México viejo; noticias históricas, tradiciones, leyendas y costumbres · Capítulo real 31 de 34

CAPÍTULO LXl

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 9 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPÍTULO LXl

LA JURA DEL REY

Alguien ha dicho, y con razón de sohra, que México en la época del coloniaje era una corte pequeña, en la que no faltaban ni las aventuras galantes de la de Madrid, ni las suntuosas fiestas que en ésta se celehrahan.

En efecto, el Virrey, viva y ligítima representación del Soberano, procuraba rodearse, como su Señor, de todo el fausto conveniente, así en su persona, como en la de su mujer, á quien servían, lo mismo que á la Reina, una serie de damas y de pajes.

El Virrey tenía también los suyos, que lo acompañaban al teatro, al paseo y á toda clase de solemnidades, con item más una guardia de alabarderos, vestidos de gran uniforme, compuesto de casaca y calzón azul, chupa y vueltas encarnadas, botones y alamares de plata, distinguiéndose los oficiales por el galón en las costuras.

En México, como en Madrid, había sus días de gala\ es decir, determinadas fechas, en que la nobleza y el ejército vestían riguroso uniforme.

Estos días eran : el 8 de Diciembre, en que se celebraba la Inmaculada Concepción de María Santísima, Patrona de las Españas ; el 12 del mismo mes, aniversario de la Maravillosa Apaiición de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Nueva España; el 13 de Agosto, San Hipólito y Casiano, Patronos de la Ciudad de México; el día del Rey Nuestro Señor (Q. D. G.), el cumpleaños del mismo Soberano ; los días de la Reina Nuestra Señora y su propio cumpleaños ; los días y años del Rey Padre, los de la Reina Madre, y los del Excelentísimo Señor Virrey y de su esposa la

Virreina, ^ inora de otras fechas solemnes, como por ejemplo, en la Jura de iin nuevo Soberano, cuya ceremonia es digna de recuerdo y de ([lie le consagremos hoy nuestra alencicín, ya que es una costumbre olvidada y vieja.

Día era aquel de regocijo y de liestas esplc'iididas.

Hecihida la Heal C(3dnla ([iie se enviaba al Virrey, y en la fecha señalada |)reviamenle, se reunían en Palacio lodos los Irihnnales, con excepción del Ayiinlamienln, (jiie venía á caballo desde sus Casas de Cabildo. Luego (jiie llegaba al [)al¡o, subía para acompañar al Virrey, Real Audicmcia y tribunales, con el objeto de comlucirlos á un tablado ([ue se levantaba hacia (d Norte, cerca de la [uierla del Palacio, y en el (|ue |M)dían v(‘ise : el retrato del Rey (|ue se iba á jurar, cubierlo con una corlina de lela y bajo un eh'ganle dosel de terciopelo, lo mismo (jue (d sillón de S. IL el Virrey, ‘‘ con Telliz y Cogíu, en uno y otro lado Sillas de los (dydores, Alcaldes del Crimen y (hmiás Tribunales; á la dc'reídia las Raucas de la Nobilísima Ciudad, á la iz(|uierda la ch* los b^scribauos de Cámara, y deirás de ella la de los Ciobernador(*s (b* la Repñblica de Yndios de San .luán, Santiago, y oirás seis de estos contornos, donde se sientan dicdios (bduMMiadores primorosamenle compuestos en su traje propio, y el resto de sus Repúblicas se está parado en las escaleras del referido labiado.

Acto continuo, lodos ocupaban sus rcsj)eclivos asientos, y el CoiT’egidor solicitaba la venia del Virrey para ir por el AlIV'rez, (jue había d(‘ traer (d bistandarle Real, acompañándole el Ayuntamiento, (Miyos regidores, una vez concedido el permiso, montaban de nuevo á caballo, y volvían presto con el dicho Alférez á la cabeza, y junto con ellos, lodos los individuos de la nobleza, ricamente vestidos.

Cohu'ábase el Kstandarte en un jiedestal de plata frente al \ irrey; formaba la infantería hacia la parte del I'oniente, y estando en las es(|uinas cuatro reyes de armas, el mismo Virrey empuñaba el

1. Calendario Manual y Cuta de Forasteros en México para el año de 1819, por D. .Mariano de Zúñiga y Ontivero3, pág. ÍI5.

Nuestro Señor D. N., Rey de Castilla y de León, que Dios guarde muchos años !

Entonces los tribunales respondían :

— ¡ Amén !

Y todo el pueblo reunido en la plaza, como si fuera una sola voz, añadía :

— ¡ Viva el Rey! ¡ Viva el Rey !

Al mismo tiempo se escuchaban las descargas de la infantería y

MEDALLAS DE JURAS DE LOS REYES DE ESPAÑA EN MÉXICO.

Pendón Real, daba algunos pasos fuera de su asiento hasta cerca de la escalera, y tremolando el Estandarte, con voz clara y sonora y con la atención de todo el concurso, decía por tres veces :

— ¡ Castilla ! ¡ Nueva España ! ¡ Por la Católica Majestad del Rey

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GONZALEZ OBPxEGÓN.

(le la artillería, los repi({iies de la Catedral y de todas las iglesias, que con sus lenguas de lu’once y echadas á vuelo, proclamaban también al nuevo Soberano.

A conlinuaciüii se arrojaban monedas al pueblo, y ol Alférez Geni publicaba la misma proclamación, lanío hacia la derecha como hacia la izíjuierda del labiado, y por ni limo se descubría el retrato del Gey.

(ion parecidas ceremonias se repelía igual proclamación frente al Galacio Arzobispal y delante de las (iasas de Cabildo, donde quedaba expuesto el Pendón por tres días y custodiado por los cuatro reyes d(‘ armas.

La li(q)a deslilaba en seguida delante del Virrey y bahía iluminaci('m y fuegos arliliciales por tres iKJcbes.

Kl S('gundo día de la proclamación, se cidebraba función de gracias en la Cabalral, con Misa Ponliíical y sermón, á la (|ue asistían (d Virrey, b>s oidores y los miembros d(‘ los diversí^s Iribunales.

Kn lin, (d l(‘rc(‘rdía de las li(‘s|as, iban ‘‘ (d venerable Cabildo (‘clesiástico y (b'spués el .\rzobisj)o, á cumplimentar á S. L.. y 6. felicitar la .Inra de S. M. y duraiiG* este timnpo se repicaba con las (*s(|uilas d(‘ la (ialedrat, é igual demostracicjii se bacía (M1 la larde por (d Cabildo de la Insigne y G(‘al Colegiala d(* (inadalupc*. *’

En «d Iranscurso de tres centurias (jue dur<) la dominación ibérica, se juraron en Méxic(^ á los siguientes monarcas :

Carlos V, (jue abdicó «m b de l'biero de lÓbl). l'(dipp(' II, (jue gobiuMió desdi' el 7 de iMiero «le 1 bob basta el Id de S«'pliembre «b' IbBS vu que murió.

l’elipi' III, que gobernó basta di de Marzo «le lb21.

I*\'lip«' IV, (jue reinó basta 17 «le Se|>tiembre de Ibbd.

Carlos lí, «lesíle el 17 «le Septiembre de Ibtld, en «jue heredó la corona, basta su muerte acaecida en 2d de Octubre de 170(1.

1. .Montemayor y Bclofia, /Im/o5 Acordados, tomo I, nota 111.

Felipe V, que gobernó primero desde 24 de Noviembre de 1700, basta 14 de Enero de 1724 en que abdicó la corona en su hijo Luis I, y después desde 6 de Septiembre del mismo año, basta 9 de Julio de 1746 en que murió.

Fernando VI, desde 12 de Julio de 1746 hasta 10 de Agosto de 1759.

Garlos 111, de 9 de Diciembre de 1759 á 14 de Diciembre de 1788.

MEDALLAS DE JURAS DE LOS REYES DE ESPAÑA EN MEXICO.

Carlos IV, gobernó de 14 de Diciembre 1788 á 19 de Marzo de 1808, en que abdicó en favor de su hijo Fernando VII

El primero de los soberanos no se juró en México, sino hasta la llegada de la Segunda Audiencia.

“ Reunidos en efecto — dice el Sr. Icazbalceta — el iVyuntamiento y principales vecinos en la casa del presidente, fueron todos con música á la iglesia mayor, donde el obispo dijo misa solemne. Acabada ésta, tomó la Cruz del altar, subió á un tablado alto bien aderezado, y á vista de todo el pueblo recibió el juramento del

presidente, oidores, empleados públicos. Ayuntamiento y vecinos de más representaci(3n. Aquel acto solemne se repitió en lodos los pueblos de la Nueva España, con gran novedad para los indios, y aun para la mayor parte de los españoles, que nunca habían presenciado otro scm(‘¡anle.

Cuando la jura del penúltimo monarca, hubo una íiesta curiosa, de la (pie nos da cuenta l). Francisco de Sedaño :

“ Ini b de Iniero de 1790 — dice — los mucbacbos del barrio de la Santa Veracru/., en la pla/.uelila contigua á la parroquia proclamaron al Iley Nuestro Señor Don liarlos IV, con to«las las ceremonias de ('slilo, eii labiado conslruido para el el’ecl(q á (jue j»recedió pas(*o á caballo de jtjveiu'S bitm vestidos, se tiraron moiUMlas lingidas b(‘cbas de estaño, con aclamaciones y vivas : tué por la larde. Algunos melárchicos^ reprobantes de cuanto se hace, tuvieron á mal este ¡uginde, como talla de respeto á la mageslad ; |)ero el gobierno lo lol(‘ró como demostraciíJii de amor y lealtad.

Si tan inoc(‘nl(' juego, pareció á los melárchicos, uii desacato al Iley, I <|in'‘ Imbií'ian dicho de lo (jue sucedió en la .lura de iM'rnando \ 1 1 ?

Bil Alférez lb‘al á (juien t(^có hacer la proclamación, se llamaba l). Mamud (¡amboa y tenía [)arali/ada una j)ierna. Aludi(Mulo á (*sto, y á la falla ib' s(‘guridad de (jue l’ernando \ II fuese legítimo soberano, (d pmd»lo de México, que siempre se ha distinguido por su punzante crítica, puso eu la casa del dicho Alférez uu pasíjuín que decía,

Señor Alférez ¡leal de la pala seca.

El qac jara con duda ¿ qué tanto peca?

Fu ('sle epigrama, el pueblo comenzó por reir en su duda, pero pronto no se contentó con esto, también negó á su Hey, procla-

1. D. Fray Juan de Zuniárraga. — Estudio biográfico y bibliográfico, por D. Joaquín Garda Icazbalceta, pág. 70.

2. Solidas de M/xico, pág. 316 del tomo I.

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mando la Independencia : de la duda á la negación no hubo más que un paso.

Fernando Vil fué jurado en México á 13 de Agosto de 1808, aniversario de la conquista, y en las fiestas se esmeraron los vecinos de la ciudad, tanto en la iluminación como en el adorno de sus casas, como para “ despedirse de los monarcas españoles, ” pues aquel fué el iiltimo que empuñó el cetro de ambas Espadas, aunque no con la gloria y el honor del primero de todos, del César y Emperador D. Carlos V.

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CAPÍTULO LXII

LA IMPRENTA EN MÉXICO

México filé la primera ciudad del Nuevo Mundo que tuvo la gloria de poseer una imprenta.

Muy avanzada la primera mitad del siglo XVI, á instancias del primer virrey, D. Antonio de Mendoza, y del primer obispo D. Fray Juan de Zumárraga, el notable impresor de Sevilla, Juan Gromberger, envió á México una imprenta con todos los útiles indispensables y bajo el cuidado y dirección de Juan Pablos.

Cuándo vino éste á Nueva España y cuál fué el año en que imprimió por primera vez, son dos sucesos cuyas fechas no se han podido lijar de un modo cierto y definitivo, aunque es muy probable que su llegada se baya efectuado el año de 1536 y en el siguiente haya impreso la primera obra, que, según el sentir de la mayoría, fué la Escala Espiritual de San Juan Clímaco, traducida del latín al castellano por fray Juan de Estrada.

Lo que se sabe con certidumbre es que por Mayo de 1538 ya existía imprenta en México, y que en Abril de 1540 ‘‘estaba situada en la esquina S.O. de las calles de la Moneda y cerrada de Santa Teresa la x\ntigua, frente al costado del que fué Palacio Arzobispal.'’ [Bibliografía Mfíxicaiia del siglo XVI ^ por Joaquín García Icazbalceta).

Juan Pablos fué, pues, el primer impresor del Nuevo Continente, primero como socio de la casa de Gromberger, de Sevilla, y después por cuenta propia, y este honor nadie se lo disputará.

Nació en Brescia (Lombardía), y su verdadero apellido, por consiguiente, debe haber sido Paoli^ plural en italiano de Paolo^ que él traduciría al castellano por Pablos^ siguiendo la costumbre que existía entonces de traducir los apelativos.

Consta que en 17 de Febrero de 1542 se recibió por vecino de México; que en 8 de Mayo de 1543 se le concedió en el barrio de San Pablo un solar para que construyese su casa; que casó con Jerónima Gutiérrez ó Núñez, y que de ella tuvo un hijo llamado Alonso, y una hija de nombre Elena ; y que á la muerte de su principal, Juan Cromberger, continuó imprimiendo ya como propietario de la tipografía que éste mandara á Nueva España.

Del año de 1560 en adelante, nada se sabe sobre Juan Pablos.

Los primeros tipógrafos que vinieron á México gozaban de privilegios por cierto número de años, de modo que sólo los que obtenían esta concesión podían imprimir ; pero esos privilegios, contrarios á toda libertad, repugnantes en cualquier orden de cosas, y rémoras, en el caso presente, para el fomento y desarrollo del arte de Guttemberg, no duraron mucho tiempo.

Una real cédula, expedida en Valladolidá 7 de Septiembre de 1558, ordenaba lo que sigue : “y que las dichas prorrogaciones an sido sin ntra. aprobación y consentimiento, y en gran daño y perjuicio desa tierra, porque á cabsa de tener el dicho juan pablos la dicha emplenta y no podella tener otro ninguno no haze la obra tan perfeta como convenia, teniendo entendido que aunque no tenga la perficion que conviene no se le a de ir a la mano es cabsa que no abaxe el precio de los volúmenes que ynprime, y me fue suplicado vos mandare que no permitiñsedes ni diesedes lugar que le fuere puesto estanco nj ynpedimento alguno por parte del dicho juan pablos ni por otra persona alguna en el vso y ejercicio de sus oficios de ynpresores, sino que él arte de la amprenta se husase yexerciese libremente en esa tierra como se vsa en estos rreynos o como la mi merced fuese : lo qual visto por los de ntro. consejo de las yndias fue acordado que deuiamos mandar dar esta mi cédula en la dicha razon.”(Documentonúm VII, publicado al fin de la introducción de la Bibliografía Mexicana del siglo XVI. )

Digna de elogios es la disposición contenida en esta cédula, y ella honra mucho al que la dictó, pues está inspirada en principios verdaderamente amplios y liberales.

Echados por tierra esos odiosos privilegios, de que gozara Juan

Pablos, comenzaron á establecerse nuevos talleres de imprenta, y durante el siglo XVI figuraron los nombres de Antonio de Espinosa, Pedro Ocharte, Pedro Balli, Antonio Ricardo, el famoso Enrico Martínez y Melchor Ocharte, de cuyas prensas salieron no pocas obras, notables por su desempeño tipográfico y por su contenido, pues muchas fueron Gramáticas^ Artes^ Catecismos y Vocabularios de lenguas indígenas del país, que hoy son buscados con afán, no sólo

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ra. ¿nel miímo ré.oóoeoije S^emáoaoo lo lee ónianoáoolo . ¿rnla Ipoía m'.fa5.j.a.iüj.ré.oonDe oijeoe la ]ReTurredió:lee oe reliirreab.y eñl.ré.nj. oonoe Dije Cambié \>aca y cita fup ^uo.^nla bo|a.rtr).íá3.i).ré.iT).íg)onu'Dt3e7 loí colocáiee y los coloca, y eñl ré.ftnal oonoe oi^e ILe penerraUee lo pene tra.Enla lpo|fl.jnmí fe5.ipré.n.ir.ní.CK^^ y el imlDo la

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FACSIMILE DEL “ MANUAL DE ADULTOS ” IMPRESO EN MÉXICO EN l540.

como preciosas joyas bibliográficas, sino por ser las primitivas y más genuinas fuentes de la filología americana.

Los tipógrafos que más se distinguieron en el siglo XVI 1, fueron el citado Enrico Martínez, Francisco Rodríguez Lupercio, Diego López Dávalos, Bernardo Calderón, Juan Buiz, Diego Gutiérrez, D"". ]\íaría de Ribera, Francisco Salvago, Juan José Guillena Carrascosa, también el ya mencionado Melchor Ocharte, que imprimía en el Colegio de Tlatelolco, y el Br. Juan Alcázar que luvo su imprenta Pared en medio de la Inquisición ^ á Santo Domingo.

Es digna de mencionarse la esposa de Bernardo Calderón, llamada D‘\ Micaela Benavides, mexicana de nacimiento, quien á la muerte de su marido quedó al frente de la casa impresora, á pesar de que en realidad, el que estuvo encargado fué uno de sus hijos, el Bachiller D. Antonio Calderón Benavides, quien no figura, sin embargo, en las portadas de los libros, sino una que otra vez, y eso como regente de la tipografía.

Varios de los tipógrafos de ese siglo, continuaron imprimiendo en el siglo XVÍll, y los más notables de este fueron los siguientes:

1). José Bernardo de llogal, cuya casa fundada en 172d y sostenida á su muerte |)or sus herederos, duró más ó cerca de sesenta años. Su hijo el Br. I). .losé Antonio de llogal, (|iie tuvo su tipografía en la calle de Tihiiivio, fné también notable, por haberle tocado imprimir los edictos para la expulsión de los jesuítas, lo cual ejecutó él mismo con sus [)ropias manos, en una noche y á puerta cerrada '.

fd Iluslrísimo l)r. D. .Inan .losé f^guiara y figuren, á ([uien sus conteni|)oráneos dieron la palma como literato y como insigne orador sagrado, estableció una imprenta para publicar su biblioteca Mexicana^ escrita en latín, y de la que sólo a})areció el j)rimer volumen, que únicamente comprende las letras A, By(]; [>ero en sn imprenta se dieron á luz otras obras.

Y por último, I). Eelipe de Zuñiga y Onliveros, que se distinguió por sus esmeradas ediciones, y su hijo l). Mariano de Zúúigay Ontiveros, ([uien desde 17112 basta 182b continuó ejerciendo la profesión de sn padre y (|ue fué tan popular por sus y sus Calendarios.

A princij)ios del siglo XIX, (d más nolalde de los impresores de (|ue hay noticia, es 1). .luán Bautista Arizpe, el cual tuvo su imprenta en la esquina de la primera calle de la Monlerilla y de Capncbinas, é imprimió muclios de sus libros con tipos españoles; pero también

1. García Icazbalccta confunde á D. José Bernardo Hogal con Ü. José Antonio, llama Bachiller al primer»* y lo hace imprimir los edictos de los jesuítas, lo cual es un anacronismo, pues 1). José Bernardo ya había muerto antes de 17 46, y los edictos citados no se estamparon sino hasta 1767 por su mencionado hijo.

MÉXICO VIEJO. S97

con mexicanos, fundidos por un tal Rangel que tenía su taller en la calle del Sapo.

Durante la gloriosa guerra de nuestra Independencia, surgió en

plena Domúiustecúí;

FACSIMILE DE UN~GRABADO DEL SIGLO XVI HECHO EN MÉXICO.

medio del fragor de las batallas un tipógrafo, notable no por la belleza de sus ediciones, pero sí por el positivo beneficio que prestó á la causa de la libertad y de la patria. Queremos referirnos al ilustre Dr. D. José María Cos, quien careciendo de imprenta para publicar sus escritos y proclamas, en pro de la noble causa, él mismo, nuevo

Giittenberg, construyó con sus propias manos caracteres de madera, é imprimió con tinta azul hecha con añil, por carecer también de este elemento.

Enumerar á todos los impresores del presente siglo, sería alargar demasiado este capítulo, así es que sólo citaremos á los principales, y quien quiera saber más noticias, puede leer el erudito artículo escrito por D. Joaquín García Icazbalceta, intitulado “Tipografía Mexicana,” é inserto en el tomo V del Diccionario de Historio y Geografía de Andrade, artículo que nos ha servido de mucho en nuestro trabajo.

Mencionaremos sólo los siguientes : D^. María Fernández de Jáuregui, D. xNlejandro Yaldés, que imprimió la primera edición de El Periquillo Sarniento^ D. J. M. Benavente y socios, D. Celestino de la Torre, D. Joaquín y D. Bernardo de Miramón, Ü. José María Betancourt, D'"'. Herculana del Villar y socios, D. José Joaquín Fernández de Lizardi, conocido popularmente con el seudónimo de El Pensador Mexicano^ quien imprimió en su tipografía particular varios de sus interesantísimos folletos, y 1). José María Ximeno dueño de la conocida imprenta del Aguila.

La mayor parte de los impresos políticos que se estamparon desde 1810 hasta 1821, salieron de las prensas de estos últimos tipógrafos, que no se distinguían empero por la belleza de sus ediciones.

D. Mariano Galván Rivera, conocidísimo por su famoso Calendario., (lió gran impulso al arte de la imprenta y al ramo de librería, y á él debérnoslas ediciones de la Biblia de Vence y de la Historia Universal de Segur., ediciones notables, no sólo por lo bien impresas, sino por el número crecido de volúmenes de que constan.

Sucesor de Galván fué D. Vicente García Torres, á quien la imprenta debe algunas preciosas ediciones, como la del Periquillo y la de la Conquista de México por Prescott, y el partido liberal mucho, pues siempre fué uno de sus más constantes y heles partidarios.

Falta imperdonable sería en nosotros, si no nos ocupáramos del distinguido jalisciense D. Ignacio Cumplido, el más constante de nuestros tipógrafos, introductor de las prensas mecánicas y de

muchas reformas en la imprenta de nuestro país, y el primero que fundó una verdadera casa editorial, con talleres de grabado y de litografía. Muestras de sus bellas ediciones pueden ser : sus Presentes Amistosos^ la Historia de Ja Conquista de México^ traducida por Navarro y escrita por Prescott; los Hombres Ilustres Mexicanos y otras muchas.

Otro tipógrafo digno de figurar al lado de Cumplido, es D. José

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FACSIMILE DE LA PRIMERA MUSICA GRABADA EN MEXICO EN EL SIGLO XVI.

Mariano Fernández de Lara de cuya imprenta salieron ediciones tan esmeradas como las Disertaciones y la Historia de México^ de D. Lucas Alamán.

Entre nuestros tipógrafos, merece particular mención el Sr. D. Joaquín García Icazbalceta, quien por pura afición al arte tipográfico, ejecutó con sus propias manos y en su casa, ediciones tan elegantes como los dos volúmenes de sus Documentos para la Historia de México^ y tan preciosas como las dos ediciones góticas de una Carta inédita de Hernán Cortés.

En nuestros días, el arte tipográfico en México ha alcanzado un grado de perfección tal, que muchas de nuestras ediciones pueden figurar al lado de las mejores del extranjero.

(W)NZÁLE/ 0-BKEGÓN.

1). Francisco Díaz de León, D. Ignacio Escalante y la tipografía de la Secretaría de Fomento, (jiie lia estado sucesivamente bajo la dirección de los inteligentes tipógrafos l). José M. Prnneda y 1). Luis O. Ilubín, han hecho ediciones que nada dejan que desear, por sn corrección, limpieza y buen gusto.

Los Diálogos de Cervanles Salazar, la Historia Eclesiástica Indiana de Mend¡(‘la, el Er. .luán de '¿umárraga y la Bibliografía del Siglo XVI del Sr. Oarcía Icazhalceta, honran á Díaz de León; los Poetas Bucólicos Griegos y las Obras Pastorales óq ípandro Acaico, los del Museo Nacionaly algunos libros del Sr. Hoa Hárcena pueden enorgullecer á f]scalanl(* ; y los Mexicanos Distinguidos de Sosa, las Bimas de Allamirano, La .lerusalén ¡Abertada., traducida jmr (lómez del Palacio, Los Cuatro libros de la Xaturalezu^ de Ximenes, las Poetisas anlología formada por D. .losé M. Vigil, el ¡Abro del Aryior^ colección d<‘ po(*sías por D. Adalh(*rlo A. Esh'va, y tantas otras ediciones (‘jeciitadas en las prensas di‘ la tipografía di' I'omento, colocan los nomhr(‘s d(* Prnneda y di* linhín al lado de nuestros mejores impresoi‘(‘s.

Para nm'stro ohjtdo, hasta lo (*sci‘ito, pues sólo quisimos hacer á grandes rasgos la historiado la tipografía fin'xicana.

CAPÍTULO LXIll

LA PRENSA COLONIAL

KA-:SIMILES DE LOS PRIMEROS PERIODICOS IMPRESOS EN MEXICO.

CAPÍTULO LXIII

LA PRENSA COLONIAL

Imposible sería hacer en iin capítulo de las dimensiones del presente, la historia del periodismo mexicano durante el período colonial. Sólo presentaremos aquí una hrevísima noticiado su origen, reservtindonos para más tarde escribir la historia completa y detallada, para la que desde hace tiempo venimos acopiando datos.

Todos los que hasta ahora se han ocupado del asunto, objeto de estas líneas, afirman que D. Garlos de Sigüenza y Góngora publicó en 1693 un Mercurio Volante^ primer periódico que tuvo la Nueva España. Nada más inexacto. Ni Sigüenza fue periodista, ni el citado Mercurio periódico, sino la historia de ‘‘ la recuperación de las provincias de Nuevo México, conseguida por D. Diego de Vargas Zapata Luxán Ponce de León.”

La historia de la prensa periódica de México data desde principios del siglo XVII, pues ya entonces, á la llegada de los navios de aviso y de las flotas, se publicaban hojas volantes^ que constaban de uno ó varios pliegos ; contenían noticias de España y Europa en general, y á veces se hallaban ilustradas con toscos grabados. La hoja volante más antigua que se conoce, dice el Sr. García Icazbalceta, es una impresa en la esquina de la calle de Tacuba, por Diego Garrido, en 1621, y la mayor parte salieron de las prensas de la Viuda de D. Bernardo Calderón, célebre impresor del siglo XVII.

Al principio estas hojas aparecían con diversos títulos : los de los asuntos que trataban; pero con el tiempo llevaron el nombre de Gacetas. Fueron, pues, nuestros primeros periódicos, y los impresores que las redactaban los primeros periodistas que hubo en Nueva España.

Pero el primero que las publieó con mayor regularidad, en mejor forma, y con noticias nacionales, pues las otras contenían asuntos extranjeros, fue el Ilustrísimo Dr. D. Juan Ignacio Castoreña y Urzúa, nalnral de Zacatecas, y anlor de muchas obras L La que él publicó lleva el nombre de Gaceta de México^ y de ella aparecieron seis números, correspondientes á los meses de Enero, Febrero, Marzo, Abril, Mayo y Junio de 1722.

En tan noble tarea, que no pocas murmuraciones acarreó al ilustrado zacalecano, prosiguió I). Juan Francisco Sahagún de Arévalo Ladrón de Guevara, con su Gaceta de México^ desde 1728 hasta 1739, y con sus Mercurios de los años de 1740, 1741 y 1742.- Por último, le sucedió en la misma empresa 1). Manuel Antonio Yaldés,^ el cual comenzó su Gaceta de México el día 14 de Enero de 1784, gacela que vino á dejar de publicarse, después de veinlicinco años de existencia, el 30 de Diciembre de 1809.

Además de eslos gacelei-os, hubo en el siglo XVlll, en México, dos ilustres escritores á ([uienes cabe la honra de haber fundado el periodismo cieiilílico en nuestro país : I). .losé Ignacio Bartolache, hijo de Guanajiiato,^ y 1). .losé Antonio Alzate, natural de Ozumba, lugar perteneciente boy al bastado de México. El primero publicó un Mercurio Volante^ en 1772, del cual conocemos 10 números; “ perió- «licocon noticias curiosas é importantes sobre varios asuntos de Tísica y medicina.” E\ segundo. El Diario Literario de México ^1708), que suprimido poi* orden superior, reapareció el lunes 20 de Octubre de 1772, con el título de Asuntos varios sobre Ciencias y Artes^ del cual sólo vieron la luz II númei'os, pues fué supidmido de nuevo, y no continuó sino basta 1787 con el novísimo título de Observaciones sobre Física, Historia natural y Artes útiles, (jue consta de 1 4 números. PinalnuMile, Alzale fundó y redactó la conocida Gaceta Literaria de México. El prinuM- número lleva la fecha de l'i de Enero de 1788, y

1. Nació en n>6S y murió en Méricia el año de 1733.

‘2. Sahagún de Arévalo murió en México el 28 de Enero de 17G1 y fué sepultado en el Hospital de .lesús.

3. Nació en México el 17 de Julio de 1712 y murió en la misma ciudad el 8 de Abril de 1814.

4. Nació el 30 de Marzo de 1739 y falleció en México el 9 de Junio de 1790.

el último la de 22 de Octubre de 1795. De esta Gaceta salieron dos series de 24 números cada una, correspondientes al primer tomo, 47 al segundo y 44 al tercero. Se reimprimieron en Puebla, en cuatro volúmenes, el año de 1831.^

Fecundo en periodistas y en publicaciones aparece el siglo XIX.

El 1° de Octubre de 1805 vió la luz el Diario de México^ fundado por D. J acobo Villaurrutia.^ Este periódico se publicaba sin interrupción todos los días, inclusos los festivos y los lunes, y se imprimió durante once años, hasta 181G. Sentimos no poder dar aquí toda la historia de esta publicación, tan curiosa por haber sido el primer diario que tuvo nuestra capital y en el que colaboraron los mejores poetas y literatos de esa época, entre los que citaremos á Navarrete, Sínchez de Tagle, Barquera, Ochoa D. Anastasio, Lacunza y Barazibal; pero nos reservamos hacerlo, cuando demos á la estampa nuestros Apuntes sobre la historia del periodismo en México^ de los cuales este capítulo es un extracto. El director fue Villaurrutia y el editor D. Garlos María de Bustamante.

En el mismo año, en Veracruz, D. Manuel López Bueno comenzó á publicar, según Beristaín, un Jornal[úe) de Veracruz^y allí también, en 1807 y 1808, D. José Mariano Almanza dio á luz un Diario Mercantil.

Con referencia á la capital, diremos, que el 2 de Enero de 1810 se fundóla Gaceta del Gobierno de México^ que fué el órgano de la autoridad virreinal hasta 1821.

Durante la gloriosa guerra de independencia, el periodismo mexicano tuvo sus representantes aun en los campos de batalla, y dignos, por tanto, son de eterno recuerdo y de caluroso elogio los nombres de los periodistas que consagraron su pluma ála más justa de las causas.

D. Francisco Severo Maldonado, ^ por encargo del Sr. Hidalgo, redactó en Guadalajara el primer periódico que tuvo la insurrección,

1. Alzate fué hijo de D. Juan Felipe Alzate y de Josefa Ramírez. Se bautizó en Ozumba el 21 de Noviembre de 1737, según consta en la partida respectiva que me comunicó mi amigo elSr. D. Clemente Antonio Neve, quien la copio del libro de bautismos que se conserva en la Parroquia del pueblo citado. Murió en México el 2 de Febrero de 1799.

2. Nació en 1757 en la ciudad de Sto, Domingo (Isla Española).

3. Nació en Tepic en el último tercio del siglo XVIII y murió ciego en 1832.

GONZÁI.EZ OBllEGÓN.

El Despertador Americano, (jiie comenzó á publicarse el día 20 de Diciembre de 1810, en la imprenta de D. .1. Frutos Homero ; periódico del íjiiG sólo se consei’vn part(‘ de la introducción, inserta en los interesan tísiimjs Documentos para la Historia de la guerra de hulependencia, coleccionados por 1). Jnan F. Hernández y Dávalos.

Después de la loma de Oaxaca, por el gran Morelos, también este héroe inmortal encargó al cura D. José Manuel Herrera, primero, y á D. Carlos María d(‘ Hiislamanle, después, (|iie redactasen otro órgano de la revolución. El Correo Americano del del (|iie conserva algunos números, como preciosa lier(*ncia (|iie le dejó sn padre, nuestro amig(j el Sr. I). .lacobo Hanjin'ra. D«d>e balx'rse comenzado á publicar á lines de l'(d)rero «b* 18 Id. Salía los jnev(‘S. F1 número XIV, (|ue es (d último (jne conocemos, lleva la lecba de 27 de Mayo.

Dero (d más <lislingniilo <b* los pcoModislas del tiempo de la insnrr(‘cci()n, í'né (d ilustre Dr. D. José María Cos, (jiiien, nm‘vo (Inllenberg, conslni yó con sus propias manos caracleiM‘s «b* madera é improvisó con añil la linla para poder pnblicar (d Ilustrador Nacional. De (*sle p(‘ri()dico, (d más enrioso sin duda de los (jne ban visto la luz (MI México y (d más raro d(‘ entamlrarse boy, se cons(M‘va (mi el Museo el número \ como ina|>reciable r(di(|nia.’ Fl Dr. Cos, cnando se bnbo |)rovislo de nna im|)renla con caracbnvs (b* |d(nno, lo continuó |)iiblicando con el lílnlo d(d Ilustrador Americano. Fl |)rimer número apareció (mi Mayo d(‘ 1812: (d db, (jne es (d último (jiie conocemos, el 1 7 de Abril (!(' I8ld; y nn uúnwvo Extraordinario, 28 del mismo mes. bastos d7 núm(M*os los r(dm|)rimi() (d Sr. Hernández y Dávalos (MI (d lomo IV de sns (diados ¡Uteumentos.

Fl mismo Dr. Cos y D. Andrés Uninlana Hoo redactaron el Semanario ¡Patriótico Americano, d(d cual poseo el núm. 22, C(^rrespondienl(' al Domingí^ Id de Diciembre de 1812: consta de ocho |)áginas y apaiana' |)nblicado En la imprenta de la Nación.

1. I.o venítió al Museo n. .luán E. Ilernániiez y Dávalos, quien tuvo también el número 3; pero habiéndoselo ensenado á D. Sebastián Lerdo de Tejada, este señor quedó tan prendado de él, que se lo pidió á Dávalos. El número 5 se menciona en un edicto del Cabildo eclesiástico de México.

Por esta misma época, duraníe losados de 1813 y 1814, el patriota D. José Matías Quintana, padre del insigne Quintana Roo, fundó y

RETRATO DE D. MANUEL ANTONIO VALDÉS AUTOR DE LA “ GACETA DE MÉXICO

sostuvo en Yucatán, entre otros, un periódico intitulado Clamores de la fidelidad Americana ó fragmentos para la historia. Tan patrióticos servicios, dice un escritor, le valieron ser “aprehendido y encerrado

en nn lóbrego calabozo, y luego, privado de todo auxilio y cargado de cadenas, fiié enviado á la fortaleza de San Juan de Ulúa.”

Ya por estos tiempos se había venido distinguiendo como periodista en México el ilustrado y patriota Don Juan jMaría Wenceslao Sánchez de la Darquera, natural de Querétaro, abogado y publicista. ^ Barquera escribió muchos é interesantes artículos en el Diario de México ( 1 800-1816), y redactó en particular las siguientes publicaciones : Semanario económico de noticias curiosas y eruditas sobre

agricultura y demás artes y oficios (1808-1810); 2*'^ El Mentor Mexicano (1811); d'l El Correo de los Niños (1813), que fué el primer periódico que hubo en México consagrado á la niñez ; 4^ El Amigo de los hombres (181o); Ambigú Municipal de Nueva España (1820 y 1821); 6'^ Gaceta del Gobierno imperial de México, periódico oficial del cual IVié redactor desde el 10 de Diciembre de 1822 basta el 16 de Abril de 1823;7‘)/.rt Mosca parlera (1823), pe(pieño periódico satírico y político ; 8“ Gaceta del Gobierno Supremo de la Federación Mexicana, periódico (|ue redactó desde el 19 de Abril de 182o hasta el 21 del mismo mes de 1827 ; 9‘‘ El Redactor Municipal Diario

del Gobierno de la Hepública Mexicana. Va\ este periódico oficial escribió los editoriales en 182o y tué su redactor general de 1836 á 1838 á la vez ([ue colaboraba en varios periódicos literarios. Barquera fué perseguido por sus ideas levantadas y patrióticas, así como por haber pertenecido á la Junta secreta de los Guadalupes. Escribió imicbas obras y murió en 2o de Febrero de 1810, después de haber d(‘sempeñado importantes cargos públicos.

VA 30 de Septiembre d(‘ 1812 se promulgó en México la Constitución decretada por las Cortes españolas. llul>o entonces libertad de imprenta, y entonces también surgieron muchos periodistas, entre los cuales descollaron D. José Joa([uín Fernández de Lizardi,más conocido por “Fd Densador M(‘xicano," y D. C.arlos María de Bustamante.

FNu’nández de Lizardi^ redactó las publicaciones periódicas El

1. Nació en esa dudad el 2'2 de Abril de J779.

?. Debe haber nacido en México por el ano de 1774. Murió en esta ciudad el 21 de Junio de 1827.

Pensador Mexicano (1812-1814) ; Alacena de Frioleras (1815) ; El Conductor Eléctrico (1820) ; El Amigo de la Paz y de la Patria (1822) ; El Hermano del Perico (1823) ; y las Conversaciones del Payo y el Sacristán (1824); fuera de una multitud de folletos en los que proclamó y defendió siempre la libertad, la reforma y el progreso. Fernández de Lizardi sufrió mucho como periodista : fué encarcelado por el gobierno virreinal, denunciado repetidas veces por sus escritos, excomulgado por la autoridad eclesiástica y perseguido por la Inquisición.

D. Carlos María de Bustamante,^ abogado é historiador, prestó no sólo sus servicios á la Patria como soldado de la Independencia, sino también como periodista. Publicó en este género E/ Juguetillo (1812- 1821); Abeja de Chilpancingo (1821) ; El Zenízonlli (1822); La Voz de la Patria (1828-1831); La Marimba (1832); La Sombra de Moctheuzoma Xocoyotzin (1834) ; y las Efemérides liistórico-politicol iterarlas de México (1834).

Otro periodista patriota y notable fué el veracruzano D. Juan Nepomuceno Troncoso^ Fundó en Puebla el primer periódico que tuvo, esta ciudad, intitulado La Abeja Poblana, cuyo prospecto llévala fecha de 9 de Noviembre de 1820, y el primer número la de 30 de Noviembre del mismo año. La Abeja insertó por primera vez el famoso Plan de Iguala en Marzo de 1 821 , y por este motivo Troncoso y su editor fueron encarcelados. Antes se había fundado El Redactor Poblano ; pero por sus dimensiones y materias, apenas merece dársele el nombre de periódico.

Además de las publicaciones mencionadas, durante el período colonial se imprimieron muchos periódicos anónimos, de ios cuales citaremos los siguientes ;

Correo Semanario Político y Mercantil de México. El tomo I se comenzó á publicar el Sábado 8 de Julio de 1809 y concluyó el Martes 26 de Diciembre. Contiene 26 números con 208 páginas en

1. Nació en la ciudad de Oaxaca el 4 de Noviembre de 1774 y falleció en México el 21 de Septiembre de 1848.

2. Nació en el puerto de Veracruz el 12 de Mayo de 1779 y murió en Tlacotepec el 29 de Diciembre de 1830.

4° común. El tomo 2“ principuj el Sábado G de Enero de 1810 y lerminó el Miércoles 2G de Diciembre. Contiene o2 números con 432 páginas en 4° común. El lomo 3® apareció el Miércoles 2 de Enero de 1811 y concluyó el 30 de Octubre. Comprende 41 números y 332 páginas en 4® común. l^]sle periódico consagrado á asuntos mei*cantiles, se transformó des[)ués en el Telét/rafo Americano (jiie citamos adelante.

Centinela contra seductores^ j)eriódico contra la Independencia en el cual se llama á Hidalgo “ sectario de la democracia. ” Se imprimía por Arizpe á tiñes (b‘ 1810.

E f emcrides de Médico, impiM'so poi* N'aldés. K\ nnim'ro 1 se publicó el IG de Agosto de ISll) y el II (d .lu(‘V(‘S 23 di‘ Octubre ded mismo año. 4 páginas cada nnim*ro, total 88.

Esj)ecidador ¡Patriótico. \u\\u'ci\{i\ di‘ Arizpe. VA nnm(*ro 1 Ib'va la bMdia d(‘ 18 d(' ttclubn* de 1811 y el 31 la del Vi(‘rnes 3 de l'im'ro de 1812. 4 páginas ca«la número, (jiie forman nn volumen de 1 4G. Estaba dedicadt) al Virrey Venegas.

Teléqrafo Americano. El número I s(» publicó) cd 2 d(* Noviembre de 1811 y el IIS (d 28 de .liinio di* 1812.

Museo Mexicano^ impreso por Onl¡v(*ios. Conozco tres números. El 1 ° lií'ue la fe(dia d(* I ® de .1 n lio de 1 8 1 2 y el 3“ la del 8 <le .Inlio. Dei’iódieo «le Literatura y Vari(*dades. Cada númerode 8 j)áginas. Valíann real.

El Amifjo de lu ¡Patria, impreso por D* María l'ernández de .lániM'gni. Id núnuM'o I se publicó c\ G de Noviembre d(* 1812, y (d 2G el 31) d(' Abril de 1813. Comprende un volumen con í) páginas dc' |)rospiH’to V 413 de texto.

El ¡Público curioso leyó hablador, impreso por Arizpe. 1812.

El Perico de la Ciudad, impreso por el mismo Arizj>e. 1812.

El Juguetón, impreso j)or Ontivtuos. 1812.

El Curioso Mexicano, impreso por D* María l'ernández <le .láuregui. Id número 1 lleva la fecha de 27 de Marzo de 1813. Cada número de 8 peáginas en 4® común.

Las Sombras de Ueróclito y Pemócrito, impreso por la anterior. Periódico satírico-político. 1813. Id precio de subscripción por cada 8 números era de 12 reales. Sólo hemos visto el prospecto.

Noticioso General. 1815-1822. El periódico de mayor tamaño que tuvo la Colonia. Insertaba documentos oficiales, remitidos y noticias

toda clase. Primero fué bisemanal y después se publicaba los Lunes, Miércoles y Viernes.

En 1820 aparecieron muchos periódicos. Mencionaremos el Diario Constitucional., publicación satírica impresa por Valdés ; La Canoa^ números 1 al 6 ; La Leva Forzosa^ números del 1 al 5 ; El Religioso Constitucional^ números del 1 al 5 ; El Americano., números 1 y 2, y Gaceta Patriótica del ejército nacional’, todos impresos en México, unos por Arizpe y otros por Valdés. Por último citaremos La Carreta^ impresa en Puebla por D. Pedro de la Rosa, también el año de 1820, y de la que sólo hemos visto el número 2.

La expedición que vino á las órdenes del Gral. D. Francisco Javier Mina, publicó en la imprenta que trajo consigo un periódico intitulado Boletín Militar.

El ejército llamado de las Tres Garantías tuvo varios órganos en la prensa, que se publicaban en los diferentes puntos por donde se detenía en su marcha triunfal y que fueron Titulados El Mexicano Independiente ., periódico del que tenemos varios números; Ejército Imperial de las tres garantías., papel volante del que conocemos hasta el número 7 y Diario político militar mexicano., del cual ignoramos cuántos números saldrían a luz.

Creemos que lo anterior basta para tener 'una idea del origen de nuestros periódicos políticos, noticiosos, satíricos, científicos y literarios. En la época colonial, de la que hemos referido la historia de su prensa periódica sucintamente, vemos aparecer toda clase de publicaciones, de todos géneros y colores políticos y religiosos. Esta prensa tuvo sus mártires; contó paladines que la honraron, y también charlatanes que profanaron sus columnas. Tuvo de todo : sabios é ignorantes, víctimas y verdugos.

Concluimos manifestando que seguramente muchos nombres hemos omitido, como muchos títulos de periódicos ; pero ya lo dijimos al comenzar : imposible nos sería ofrecer un estudio completo en tan corto espacio.

J. JOAQUÍN FERNÁNDEZ DE LIZARDI. (F.l l*eii9Ador Mexicano.)