Teatro selecto, tomo 3 de 4 · Capítulo real 31 de 196
ESCENA IV
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
LISARDO, CALABAZAS.
LISARDO.
¿Qué papel es ese?
CALAB.
Es El que ha de ser, es y ha sido Del tiempo que te he servido, Cuenta estrecha.
LISARDO.
Díme pues, ¿A qué propósito agora...?
CALAB.
A propósito de que hoy De tu servicio me voy.
LISARDO.
¿Por qué causa?
CALAB.
¿Quién lo ignora? Porque andas aquestos dias Muy discreto.
LISARDO.
¿Qué has querido Decir?
CALAB.
Que andas divertido.
LISARDO.
Tales son las penas mias.
CALAB.
Y no ha de ser tan discreto El amo, que ha de pensar Que no le puede guardar Calabazas el secreto. Tú te andas sólo contigo, Contigo solo te estás, Contigo vienes y vas, Y en fin, contigo y sin migo En cualquier parte te ven; Que parecemos, señor, El dinero y el amor: Mirad ¡con quién, y sin quién! Si alguna tapada viene A verte, _salte allá fuera_; Si vas á verla, _aquí espera,_ _Porque ir allá no conviene_. ¿Pues esto ha de ser así? ¡Pesar de quien me parió! ¿Para qué te sirvo yo? Y así quiero desde aquí Buscar amo más humano; Porque para mí, en rigor, Ninguno será peor, Aunque sea un luterano, Aunque sea un presumido De docto, siendo menguado, Con ingenio un desdichado, Sin él un entremetido, Un poeta que hace trazas De comedias, y seamos Los criados y los amos Todo en casa Calabazas, Aunque sea un lindo compuesto, Que hable melifluo y despacio, Y aunque galantee en palacio, Que es peor que todo esto.
LISARDO.
Las cosas que me han pasado Tan públicas han venido, Calabazas, que no ha sido Forzoso haberlas contado Para que las sepas: pues Hablar á aquella tapada En el campo, tan guardada Verla en su casa despues, Adonde me sucedió Aquel lance parecido Al de Félix, que escondido En su casa me pasó; Venir á verme á la mia. Adonde desengañado De que es otra me ha dejado. La que Don Félix queria; Salir de allí tan veloz; Irse, en fin, como se fué: Ello se dice y se ve, Sin que aquí tenga mi voz Que contar; pues aunque quiera No te puedo decir más De lo que tú viendo estás.
CALAB.
Ella es gentil embustera.
LISARDO.
En cuanto á que estoy pensando Qué es lo que me ha sucedido, Es verdad, y estoy corrido De estar creyendo y dudando, Qué mujer es esta; pues Cuando yo ser presumia Dama de Félix, vivia Sin discurrir: mas despues Que estando conmigo ella, De Félix la dama entró, Y que me desengañó De que era otra dama aquella, Mayor deseo me ha dado De saber quién es; pues puedo Perder á su honor el miedo, Que por Félix le he guardado.
CALAB.
Yo bien pudiera decir Quién es.
LISARDO.
¿Tú?
CALAB.
Yo.
LISARDO.
Dílo pues.
CALAB.
¡Vive Dios, que sé quién es!
LISARDO.
Pues no me hagas discurrir.
CALAB.
¿Ella no es enredadora? Quien es sé. ¿No es embustera? Quien es sé. ¿No es bachillera? Quien es sé. ¿No es habladora? La misma razon lo enseña Quien es, sí, jurado á Dios.
LISARDO.
Dílo.
CALAB.
Aquí para los dos...
LISARDO.
Prosigue.
CALAB.
Es alguna dueña.
LISARDO.
¡Qué disparate!