Rimas · Unidad 5 de 27

ADVERTENCIA DEL EDITOR — parte 4

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Estos dos idiomas se repartieron la Francia. Al Mediodia el provenzal, que pasó los Pirineos é invadió la Navarra, dando orígen al catalan; y al Norte el roman-wallon, que modificado por los Normandos, dió orígen al francés actual, y fué el mismo que Guillermo el Conquistador llevó á Inglaterra, y que bajo el reinado de Hugo Capeto se hizo la lengua nacional.

El provenzal, que en el siglo X produjo millares de poetas, dando á luz una literatura original que en nada se parece á la griega ni á la latina, fué por el espacio de tres siglos la lengua de la poesía y del canto en Europa, así como hoy lo es el italiano. Hoy es una lengua muerta y solo se conoce por los cantos de sus trovadores.

El roman-wallon, que tambien fué en su orígen un dialecto poético, aunque mas áspero y seco que el provenzal, produjo los _troveros_ ó _trouveres_, que no deben de confundirse con los _trovadores_ ó _trouvadours_, que son provenzales. Son los troveros los que primero compusieron los _fabliaux_, y los _lais_ de amor.

A ellos tambien debe la Europa los romances caballerescos y las representaciones dramáticas; y gracias á la poesía, la lengua francesa, tan pobre como es, ha llegado á ser un idioma universal, el idioma de la prosa por excelencia, pasando de las manos de Corneille y de Racine á las de Pascal, que es el que tiene la gloria de haber fijado esta lengua, complementada por Voltaire, Montesquieu, Buffon y Rousseau.

El portugués dejó de ser gerga, y es hoy considerado como idioma, gracias á las Lusiadas de Camoens, que inmortalizando á su patria con sus cantos, inmortalizó á la vez la lengua materna, fijándola en versos de bronce, para probar á las edades venideras que el lenguaje que la poesía adopta por suyo, por vulgar y pobre que sea, se sublima, se complementa y se hace eterno con su solo contacto.

El español, que es el antiguo _romance_, y que se llamó así para distinguirlo del romano ó latino, vino al mundo bajo los auspicios de la poesía, y por medio de ella se generalizó, se perfeccionó, y se perpetuó de generacion en generacion, hasta llegar á ser la lengua de Cervantes y de Solis. El monumento mas antiguo del romance castellano, es el poema del Cid, que en este momento tengo ante mis ojos. Un poema fué, pues, el núcleo de la lengua castellana que hoy hablamos, y aunque no se conozcan las demas composiciones anteriores al siglo XII, en que este poema fué compuesto, debe suponerse que fueron en verso, pues solo por medio de la cadencia métrica podrían trasmitirse de generacion en generacion, sin corromperse, los libros fiados á la tradicion oral, no habiéndose inventado todavía el uso del papel, siendo el pergamino carísimo, y habiendo cesado de venir el papirus de Egipto con motivo de la invasion de los Arabes.

Así, pues, la poesía desempeñó entonces el mismo oficio que hoy está encomendado á la imprenta. Ella fué la que se encargó de gravar en la mente las producciones del idioma vulgar, dando á la memoria puntos naturales de apoyo en el corte simétrico del verso y en la repeticion periódica de la rima, de tal modo que, cuando una generacion perdía un verso la siguiente lo echaba al momento de menos.

Al poema del Cid siguió la traduccion del _Fuero Juzgo_, y el código de las Partidas, cuyo autor, el célebre D. Alonso el Sabio, fué como Solon, poeta al mismo tiempo que legislador. Sus cántigas y sus coplas de arte mayor, verdaderas joyas poéticas, contribuyeron inmensamente á pulir el tosco lenguaje de aquella época de barbárie.

Despues vino el _Romancero_, esa magnífica epopeya caballeresca, escrita por millares de autores, en el curso de varios siglos, y cuya unidad de accion y de lenguaje ha venido á demostrar prácticamente que la Iliada de Homero pudo haber sido compuesta del mismo modo por la agregacion sucesiva de los cantos de diversos autores y edades. El _Romancero_ es el arca santa del idioma castellano, es su verdadera gramática y su verdadero diccionario. Sin los cantos del Romancero, es decir, sin la poesía, la España hablaria catalan, árabe, gallego ó teothesco, y el mundo no poseería este idioma abundante y sonoro, que segun Cárlos V, parece hecho para hablar con Dios. Los progresos sucesivos del castellano fueron obra esclusiva de sus poetas, que lo pulieron y ornaron, imprimiéndole esos giros elípticos, valientes y atrevidos que lo caracterizan, que llevan en sí el sello de la inspiracion poética. Puede decirse que Calderon y Lope de Vega han hecho mas por el idioma castellano que toda la Academia Española desde su fundacion.

¿Qué me dice ahora del monólogo estéril y sublime de esta musa, que despues de obrar tantos prodijios, vuelca su urna y derrama de su seno cuatro idiomas inmortalizados por la poesía, y que han sido por espacio de cuatro siglos, los agentes poderosos de la civilizacion moderna?

Mucho podria decirse sobre la influencia de la poesía en el desarrollo de las lenguas vivas de orígen teutónico, especialmente sobre el inglés, que debe á Shakespeare mucho de lo que vale; pero me limitaré á apuntarle, que el solo Milton introdujo en el lenguaje vulgar mas de seiscientas palabras nuevas; y que el aleman debe á sus poetas, especialmente á Lessing, á Goethe y á Schiller, la asombrosa flexibilidad que lo hace tan propio para espresar las ideas mas abstractas y vaporosas, dándoles forma y color por un proceder completamente poético.

No estrañará, pues, que á despecho de la oposición de hombres como V., la poesía haya conquistado una alta posicion, y que, en cada dia que se pasa, estienda y afirme mas su imperio sobre la imaginacion y sobre las conciencias, invadiendo audazmente los dominios psicológicos. En este sentido, la poesía ha hecho y hace mas por la mejora y por el conocimiento íntimo del hombre, que cuantos estudios filosóficos se han emprendido. «El hombre y sus enfermedades invisibles, lo que es y lo que debe ser», tal es la interminable espiral en que asciende la poesía moderna, marchando en torno de un eje sin encontrarse jamás sus estremos. Así se vé, que por lo que respecta al hombre íntimo, la poesía inicia, la filosofía esplica y la prosa vulgariza, y que por esta triple operacion llega á formar parte del fondo del gran tesoro del sentido comun, lo que al principio se presentó como una brillante paradoja. Y en esta carrera precipitada de las ideas, mientras que la filosofía se entretiene en esplicar, y la prosa en vulgarizar, la poesía sigue su marcha ascendente hácia la region de luz, marcando con una columna de oro el gran paso dado por la humanidad, y dejando muy atrás á sus auxiliares en la labor constante del progreso.

Bajo este punto de vista, la poesía, puede considerarse hoy como un método de enseñanza superior, que coadyuva eficazmente al progreso moral en el sentido de la Inglaterra y de los Estados-Unidos, los pueblos mas progresistas del mundo, y los dos que con mas tenacidad y valentía han perseguido el ideal en el terreno del esperimento. Estas dos naciones trabajan hace mucho tiempo por mejorar la condicion social por medio de la mejora parcial de los individuos, á la inversa de los alemanes, que pretenden regenerar á la humanidad entera por medio de esos ensalmos universales, que se llaman sistemas filosóficos; y á la inversa tambien de los franceses, que hace sesenta años se agitan en el círculo vicioso de las revoluciones, buscando instituciones adecuadas al hombre, antes de haber formado los instintos del hombre, ó lo que es lo mismo, el hombre adecuado á las instituciones. La cuestion capital en Inglaterra y en los Estados-Unidos, es la que se relaciona con las almas y las conciencias. Así los vé V. contraer todas sus facultades á la propagacion de las sociedades morales que mejoran las costumbres, al desarrollo de la libertad de pensar, á la difusion de la instruccion primaria, que mejora la condicion del hombre, derramando con profusion por el universo todo la palabra poética del antiguo y nuevo Testamento. Por eso ha dicho un escritor norte-americano:--«Tenemos ya bastante ciencia popular; lo que falta á nuestros hijos son libros capaces de formar sus instintos.» Este es el rol que desempeñan en la mejora del género humano los libros de poesía, que como se ha dicho, son los que forman la conciencia de un mundo mejor. Si ellos nos faltan, ¿con qué los reemplazaremos?

Dejando á un lado la poesía, y pasando á los poetas, tengo que decirle cosas que le parecerán un poco paradójicas, y que sin embargo no son menos positivas, ni menos prácticas, que las anteriores.

Vdes., los hombres prácticos, sérios y positivos, tienen una manera muy singular de juzgar de la capacidad de los demas hombres, y la llamo singular, por no darle el nombre de absurda. Cuando un hombre sabe cuanto hay que saber en este mundo, ó al menos tanto cuanto puede aprender un hombre, y á mas la poesía, dicen Vds. _¡es un poeta!_ Y con esto queda condenado. De manera que para que un hombre sea completo, es necesario que ignore la poesía, es decir, que desconozca al hombre moral; que no tenga el sentimiento de lo bello; que carezca de las facultades perceptivas de la armonía; que no haya leido ni á Homero, ni á Horacio, ni á Schiller, ni á Shakespeare, ni á Lope de Vega, ni á Lamartine, ni á Dante; que no conozca la historia literaria de los pueblos antiguos ó modernos; que no le ande sobrando la imaginacion, y que sea incapaz de crear séres de la nada en el silencio de la inspiracion. Faltándole todos estos requisitos, es decir, siendo un ser incompleto, puede contar por seguro cualquiera que responda á tales condiciones negativas, que será proclamado como hombre positivo por el Areópago de los hombres sérios. Pero si sabe todo lo que ese hombre puede saber, mas la poesía, que supone otra multitud de conocimientos, puede contarse por seguro que será declarado sin apelacion, espíritu superficial. ¿Es sério este modo de juzgar?

¿Sabe Vd. lo que Napoleon decía del poeta Corneille? Pues bien, decía que á haber vivido en su tiempo le habria nombrado su primer ministro. Napoleon, que fué un gran poeta á la manera de Alejandro, era digno de comprender cuánta ciencia política había en el creador de esos grandes caracteres de la antigüedad, en cuya boca ha puesto palabras que han inmortalizado á su autor, y que prueban que quien tan profundamente conocía á los hombres bien pudo atinar con el mejor modo de dirigirlos.

¿Tiene Vd. conocimiento que haya existido en alguna época un hombre mas sábio que Homero, si hemos de juzgarle por sus obras? Astrónomo, geógrafo, erudito, filósofo, político, habla de la guerra con la precision de Xenofonte, describe los detalles culinarios como Careme en nuestros dias, conoce perfectamente la mineralogía, y habla por la boca de Nestor y de Ulises con mas buen sentido que nuestros titulados hombres de Estado. Debido á esto hace treinta siglos que preside á los destinos de la poesía, y que domina en todas las bellas artes. ¿Qué le falta á los ojos de los hombres sérios para ser un hombre completo? No ser poeta, es decir, no haber escrito el libro mas sublime que haya producido el ingenio humano, y por el cual el mundo quemaría diez bibliotecas como la de Alejandría. ¿Esto es sério?

¿Qué dice Vd. de Shakespeare? ¿Quién ha penetrado mas hondamente que él en los arcanos del corazon humano? ¿Quién con mas sabiduría y mas profundidad que él ha sabido crear esos tipos inmortales, que personifican las pasiones de tal modo, que á no haber surgido de su mente, el hombre no se conocería á sí mismo? Shakespeare, puede decirse, que, no solo nada de lo que tenia relacion con el hombre le era indiferente, sino que sabia todo cuanto al hombre concernia. ¡Lástima que fuese poeta! dirá Vd., y que en vez de escribir dramas no haya empleado su fuerza de voluntad en buscar alguna aplicacion útil de las fuerzas físicas, en vez de estasiarse en un monólogo estéril y sublime! ¿Esto es sério?

Podría seguir bosquejando otra porcion de cuadros del mismo género, por medio de rápidos perfiles, pero la multiplicidad de ellos no probaria mas que los nombres de Homero, de Corneille y de Shakespeare, á quienes tendríamos que clasificar de hombres incompletos, si hubiésemos de juzgar con el criterio de los hombres positivos, que cuando les presentan un libro de poesía preguntan ¿y esto qué prueba? Esos tres génios prueban, por lo menos, el poder del hombre; y no es poco probar, pues sin ellos no sabríamos de lo que somos capaces. Las ciencias y las artes nos han revelado ó hecho presentir todo aquello que podemos percibir ó alcanzar por medio de los sentidos, menos los límites del entendimiento, que, como dice Leibnitz, es lo único que no entra por los sentidos. Lo primero está fuera del hombre, corresponde á una vida esterior que no es la suya. Lo segundo pertenece al hombre mismo, y, como lo dice Leroux, es la espresion de su propia vida, ó mas bien, su propia vida que se realiza, comunicándose á los demas, y esforzándose en eternizarse.

Preveo de antemano la objeccion.

Puede decírseme que por muy completo que sea un poeta, la preponderancia de la imaginacion produce en sus facultades un desequilibrio que lo hace poco apto para los negocios prácticos de la vida. Esta es una vulgaridad desmentida por los hechos. Para poner de manifiesto lo contrario, bastará decir que si algun dia hubiese de escribirse el código del buen sentido práctico, es á los libros de los poetas adonde irian á beberse sus principios. El ser poeta no impidió á Solon ser el primer legislador de la antigüedad. El poeta Esopo representa la moral del sentido comun. Tito, no por hacer versos dejó de ser un gran político y un gran guerrero. Salomon, apesar de ser un gran poeta, es el tipo de la sabiduría gobernando. Ciceron, que era poeta, hablando en prosa, ha escrito hermosos versos que han llegado hasta nosotros. Augusto, el político mas sagaz de la antigüedad, hacia versos, y en versos lloró la muerte de Virgilio, para salvar de la destruccion á la Eneida. César y Bruto, la víctima y el matador, tambien hicieron versos, que depositaron en bibliotecas públicas. Poetas tan débiles como Ciceron, pero mas felices que él, pocas personas supieron que los hacían. Machiavelo, que, á haber vivido en este siglo se reiría de Talleyrand y de Metternich, era poeta. Cervantes, el buen sentido hablando, era poeta, y Sancho Panza, el sentido comun personificado, es una creacion eminentemente poética. Un político célebre, reconocido por uno de los primeros oradores del mundo, el Lord Chattam, empezó por hacer versos, como puede verse en Villemain. D. Alonso el Sabio, el hombre mas práctico de su tiempo, fué tambien poeta. Poeta fué tambien el marques de Villena, eminente hombre de Estado de su época. El Dante bebió todas sus inspiraciones del conocimiento práctico que tenia de la vida y de los negocios públicos de su pais. L'Hopital, «representante de la conciencia humana,» como le llamó Sainte Beuve, hacia versos. Halley, el mas grande astrónomo de la Gran Bretaña, amó y cultivó la poesía, y en hermosos versos que brillan como astros al frente de los _Principios_ de Newton, celebró las sublimes ideas de su predecesor, hermanando el cálculo con la inspiracion. Grocio, el severo publicista, es contado entre los poetas de su nacion, y legó á Milton el gérmen de su inmortal poema. Milton, que ha escrito panfletos políticos, fué un hábil Ministro de Relaciones Exteriores, antes de ser el autor del _Paraiso perdido_. El célebre Bolinbroke fué poeta, y de poetas se rodeó y aconsejó en la época en que la Inglaterra pesaba con todo su poder en la balanza de los destinos del mundo.

Montesquieu, que tenia todas las calidades brillantes de poeta, y que se estasiaba en leer á Ovidio, Montesquieu, el que encontró las tablas perdidas de los derechos del hombre, tambien ha escrito poesías. Beaumarchais, el autor del Barbero de Sevilla, fué un hábil negociante y un diplomático sagaz. Pocos hombres han poseido en tan alto grado la ciencia del mundo y el conocimiento del corazon humano, como el poeta Molière, cuyas obras valen por doscientos tratados de moral. Voltaire, el representante del buen sentido de la humanidad, fué un poeta, y como tal será admirado en el futuro, cuando nadie lea sus obras en prosa. Federico II, á pesar de ser un mal versificador, rindió también culto á las musas, y sus composiciones poéticas, escritas en la víspera de sus grandes batallas, han sido recogidas por la historia y adoptadas por la literatura. Canning, el hábil Ministro que salvó la Inglaterra, fué un poeta. Beranger, otro representante del buen sentido universal, es uno de los primeros poetas del siglo. Madama Stael, una de las cabezas mas fuertes de nuestros dias, era una cabeza eminentemente poética. Rossi, el profundo economista, el político sesudo, uno de los primeros jurisconsultos del siglo, empezó su carrera literaria traduciendo en verso italiano los poemas de Byron, por lo que ha merecido los elogios del severo historiador Mignet. El mismo Lamartine, á quien por su calidad de poeta se le han negado las facultades del hombre político, tuvo (con todas sus deficiencias) la idea de la República cuando todos vacilaban; pacificó la Europa con un manifiesto, y en tres meses de gobierno hizo mas y se mostró mas hábil que el hábil Luis Felipe auxiliado por Thiers y por Guizot, en el espacio de diez y ocho años. Entre nosotros, Florencio Varela, el hombre de tacto político, el hombre de recto juicio y de tino práctico, era tambien poeta. De manera, que si los poetas pueden revindicar para sí la ciencia práctica y el buen sentido que por la vulgaridad se les niega, los hombres positivos que se enorgullecen de su ignorancia poética, deben convenir, en vista de estos ejemplos, que son incompetentes para juzgar aquello de que no entienden, ó no son capaces de sentir.

Alejandro, Tácito, Sócrates, Platon, Herodoto, Napoleon, Tito-Livio, Colon, Bolívar, han sido poetas á su manera, y si no escribieron poemas, fué porque dieron otra direccion á las fuerzas poéticas de que podian disponer. El primero, las aplicó á las grandes conquistas civilizadoras; el segundo, á las pinturas dramáticas que lo han inmortalizado. Sócrates y Platon presintieron, por intuicion poética, las sublimes verdades del progreso moral. Herodoto es el verdadero rival de Homero, y Tito-Livio eclipsa muchas veces á Virgilio. Para comprender la idea poética que hizo á Colon descubrir el Nuevo Mundo, es necesario leer su _Diario de Viaje_, publicado por Navarrete, en el cual se ve al visionario, al espíritu entusiasta, mirando con los ojos del alma la tierra prometida de que se reian los espíritus positivos. Además, es bien sabido que Colon hizo realmente versos, habiéndose salvado algunos de los que le inspiró la musa cristiana en su _Libro de las Profecías_. Bolívar, que carecía del genio metódico de la guerra y de las calidades sólidas del político, derramó toda la poesía que rebosaba en su alma en bríndis, proclamas, discursos, boletines y acciones grandiosas dignas de la epopeya; procurando en esto marchar tras la huella de Napoleon, poeta en accion, cuyo genio militar se dilataba en presencia de las Pirámides ó evocando los recuerdos de la antigua Roma: y que se dormia bajo su tienda militar leyendo á Corneille ó á Ossian, como Alejandro leyendo á Homero, y derramando lágrimas de dolor á la idea de que no tendría un poeta semejante que cantase sus hazañas.