Mis filosofías · Unidad 47 de 56
Unidad 47 · EL RESUCITADOR Y EL RESUCITADO
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EL RESUCITADOR Y EL RESUCITADO
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EL RESUCITADOR Y EL RESUCITADO
EL RESUCITADOR. — ¿ Sc sicntc ustcd ya mejor? . _. ,.,,4....v,;-
EL PACIENTE. — ¡ Qué cs cso dc mcjorl...
EL RESUCITADOR. — Sí, porquc hacc un momento se quejaba usted de dolores, de nauseas... . ^ . .,,;,,^::...^„;,
EL PACIENTE. — Yo estaba muerto, ¿no es eso? ■' ;■-'■ :':' ■-y-r:j'^<_-- 3--
EL RESUCITADOR. — Sí, scñor, absolutamente muerto. Se había usted asfixiado con
gas. :■ /■-:.'.,■:.,::.:' ^■-;::,v:' :..■ "VV,. -
' ■'' ,.■ '^^■' i '■ -;,.-/ f ' EL PACIENTE. — Ya lO Sé.
328 MIS FILOSOFÍAS
EL RESUciTADOR. — ¿Cómo lo sabc usted?
EL PACIENTE. — Porquc fué un suicidio.
EL RESuciTADOR, apenado. — Usted dispense : creí que había sido un accidente... fortuito. ^
EL PACIENTE, impaciente. — Repito que fué un suicidio. Pudo usted averiguarlo antes. Sobre esa consola hay un papel muy visible.
EL RESUCiTADOR, dándose cuenta. — Efectivamente.
EL PACIENTE. — Léalo usted.
EL RESuciTADOR, lee \ « No se culpe á nadie de mi muerte »... Dirigiéndose al Paciente : Hay que convenir en que esta frase es muy vulgar : todo el mundo la escribe...
EL PACIENTE, dcsdcñoso. — Yo no he pretendido ser original. Quería matarme, eso era todo, y que no se molestase á nadie por mí. Usted debió enterarse... i
EL RESUCiTADOR. — Confieso que me equivoqué y ya he pedido á usted me dispense. Yo (con dignidad) soy un resucitador hon-
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rado. Uso en este país por concesión especial de su inventor — el americano Poe — el aparato para volver los muertos á la vida, que ve usted aquí {indicándole el mecanismo).
Pero solo resucito á los que han sucumbido involuntariamente. No entra en mis convicciones revivir suicidas. Sería contrariar su volun- ^^^ tad expresa... Cuando me fueroriá llamar me dijeron que usted había sido víctima de un accidente : una llave de gas abierta... una puerta cerrada : esto le pasa á cualquiera...
Cogí mi aparato, que como podrá usted advertir es sencillísimo : dos cilindros, uno vacío y el otro lleno de oxígeno, con sendos tubos de caucho, que se adaptan respectivamente á las narices y á la boca del muerto. Dentro de los cilindros, fíjese usted, hay dos émbolos que deben moverse rítmicamente, como una respiración...
EL PACIENTE, impaciente otra ve:(. — Puede usted suprimir detalles. Conozco el sistema.
EL RESUCITADOR. — Pues, como decía, cogí
ajo MIS filosofías
mi aparato. Lo apliqué á los indicados orificios de usted y procedí á mover los émbolos. El émbolo del cilindro vacío extrajo los gases deletéreos que tenía usted acumulados en el organismo; en tanto que el otro llenaba los pulmones de oxígeno puro. i
Lo demás, usted lo sabe Erré sin
intención. Repito que soy un resucitador honrado y espero que se me pagarán mis
honorarios i
EL PACIENTE, fuHoso. — I Honorarios ! | Y aún quiere usted honorarios 1 De suerte que tras meterme de nuevo en un mundo del cual había resuelto salir, me pide usted honorarios
EL RESUCITADOR, insinuante y humilde. —
¡Oh ! muy moderados Aquí tiene usted mi
tarifa, (entregándole uncartoncilló).\ v;^^ .
EL PACIENTE, leyendo con retintin : /;? : .
« Pedro Ramírez, único agente del resucitador A. Poe, on este país » — « Resurrecciones á los siguientes increíbles precios :
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