Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 134 de 245
ESCENA PRIMERA
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
ISABEL, _llorando_.
Nunca amanezca á mis ojos La luz hermosa del dia, Porque á su sombra no tenga Vergüenza yo de mí misma. ¡Oh tú, de tantas estrellas Primavera fugitiva, No des lugar á la aurora, Que tu azul campaña pisa, Para que con risa y llanto Borre tu apacible vista, O ya que ha de ser, que sea Con llanto, mas no con risa! Detente, oh mayor planeta, Más tiempo en la espuma fria Del mar: deja que una vez Dilate la noche esquiva Su trémulo imperio: deja Que de tu deidad se diga, Atenta á mis ruegos, que es Voluntaria y no precisa. ¿Para qué quieres salir A ver en la historia mia La más enorme maldad, La más fiera tiranía, Que en vergüenza de los hombres Quiere el cielo que se escriba? Mas ¡ay de mí! que parece Que es crueldad tu tiranía; Pues desde que te he rogado Que te detuvieses, miran Mis ojos tu faz hermosa Descollarse por encima De los montes. ¡Ay de mí! Que acosada y perseguida De tantas penas, de tantas Ansias, de tantas impías Fortunas, contra mi honor Se han conjurado tus iras. ¿Qué he de hacer? ¿Dónde he de ir? Si á mi casa determinan Volver mis erradas plantas, Será dar nueva mancilla Al anciano padre mio, Que otro bien, otra alegría No tuvo, sino mirarse En la clara luna limpia De mi honor, que hoy ¡desdichado! Tan torpe mancha le eclipsa. Si dejo, por su respeto Y mi temor afligida, De volver á casa, dejo Abierto el paso á que digan Que fuí cómplice en mi infamia; Y ciega y inadvertida Vengo hacer de la inocencia Acrêdora á la malicia. ¡Qué mal hice, qué mal hice De escaparme fugitiva De mi hermano! ¿No valiera Más que su cólera altiva Me diera la muerte, cuando Llegó á ver la suerte mia? Llamarle quiero, que vuelva Con saña más vengativa Y me dé muerte: confusas Voces el eco repita, Diciendo...