Relaciones históricas y geográficas de América Central · Capítulo real 4 de 10

CAPITULO IV

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

CAPITULO IV

DU LOS JUEGOS QVE TENIAÍI LOS %'ffDlOS

Uno de !os mas celebres juej^os que los yndios Út estíi prouinéía tientii es e( de ta cos^echa de los Pijibaes; .señala ít e! dia» conbidán los i^rincinales de !a proaincia y el cassique en vii hilo hace tantos nudos como dias ay liasta el señalado en que ha de ser la íiesta, v* cada día va corlando el suyo, y quando ya faltan cuatro ó cinco, en eí»tos preuie- - lien todo lo que se a de comer y veuer^ y el último lo üeuao á la parte y lui^ar donde llenen hechos los ranchos, donde se alojan y juntan por liníiges, dkifdidos; un dia antes nombi^in capitanes ííenerales que nquella noche hacen dos inertes, cada vno el soyo, y en vna varanda o corredor muchos palos tibia nos de valssa, de dos varas de largo, y en el extremu vna bola de iícra prieta, del monte, como vna pelota ^ La noche entera se passnn en vela de los palos, y liincando otro es blanco desús tiros, que celebran el mejor con grande algazara y griía; tenían por mal agüero que alguna mttger s< -"ie donde la viessen los que estauan ve-

I. M ^o Otro dia los dos n:enerale5, con su u^ñ

le. assidos por lus hombros vnos con otros con los palos que an velado aquella noche, salen al campo y opuestos vnos a otros cu mienta el jucí;o: el me-

nos anticuo de los dos capitanes, puesto como estafermo A recluir el golpe del compañero, que a de ser su puntería la pantorrilla, el qual se pone en su lugar ;1 reciuir el golpe de aquel a quien tiró, y desta suerte se van succediendo á reciuir los tiros de los palos que traen en las manos, uñándoles el cuerpo para que no acierten, y caido el palo acuden a el diez ó doce a cogerle, y alli es la giita y el regocijo, forcejando cada vno para hacerse dueño del, sobre lo qual se suelen crir y aun malar, y es agrauio cuando el tiro sube de la pantorrilla arriba, que con el vino que han veuido lo hierran, de donde nacen infinitas pendencias; dos días dura este juego y al tercero hacen sus ferias, cambiando unos con otros lo que traen, y al quar- 10 se bueluen ;l sus ranchos.

Xo auia pueblos; mas cada parentela estaua de por SI en su ranchería de palmicha grande, en for ma redonda, la qual gouernaua el mas viejo, y estañan los ranchos diuididos vnos de otros mcdi.i legua, o vn quarto, sin otra comunicación mas de la que tenían A la junta de sus juegos, y estos mu dauan de una parte a otni quando se les antojaua, por lo qual ha costadoinucho trabajo reducirlos á población.

Quando iban a pescar, sentían mueho y lo t' - nianpor mal agüero, nadie les pissasse su^. reJe>. y si vían algún lagarto dexauan la pesca.

Los médicos de sus enfermedades y rriJa> lo^ curan en lugares apartado-», donde nadie vissit'^ sus enfermos, mas de vn muchacho que les ^inle de enfermero.

Aiidauan desnudos varones y hembras, sin tapar de su cuerpo mas de las partes ver^onzoítsas, que cubrian con una corteza de vn palo que lia* man pampanilla.

Duermen en el suelo sobre ojas de vijao, te* ntendo al lado vn tizón encendido, que mudan quando se bueluen al otro*