Poemas · Unidad 45 de 50
Unidad 45 · SALVADOR DÍAZ MIRÓN I 49
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
SALVADOR DÍAZ MIRÓN I 49
es duelo, rubor, espanto, y con el flujo del llanto purga y limpia el corazón.
¿Y qué mucho que a las preces recurras, cuando padeces pavura en tu frenesí? El barco perdido asoma
un mástil, una maroma
y el nauta se sube allí!
DE "TRIUNFOS."
Venus refulge plácida y sola, y un sueño pío decora el mal. Así la bruna y errátil ola súbitamente se tornasola, viniendo al brillo de algún fanal.
Hosco el recuerdo que no conjuro, que como en llama prende raíz! Tal en la roña del viejo muro la hiedra clava, con brote duro, el postrimero y agrio tapiz.
Dios dijo al astro: «Revela un poro, un intersticio de mi capuz; muestra un diamante de mi tesoro; y en la pupila turbia del lloro hinca una flecha de doble luz.»
150 CULTURA
Fiero el albatros obre cual hizo, guste procelas como antes yo, y en ellas triunfe gozando hechizo, y surto al aire parezca un rizo que de la espuma del mar saltó!
Freno seguro mi arrojo tasca, y arrumbo estoque, lanza y arnés. Toda una vida, que fué borrasca, fenece y cruje con la hojarasca que oprimo y rompo bajo los pies!
A nobles luchas nada me incita; conculco y mancho laurel de pro: el bardo sufre tremenda cuita, echando menos la tortolita que al aura obscura se le voló!
Gélido el río reposa y calla,- y no se funde para su bien. Aspiro el soplo de la batalla, y a veces vibro y el ocio estalla . . . y aquí la burla y allá el desdén!
Sauce de fosa mudo y tranquilo que, por impulsos del vendaval, vuelva el agobio, frustra el sigilo, plaga de acentos el sordo asilo, besa con tumbos el polvo igual!
SALVADOR DÍAZ MIRÓN 151
Hoyo impasible que un labio sella, y remembranza que incluye horror. . . . Y el alma busca distinta huella en el puntito de cada estrella mística y dulce para el dolor!
DENTRO DE UNA ESMERALDA.
Junto al plátano sueltas, en congoja de doncella insegura, el broche al sayo. La fuente ríe, y en el borde gayo atisbo el tumbo de la veste floja.
Y allá, por cima de tus crenchas, hoja (jue de vidrio parece al sol de mayo, torna verde la luz del vivo rayo, y en una gema colosal te aloja.
Recatos en la virgen son escudos; y echas en tus encantos, por desnudos cauto y rico llover de resplandores.
Despenas rizos desatando nudos: y melena sin par cubre primores, y acaricia con puntas pies cual flores.