Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (3 de 3) · Unidad 48 de 56
CAPÍTULO CCV. — parte 3
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É pasó otro soldado que se decia el bachiller Escobar, era boticario, é curaba ansí de cirujía como de medicina, enloqueció y murió de su muerte.
É pasó otro soldado que se decia tambien Escobar, bien esforzado; mas fué tan bullicioso, que murió ahorcado porque forzó á una mujer casada y por revoltoso.
É pasó otro soldado que se decia Fulano de Santiago, natural de Güelva, fuese á Castilla rico.
Pasó otro su compañero del Santiago que se decia Ponce, murió en poder de indios.
Pasó un Fulano Mendez, ya hombre anciano, matáronlo indios.
Otros tres soldados que murieron en las guerras que tuvimos en lo de Tabasco; el uno se decia Saldaña, los otros dos no me acuerdo sus nombres.
É pasó otro buen soldado é ballestero, era hombre ya anciano, que jugaba mucho á los naipes, murió en poder de indios.
É pasó otro soldado anciano que trajo un su hijo que se decia Orteguilla, paje que fué del gran Montezuma, así al viejo como al hijo mataron los indios.
É pasó otro soldado que se decia Fulano de Gaona, natural de Medina de Rioseco, murió en poder de indios.
É pasó otro soldado que se decia Juan de Cáceres, que despues de ganado Méjico fué hombre muy rico y vecino de Méjico, murió de su muerte.
Pasó otro soldado que se decia Gonzalo Hurones, natural de las Garrovillas, murió de su muerte.
É pasó otro soldado, ya hombre anciano, que se decia Ramirez el viejo, murió de su muerte, vecino que fué de Méjico.
Pasó otro soldado, y muy esforzado, que se decia Luis Farfan, murió en poder de indios; é pasó otro soldado que se decia Morillas; murió en poder de indios.
É pasó otro soldado que se decia Fulano de Rojas, que despues pasó al Pirú.
É pasó un Astorga, hombre anciano y vecino que fué de Guaxaca, murió de su muerte.
Pasaron dos hermanos que se llamaban Tostados, el uno murió en poder de indios y el otro de su muerte.
Y pasó otro buen soldado que se decia Baldovinos, murió en poder de indios.
Tambien quiero aquí poner á Guillen de la Loa é á Andrés Nuñez é á maese Pedro el de la Harpa é á otros tres soldados que tomamos del navío que venian de los de Garay, como dicho tengo, é por esta causa los pongo aquí con los de Cortés, por ser todo en un tiempo; el Guillen de la Loa murió de un cañonazo, y los otros dellos de su muerte, y otros en poder de indios.
Y pasó un Porras, muy bermejo y gran cantor, murió en poder de indios.
É pasó un Ortiz, gran tañedor de vigüela, y enseñaba á danzar, y vino un su compañero que se decia Bartolomé García, fué minero en la isla de Cuba; este Ortiz y el Bartolomé García pasaron el mejor caballo de todos los que pasaron en nuestra compañía, el cual caballo les tomó Cortés é se lo pagó; murieron entrambos compañeros en poder de indios.
Pasó otro buen soldado que se decia Serrano, era buen ballestero, murió en poder de indios.
Y pasó un hombre anciano que se decia Pedro Valencia, natural de un lugar de cabe Plasencia, murió de su muerte.
Pasó otro soldado que se decia Quintero, fué maestre de navíos, matáronle indios.
Pasó un Alonso Rodriguez, que dejó buenas minas en la isla de Cuba, estaba rico, murió en poder de indios en los Peñoles, que ahora llaman, que ganó Cortés.
É tambien murió allí otro buen soldado que se decia Gaspar Sanchez, sobrino del tesorero de Cuba, con otros seis soldados que fueron de los de Narvaez.
É tambien pasó un Pedro de Palma, primer marido que tuvo Elvira Lopez la Larga; murió ahorcado él y otro soldado que se decia Trebejo, natural de Fuenteguinaldo, los cuales mandó ahorcar Gil Gonzalez de Ávila ó Francisco de las Casas, y juntamente con ellos á un Clérigo de Misa, por revoltosos y hombres amotinadores de ejércitos cuando se venian á la Nueva-España desde Naco, despues que hubieron degollado á Cristóbal de Olí, como dicho tengo en el capítulo que dello habla. Estos soldados y Clérigo eran de los que habian ido con Cristóbal de Olí, puesto que eran de los que pasaron con Cortés. Á mí me enseñaron un árbol gordo donde los ahorcaron, viniendo que veniamos de las Higueras en compañía de Luis Marin.
É volviendo á nuestro cuento, tambien pasó un Fray Juan de las Varillas, mercenario, buen teólogo y virtuoso, é murió su muerte.
Un Andrés de Mola Levantisco, murió en poder de indios.
É tambien pasó un buen soldado que se decia Alberza, natural de Villanueva de la Serena, murió en poder de indios.
Pasaron otros muy buenos soldados que solian ser hombres de la mar, como fueron pilotos, maestres y contra-maestres; de los más mancebos de los navíos que dimos al través, muchos dellos fueron animosos en las guerras y batallas, y por no me acordar de todos no pongo aquí sus nombres.
É tambien pasaron otros soldados, hombres de la mar, que se decian los Peñates, y otros Pinzones, los unos naturales de Gibraleon y otros de Pálos; dellos murieron en poder de indios, y otros fueron á Castilla á quejarse de Cortés.
Tambien me quiero yo poner aquí en esta relacion á la postre de todos, puesto que vine á descubrir dos veces primero que Cortés, y la tercera con el mismo Cortés, segun lo tengo ya dicho en el capítulo que dello habla, y doy muchas gracias y loores á Dios Nuestro Señor y á Nuestra Señora la Vírgen Santa María, su bendita Madre, que me ha guardado que no sea sacrificado, como en aquellos tiempos sacrificaron todos los más de mis compañeros que nombrados tengo, para que ahora se descubran muy claramente nuestros heróicos hechos, y quién fueron los valerosos capitanes y fuertes soldados que ganamos estas partes del Nuevo-Mundo, y no refieran la honra y prez y nuestra valía á un solo capitan.