Poesías · Unidad 6 de 23

Unidad 6 · SITIOS

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

SITIOS

OBRA HUMANA

EN lo profundo de la selva añosa, donde una noche, al comenzar de Mayo, tocó en la vieja enredadera hojosa de la pálida luna el primer rayo,

pocos (meses después la luz de aurora, del gas en la estación, iluminaba el paso de la audaz locomora, que en el carril durísimo cruzaba.

Y en donde fuera en otro tiempo el nido, albergue muelle del aj'ado enjambre, pasó por el espacio un escondido telegrama de amor por el alambre.

ARS

EL verso es vaso santo ; poned en él tan sólo un pensamiento puro, en cuyo fondo bullan hirvientes las ^imágenes como burbujas de oro de un viejo vino oscuro.

Allí verted las flores que en la continua lucha ajó del mundo frío, j recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,

y nardos empapados en gotas de Irocío.

Para que la existencia mísera se embalsame

cual de una ciencia ignota,

quemándose en el fuego del alma enternecida

de aquel supremo bálsamo, | basta una sola gota I

jL^ sin voz y sin color, saben secretos de las épocas muertas, de las vidas que ya nadie conserva en la memoria, — y á veces á los hombres cuando inquietos las miran y las palpan, con extrañas voces de agonizante dicen, paso, casi al oído, alguna rara historia que tiene oscuridad de telarañas, son de laúd, y suavidad de raso.

1 Colores de anticuada miniatura, hoy, de algún mueble en el cajón dormida — cincelado puñal, carta borrosa, — tabla en que se deshace la pintura por el tiempo y el polvo ennegrecida,— histórico blasón, donde se pierde la divisa latina, presuntuosa, medio borrada por el liquen verde, — misales de las viejas sacristías, de otros siglos fantásticos espejos que en el azogue de las lunas frías guardáis de lo pasado los reflejos ; arca, en un tiempo de ducados llena, —

VEJECES

AS cosas viejas, tristes, fl^steílidas,

crucifijo que tanto moribundo humedeció con lágrimas de pena y besó con amor grave (y profundo ; negro sillón de Córdoba, alacena que guardaba un tesoro peregrino y donde anida la polilla, soj'a, — sortija que adornaste el dedo fino de algún hidalgo de lespadíín y gola, — mayúsculas del viejo pergamino, — batista tenue que á vainilla hueles, — seda que te deshaces en la trama confusa de los ricos brocateles, — arpa olvidada que al sonar, te quejas ; — barrotes que formáis un monograma ^ incomprensible en las antiguas rejas,— lel vulgo os huye, el soñador os ama, y en vuestra muda sociedad reclama las confidencias de las cosas viejas !

El pasado perfuma los ensueños con esencias fantásticas y añejas, y nos lleva á lugares Jialagüeños en épocas distantes y (mejores;— ¡por eso á los poetas ¡soñadores, les son dulces, gratísimas |y caras, las crónicas, historias y consejas, las formas, los estilos, los colores, las sugestiones ¡místicas y raras y los perfumes de las cosas viejas 1