Moral social · Unidad 23 de 55
Unidad 23 · HOKAI. BOCIAL
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HOKAI. BOCIAL
Tidad á realizar el fin del ^rupo. Para esto hay frecuente necesidad de sacrificar objetos de vida de algún miembro del grupo. Esto se hace exclusivamente por convencimiento de la mayor uti- ^ lidad que a la sociedad familiar reporta el sacrificio; pero se hace tan comunmente, que hasta en las familias más valares se presentan todos los días ejemplos de admirables sacrificios. Una vea es una esposa, que sacrifica el peculio paterno á necesidades que de otra manera no pueden satisfacerse en e! hogar; otras veces es una madre que sacrifica tiempo, solaz, salud, reposo y vida á un hijo excluido del mundo por una dolencia mortal ó por un crimen tenebroso; otras veces es una hija que sacrifica juventud, esperanzas, ilusiones, al padre ó á la madre desamparados ó solitarios; otras veces es una hermana que, en la edad de los. ensueños juveniles, se consagra á sustituir á los directores difuntos de su hogar, dirigiendo ella á los menores; otras veces es un hijo que sacrifica, creencias, educación, . ambiciones, porvenir, al bien de la familia.
En casi ninguno de estos casos aparece la utilidad como el móvil de esos sacrificios, y, sin embargo, ningún otro caso produce más el convencimiento de la suprema utilidad que hay para la familia en sacrificios de esa especie, ninguna otra idea mueve á los que así se sacrifican.
Por otra parte, en la vida de familia, vida de intimidades y de incesante correlación de los individuos que la componen, todos los días y toda» las horas y todos los momentos, son momentos y horas y días de sacrificio, de propósitos ó deseos, ó afectos ó caprichos en bien del reposo de todos ó algunos de los componentes de la familia. Y ese reposo del hogar, ¿qué es sino la expresión de lo
eminentemente útil en el seno de la &mi1ia? De tal manera concluyen por confundirse la idea de sacrificio y la de utilidad en la familia, que bien puede decirse que lo más útil en ella es el estar siempre pronto al sacrificio. Esa disposición, convertida por razonamiento en reflexiva, es lo que constituye el deber de sacrificio.
Así visto, se presenta tal cual es; vale decir, como un medio infalible de llegar al fin social de la familia.
Y en ese sentido, no sólo es un deber moral, encargado de producir las mejora costumbres posibles en la vida de familia, sino que es un deber positivo en todas y cada una de las acepciones del deber.