Relaciones históricas y geográficas de América Central · Capítulo real 6 de 10
CAPITULO VI
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CAPITULO VI
DE LA LLEGADA Y PRIMERA ENTRADA DEL PADRE
PRESSEXTADO FRAY ADRIÁN DE SANTO THOMÁS A LOS
Rli.MEDIOS Y MONTA .^AS
Hauiendo llegado á la ciudad de los Remedios, cabeza de aquella prouincia de Veragua, el Padre Fray Adrián de Santo Thomás, que venia de Panamá en busca de embarcación para las del Perú, el gouernador della, sentido del mal sucesso que
hauia tenido la reducion, por las dissenssiones del Padre Gaspar Rodríguez y Alonsso López, por cnysL caussa se alteraron los yndíos, le perssuadió fuesse en su lugar a prosseguirla, pues como tan experimentado en el trato y comunicación con los yndios, se prometía, si la tomaua á su cargo, muy buen sucesso; ressuelto en la entrada y cargo, gustosso el gouernador hizo llamar los caziques del Guaymi, y por otra parte dio auisso á la Real Audiencia, Pressidente y Obispo, que lo era Don Francisco de la Cámara, y al prelado de Santo Domingo, Superior del dicho Padre, que dentro de beinte días le embió patente y licencia para el señor obispo, comission muy plena toda la que el tenia para con los infieles.
En este tiempo llegaron donde el gouernador seis caziques y cabras con veinte perssonas, que fueron del muy bien reciuidos; propussoles la venida del Padre, y para que acetaren, con que no los auia de saccar de donde estañan, y dia de la Natividad de Nuestra Señora, después de hauer dicho missa con su compañero, comenzó su viaje llenando por guia una cruz, rezando las oraciones, y al fin de cada jornada arrodillándose la adoraban en hacimiento de gracias por el buen viaje que hicieron en siete dias, a pié, por la IVagossidad de . aquellas montañas.
Sucedióle un temblor de tierra en el camino, a media noche, con el qual se alteraron los indios que con el iban, y tomando sus armas, con grita y barabúnda apuntaron con ellas acia el cielo, y preguntada la caussa desta acción, respondieron que
NoRComala auia querido malar á la tierra, y qae ellos hauian salido á la defensa de su madre, que huuiera sido muchas veces destruyda si no fuera por ellos, que en semejantes occassiones le aj'udauan (demostración semejante hacían nuestros go* dos en su gentilidad^ quando ovan tronar, que salían al campo con sus arcos y flechas y tirando acia el cíeto decían que hacían fuerza en el a su dios Marte), y que ellos le defendían; prossig^uiendo e¡ viaje por las montañas, cuestas y riscos, con gran peUg:ro de los Padres, como poco vssados en tan ásperos caminos, llegaron a vna cordillera alta, de donde diníssaron las dos mares del Norte y Sur, y el día de la Exaltación de la Cruz, que fué el 7, á un rio caudalosso, donde de la otra parte esperauan como treinta yndios que vadeándolo se acercaron á los padres }' poniéndolos en sus hombros los pascaron de la otra vanda, y en las ruynas de los ranchos antij^uos entre que tenían su antigua yglessia, leuantaron altar de cañas, donde pussíeron la cruz que lleuavan y le adornaron con los ornamentos para este efecto, pobres.