Tradiciones argentinas · Unidad 231 de 252
Unidad 231 · PRIMER FERROCARRIL
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
PRIMER FERROCARRIL
No hay temor de que engolfemos al lector en la enmarañada y eterna controversia de si fueron rubios hijos de Albión, ó los más coloradotes del extremo opuesto, que se clasifican modestamente ingleses refinados, los inventores del primer ferrocarril, del primer vapor, del primer telégrafo y de otros muchos adelantos de que se jactan estos primerizos del Nuevo Mundo.
Menos dilucidaremos si griegos ó romanos usaban en sus caminos algo á rieles parecido, ó si dos siglos antes del tren, que cambió en 1825 su carga de carbón por carga humana, transportábase ya la hulla de las minas al embarcadero sobre carriles de madera.
Desde que el célebre Nevi^ton ensayara en 1680 la primera máquina á vapor, precursora de la locomotora,, hasta que el americano Oliver Evans, declarado bienhechor de la patria, presentó el primer año de este siglo carro anfibio que tanto servía de locomotora como de buque á vapor, exhibiéronse muchas locomotoras; pero ninguna más perfecta que la primera argentina, construida hace doce años en los talleres de Tolosa, por aquello de que siempre lo último resume todos los perfeccionamientos anteriores.
Recordamos simplemente la inauguración del ferrocarril entre nos.
DOCTOR P. OBLIGADO 359
Otros, como si dijéramos dentro de casa, para nuestro uso doméstico, aquí, en la plaza más central.. ..
Referir lo que antes de transcurrido medio siglo parece ya olvidado hasta en su fecha y promotores, cae del modo más natural bajo nuestra pluma
— ¿Qué significa ese pequeño lingote de hierro en que descansa la pluma?— preguntaba el niño terrible, encargado de hacer ijiás ruido alrededor de nuestra mesa de trabajo.
— Doble significado tiene, que debes no olvidar, pues es fragmento del hierro que mayor riqueza ha producido en nuestra campaña,, llevando bienestar á todo el país. Pero como larga es su historia, pues se extendió en camino algo más largo que el de la casa á la escuela, si vuelves de ella con buenas notas la oirás al lado de la estufa
Y pues es el de hoy día de San Justo, recordaremos haciendo 9bra de justicia, á olvidados promotores de nuestro progreso.
No habían transcurrido tres meses del gobierno del Dr. Obligado, cuando llamaba éste á preferente despacho la solicitud del Sr. D. Fabián Gómez, el primero en proponer una vía férrea. Objetó el recto Dr, Perrera (el fiscal catoniano) que debía ésta sacarse á licitación, como dictaminó ya en las propuestas de aduana, muelles, puentes y caminos, gas, telégrafos y otros benéficos proyectos, que no quedaron en proyecto durante aquella laboriosa administración; pero el 9 de enero de 1854 ya aprobaban las Cámaras otra concesión.
Tuvo origen ésta en la tradicionada tertuha de Guerricó^ por la que ha desfilado, en dos generaciones^ todo lo más notable que por el país ha pasado.
Allí se discutía, en asamblea de amigos^ cada idea útil, y apoyada con la influencia de tan respetable grupo de honrados y laboriosos ciudadanos de iniciativa, rara vez quedaba sin realizarse.
Tan escabroso fué el calvario de esta obra, que un año después de; ofrecerse en dos años la terminación de las veinticuatro mil varas de vía, hasta Morón, vióse obligada la empresa á solicitar la substitución del vapor por caballos en las estrechas calles: tal era el cúmulo de obstáculos que vecinos y propietarios oponían.