Poemas · Unidad 17 de 50
Unidad 17 · SALVADOR DÍAZ MIRÓN SI
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
SALVADOR DÍAZ MIRÓN SI
DE UN LIBRO,
Que como el perro que lame la mano de su señor, el miedo ablande el rigor con el llanto que derrame; que la ignorancia reclame al cielo el bien que le falta. . - . ¡Yo, con la frente muy alta, cual retando el rayo a herirme, soportaré sin rendirme la tempestad que me asalta!
No esperes en tu piedad, que lo inflexible se tuerza: ¡Yo seré esclavo por fuerza, pero no por voluntad! Mi indomable vanidad no se aviene a un ruin papel. ¡Humillarme! ¡Ni ante aquél que enciende y apaga el día! ¡Si yo fuera ángel, sería el soberbio ángel Luzbel!
El hombre de corazón nunca cede a la malicia.
52 CULTURA
¡No hay más Dios que la justicia, ni más ley que la razón! ¡Resignarme a la presión del levita o del escriba! ¡Doblar la cerviz altiva ante torpes soberanos! ¡Yo no acepto a los tiranos ni aquí abajo, ni allá arriba!
NAPOLEÓN.
Surge ante la opresión y el desenfreno para ser a la par ímpetu y valla.
Acomete, fulmina y avasalla
es un coloso de diamante y cieno!
Lleva el fuego de Dios dentro del seno cual prenda de victoria, a la batalla; y semejante al nubarrón que estalla, vierte la luz con el fragor del trueno.
Sirve a la libertad con la conquista; a la Revolución de que es hechura quiere cavar sepulcro y abre pista.
Cumple su alta misión por fuerza obscura,
y entonces de la mano del artista
cae el cincel al pie de la escultura!
SALVADOR DÍAZ MIRÓN 53
LA NUBE.
¿Qué te acongoja mientras que sube del horizonte del mar la nube,
negro capuz? Tendrán por ella frescura el cielo, pureza el aire, verdor el suelo,
matiz la luz!
No tiembles. Deja que el viento amague y el trueno asorde y el rayo estrague
campo y ciudad;
tales rigores no han de ser vanos
¡Los pueblos hacen con rojas manos
la Libertad!
JUSTICIA
Fuerza es convenir en ello: Todo hombre es un pecador: No hay nadie que en su interior no esté con la soga al cuello. Anónimo.
Cefíudo y calenturiento, sacudo la frente fiera, como si así consiguiera arrojar el pensamiento!
54 CULTURA
Pero, altivo en mi tormento,
miro el tiempo que pasó
que las faltas en que yo — frágil como hombre — incurrí, podrán afligirme, sí; pero avergonzarme nó!
Dicen que todo mortal, hasta el que lleva una palma, es, por fallo de su alma, un condenado al dogal. Mas no tienen suerte igual la púrpura y el andrajo: cuando el culpable no es bajo, es menos vil su sentencia .... Por eso yo en mi conciencia reclamo el hacha y el tajo!
AL CZAR DE LAS RUSIAS. (Nicolás II)
Ya fuiste bendecido y coronado, esplendorosamente consagrado en medio de una pompa sin igual; óyeme, pues, escucha los consejos de quien fué sin tu venia a los festejos: ¡Yo soy la Libertad!
Tú mandas cien millones de lacayos; diez mil cañones que vomitan rayos rompen en truenos a tu voz triunfal; cuatro mares, esclavos de tu acero,
besan tus plantas imperiales, pero
¡Yo soy la Libertad!
Sé bueno y justo porque Dios se irrita, ama a ese pueblo que a tus pies se agita con latentes hervores de volcán: no me persigas más, dame la mano,
tiéndemela, si nó tiembla, tirano,
¡Yo soy la Libertad!