_Suena ruido de caza, y sale cayendo el_ INFANTE DON ENRIQUE, _y algo despues salen_ DON ARIAS _y_ DON DIEGO, _y el último_ EL REY DON PEDRO.
D. ENR.
¡Jesus mil veces! _(Cae sin sentido.)_
D. ARIAS.
¡El cielo Te valga!
REY.
¿Qué fué?
D. ARIAS.
Cayó El caballo, y arrojó Desde él el Infante al suelo.
REY.
Si las torres de Sevilla Saluda de esa manera, ¡Nunca á Sevilla viniera, Nunca dejara á Castilla!-- ¡Enrique, hermano!
D. DIEGO.
¡Señor!
REY.
¿No vuelve?
D. ARIAS.
A un tiempo ha perdido Pulso, color y sentido. ¡Qué desdicha!
D. DIEGO.
¡Qué dolor!
REY.
Llegad á esa quinta bella Que está del camino al paso, Don Arias, á ver si acaso, Recogido un poco en ella, Cobra salud el Infante. Todos os quedad aquí, Y dadme un caballo á mí, Que he de pasar adelante; Que aunque este horror y mancilla Mi rémora pudo ser, No me quiero detener Hasta llegar á Sevilla. Allá llegará la nueva Del suceso. _(Váse.)_