre un especifico para limpiar la dentadura y curar el escorbuto.
Por el Presbo. José Antonio Alzate y Ramírez.
En «Gaz. d. Méx.» T° II, pág. 398. México, 1787.
1 03. -— Noticia muy útil sobre la enfermedad del Cáncer. En «Gaz. d. Méx.» T° II, págs. 406-07. México, 1787.
104. — Extracto de una obra sobre la curación de las viruelas. México, 1788.
105. — Compendio! de la Medicina: I ó i Medicina Practica, |
En que se declara lacónicamente lo mas útil de ella, | que el Autor tiene observado en estas Regiones de [ nueva España, para casi todas las Enfermedades | que acometen al cuerpo humano:! dis¬ puesto en forma alfabética | por | el Br. Don Juan Manuel Vanegas, | Profesor de medicina. | Longarum obseavationum praesidio instructa mens sa- | gax, potissiman curandorum hominum rationem | assequitur. Bagliv. Prax. Medie. | Con las licencias necesa¬ rias. | México: Por D. Felipe de Zúñiga y Ontiveros. |
M.DCC LXXXVIII.
En 49, con 378 págs. y 17 hojas prls.
Esta obra de Medicina doméstica tuvo mucha aceptación y de ella se hicieron 4 ediciones, 3 en México y en diversos años y 1 en Filadelfia. Su hijo publicó en México, el año 1837, un Suplemento que el autor dejó inédito.
106. — Propiedades medicinales del Tlalpopolote, por el Presb9 J. Antonio Alzate y Ramírez. En «Gaz. d. Méx.» T° III, pág. 37. México , 1788.
107. — El juego del columpio, usado como remedio enla pulmo¬ nía, y enla calentura ética. Por Mr. J. Carmichael Smith-.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 138-39. México , 1788.
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D. José Antonio Alzate y Ramírez
¡08. — Acerca délas virtudes del Saúco por D. Juan de Dios Nuñez de Esquivel.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 143-44. México , 1788.
1 09. - Sobrelapreparacion y uso del Vino antimonial del Dr. Huxam. To III, págs. 145-48. México , 1788.
110. — Carta al Autor déla Gazeta de México, en que se respon de á los reparos que hizo en la suya un Anónimo contra el uso del vino del Doctor Huxam. Por D. Juan José Bermudez de Casti o.
En «Gaz. d. Méx » T° III, págs. 161-68. México , 1788.
111. — Razón délos buenos efectos conseguidos con el sudor provocado por el vapor déla Paila de Jabón y de Salitre.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, pág. 175. México, 1788.
112. — Carta al Autor de esta Gazeta sobre el uso del Vino del Doctor Huxam. Por F. X. D. S.
En «Gaz d. Méx.» T° III, págs. 180-83. México, 1788.
113. — Carta ac.ercadel VinodelDr. Huxam. Por J. J. Bermu¬ dez deCastro.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 191-92. México, 1788.
114. — Observaciones medicas comunicadas por D. Juande Dios Nuñez y Esquivel. (Sobre el uso déla Maravilla).
En «Gaz d. Méx.» T° III, págs. 194-5. México , 1788.
115. — Carta acerca del Vino de Huxam. Por elDr. J. P. A. D. E. Y. M.
-En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 204-5. México, 1788.
1 1 6. — Nuevo febrífugo para cortar las tercianas y otras calen¬ turas intermitentes, cuyos paroxismos, y accesos resisten al me¬ dicamento déla Quina.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 106-7. México, 1788.
117. — Sobre los usos del Kermes. Por el Dr. Juan José Ber¬ mudez deCastro.
En «Gaz d. Méx.» T° III, págs. 237-43. México, 1788.
1 1 8. — Copia déla Certificación Auténtica del Niño mostruoso inspeccionado en forma enla Ciudad de Querétaro eldia 2 de Fe¬ brero de 1789,
Con una lámina.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 244-45. México, 1788-89.
119. — Observación de Don José Miguel deVera, Cirujano déla Real Cárcel de Corte, y Casa de Recogidas de esta Capital.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 343-44. México, 1789.
1 2 0. — Observaciones de Don Pedro Carbajal, Cirujano retirado déla Real Armada y Departamento d. San Blas, y segundo actual del Departamento de Unciones del Hospital General deSan An¬ drés de esta Capital, que manifiesta haber curado un Cáncer con¬ firmado con el extracto de Cicuta.
En «Gaz. d. Méx.» T° III, págs. 315-17. México, 1789.
121.— Gazeta | de Literatura | de México: | Por D. Joseph
Antonio Alzate | Ramirez &c . T9 19, 1790 . T9 29,
1790. . . . T9 3°, 1792. México; en 49 Alli:
Observaciones sobre la cura del gálico. T9 19, págs. 54-56. Sobre la planta de la raiz de Xalapa. T9 19, pág. 86.
Memoria acerca de la Yerba del Pollo. T9 29, págs. 283-88.
1 2 2. — Noticia acerca de las virtudes déla corteza de árbol lla¬ mado Táscate para curar el dolor de muelas.
En «Gaz. d. Méx.» T° 49, pág. 43. México, 1790.
123. — Carta de D. Cristóbal García, de Tlaxcala, referente á las propiedades medicinales déla Cebadilla.
En «Gaz. d. Méx.» T° 4, págs. 163-4. México , 1790.
124. — Análisis délas Aguas termales de Cuincho hecho por la Expedición Botánica de Nueva España con asistencia del señor Teniente Coronel D. Juan Antonio Riaño intendente corregidor de la Provincia de Mechoacan, y del Capitán D. Joseph Bernardo Fo^errada, Alférez Real déla Ciudad de Valladolid.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV. págs. 205-9. México , 1790.
125. — Sobre las propiedades y usos medicinales déla Cebadi¬ lla. Por el Prebo. J. Antonio Alzate y Ramírez.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV, págs. 233-34. México , 1790.
126. — Sobre las propiedades déla Yerba del Carbonero. Por el Prebo. José Antonio Alzatey Ramirez.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV, pág. 276. México, 1790-1.
127. — Método que debe observarse enlas muertes aparentes causadas por vapores mefíticos y por el tufo del carbón.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV, págs. 283-84. México , 1790-1.
128. — Remedio para el dolor de muelas por D. Joseph Contreras Ibañez, de Oaxaca.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV, págs. 326-7. México, 1790-91.
129. — Observación de un cálculo extraido déla vegiga déla ori¬ na enla Ciudad de Veracruz por D. Joaquín Ablanedo Arajavo del segundo Batallón del Regimiento de Infantería de México.
En «Gaz. d. Méx.» T°IV, págs. 349-51 y 357-360. México, 1790-91
130. — Propiedades medicinales déla Yerba del Manso.
En «Gaz. d. Méx.» T° -IV, pág. 381. México, 1790-91.
131. — Objeción ala observación relacionada en las Gazetas an¬ tecedentes NN. 37 y 38 por D. Joaquín Ablanedo, Cirujano del se¬ gundo Batallón del Regimiento de Infantería de México, de la ope¬ ración Lytotómica, que executó en Doña María Antonia Mendez Granda, vecinadela Ciudad de Veracruz, y residente enla calle delas Damas. Por Antonio Santizo.
En «Gaz. d. Méx.» T° IV, págs. 385-86. México, 1790-91.
132. — Sobre las propiedades medicinales del Coxticxochitl. Por el Prebo. J. Antonio Alzate y Ramirez, En «Gaz. d. Méx.» T° IV, págs. 411-412. México , 1790-91.
133. — Carta de Desiderio Osanunasco acerca de las enferme¬ dades de los nervios extracto de las obras de Tisot.
En «Gaz. d. Méx.» T° 4?, págs. 15-16 y 21-24. México, 1790-1:
134. — Publicas demostraciones! de celebridad y jubilo | que este Real Tribunal | del Protomedicato de N. E. | Hace | en la glo¬ riosa proclamación 1 y exaltación al trono supremo | de las Españas, | de los señores | Don Carlos Quarto [ y Doña María Luisa de Borbon | su muy digna esposa, | á quienes Dios guarde muchos años. ¡ Con dos Disertaciones sobre obstrucciones inñamatorias | de hígado, que entre otras juzgó dicho Tribunal por | mas dignas de la luz pública, y en obsequio de esta cele- | bridad premjó á sus autores, que lo son el Doctor don [ Joaquín Pió Eguia y Muro, y el Licenciado Don | Manuel Moreno. | Con licencia. | En México: Por Don Felipe de Zúñiga y Ontiveros, calle del | Espíritu Santo.
En 49 (1791).
135. — Carta a Alzate sobre el uso medicinal de la Cebadilla, por Juan Pablo Canseco. En «Gazeta de Literatura» de Alzate T9 .39, pág. 72. México, 1792.
1 3 6. — Carta al autor de la Gazeta. T9 3?. pág. 37. Sobre el uso del la Cebadilla.
1 3 7.— Qtra carta sobre el mismo asunto. Op. cit. Págs. 85-9. T9 3. (Gazetas de Literatura de México) México, 1792. Estos escri¬ tos son del Dr. Ju?n Bermudez de Castro.
13 8. — Carta a D. Andrés Caballero sobre las virtudes de las Aguas del Peñón, por el Dr. Gabriel de Ocampo. En «Gaz. d. Méx.» .22 Dbre. de 1792. México, 1792.
13 9. — Observaciones sobre la yerba llamada del Pollo. Por An¬ tonio Pineda. México, 1792.
1 4 0. — Remedio contra la Rabia. Se trata de la planta llamada «Margarita.» T9 XXIX.
1 4 1— Sobre el uso de la Arnica T9 XXXVI.
1 4 2. — Remedio contra las lombrices, y para conservar la den¬ tadura: la Cebadilla. T° XLVI.
1 4 3. — Utilidad de la yerba del Carbonero. T9 XLVII.
1 4 4.— Sobre el Coxticxochitl. T9 XLIX.
Todos estos escritos son del Presbítero D. José Antonio Alza¬ te y Ramírez y se encuentran en los tomos indicados de la «Gaze¬ ta de México.»
1 4 5. — Ensayo ¡ á la | Materia Medica vegetal de México ! Por 1 D. Vicente Cervantes | Profesor de Farmacia y Botánica, | Cate¬ drático de Botánica en la Universidad de México, etc. etc. j Obra inédita ! Publicada | Por mandato del Sr. Secretario de Fomento ¡ General Carlos Pacheco | México f Oficina tip. de la secretaría de Fomento, ¡ Calle de San Andrés, núm. 15 j 1889.
En Folio; 47 págs. nrs. Esta obra se escribió el año 1792 y per¬ maneció inédita hasta el de 1889.
1 4 6.— Caso teratológico observado en Oaxaca. Toracófagos. «Gaceta de México.» Tomo V, págs. 709-10, con una lámina graba¬ da. México, 1793, 49
14 7. — Caso quirúrgico por el Lie. D. Sebastián Barceló Ayu¬ dante de Cirujano Mayor de los Reales Exércitos por S. M. y del Hospital Real Militar de esta Villa. Chihuahua. (Trepanación).
En «Gaz. d. Méx.» T° V, págs. 598-999. México, 1793.
1 4 8. — Caso teratológico observado en Oaxaca. «Gaceta de Mé¬ xico,» Tomo VI, pág. 709, con una lámina grabada. México, 1794. 49 M 149 — Receta ¡ que de orden del Rey N. S. | Ha remitido al Exmo. Sr. Virrey de este Reyno ¡ el Exmo. Sr. Conde de Campo . deAlange, ¡ para la curación de dolores reumáticos,! venereos y escorbúticos, ¡ Que con conocida ventaja de la salud pública ¡ se ha practicado en varios lugares.
Sigue la receta en:2 hojas en 49
Puebla, por D. Pedro de la Rosa, 1794.
1 5 0. — Carta de Don Gabriel de Ocampo, Doctor en Medicina por esta Real y Pontificia Universidad, escrita a Don Andrés Ca¬ ballero sobre las virtudes de los Baños del Peñol.
En «Gaz. d. Méx.» T9 VI, págs. 656-69- México, 1794.
1 5 1. — Aviso importante que dá D. Andrés Caballero a las Per¬ sonas que necesiten occurrir a los Baños del Peñol.
En «Gaz. de Méx.» T9 VI, págs. 651-52. México, 1794.
1 5 2. — Remedio efectivo para curar el vómito negro y otra qualquiera evacuación atraviliar.
En «Gaz. de Méx.» T° VI, pág. 422. México, 1794-
15 3. — Observación acerca de un enfermo de hidropesía, por D. José Vázquez.
En «Gaz. d. Méx.» T9 VI, págs. 383-85. México , 1794.
I 5 4. — Real de los Alamos, Monstruo humano. «Gazeta de Mé¬ xico.» Tomo VII con una lámina grabada. México, 1795, 4b Monosomiano-Atlodymo. Hypotoñates.
1 5 5. — Compendio del método curativo Antifebril de Masdeball.
En «Gaz. de Méx.» T° III, págs. 417-24. México , 1795. 49
15 6. — Observación práctica sobre el método de Mr. Foubert en la curación de las Fístulas del ano. Por D. José Longinos Mar¬ tínez.
En Gaz. de Méx.» T9 VII, págs. 325-28 ilustrada con una lᬠmina. México , 1795.
1 5 7. — Razón de la curación del vómito ó mal de Veracruz, ex¬ perimentada a la vista de tres enfermos, por D. Manuel Morfi.
En «Gaz, d. Méx.» T9 VII, págs. 265-66. México, 1795.
1 5 8. — Remedio contra el vómito prieto. Por el Pbro. Ant9 Al-
ZcttiO y RcLinírGZ
En «Gaz. d. Méx.» T9 VII, pág. 269. México , 1795.
15 9. — Disertación | físico-Médica, | en la qual (se prescribe un método seguro | para preservar a los pueblos | de viruelas | Hasta lograr la completa extinción de ellas en | todo el Reyno. | Su Autor | Don Francisco Gil, | Cirujano del Real Monasterio de San Lorenzo | y su sitio, é Individuo de la Real Academia ¡ Medica de Madrid. | De orden superior | Reimpresa en México por D. Ma¬ riano de Zúñiga, | y Ontiveros, Calle del Espíritu Santo, | año de 1796.
En 49, con 4 hojas.
Se hizo esta reimpresión por orden del Virrey Marqués de Branciforte, dada en 6 de Agosto de 1796, según real orden con la cual el original se envió de España.
1 6 0. — Disertación apologética sobre la inoculación de las virue¬ las. Por V. F.
En «Gaz. d. Méx.» T9 VIII, págs. 35-38. México 1796-97.
1 6 1. — Receta contra el mal de siete dias.
En «Gaz. d. Méx.» T9 VIII, págs. 280-81. México, 1796.
1 6 2. — Instrucción de un facultativo residente de muchos años en el Perú, sobre las diversas especies en que debe distinguirse la Quina, y sus respectivas virtudes para su mejor uso. Por F. C. M.
En «Gaz. d. Méx.» T° VIII, págs. 176-180. 192-196. México, 1796.
1 6 3. — Instrucción que puede servir para que se cure a los en¬ fermos de viruelas. Por el doctor D. José Ignacio Bartolache. Mé¬ xico 1797.
2 ^ Edición (Postuma )
Sobretiro de lo publicado en el T9 89 de la «Gazeta de Méxi¬ co,» págs. 341 a 44. México, 1797.
1 6 4. — Medicinas Selectas, | que para auxiliar en las viruelas malignas que se ob ¡ servan en la presente epidemia, proppne el Real | Tribunal del Protomedicato. Noviembre de 1797. . México.
En 49, con 7 páginas.
Anón.
16 5. — De las aguas hediondas de Xocliitepec y sus virtudes. En «Gaz. d. Méx.» N9 38 de Agosto 19 de 1797; págs. 314-15. T9 VIII. México, 1797.
166. — Instrucción para curar las viruelas por el Dr. D. Joseph Ignacio Bartolache.
Reimpresa en «Gaz. de Méx.» T9 VIH, págs. 311-344. Meocico ,
1797.
Quizá el N9 163 sea un sobretiro de esta reimpresión.
167. — Método claro, sencillo y fácil que para practicar, la Ino¬ culación de las viruelas presenta al Público el Real Tribunal del Protomedicato de esta N.E. por superior orden del Exmo. Señor Marqués de Branciforte Virrey de este Rey no.
En «Gaz. d. Méx.» T9 VIII, págs. 352-55, México , 1797.
168. — Medicinas Selectas que para auxiliar en las viruelas ma¬ lignas que se observan en la presente epidemia, propone el Real Tribunal del Protomedicato.
En «Gaz. d. Méx. T9 VIII, págs. 369- 72. México , 1797.
169 — De la Violeta estrellada y sus virtudes. Discurso leído al abrirse el curso de botánica el 3 de Junio de 1798. Imp. en Madrid en 1805 y reimp. en México en el T9 7<-) de «La Naturaleza». Apéndice.
Su autor el Prof. D. Vicente Cervantes.
Conservo MSS., sin nombre de autor, los siguientes datos biográficos del Profesor Cervantes:
«Poco papel se necesita para contar la vida de un hombre que en su casa siempre y entregado al estudio, no ha tenido grandes ni variados aconteci¬ mientos. Solamente hay que decir cuando nació, cuando murió, quien era, lo que aprendió, en que f ué útil, los honores que tuvo y la época en que los re¬ cibió. Sus elogios como son una expresión de la gratitud, y no todas las al¬ mas son capaces de amor y agradecimiento al mismo grado, el escritor que se ocupe mucho de ellos se expone á parecer adulador á muchos que sienten menos que él, y que no saben apreciar el verdadero mérito; y mezquino en sus alabanzas a otros que agradezcan más y sepan hacer justicia, dando á los sabios lo que se merecen. Me parece mejor, por lo mismo, dejar el campo abier¬ to para que cada cual alabe como quiera ó como alcance á sentir. De mi parte aseguro que si no me pesa haber nacido en el tiempo en que nací, me causa pena no haber conocido á un hombre de tanta ilustración y de tan raro méri¬ to que lo fué Cervantes.
1? D. Vicente Cervantes, natural de Ledrada, del Obispado de Placencia en el reino de Castilla, nació á principios del año 1758, allí se educó. Pasó á Madrid á estudiar botánica y farmacia.
29 En 28 de Marzo de 1784 se examinó de botánica teórica y práctica y mereció la calificación de haber respondido muy cumplidamente.
39 El 22 de Diciembre de 1785, atendiendo al mérito contraido en la opo¬ sición y demás circunstancias que concurren en su persona, fué nombrado mancebo mayor de la botica del Hospital General y de la Pasión de esta Cor¬ te. (Madrid).
49 En los días 6 y 9 de Diciembre de 1786, por su exactitud, aplicación y aprovechamiento en las lecciones y exercicios de botánica (y de Real Orden) sustentó el acto público.
59 El mes de Septiembre del año de 87 vino á México; mientras se esta¬ blecía el jardín dió lecciones en el de Castera y allí describió y clasificó mas de 400 vegetales del pais, desconocidos. Viajó al rededor de México y trajo al jardín vegetales curiosos y medicinales. No habiéndose puesto el jardín en
el terreno de Atlampa, hoy ciudadela, se compuso en el de Palacio. En la in¬ surrección perdió dos terceras partes de la estencion que tenia en tiempo de Revilla Gigedo y se perdieron muchos vegetales de Europa y America culti¬ vados por Cervantes quedando reducidas á 600 de 2000 que eran. No se alte, ró la enseñanza á pesar del abandono del gobierno.
6o El 11 de Diciembre de 1794 fué nombrado socio de la R. Academia de Madrid el varón esclarecido (extitulo) D. Vicente Cervantes, profesor del R. Jardín botánico de México, por sus conocimientos y practica en la fisica, &c.
79 En 25 de Febrero de 1795 se le expidió el diploma de socio del Rl. Cole¬ gio Farmacéutico de Madrid.
8b En 1811 fué nombrado socio consultor de la Academia de Guatemala, haciendo el justo debido aprecio de su ilustración y talentos dándole en esto (ex Academia) un testimonio vublico de aprecio con que dicho cuerpo distingue el mérito y concepto general que le han labrado su instrucción y conocimientos y un tributo debido de justicia á la sabiduría.
«El profesor Cervantes dá lecciones de botánica en el interesantísimo jardín botánico: este sabio posee además de sus herbarios una rica colección de minerales mexicanos» ( Humboldt ).
71 años vivió Cervantes, casi todos entregado al estudio y consagrado al bien de la humanidad. Puso una botica que hasta el dia se conoce con su nombre y para cuyo elogio y para dar una idea del cuidado de su dueño en la confección de los medicamentos, baste decir que todos los médicos encarga¬ ban (y aun hoy encargan) que sus recetas las mas delicadas fuesen despacha¬ das en la casa de Cervantes.
Tenia ademas una colección exquisita de conchas y otra de minerales del pais. Conocía el valor de las obras de la naturaleza y así las recogía y guar¬ daba con grande aprecio. Tenia un abundantísimo herbario que hasta hoy se conserva en la misma casa.
Las Academias de Londres, de París y de ... . conocieron su mérito y no dudaron hacerlo su corresponsal.
La academia de Guatemala lo nombró también su socio consultor el año de 1811, dándole en esto (según la misma Academia) un testimonio publico del aprecio con que dicho cuerpo distingue el mérito y concepto general que le han la¬ brado su instrucción y conocimientos , y un tributo debido de justiciad la sabiduría. Asi honraban á este hombre benéfico donde no lo conocieron mas que por su fama y sus escritos.
Aquí ciertamente admira ver el unívoco concepto que tienen de D. Vi¬ cente Cervantes todas las personas con quienes he hablado de él y que me han dado estas noticias. Dicen: «D. Vicente Cervantes de carácter franco y afable sabia tratar á toda clase de sujetos; dulce y amable en su converzacion era bien recibido en la sociedad y de ninguna manera fastidioso. La recomen¬ dación que mas valia para que el enseñara con sobrado gusto, era el deseo de aprender».
Cervantes fué por espacio de 18 años el director de la botica del Hospital de San Andrés, transformando aquella oficina é introduciendo útiles re¬ formas.
Murió en México el 26 de Julio del año 17^9.
1 70 — Número de Individuos que han tenido viruelas ¡ en la Ciu¬ dad de Durango y sus arrabales, | con distinción de los que han sido inoculados, y ¡ de los que las han padecido naturales, y sin éxito. Du¬ rango 28 de junio de 1798.
Impresa en Guadalajara. En 4?, con 8 págs.
171 — Nuevo método para curar las enfermedades venéreas, psóricas y herpeticas por medio de la aplicación del Oxígeno. Ex¬ tracto de la presentada por Mr. Alion. Por D. Francisco de Paula Valdes.
En «Gaz. d. Méx.» T? X, págs. 61-63, 65-72, 77-78. México , 1800.
172. — Carta escrita a un Presbítero de esta Ciudad sobre la obli¬ gación de executar la operación Cesárea. En «Gaz. de Méx.» T9 X, págs. 191-92. México , 1800.
173. — Discurso del Dr. D. Joseph Mariano Mociño en la aper¬ tura del curso de botánica, el día 15 de Junio de 1801. En «Gaz. de Méx». T9 X, págs. 335-44. (Trata de las plantas medicinales de Mé¬ xico). México , 1800-801.
Durante la centuria XVIII?1 la ciencia médica en México hizo algunos progresos, como lo muestra su abundante y variada literatura. Los esfuer¬ zos de los cirujanos para elevarse en categoría, ayudaron mucho a ello, y las disecciones anatómicas abrieron el campo de la verdadera clínica. Bartolache, Serrano,- Montaña, Mociño y otros más fueron los iniciadores de la época científica de la Medicina en México, sembrando la semilla que después fruc¬ tificó en los fundadores de la «Escuela de Medicina ,» que fueron sus discípulos.
SIGLO XIX.
(Hasta el año de 1833.)
174. — Ioannis Brunonis | Elementa Medicinae | in epitomen re¬ dacta | quae pro académica exercitatione | ad Statem Reg. ac Pontif. Mex. Univers, | legem adimplendam | atque ad Bacc. gradum nanciscendum | in eadem alma Universitate, | superis auspicibus, propugnabit ¡ Iosephus Maria Amable et Urbina | sub praesidio | Clarissimi Yiri Ioachimi Pii Antonii de | Eguia Muro et Fernandez, medicinae doc | toris primariae salutaris scientiae ca- ¡ thedrae regentis, Regi Protomedicatus | Tribunalis integerrimi iudicis [
&c. &c. &c. | Dies erunt I, II, III, Septem. ad vesperam | Anna CIOCCOI. | D. L. D. R. | Mexici: Apud Marianum Zunnigan et Ontiverium, ad | viam Spiritus Sancti.
En 89, con 73 págs. y 1 hoja de Index.
El Dr. Amable fué originario de la ciudad de Oaxaca y obtuvo título de médico en la Universidad de México, donde fué su maestro el Dr. Montaña.
Beristáin dice que este opúsculo lo tradujo en castellano y lo publicó di¬ cho año, añadiéndole un:
175. — Tratado de la inoculación de la vacuna. (1)
176. — Epítome | de los Elementos | de Medicinal del Dr. Juan Brown | Traducido. | Puebla. 1802.
En 89, con 118 págs. y una hoja de Prolbguillo que firma el Br. Joseph Mariano Mociño.
Una nota puesta a la vuelta de la portada, la firma J. R. y según lo que dice Beristáin, son las iniciales del traductor, Juan Antonio Riailo; el famoso intendente de Guanajuato que sucumbió en la toma del Castillo de Granaditas, efectuada por el Cura Hidalgo al iniciarse -la guerra de independencia.
177. — Prospecto de una obra médica. En «Gaz. d, Méx.»
T° 119, págs. 134-39. México , 1802-3. En 49
(Se trata de la traducción al castellano de los «Elementos de Medicina» del Dr. Juan Brown hecha por D. José Mariano Mociño, con adiciones y amplificaciones. En el párrafo 79 se hace una acre crítica de la obra del Br. Venegas.)
178. — Remedio eficacísimo para curar el veneno déla vívora, sacado délos Anales de Literatura, Ciencias y Artes, por D. Juan López Cancelada, de este Comercio. En «Gaz. de Méx.» T° XI, págs. 169-171. México , 1802.
179. — Noticia de un caso raro de Medicina y Cirugía que dá al Público Don Sebastian Barceló. Queretaro.
En «Gaz. d. Méx.» T° XI, págs. 172-176, con un grabado. Mé¬ xico , 1802.
Una trepanación del frontal.
(I) Beristáin debe haber tomado esta noticia de la “Gazeta de México,” pág. 156, T° XI. Mé¬ xico 1802, y no se deduce con claridad de su texto si escribió esto Amable o era otra obra que se vendía en la librería de Rico.
180. — Elementos | de Medicina | del Dr. Juan Brown | Secretario de la Sociedad | de Anticuarios de Escocia: | Amplificado por | D. Joseph Mariano Moziño, | Profesor Médico en esta Capital, |y Botánico de las Reales Expediciones | facultativas de Nueva Espa¬ ña. | Tomo Primero. ¡ Impreso en México por D. Mariano de Zúfliga y On- | tiveros, calle del Espíritu Santo, afio de 1803.
En 4?, con 199 págs. de texto y una hoja plegada y 3 prls.
Según el «Prospecto» publicado en el No. 279 de la «Gazeta de Guatemala», la obra debería constar de 5 tomos, pero sólo este 19 se publicó.
La obra habría tenido gran interés pues su anotador iba a en¬ riquecerla con noticias de enfermedades regionales.
Quienes se interesen por conocer la vida de este sabio mexicano consulten mi «Biblioteca Botánico-Mexicana».
181. — Receta déla Yerba déla Culebra contra mordedura de víboras ponzofiosas. Por D. Domingo Artenio Valcárcel. En «Gaz. de Méx. T° XI, pág. 216. México, 1803.
182. — Observación Médico-Chirúrgica deuna retención de ori¬ na ó extrangurria venérea, curada por las fricciones mercuriales y el uso de las candelillas de ule, por el Dr. D. Anacleto Rodríguez, primer Profesor Médico-Cirujano déla Real Armada.
En «Gaz. d. Méx.» T° XI, págs. 328-331. México, 1803.
183. — Reflexiones de Goviffes sobre el sistema de Brown, tra¬ ducidas al castellano por D. Florencio Perez Comoto. Veracruz, por López Bueno, 1804. En 89
Natural de Cádiz; médico-cirujano de la Real Armada, y re¬ sidente en Veracruz donde murió. Fué un profesionalista muy es¬ timado.
184. — Tratado | de la calentura amarilla, | ó Vómito negro, | Por | el Dr. D. Anacleto Rodrigues Arguelles, | Primer Profesor Medico-Cirujano Jubilado de | la Real Armada. I Dedícalo | Al Exmo. Señor | Don Joseph de Iturrigaray, | Caballero profeso de la orden de Santiago, Teniente ge- | neral de los Reales Exércitos, Virrey, Gobernador y Ca- 1 pitan general de Nueva España, Presi¬ dente de su Real | Audiencia, Superintendente &c. &c.
Con superior permiso: en México, por Don Mariano Joseph | de Zúfiiga y Ontiveros, calle del Espíritu Santo. | Afío de 1804.
En 49, con 33 págs. y 3 hojas, prls. (Precio 4 reales).
185. — Memoria de Medicina doméstica mandada publicar de orden de S. M.
En «Gaz, d. Méx.» T9 XII, págs. 473-82. México, 1804. En 4o
186. — Modo fácil de libertar á los Animales delaplaga del pio¬ jo, garrapata, roña y bubas, que desea se propague un buen inten¬ cionado Labrador, á beneficio délos demas.
En «Gaz. d. Méx.» T° XII, pág. 49. México, 1804.
187. — Regimen curativo del Sarampión, formado de orden del Superior Gobierno por el Real Tribunal del Protomedicato para la Gente del Pueblo pobre y sin proporciones de Médico que les £LSlstj£l
En «Gaz. d. Méx.» T° XII, págs. 54-56. México, 1804.
188. — Observación Medico-Chirúrgica de una retención de orina ó extranguria venérea, curada por las fricciones mercuria¬ les, y el uso de las candelillas de ule por el Dr. D. Aniceto Rodrí¬ guez, primer Profesor Médico-Cirujano de la Real Armada.
En «Gaz. d, Méx.» T° XII, págs. 69-71. México, 1804. (Véase el n9 182).
189. — Noticia que se dá al Público de la feliz inoculación del fluido bacuno que los días 25 y 26 de Abril del presente año se practicó, por orden del Exmo. Señor Virrey Don Josephde Iturrigarray, en la Casa de Niños Expósitos de esta Capital, para propa¬ garla en todo el Reyno como preservativo de las viruelas naturales, enemigo desolador de la humanidad.
En «Gaz. d. Méx.» T° XII, págs. 94-96. México , 1804.
190. — Origen y descubrimiento de la Vacuna, traducido del francés con arreglo á las últimas observaciones hechas hasta el mesde Mayo de 1801, y enriquecido con varias notas por el Dr. D. Pe¬ dro Hernández, Médico del Real Colegio de Madrid, del Hospital de los Italianos, y de los Exmos. Señores Duques de Villa-Hermo¬ sa, y de San Carlos.
En «Gaz. d. Méx.» T° XII, págs. 97-108, México, 1804, ilustrado con una lámina.
1 9 1. — Carta del Barón de Humboldt escrita á Mr. Pictet, Pro1- fesor de Filosofía en Ginebra, sobre la influencia del ácido muriático oxigenado, y sobre la irritabilidad de la fibra orgánica. . . . tra¬ ducida al Español por el Dr. D. Florencio Perez y Comoto, Médico del Hospital de San Sebastian de Veracruz y jubilado de la Real Armada.
En «Gaz. d. Méx.» T9 XII, págs. 134-136, 142-144 y 149-151, México , 1804.
1 9 2. — Capítulo del Mercurio de España del mes de Octubre de 1803 sobre el uso de las friegas ae acey te para el contagio. En «Gaz. d. Méx.» T° XII, págs, 159-60. México , 1804.
1 9 3. — El Presbítero Don Mariano Iriarte, | y el Dr. D. Agustin su Hermano, | á nombre de su Padre Don Bernar- | do de Iriar¬ te suplica á Vd. el honor de | su asistencia á el Acto mayor de Es | fatuto de Medicina que ha de sus- | tentar su Ahijado el Br. Don Pedro — Ramirez el dia 13 del corriente á | las quatro de la tarde en la Real | Universidad. (Colofón). Guadalaxarae, apud Marianum Valdes Tellez Girón, | Typographum, ad Plateam S. Dominici.
Programa:
Defendetur in Reg. Guadalax. Scientiar. | Academ. (D.O.M. Inmaculata Dei Ge- ¡ nitrice Virgine María hujus Castissimo Spon- | so Josepho, necnon Sanctis Studiorum Patro- | nis Thoma Aquinate, Joanne Nepo ¡ muceno, & Aloysio Gonzaga íaventi- ¡ bus.) PraesideD. D. D. Mariano García | de la Torre ant olim. S. Ildef. Coll. | Reg. Alumno, primae MedicinaeExed. modera- ¡ tore, ipsius Facult. Meritiss, antesing. hujus nobi- ; liss. Civitat. Regalisque Nosoc. D. Mich. Medi- | co design. Dies erit 13 mensis Julii anno | Domini M. D. C. C. C.V.
En 4?, con 11 págs.
1 9 4. — Cartilla de vacunar con un prólogo para desengaño del público. Por J. Morales. Puebla de los Angeles. 1805.
En 4^, con 20 págs.
1 9 5. — Origen de la vacuna, | y medios de encontrarla | en el Reyno de Nueva España.
En 49. 2 hojas, s. f. n. 1. d. in. sed México, circa 1805.
En 1804 la comisión de la vacuna encontró el Coivpoux en unavaca del Valle de Atlixco y en otra de Valladolid de Michoacán.
GAC.LT A MÉDICA DE MEXICO
CARTILLA
NUEVA
UTIL Y NECESARIA
para instruirse las Matronas que vulgarmente se llaman Comadres, en el oficio de Partear.
MANDADA -HACER
POR EL REAL TRIBUXAL DEL P ROTO- MEDIO ATO.
AL DOCLOK.
O. Astosio Aíedisa , Medico de los Asales Hospiia As ¡ de Ja Real Familia de la Rey na nuestra Señor a, y Examinador del mioma Tribunal.
2)1,
COK LICEXCl A DT.L SUPZRSOR COT'JZRPM
En Meneo, en U Oficina de Diña Maris Femar de Jduregui, Callo de Santo Domingo, año iíN
19 6. — Car ti 1 la | nueva, ! úiil y necesaria | para instruirse las Matronas que | vulgarmente se llaman Comadres. | en ti oficio de Partear. | Mandada hacer | por el Real Tribunal | del Proto-Medi cáto. | Al Doclor | (sic) D. Antonio Medina, Médico de los Reales | Hospitales, de la Real Familia de la Reyna | nuestra Señora, y Examinador del mismo \ Tribunal. ¡ Con licencia del superior Govierno. | En México, en la Oficina de Diña Maria Feinández| de Jauregui, Calle de Santo Domingo, año 1806.
En 8?, con 68 págs. y 10 hojas, prls.
19 7. — Observaciones hechas en los enfermos délos Hospitales de Veracruz, sobre la curación de la fiebre amarilla por medio de la Quina y según el método dtl Médico de los Reales ejércitos D. Tadeo Lafuente. En «Gaz. d. Méx.» T9 XIII, págs. 558-560. Méxi¬ co, 1806.
Continúa la noticia de estas observaciones en 1a, pág. 650 del mismo tomo y se da a conocer un aparato para fumigaciones desin¬ fectantes.
1 9 8. — Modo de curar la Epilepsia Por el Dr. D. Mariano de La¬ rra, médico titular de la ciudad de Corulla, Navarra.
En «Gazeta de México» T9 XIV, pág. 346, México, 1807.
1 9 9. — El Amolé para curar la rabia.
En «Gaz. d Méx.» T9 14, 29 Semestre, págs. 616-48. Méxi¬ co, 1807.
2 0 0. — Semanario económico sobre noticias curiosas y eruditas de Agricultura, Medicina, Minería, Comercio y demás ciencias na¬ turales, artes, oficios, &c. Redactado por el Lie. D. J. W. B. Se¬ gunda época. Impreso por Arizpe, México, 1809.
En 49, con 436 fs. y 6 de Indice.
2 01. — Reglamento de orden de S M. para que se propague y perpetué la vacuna en Nueva España. Por D. Francisco Xavier Balín is.
México, Octubre 10 de 1810.
En 4o, con seis páginas s. a n. 1. d. i sed Míxíco
J. W. Barque.a.
2 O 2. — Circular del Virrey D. Francisco Xavier Venegas, fecha¬ da en 12 de Diciembre de 1810 remitiendo el «Reglamento» para la propagación y administración de la vacuna, del Dr. Balmis.
México, 1810. Folio.
20 3.- -Tratado | de la fiebre epidémica o endémica, | remiten¬ te pútrida, ¡ petequial y contagiosa, | observada en esta capital, | por | el Dr. D. Anacleto Rodríguez Arguelles, | Primer Profesor Médico-Cirujano Jubilado de la | Real Armada, | que rendido de¬ dica | al Exmo. Señor [ D. Francisco Xavier Venegas j . & &.
En México, Por D Mariano José de Zúñiga y Ontive- \ ros, año de 1811.
En 4o, con 12 págs.
Reimpreso en «Anales del Instituto Médico Nacional.» Tomo XI, págs. C'7-74, México, 1910.
DIARIO DE MEXICO
DEDICADO
AL EXMO. SEÑOR DON JOSE DE YTURRIGARAY CABALLERO PROFESO DEL ORDEN DE SANTIAGO
Teniente Genera! de los Reales Ejércitos, Virrey Governador y Capitán General de N. E. Presidente de su Real Audiencia &c. &c.
TOMO
CON LICENCIA DEL'SUPERIOR GOVÍERNO.
En la Imprenta ds Doña Mana Fernandez Jauregui, calle de Samo Domingo. Año de 1805.
2 0 4. — Diario de México. México 1805 á 1812.
En 49, 25 volúmenes.
■ En este periódico hay muchos escritos referentes a medicinas, más no teniéndolo hoy a la mano ni facilidad de conseguirlo, me li¬ mito a mencionarlo.
2 0 5. — Cartilla, | ó sea ¡ método sencillo de curar | a los pobres de la epidemia, que en el | presente año aflige á los habitantes de esta | Ciudad. | Dirigida | á los socios | de las Juntas Subalternas.
| De orden | de la Junta de Sanidad. | Puebla de los Angeles; en la imprenta | de Don Pedro de la Rosa, año de 1813.
En 89, con 12 págs. Anónimo.
2 0 6. — Discurso | sobre las fumigaciones, | útil y provechoso para la salud pública; | y un método sencillo de curar la epide¬ mia que á los habitantes de la Ciu- | dad de la Puebla y otras po¬ blaciones de | Nueva España. | Reimpreso en Guadalaxara á ex¬ pensas de la Junta de | Sanidad, en la oficina de D. José Fruto Ro¬ mero, | año de 1813.
En 49, con 24 págs. Anónimo.
2 0 7. — Modo de socorrer á los enfermos de la epidemia actual en los casos en que no hay médico que los asista. Por D. Luis Mon¬ taña. México , por Arizpe, 1813. En 89
2 0 8. — Descripción de la epidemia de México de 1813 y medios i , , de librarse de ella y de las recaídas. Por D. Bernardo Moreno Guzman, cirujano, residente en México, natural de Caracas, México , por Jauregui, 1813. En 49
2 0 9. — Instrucción | formada para suministrar | la vacuna, | como único preservativo del contagio de las vi- I ruelas, y en defec¬ to de su fluido inocular con el I pus de esta; del modo de conocer y distinguir | las calidades de la naturaleza, y el método | de curar¬ las. | Impresa [ de orden del Exmo. Señor | Don Félix Maria Ca¬ lleja, | Virrey, Gobernador y Capitán General | de esta N. E. | á •consulta de la Junta superior de Sanidad, y á costa de I los fondos públicos, para repartirla por todo el distrito del uirreynato á be¬ neficio de la salubridad de los pueblos. | México: En la oficina de D. Mariano Ontiveros, | Año de 1814, En 49, con 25 págs. * 1
II <ywu,.
Escribieron estas «Instrucciones» los Doctores Antonio Se¬ rrano y Rafael Sagaz.
210- — Observación | chirurgico-medica | de un Hidro-Sarcocele, ó tumor sarroso en un testículo con | kiste, ó saco, lleno de pus | en el escroto. | Por el Lie. D. José Sanz, Fisico | honorario' de Cámara de S. M., | Consultor y Mayor de los Exercitos Naciónales. | Dedicada | A su amigo D. José Florencio de | Mora Pala¬ cios, en obsequio | de su amistad. | Oficina de Doña María Fernan¬ dez de Jáuregui.
Año de 1814. En 8?, con 39 págs.
2 1 1. — El hombre con cuernos, Descripción de la enfermedad de Pablo Rodríguez. Escrita por el Dr. Luis Montaña.
En «Diario de México». Junio 6 y 7 de 1816. México , 1816.
Se reimprimió e ilustró, con una lámina grabada en «El Mo¬ saico Mexicano», T9 II, págs. 215-19 con notas del Dr. Pedro Escobedo, México , 1837.
212. — Avisos importantes | sobre el Matlatlzahuatl, | ó calen¬ tura epidémica manchada | que pasa á ser peste | y que es fre¬ cuente en esta N. E. | Con un modo sencillo y fácil | de socorrer á los enfermos | donde no hay médicos que les asistan, | y cuya efi¬ cacia y seguridad | se experimentó el año de 1813, | En que el au¬ tor Dr. D. Luis Montaña fue comisionado | por el Superior Gobier¬ no y por el Exmo. Ayuntamiento | para establecer y dirigir el mé¬ todo dentro y fuera | de la capital. | México: 1817. | Impreta ( sic ) de D. Mariano de Zúñiga y Ontiveros, | calle del Espíritu Santo.
En 49, con 55 págs. y 3 hojas prls.
2 1 3 — D. O. M. | Praelectiones ebconcertationes medicae | pro Hippocratis magni Aphorismis | ex versione Anutti Foesii | in ussum scholaris inventutis | ad implendas statutas á V. leges CXXIV, CXLVIII, CXLIX, | CCLVI, CCLV, interpretando, \ Praeside | Aloysio Iosepho Montanna D. M. | Sanct. Fid. Tribun. Medico ac Ministro. | Regal. Academ. Medie. Matrit. Socio. | Reg. Protomedicat. Decano | Regal. Gen. Nosocomior. Carcerumq. Medico | Reg. ac Pontif. Universit. | Medicae publico Professore vespertino. | (D. L. A. R.) | Mexici: M. DCCC. XVII. | Apud Marianum Zunnigam & Ontiverium; ¡ in via Spiritus Sancti.
En 49, port; 4 hojs prlrs. s. nr.; págs 1 a 98 la obra, que no ter¬ minó de publicarse.
Encuentro citada esta obra, en la «Gazeta del Gobierno de México;» tom. VIII, p. 870 con el subsecuente título:
«Disputas académicas que para disponer en un método enteteramente nuevo y necesario á los literatos los aforismos de Hipó¬ crates ha dictado y defendido públicamente el Dr. D. Luis Monta¬ ña. México, 1817.» Creo que este es un título facticio pues el ver¬ dadero es el que he dado en vista del ejemplar que poseo.
La importancia del Dr. Montaña como médico de fama, nos la paten~ tiza la biografía del mismo publicada en el «Semanario político y literario de México,» T9 19, págs. 16 a 20, que a la letra copio:
«Nació D. Luis Montaña én Puebla délos Angeles el año de 1755: allí estudió latinidad y filosofía en el Seminario Palafoxiano, y por su aplicación y docilidad mereció el aprecio de sus primeros maestros, que suele ser pro¬ nóstico mas seguro de las acciones de la vida. Manifestó desde sus primeros, años una decidida inclinación á la carrera eclesiástica por lo que sus precep¬ tores le pusieron en las manos los libros sagrados, cuyo estudio continuó
hasta los últimos dias de su vida, habiendo empezado y concluido la teología en el colegio de San Ignacio de la misma ciudad. Pasó después á la Universi¬ dad de México para estudiar la medicina, y sus progresos en esta ciencia es¬ cabrosa y larga acreditaron la buena opinión que se tenia de él. Se graduó doctor en esta facultad siendo aún bastante joven y se le condecoró con la cᬠtedra de vísperas de medicina, la que sirvió, hasta que sus enfermedades le obligaron á retirarse, con la mayor puntalidad y acierto. Tuvo un gran nú¬ mero de discípulos durante este tiempo, en cuya utilidad invirtió la mayor parte de las horas que le dejaban libres los enfermos; con ellos estudiaba y pasaba la mayor parte del dia, sin cansarse nunca de comunicarles ingenua¬ mente cuanto sabia, aunque solia decir, sin duda por su mucha humildad, que no habia nacido ni estudiado para enseñar, sino para desconfiar cada vez mas de su saber. Las ciencias naturales, á lasque se dedicó con empeño y particularmente la botánica y la química, abrieron un campo extenso á su es¬ tudiosidad, al mismo tiempo que distrajeron su natural melancolía. Su co¬ municación y amistad con los señores Lineo, Cervantes, Moziño y con todos los médicos naturalistas aventajados que llegaron á esta ciudad, le propor¬ cionó los mayores adelantos en las ciencias auxiliares de la medicina: yá ellos y á su estudio debe la reputación que tuvo y conservó siempre de hom¬ bre sobresaliente en los ramos más vastos y acaso más difíciles de la ciencia humana.»
«La Real Academia Médico-matritense le recibió en el número desús miembros y lo mismo hizo la Sociedad Médico-quirúrgico de Cádiz el año de 1819. El señor don Carlos IV le nombró catedrático de clínica en el Hospital general de San Andrés, de México. Fué muchos años individuo del tribunal del proto-medicato de la misma ciudad; y hubiera sido recibido con acepta¬ ción en todas las Academias de America y Europa, si su deseo invencible de vivir en la oscuridad no hubiera ofrecido un obstáculo poderoso á las súplicas y conatos de sus amigos y bienechores.»
«Fué respetado y apreciado en todas partes por donde pasó, aunque la aspereza que manifestaba á primera vista y que no abrigaba en el fondo del corazón, retrajeron á muchas de su trato y compañía. Fué siempre modera¬ do para con los demas y muy rígido en sus costumbres, las que conservó has¬ ta la muerte sin la menor mancha y las que acaso le hicieron desgraciado en una carrera en que se suele progresar y sobresalir á trueque de la reputa¬ ción y de la virtud.»
«Amigo siempre de las buenas letras, á que habia consagrado mucha par¬ te de sus primeros años, conservó toda su vida dando desmedida afición á nuestros poetas: y tuvo que vencer las dificultades que ofrecen las lenguas extranjeras para gustar las bellezas de los Popes, délos Metastasios y délos Racines. No contento con esto, quiso subir á las fuentes déla poesía y orato¬ ria y después de haber leído á los escritores del siglo de Augusto, se dedicó á estudiar con tesón á Demóstenes y Homero en sus originales; pero su poco genio para la poesía y lo que es mas probable, la falta de maestros de buen gusto que lo dirigiesen en sus primeros ensayos, le hicieron tomar un estilo hinchado y campanudo entre cuyos laberintos se traslucen algunas veces los frutos de su versación en los poetas griegos y latinos.»
«Formó en su casa una academia privada de poesía y elocuencia y convidó
á ella á muchos jovenes de esta ciudad, que, ó por las obras que ya habían dado ó por su afición al estudio de las humanidades, creyó dignos de compo¬ nerla. Se le oyó siempre hablar con imparcialidad de las obras que se pre¬ sentaban para la adjudicación de premios, y mezcló las suyas con las demas para someterlas á la calificación de los otros censores. Sensible y benéfico naturalmente y por educación, se prestó con gusto á cuanto exigieron de él sus amigos, sus discípulos y aun los que nunca le habían tratado. Visitaba indistintamente á los pobres y á los poderosos, sin más objeto que el deseo de consolarlos y restablecerlos. La epidemia que nos acometió en 1813 probó su tesón incansable en acudir á las necesidades y á la horíandad de las infe¬ lices víctimas de un contagio tan venenoso y cruel como el que padecimos. Recorrió los hospitales y las casas de los enfermos mas desprovistos de me¬ dios para su curación. Derramó por todas partes su beneficencia, su libera¬ lidad y sus conocimientos, que en estos casos suelen producir un lucro infame y exorbitante con detrimento de la humanidad y de la patria. Consagró en aquella época sus talentos y todo su tiempo á la salvación del pueblo indigen¬ te; y para que sus observaciones pudiesen ser igualmente provechosas á toda clase de pueblos y personas, publicó el cuaderno intitulado Modo de Socorrer á los Enfermos en la epidemia actual en los casos en que no haya médico que los asistan. (México, Imprenta de Arizpe, 1813), monumento indeleble de su amor hacia la humanidad que deberían imitar los profesores tiránicos de la medicina.
«La pobreza en que murió es otro testimonio de su poco apego á las rique¬ zas tan accesible á los de su profesión en este rincón del universo, cuanto son escasos los médicos de algún séquito y muchas las preocupaciones del pue¬ blo en favor de una ciencia tan engañadora y tan costosa.
«Poseyó el latín, el inglés, el francés, el italiano, el griego y el mexicano. Cuando todavía no se conocía en México la traducción de los Elementos de me¬ dicina de Broivn, de Serrano Manzano, la hizo él para sus discípulos y el tra¬ bajo que emprendió en trasladarla á nuestro idioma sirvió para la formación de la obra Elementos de medicina del Dr. Juan Brown, amplificados por D. José Mariano Mocifio. (México, Imprenta de Ontiveros, 1803.) Escribió ademas el Discurso sobre las afinidades botánicas , pronunciado en el Jardin Botánico de México, inserto en los Anales de las ciencias naturales de Cabanilles, tomo 69; Respuesta á D. J. L. M. sobre la controversia del árbol del Jiule, inserta en las «Ga¬ cetas de literatura:» Praelectiones et concertationes medicae pro Hippocrotes aphorismos interpretandis , que no acabó de publicar por los excesivos gastos de im¬ prenta que exigían. Varias obras poéticas y algunos cuadernos relativos ála insurrección de estas colonias. Finalmente, muchos informes dados al Go¬ bierno de México, que por desgracia no se han impreso, y cuyos principales objetos son los Baños del Peñón inmediatamente á esta capital, el desagüe de las lagunas, el vómito prieto de Veracruz, etc.
«Con su muerte, acaecida en México eldia 27 de Junio de 1820, perdió la Nueva España uno de los hombres que más han servido con sus conocimien¬ tos y virtudes: perdieron los profesores y amigos de la medicina un consultor y un maestro sabio y complaciente; y todos perdimos un conciudadano reli* gioso y atento, un protector desinteresado y generoso, y un amigo de la hu¬ manidad, de la virtud y de la ciencia.»
El Sr. Dr. Flores ha escrito en su «Historia de la Medicina en México> (T9 29, pág. 101), que el Dr. Montaña era indio de raza pura quizá por los co¬ nocimientos que poseía en la lengua mexicana, mas esto no es exacto como se prueba por el subsecuente documento:
«Yo el Licenciado D. Gaspar Antonio Zelaeta y Rivadeneyra, Antiguo del Insigne Viejo y Mayor de Sta. Maria de Todos Santos de la Corte de México, Cura Rector del Sagrario de esta Santa Iglesia Cathedral Certifico: Que en uno de los libros en que constan las partidas de Baptismos de Españoles de es¬ ta Feligresia, en los años de 754-55 á fojas 118 vta. se halla una cuyo tenor á la letra es el siguiente:
«En la Ciudad de los Angeles en 21 de Octubre del año de 1755, yo el Br. Crisógono Joseph de Heredia, Theniente de Cura de la Santa Iglesia Cathe¬ dral baptisé solemnemente puse oleo y crisma á Luis Joseph Ignacio hijo le¬ gitimo de Dn, Joseph Montaña y Da. Maria Nicolasa Tello de Meneses, fue su madrina Da. Micaela Car raneo vecina de esta ciudad y feligresia, le hice notorio el parentesco espiritual que contrajo y la obligación que tiene de en¬ señarle los rudimentos de nuestra Santa Fe; y lo firmé. Crisógono Joseph de Heredia y Brito. (Rúbrica.) (Grados de licenciado y doctores de 1786 á 1Í91+. (To¬ das facultades) Archivo de la Universidad en la Biblioteca Nacional.)
214. — Junta de Sanidad | Municipal de Méjico.
•En 4*?, con 38 págs. s. f. n. 1. d. i. sed. México. 1820.
215. — Nuevo método | para operar | en Jos partos | Por J.
P. Maygrier, | Medico de la Escuela de Paris, Pro- | fesor de par¬ tos, de Anatomía y Fi- | siologia Miembro de la sociedad | Médica de Emulación. | Y traducido al Castellano | por Nicolás Molero, Profesor de Medicina y Cirugía. | México: 1821. | En la imprenta de D. Mariano Ontiveros | Calle del Espíritu Santo.
En 89, con 167 págs. y 3 hojas prels.
2 1 6. — Formulario magistral] y| memorial farmacéutico,! Recolectado 1 por el Caballero Cadet de Garssicourt, | doctor en estas ciencias, miembro de la Legión de honor Farma- | ceutico, secretario del Consejo de Sanidad de la ciudad de Paris, | Socio Corresponsal .... | Y enriquecido de notas . . . . | Cuarta edición. | Revisada y aumentada ] en Paris año de 1818, | y traducida al Cas¬ tellano | por D. Nicolás Molero | en México año de 1820. | México 1821. | Impreso en la oficina de D. Juan Bautista de Arizpe.
En 49, con 326 págs, y 5 hojas prls.
2 1 7. — El amigo de los médicos. México, 1822. Imprenta Impe* rial de D. Alejandro Valdés. En 49
218. — Aforismos] y| Pronósticos! de | Hipócrates! Segui¬ dos del articulo Pectorilo- | quo del Diccionario de ciencias 1 médi¬ cas. Traducidos al castella | no, los primeros del latín, y el último del francés | Por Manuel Carpió. | Con la adición del articulo Per- | cusion del pecho, traducido del | mismo diccionario | Por Joaquín Villa. |
Mexieo: 1823. | Oficina de D. Mariano Ontiveros.
En 169, con 94 págs. para los Aforismos; 1 á 96 delPectoriloquo, y 1 á 68 de la Percusión del pecho.
2 1 9. — Memoria histórica | en la que se refieren | el origen, progresos y estado | de brillantez actual | de la ciencia del hombre físico | entre los extrangeros, | y el empirismo | con que se ejerce entre nosotros ) por falta de colegios especiales | donde se estudie
Dr. Manuel Carpió.
teórica y prácticamente. | Escrita por el diputado de México ¡ Jo¬ sé Miguel Muñoz, | Pidiendo al Congreso aprueba el dictamen que presentó | la comisión de Instrucción publica sobre reformas en ^1 1 estudio de la Medicina, en su ejercicio en el público y emsu tri¬ bunal, y contrariando el voto de los señores | Jove, Febles, Guerra y Sierra, individuos de dicha cor- | poracion que opinaron de otro modo. | México: 1823. | Imprenta á cargo de Martin Rivera. | Ba¬ jos de San Agustin num. 3.
En 49, con 30 págs.
2 2 0. — Método para facilitar la curación de la Calentura Mañgna, reinante en el pueblo de Ocotlan y en otros donde ha tocado su contagio. Se formó de orden del Supremo Gobierno de este Esta¬ do por todos los facultativos médicos de esta Capital. Guadcdajara, 1823, En 49
2 21. — Memorial sobre | la necesidad y utilidad | de reunir | en el estudio de Medicina de la Universidad, | el de Cirujia del Hospital de Naturales, | y el de Botánica del Jardin de Palacio, | en un Colegio | de Medicina y Ciencias naturales, | en que los ca¬ tedráticos por el mismo sueldo que hoy les | tiene señalado la Na¬ ción, desempeñen las funciones y | atribuiciones ( sic ) que hasta aqui ha tenido el Proto-medicato. |
México: 1823. | Imprenta de D. Mariano Ontiveros.
Firman la «Memoria»: Dr. y Mtro. José Ignacio García Jove. — Dr. y Mtro. Manuel de Jesús Febles. — Dr. y Mtro. Joaquín Guerra.
En 4?, port.; 1 hoja, dedic ; págs. 1-36 la obra que contiene da¬ tos históricos y consideraciones interesantes.
2 2 2. — Método fácil y sencillo para conocer, distinguir y curar el Sarampión. Guadalajara, 1823. En 4?
2 2 3. — Breve exposición de la Epidemia que está reinando en México y sus alrededores. Escrita por los Dres. Juan de Balenchana, Francisco Montesdeoca y Joaquin Pifia. México, 1824.
2 2 4. — Reglamento | de la Academia | de Medicina practica | de México. | México: 1824. | Imprenta á cargo de Rivera.
En 49, con 12 págs.
2 2 5. — Tablas botánicas que para el mas pronto y fácil estudio de esta ciencia, dispuso el Presbítero D. Julián Cervantes &c. &c. Para utilidad de todos los profesores de Medicina, Cirugia. Farma¬ cia, y de los aficionados á la Historia Natural. Puebla de los Ange¬ les. Impresas en la Oficina de Moreno hermanos. Calle cerrada de S. Agustín núm. 8. Año de 1825.
En Folio, con 35 págs.
2 2 6. — Método curativo | del | Sarampión. | Extractado! deun parecer remitido al Supremo | Gobierno por la Academia de Me- I dicina práctica de México, sobre el origen, progresos, y curación de la | epidemia actual. |
México: 1825. | Imprenta del ciudadano Alejandro Valdés.
En 49, con 12 págs.
Lo firman los Drs. Pedro Escobedo, Francisco Rodríguez y Francisco Alvarado.
2 2 7. — Memoria sobre la Angina exantemática de México. Por el Dr. C. Manuel Cordoniú y Ferraras. México, 1825.
2 2 8. — Memoria instructiva sobre la enfermedad epidémica del sarampión. Su origen, método curativo y medios de preservarse de ella. Dispuesta á excitación del supremo Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, por li Academia práctica de esta capital para instrucción de los pueblos que carecen de facultativos. Mé¬ xico, 1825. Imprenta de la Federación.
2 2 9. — Memoria sobre la fiebre amarilla. Por el Dr. Juan Luis Chabert. Veracruz, 1826 Publicada en los números 23, 24, 25, 26, .27, y 30 del «Mercurio» de Junio 1826.
Dr. Casimiro Licéaga.
230. — Reflexiones del Dr. Leonardo Perez acerca de la fiebre amarilla de Veracruz. En «El Mercurio» nos. 2, 3, 4, 5. 6 y 7 de Septiembre del año 1826. Veracruz.
231. — Reflexiones || medicas. | y | observaciones sobre la fiebre amarilla, | Hechas en Veracruz ( sic ) de orden del Supremo Gobier¬ no | de la Federación Mexicana, y redactadas -en Francés, | Por | Juan Luis Chabert.... | Traducidas al español | Por | Casimiro Liceaga Dr. en medicina y catedrático de | visperas en la Univer¬ sidad de México; | Protomédico deca- | no del nacional Protomedicato; socio de las academias de ¡ medicina de México; de Puebla; y del departamento del ¡ Eure y de la de legislación y economía politica del Dis- | trito Federal. ¡ Imprenta del Gobierno Supremo, en Palacio 1828.
En 49, 6 hojas prls.; 265 págs. de texto y 5 de índice y erratas.
Dr. Juan Luis Chabert.
232. — Reflexiones medicas ¡ sobre el Diabetis en general: |y especialmente | acerca de la enfermedad [que con el mismo nom¬ bre se conoce ¡ en el Estado | de Michoacan. ¡ Su autor, ) el Con¬ sejero C. Juan Manuel González | Uruefia, | Profesor de Medicina por el Tribunal del Protomedicato de | México, socio de la Acade¬ mia de medicina practica de la misma ciudad, y Presidente del Pro¬ tomedicato del Estado | de Michoacan. | Se imprime de orden del Honorable Congreso. ¡ México, j Imprenta de Galvan á cargo de Mariano Arévalo, | calle de Cadena n9 2, | 1829.
En 49, con 64 págs. de texto y 2 hojas de introducción.
233. — Definiciones ¡ de | Farmacia, ¡ Dispuestas | para los f jovenes principiantes ¡ de esta facultad. | México. ¡ imprenta del C. Alejandro Valdés. | Año de 1830,
En 89, con 114 páginas.
El autor es el farmacéutico José Lemus.
234. — Noticia de las ¡ leyes y ordenes de Policía ] que rigen | á los profesores del arte de curar. ¡ Dispuesta | por | Manuel de Jesús Febles, | Doctor en Medicina: Maestro en Artes. | Presi¬ dente y Alcalde Mayor delProtome- | dicato Nacional: Catedrático
Dr. Febles.
de Prima de | Medicina de esta Nacional y Pontificia Uni- ¡ versidad: Medico de los Hospitales de San ¡ Pedro y del Divino Salva¬ dor, y Socio de ¡ varias academias. ¡ México. ¡ Imprenta del Ciu¬ dadano Alejandro Valdes, j á cargo de José Maria Gallegos. | Año de 1830.
En 4?, con 3 hojas prsl. y 108 de texto.
A continuación:
Ordenanzas ¡ del | Jardin botánico, en 18 págs.
Sigue:
Petitorio farmacéutico ¡ que observa | elProtomedicato | entre tanto se generaliza ) la nomenclatura moderna.
20 páginas.
Finaliza con la:
Tarifa ó Arancel | de Medicinas | simples y compuestas.
27 páginas.
235. — Método vulgar y fácil para la curación de las viruelas. Por el Dr. Juan Manuel González Urueña. Morelia, 1830. En 89
En mis obras «Apuntes para la Historia de la Medicina en Michoacán,» Morelia, 1886, y en «La Obstetricia en México,» México, 1910, he dado una noticia biográfica del Dr. González Urueña, y a ellas remito a mis lectores.
236. — Método | Cencillo, claro y fácil | de | ásistir á los niños en la actual | epidemia | de | viruelas naturales, | arreglado á las nuevas y mejores doctrinas | medicas del dia. | Escrito por el ciu dadano | Miguel Muñoz, | y aprobado por la junta municipal de sa¬ nidad, | é impreso de orden del | Excelentisimo Ayuntamiento | del Distrito. | Preliminares. | Instrucción sobre la vacuna ¡ verda
Dr. Juan M. González Urueña.
dera y la que se ha lia- | mado falsa: modo de vacu- | nar &c. | observaciones. | Instrucción sobre las virue | las naturales: curación de es- | tas por estincion ó por reso- 1 lucion: modo de inocular &c.
I Observaciones. | México, | Imprenta á cargo del C. Tomas Uribe y Alcalde, | Calle de Jesús núm. 2. | 1830.
En 49, con 44 págs.
Noticias referentes al Sr. Muñoz las he dado en mi obra «La Obstetricia en México.» México, 1910.
Dr. J. Miguel Muñoz.
V 237. — Memoria sobre la inexistencia del estado de las encías como signo precursor y patognomónieo de la fiebre amarilla. Por el Dr. José M. Sentís. México , 1830.
238. — Medicina domestica | copiada de varios escritores | que da á luz, en cuadernos separados, ¡ un amante de la humanidad. ¡ Cuaderno 19 | Dedicado al Bello Secso. | J. M. E. | Mérida de Yu¬ catán. ¡ En la oficina del copiador, i Año de 1831.
En 89, con 127 págs.
José Martínez Espinoza, tipógrafo, es el autor de esta compi¬ lación.
239. — Exposición que el Dr. y Maestro Manuel de Jesús Fe¬ bles, dirigió á los profesores de medicina, cirugía, farmacia y fle¬ botomía al extinguirse el Proto-Medicato. México, en la imp. del C. Alejandro Valdés. 1831. (B. N.)
^ 240. — Del Huaco y sus aplicaciones en la fiebre amarilla y otras enfermedades. Por el Dr. Juan Luis Chabert. Publicado en «El Censor de Veracruz» de Agosto 31 de 1832. Reimpreso, en fran¬ cés, el año 1853 en Paris en la monografía del autor «Du Huaco et de ses vertus medicinales», págs. 9 a 18.
El Dr. Chabert fué nativo de Montpellier (Francia), donde es¬ tudió medicina. Con título de Médico llegó a América el año 1817 y residió por algún tiempo en Nueva Orleans y de allí vino a Méxi¬ co en donde el Gobierno federal le comisionó para estudiar la fie¬ bre amarilla en Veracruz. Publicó con este motivo y también por la epidemia de Cólera que se presentó después, varios estudios médicos. Vivía todavía en el año 1852.
241. — Ensayo | para la | materia medica | mexicana, | arre¬ glado por una comisión | nombrada por la Academia Medico--Qui* rurgica | de esta capital | quien ha dispuesto se imprima |porconsiderarlo útil, i Puebla, 1832. J Oficina del hospital de S. Pedro, á cargo del C. | Manuel Buen-Abad.
.En 4?, con 101 págs.
Esta obra que escribió el Profesor de farmacia D. Antonio Cal y Bracho fué el primer ensayo de Farmacopea Mexicana.
242. — Elementos | de | Clínica medica interior | muy útiles | no solo á los que principian esta ciencia, | sino también á los pro¬ fesores | por | contener las doctrinas | de los mejores autores | antiguos y modernos. | Dalas á luz en americano. | Primera edi¬ ción. | Puebla. | imprenta del hospital de San Pedro, á cargo del Ciudadano | Manuel Buen Abad | 1832.
En 89, con 438 págs.
El autor es el Dr. Luis Guerrero.
Le acompaña esta:
243. — Replica | contra la división | de | Cirugía y Medicina, | y la cuestión subalterna sobre si los | Cirujanos como son, pueden considerarse | como verdaderos médicos. | Leida | y pasada á su censura | por | Luis Guerrero I A la Academia | Médico-Quirurgica de Puebla, | el 13 de Abril de 1833.
En 87 págs. y 2 hojas de índice para ambas obras.
244. — Disertación ¡ sobre el | Cholera-Morbus, | escrita | con acuerdo de la junta directiva ¡ del Cuerpo de Sanidad Militar, ¡ por el ciudadano | Dr. Juan Luis Chabert,! consultor del Cuerpo | y vocal de la Junta que cita: ¡ teniendo por principal objeto este tra¬ bajo ser- ¡ vir de guia á los profesores destinados al ¡ ejercito, y hospitales militares de la República. | México. | Impresa en la Ofi¬ cina de Valdés, | á cargo de José Maria Gallegos. | 1833.
En 49, con 29 páginas.
Preconiza como un excelente remedio el Mikania Huaco.
2 4 5, — Parecer | que | dió el consultor | del | Cuerpo de Sani¬ dad Militar] C. José Ignacio Duran, | En virtud de la comisión que le confirió | el Sr. Director general del mismo cuerpo, | sobre la Memoria que en el tomo 89 per- | teneciente á Abril de 1832, del diario re- | dactado por una Sociedad de Médicos de | Paris, se ti-
84 *
tula: «Examen histórico de la ¡ epidemia de Chólera morbus, que se hade- | clarado en París, con los métodos cura- | tivosquesehan empleado según las di | ferentes formas y periodos de la enfei” [ medad y apreciación de sus resultados. » [México: ¡Imprenta del Aguila, | Dirigida por José Ximeno, calle de Medinas núm. 6.
| 1833.
En 4?, con 16 págs.
Dr. José Ignacio Durán.
2 46. — Tratado | del ¡ Chólera-Morbus | de la India | Parte Se¬ gunda | ó sea ensayo sobre la | Patologia y Terapéutica | de esta
Dr. Pedro Escobedo.
enfermedad. | Publicado por orden del Goviemo | del Estado de Veracruz. | Por Francisco O. Doucet, | Veracruz, 1 Imprenta de Felis Mendarte, | 1833.
En 49, con 1 hoja prls. y 132 páginas, 2 de Erratas é Indro.
2 4 7. — Método claro y sencillo | para la | precaución y curación | de la | epidemia del Chólera-Morbus, | arreglado | alas circuns¬ tancias del pais | por el consultor del Cuerpo de Sanidad Militar I C. Pedro Escobedo. | México ¡ Impreso por Ignacio Cumplido,
I Calle de Zuleta núm. 14. | 1833.
En 49, con 17 págs.
2 48. — Cartilla vulgar | para conocer y curar | la | chólera morbus, | dispuesta | de orden del Supremo Gobierno | por Manuel de Jesús Febles, | doctor médico mexicano. | México. | Se imprime de orden del supremo gobierno, y á costa del | Escmo. Ayunta¬ miento, en la imprenta de las Escalerillas | á cargo del C. Agustin Guiol. | 1833.
En 4o, con 12 páginas.
2 4 9. — Método preservativo curativo y del Colera Morbus.
Por el Dr. Juan Manuel González Uruefia. Morelia, 1833.
2 5 0. — Materia medica vegetal, Sobre el Huaco. Por Pablo de la Llave. En «Registro trimestre.» TV 29, pág. 71. México , 1833.
Dr. Gabriel Villette.
2 5 1. — Higra. | Periódico de salud, | Por los señores | D. Theo* doro Leger y D. Gabriel Villette, | Doctores en Medicina y Ciru-
jia de la | Facultad de París. | Vitam impeadere vera ¡ . |
México. | Impreso por Ignacio Cumplido, | . . . . | En 49 Año 1833.
Conozco de este periódico solamente el n9 7. Año 19 corres¬ pondiente a julio 15 y como era quincenal debe haberse comenza¬ do a publicar en el mes de abril de ese mismo año. Ignoro si se continuaría y su duración.
2 5 2. — Consejos al pueblo mexicano sobre los medios mas sen¬ cillos y fáciles de precaver y curar el Cólera Morbus epidémico, puesto del modo mas acomodado á sus usos y costumbres. Por el Dr. Pedro del Villar, México , 1833.
En 49
I)r. Pedro del Villar.
2 5 3 _ Método fácil y sencillo para la curación del cholera mor¬
bus observado con buen efecto por algunos facultati\os de la Ca¬ pital.
(i Colofón ). Guadalajora 1833. Imprenta del Supremo Gobierno.
En 1 hoja folio.
Combate el método curativo por la ipecacuana preconizado por los Doctores Guerrero y López y propone el suyo.
El escrito es anónimo pero indudablemente de médico.
2 5 4, — Pronta curación de la Colera Morbus. Receta. (Se re-
parte gratis en la Imprenta del Gobierno.) s. f . n. 1. d. i. sed. Guadalajara , 1833.
En 16°, apaisado, 1 hojita.
2 5 5. — Tratamiento | del Colera | Por el Dr. Juan Naudo. | Marzo 16 de 1833.
(Tomado de la Gazeta de Tampico).
Colofón: Guadalajara. | Imprenta del C. Manuel Brambila.
En 49, en 2 hojs. s. nr.
25 6. — Remedios Caseros | para la Cólera Morbus, que han con- | tribuido en gran parte á desterrar es- 1 ta epidemia de San Luis.
Colofón: Guadalajara , 1833. — Impresos en casa de Sanroman.
En 49, 1 hoja.
2 5 7. — Historia del Cholera Morbus de México del año de 1833 y de los estragos de la guerra civil de aquella época, muy más te¬ rrible que los de esta epidemia asoladora. Por Carlos M*?1 de Bustamante.
En «Efemérides Histórico-Político-Literarias,» n9 2. México. 1835.
La presencia en México de algunos médicos europeos que a fines del si¬ glo XVIII y principios del XIX lograron ablandar la intransigencia del go¬ bierno español, pasando a su colonia en calidad de familiares de los Virre¬ yes, trajeron un contingente de ilustración a nuestra patria. La expedición botánica, la de la vacuna y los profesores de las Escuelas de Cirugía y de la de Minas aportaron un valioso auxilio a la juventud estudiosa y un estimulo a los profesionistas nacionales. En las calamidades públicas debidas a epi¬ demias o enfermedades reinantes dejaron de acudirse, solamente, a las ro¬ gativas públicas y el médico y su arte comenzó a tomar el preponderante papel que en ello les correspondía, y de aquí nació el empeño en estudiar y difundir entre las multitudes los preceptos de la higiene y de la medicina, para combatir y extirpar esas plagas.
Se realzó entonces la insuficiencia de la enseñanza universitaria y la ne¬ cesidad de fundar una especial Escuela de Medicina para que la instrucción de la juventud fuese mejor atendida.
Documento de alta importancia, en este particular, es la «Memoria» del cirujano Muñoz a quien injustamente se olvida al hablar de los iniciadores de la verdadera ciencia médica en México; y también, aunque tardía, la «Ex¬ posición» de los Protomédicos.
Que brille la justicia para unos y que salgan del olvido otros, será buena recompensa a mis afanes expresados por esta modesta e ímproba labor!!
ABEN DICE.
2 5 8. — Domino Doctori Fran- | cisco Hildephonso á Villagra Regno Senatori Rectori | qvas dignissimo nostrac Almse Academias Bachalau- | reus Ferdinandus Rangel suplex dedicat. |
Al pie:
Defendentur Divino favente Nomine en Regia | nostra Academia sub praesidio sapientissimi Domini Doctoris & Decani meriti-
ssimi | Patris Augustini Farfam Die . (blanco). Augusti
post meri- ¡ diem hora sólita.. | Mexici apud Petrum Balli, 1598.
Una hoja tamaño de doble folio desplegada e impresa por un lado.
Es la tesis mexicana de Medicina, más antigua que se conoce.
2 5 9. — Theses has ex vere Astrologie ( sic ) penetralibus eductos |
Baccalavrvs Josephvs Salmerón de Castro et Escobar . in
Apollinea Scientia proxime | coronandvs. Mexici: Apud Ioannem Ruyz.
Folio. S. A. sed Siglo XVII.
2 6 0. — Escolios al Tesoro de Medicina del Venerable Gregorio López. Por el Dr. Juan José Brizuela. México 1674.
(Véase n9 26.)
2 61. — Escolios al Tesoro de Medicina del Venerable Gregorio López. Por el Dr. Matias de Salzedo Mariaca. México 1674. (Véase
n<? 26.)
2 6 2. — Disertación é Informe sobre si el Trigo llamado Blanqui¬ llo, es o nó perjudicial a la salud.
México, 1677. fol. Por el Dr. Juan José Brizuela.
El Dr. Juan José Brizuela fué natural de Caracas, doctor y ca¬ tedrático de Cirujía, Methodo, Vísperas, y Prima de Medicina en la Universidad de México y Presidente del Real Protomedicato.
2 6 3. — * >í< Aparato para la historia natural española. Tomo pri¬ mero. Contiene muchas dissertaciones physicas, especialmente so¬ bre el Diluvio. Resuelve el gran problema déla Transmigración de Cuerpos Marinos y su Petrificación en los mas altos Montes de Es¬ paña, donde recientemente se han descubierto. Ilustrase con un indice de láminas, que explican la Naturaleza de estos Fósiles, y de otras muchas Piedras figuradas halladas en los Dominios Españo¬ les. Autor, Fr. José Torrubia.
En Madrid: En la Imprenta délos Herederos deDon Agustín de Gordejuela y Sierra, Calle del Carmen. Año de M. DCC. LIV.
Fol. — 204 págs: 13 hojs. prlmrs. 17 de Indice sin foliar y 14 láms. al final.
(«... .de las (aguas; prodigiosas de la isla del Carmen, en el seno mexicano, que curan la hidropesía, 132-33; de las petrifican¬ tes de ... . Tehuacan . . . . , 122. 23, y 29; de las Lagunas de ... . Tér¬ minos en México, .... 110, 111, 132 y 133).
2 6 4. — Breve noticia de los Enfermos, | que se han curado, | y fa¬ llecido enlos Conventos | déla Religión | de San Juan de Dios | . . . .
Dr. Manuel Antonio Valdés
| desde principios de Mayo de 1768 | hasta el mismo mes de 1773 .
En “Regla | de | N. P. S. Augustin, | . . . | Constituciones | de la Orden, y Hospitalidad | de N. P. S. Juan de Dios. . . . | Reimpre¬ sas por Fr. Pedro Rendon Caballero. México, 1774. En 4?
2 6 5. — Método curativo, | Que puede contribuir para precaver | en mucha parte las degracias que | ocasiona la actual Epidemia de Vi- | ruelas á los pobres que las padecen | en los Pueblos y Cam¬ pos, y carecen | de Médicos que gobiernen pruden- | temente su curación. | Dispuesto | Por orden del 111 m o. Señor | D. Victoriano López Gonzalo, | Dignísimo Obispo déla Puebla de los | Angeles, &c. &c. En Puebla | Enla Oficina del Real y Pontificio Seminario | Palafoxiano. Año de 1779.
En 89, port. v. bine. — 14 pp. s. nr.
2 6 6. — Noticia | de las providencias tomadas | por esta N. C. acerca déla asistencia de | los Enfermos, y precaución del conta¬ gio | para su mas puntual execucion.
México á 31 de Octubre 1779.
Firman don Francisco Antonio Crespo, José Angel de Cuevas Aguirre, Manuel de Prado y Zúfiiga, y José Rodríguez Velasco.
En 49, con 14 páginas.
2 6 7. — Baños de agua caliente y salitrosa de Ixtapa. En «Gaz. de Méx,» n9 26 de 29 Dbre. 1784. Págs. 211-12. México 1784.
2 6 8. — Sobre el Pozo de Santa Catarina Martyr, en la Alcaidía Mayor de Teposcolula. En «Gaz. d. Méx,» n9 14. Julio 14 de 1784; ^págs. 114-15. México, 1784.
2 6 9. — Sobre una operación de Sinfisiotomia. En «Gazeta de Mé¬ xico». Octubre 20 de 1784.
2 7 0. — Tratado de las obstrucciones del higado. Por D. Gabriel Ocampo. México . .
2 71. — Gazetas | de México, | Compendio de noticias | de Nue¬ va España | Desde principios del año de 784. | Dedicadas . I
Por D. Manuel Antonio Valdes. | .
Las «Gazetas de México» llamadas también «de Valdes» for¬ man una serie de 44 volúmenes publicados en el espacio de 37 años (1784 a 1821) en este orden y forma:
De 1784 a 1793, a razón de 2 años en cada tomo. . . 5
De 1794 a 1795, un tomo por año . 2
De 1796 a 1805, dos años en cada tomo . 5
De 1806 a 1821, dos tomos por año . 32
Suma. ...... 44
En este periódico hay varios escritos de médicos y de aficiona¬ dos a la medicina; pero no teniéndola actualmente en mi biblioteca no puedo dar noticia detallada de todos ellos.
2 7 2. — Sobre el agua caliza de Concha y su acción terapéutica. En «Gaz. d. Méx.» n9 31. Feb9 22 1785; pág. 251. México, 1785.
2 7 3. — Sobre los tres manantiales de Aguas Calientes. En «Gaz. d. Méx.» n9 35 de Abril 19 de 1785; págs. 283-84. México, 1785.
2 7 4. — Caso clínico de reumatismo curado con aplicación tópica
G A Z E T A S
DE MEXICO,
COMPENDIO DE NOTICIAS
DE NUEVA ESPAÑA
Desde principios del año de 1^84, DEDICADAS AL EXCMÓ. SEÑOR
D. MATIAS DE CALVEZ
Virrey, Gobernador y Capitán general de 1$
misma &c. &c. &c.
POR D. MANUEL ANTONIO FALLES.
MEXICO:
Por D. Feliíe de Zuniga y Ontivbros*. Calle del Espíritu Santo.
de nieve. Carta fechada «Puebla 14 de Mayo», por el Br. Médico José Ocibcill0ro
En «Gaz. d. Méx.» n? 36 de 21 de Junio 1791. México, 1791.
Reimpresa en El Mercurio peruano. T? V, págs. 28-29. Lima.
2 7 5. — Baños de Durango. En «Gaz. d. Méx.» n? 49, de 18 Sep¬ tiembre 17 de 1795; pág. 409. México, 1795.
2 7 6. — Baños del Peñón. En «Gaz. d. Méx.» n? 26 de 7 Dbre. 1796, págs. 205-6 México, 1796.
2 7 7. — Noticia de individuos que han tenido Viruelas en la Ciudad de Durango y sus Arrabales, con distinción délos que han sido ino¬ culados, y de los que los han padecido naturales y sin éxito. En «Ser¬ món Eucaristico. ... en la epidemia de Viruelas del año 1798 . »
por el Lie. D. Joseph Manuel Esquí vel. . . . México, 1799.
2 7 8. — Prognostico ¡ fisico-m atem atico | de los Temporales del año | de 1803-7. Se anuncia la transpiración insensible para | el uso déla Medicina, y la división de | las Estaciones que observaba Hipócrates: | .... | Por el Lie. D. Ignacio Vargas. México, 1802. En 16?, port. 15 hojs. s. n.
2 7 9. — Noticia abreviada sobre los materiales que entran en las fumigaciones para desinfectar el ayre, según el método de Mr. Gueton de Morveau. Por E. G.
En «Diario Mercantil de Veracruz,» n? 100, T° 1?, págs. 405-7. Veracruz, 1807.
2 8 0. — Remedio para curar los tumores délas mamas. Por el Dr. Juan de Dios Ximenez. En Gaz. Méd. d. Veracruz. T? n? 258, págs. 292-3. Veracruz, 1808.
2 8 1 . — Virtudes del Vino Mescal. En «Noticioso General», n? 369, pág. 2. México, 1818. Folio.
2 8 2. — Aviso importante al público.
Una hoja doble folio impresa por una sola cara y que firma el Lie. José M^ Guarda y Alcocer Srio. déla Junta Municipal de Sa¬ nidad. Es un método curativo de la tos catarral que en forma epi¬ démica se había desarrollado enlos niños déla ciudad de México.
México, Obre. 24 de 1820.
Los Sres. Facultativos, déla Junta Municipal de’ Sanidad eran los Dres. Febles, José M?1 Vara, Fran° Montes de Oca, José Ant° Martínez délos Ríos, José Bernardo Baz, José Manuel Velazquez déla Cadena.
2'8 3. — Memoria sóbrela Fiebre Amarilla. Por el Dr. Juan Luis Chabert. México, 1821. {Citado).
2 8 4. — Memoria sobre la fiebre amarilla. Por el Dr. Juan Luis Chabert. México, 1822. {Citado).
2 8 5. — Estatutos de la Academia de Medicina de Puebla. Pue¬ bla, 1825.
2 8 6. — Proyecto, que sobre el plan general de instrucción pública, presenta la comisión respectiva. Año 1826.
En 4?, con 12 págs. (México).
Se pide el establecimiento de una Escuela de Medicina y firman Villegas, Piva, Donde, Espejo, Lombardo.
2 8 7. — Memoria sobre la fiebre amarilla. Por el Dr. Juan Luis Chabert. México, 1827. {Citada).
2 8 8. — Remitido. — Noticias sobre la peste de Viruelas y trata¬ miento de ellas, con una estadística. Por J. Miguel Muñoz.
El «Registro Oficial.» Suplemento al n° 64. México, 1830.
2 8 9. — Sobre un plan de curación délas Viruelas. En «El Sol». 29 Año. N9 241. Pág. 964. Por J. Miguel Muñoz. México, 1830.
2 9 0.— Memoria | sobre el modo de comunicarse | el Colera Mor¬ bo. | Presentada] Por el Dr. Juan Hubbe | a la comisión perma¬ nente | de la R. Junta de Sanidad de Yucatán. | Aprobada por la misma, | é impresa de orden del Gobierno del Estado, | Viñeta | Mérida de Yucatán. | Imprenta de Lorenzo Seguí, calle del Puen¬ te. | 1832.
En 49, 11 págs. numrs.
(El Gobierno inglés en el Canadá tendrá para siempre la fea nota de haber permitido el primero la entrada en nuestro hemisfe¬ rio de este enemigo común. Por la persuacion errónea de que se¬ ría imposible pasase el mar que divide ambos continentes, dejó de tomar aquellas precauciones que exigía la prudencia después que se declaró en Irlanda el Cólera, y continuó admitiendo en los puer¬ tos el sinnúmero de emigrados que venia de aquel pais. Un buque llegado de Cork á principios de Junio, con algunos enfermos á bor¬ do, hizo se comunicase la enfermedad á los habitantes de Quebec, Montreal y otras ciudades del Canadá, cuya noticia publicada por los periódicos del Norte y autorizada de otros mil modos, no deja la menor duda. Pág. 10.)
2 91. — Dictámen de la Junta General de Sanidad del Estado de Yucatán sobre la epidemia Cholera Morbo. Que se imprime de orden del Gobierno del mismo Estado. Campeche. Imprenta del Huracán: Impreso por Antonio M. Barrero, 1832.
En 4o, con 10 páginas.
Firman como autores los doctores Alejo Dancourt y Juan Hubbe.
2 9 2. — Observaciones que yo Manuel Howad hago sobre la Colera Morbus asiática, en contraposición de los contagionistas, fundado en la opinión de varios facultativos de séquito, estimulado del gran bien que resultará al pueblo yucateco, sin otro interes que el de corresponder á la generosa hospitalidad que me han dispensado sus habitantes por todos los puntos en que he transido y perma¬ necido; adoptando por último la mácsima siguiente:
Non faces, non purpura, non extructa, &. &. Merida de Yucatan, 1832.
En 4o, con 12 págs.
2 9 3. — Instrucciones sobre los síntomas y la curación del Cole¬ ra-Morbo-Asiático para el Estado de Yucatán, presentada por la Comisión permanente de Sanidad de la capital, y publicada por or¬ den del gobierno. Merida de Yucatán , 1832.
En 4o, con 20 págs.
2 9 4. — Lecciones sobre la enfermedad Colera-Morbus y su mé¬ todo curativo por el doctor Broussais. Traducido del francés. Mé¬ xico, 1832.
En 4o, con 52 págs.
v 2 9 5. — Tratado del | Cholera Morbus] de la India. ¡ Parte Pri¬ mera | ó sea | Ensayo sobre la Higiene | pública y privada. | Por Francisco O. Doucet, | Doctor en Medicina, Director del Hos¬ pital Militar | de San Carlos en Veracruz, y socio de varias | so¬ ciedades de medicina y científicas | de Europa y América. ¡ Veracruz. | Imprenta de Félis Mendarte | Año de 1832.
En 49, port. Dedic. é Introdn, XIX págs.; págs. 1 á 801a obra. 2 hojs. con Indice y Erratas. Promete 3 partes de esta obra y solo publicó la l?1 y 2 4
v 2 9 6. — Tratamiento del cólera-morbus epidémico, por medio de la planta conocida con el nombre de Huaco. Por el Dr. Juan Luis Chabert. Veracruz, 1833.
Reimp. en París el año 1853, en francés, en la monografía del autor «Le Huaco». Págs. 18-24.
2 9 7. — Instrucción popular formada por la Comisión Central del Consejo de Sanidad y aprobada por la Prefectura de Policía de Pa¬ rís .... para precaver la invasión del Cólera-morbus .... Traduci¬ da al castellano. . . . Impresa en Madrid y reimpresa en Méjico por Mariano Arévalo. 1833.
En 169, con 47 páginas. En la pág. 33 comienzan unas instruc¬ ciones acerca del uso del cloruro de óxido de sodio de Mr. Labarraque, yen la 39 unas «Noticias de Tampico y déla Habana», sóbrela invasión del Cólera y su tratamiento por el Dr. Juan Naudo.
2 98. — Informe médico-moral de la penosissima, y rigorosa en¬ fermedad déla Epilepsia, que á pedimento déla M. R. M. Alexandra Beatriz de los Dolores, dignissima Priora del Convento de Re¬ ligiosas del Glorioso, y Máximo Doctor Señor San Geronymo, ha¬ ce el Bachiller Pedro de Horta, Medico revalidado por el Real Tri¬ bunal del Prolho-Medicato de esta Nueva-España, y propietario del Hospital Real del Señor San Pedro, y del Convento de Señoras Religiosas Capuchinas de esta ciudad de la Puebla délos Angeles, en la Nueva-España. Con licencia. En Madrid: En la Officina de Domingo Fernandez de Arrojo, Calle del Carmen. Año de 1763.
En 49, port. orí. y vta. blanc. 1 hoja grabada con la Virgen de Gua¬ dalupe grab. por Palomino; 7 hojs. prls. sin nr. con Dedic. Parece¬ res, Licencias y Prologo al Lector en el cual se dá cuenta delmoti vo de esta obra. Págs. 1-284 la obra.
En varios lugares de la misma hay curiosas noticias de monjas histéricas (pretendidas epilépticas) de los conventos de México y su curación por medio de la sugestión.
299. — {Escudo de Armas del Mecenas.) \ Baccalaurus Sebastia* ñus de Arroyo iam iam proximé Apollinis | facúltate laureandus pro tanti amoris specimine amossieus | {Al final:) (Mexi, apud Viduam Bernardi Calderón.) — 13 de Julio de 1878.
1 hoja de á folio impresa por una cara ( Tesis médica).
300 , — Al bien público. | En la Botica del Hospital Real | y Ge¬ neral de S. Pedro Apóstol | de la Puebla de los Angeles se | ven¬ den á precios moderados los | Medicamentos siguientes, de los | que se dá una idea sucinta, aun | que suficiente de su uso y virtu¬ des. Inmediatamente sigue el texto.
En 8o, con XXX págs. Nota, 1 pág. s. f. Pág. final blanca s. a. n. 1. d. i. sed Puebla, siglo XVIII.
301. — Lunario regulado al Meridiano de la Puebla de los An¬ geles y noticias astronómicas interesantes á la agricultura, á la medicina y a la náutica, por el presbítero D. Juan Rivilla. Puebla de los Angeles, 1753. En 89
302. — Lunario . Puebla de los Angeles. 1754. En 8o
303. — Lunario . Puebla de los Angeles, 1755. En 89
304. — Lunario . Puebla de los Angeles, 1756. En 89
305. — Lunario . Puebla de los Angeles, 1757. En 89
306. — Lunario . Puebla de los Angeles, 1758. En 89
307. — Lunario séptimo. . . .Puebla de los Angeles, 1759. En 89 — Véase el núm. 54. (1760).
308. — Lunario
Puebla de los Angeles, 1761. En 89
309. — Lunario . Puebla, 1762. En 89
310. — Lunario . Puebla, 1763. En 89
311 —Lunario . Puebla, 1764. En 89
312. — Lunario . Puebla, 1765. En 89
313. — Lunario . Puebla, 1766. En 8o
314. — Lunario . Puebla, 1767. En 89
315. — Lunario . Puebla, 1768. En 89 ( Beristain ).
Probablemente en este año murió el autor pues ya no encuen¬ tro citado más su trabajo anual.
El único ejemplar que he visto de esta obrita tiene un frontisalegórico grabado en cobre con este título: Inspector astronómico | en el circulo animal \ por la alternativa de sus tiempos.
Supongo que los demás lo tendrían también.