Mis filosofías · Unidad 5 de 56

Unidad 5 · LA RISA

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LA RISA

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LA RISA

Pronto llegará el día en que un actor trágico sea tan raro como un mastodonte ó un... cuervo nácar. '\ -/'^ ''":■■ y:'-''^^'- - ■'•.■';'-:^^

Nuestros nietos no querrán creer que ha existido. ^ *

¡Cómo 1 dirán. ¡ Pues qué ! ¿en la época más triste del mundo, en que se producía tan desconcertadora conflagración de ideas, de antítesis morales, de sentimientos ; en el período de transición más penoso por que haya atravesado el planeta, había, como si no bastaran la tristeza y la angustia unánimes, seres destinados á entristecer y angustiar á la humanidad, periódicamente?

¡Y ese arte de entristecer y de angustira

llegó á producir individuos excepcionales que se llamaban Taima, Rachel, Adrienne Lecouvreur, Adelaida Ristori, Sarah Bernhardt, y hasta un señor Mounet Sully, que gritaba y gesticulaba mucho, y otro señor de Max, que era la caricatura del señor Mounet Sully !

i Y esos señores y señoras cuyo oficio consistía únicamente en hacer llorar con representaciones y símbolos antiguos, con fábulas y mitos generalmente griegos, eran bien pagados, solían enriquecerse, sentían que oreaba su alma la admiración universal y morían satisfechos de haber estrujado los espíritus con el horror de catástrofes imaginarias y de haber exprimido de millones de ojos, vanamente, el divino tesoro de las lágrimas ! i

¡ Y en cambio, otros seres destinados á hacer fructificar la risa, á hacer brotar la carcajada : — la risa, que nos distingue de los animales, la carcajada, que se llamó olímpica por haber sido privilegio de los dioses soberanos que vivían su eternidad en la sagrada montaña, —

LA RISA ¿^-í ::;;;-:,V:::.;-: ,.^'

eran considerados como artistas de menor cuantía y pospuestos y supeditados á los primeros, á los que solo sabían hacer llorar 1

Y nuestros nietos, para quienes el concepto del arte será muy distinto del nuestro, por que nada hay más efímero y variable que el concepto del arte, se quedarán pensativos al considerar tales sucesos extraños.

Ahora, en cambio, hay quien se sorprende de que un Maurice Donnay pertenezca á la Academia Francesa (como La vedan) después de haber pasado por el Cbat-Noir donde recitaba poemillas alegres, aveces demasiado verdes......

Pero nuestros nietos, que, de todos los antiguos, al que comprenderán y estimarán mejor será á Aristófanes, no se sorprenderán de esto, ni mucho menos.

Entonces ya nadie se acordará de los celos del moro de Venecia, pero en cambio se representarán en todos los teatros las divinas bufonadas de Shakespeare y de Moliere.

Debo advertir que como nuestros nietos