Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (3 de 3) · Unidad 47 de 56

CAPÍTULO CCV. — parte 2

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Y pasó un Pedro Escudero y un Juan Cermeño, y otro su hermano que se llamaba como él, buenos soldados; al Pedro Escudero y á Juan Cermeño mandó Cortés ahorcar porque se alzaban con un navío para ir á la isla de Cuba á dar mando á Diego Velazquez, de cuando enviamos los embajadores, oro y plata á su majestad, para que los saliese á tomar en la Habana, y quien lo descubrió fué el Bernardino de Coria, y murieron ahorcados.

Y pasó un Gonzalo de Umbría, piloto, muy buen soldado; á este tambien mandó Cortés cortar los dedos de los piés porque se iba por piloto con los demas, y fuese á Castilla á quejar ante su majestad, y le fué muy contrario á Cortés, y su majestad le mandó dar su Real cédula para que en la Nueva-España le diesen mil pesos de oro cada año de renta en pueblos de indios, y nunca volvió de Castilla, porque temió á Cortés.

Y pasó un Rodrigo Rangel, que fué persona preeminente, y estaba muy tullido de bubas, nunca fué á la guerra para que dél se haga memoria, y de dolores murió.

Y pasó un Francisco de Orozco, que tambien estaba malo de bubas y muy doliente, y habia sido soldado en Italia, que estuvo ciertos dias por capitan en lo de Tepeaca entre tanto que estuvimos en la guerra de Méjico, no sé qué se hizo ni dónde murió.

Y pasó un soldado que se decia Mesa, y habia sido artillero en Italia, y ansí lo fué en la Nueva-España, y murió ahogado en un rio despues de ganado Méjico.

Y pasó otro muy esforzado soldado que se decia Fulano Arbolanche, natural de Castilla la Vieja, murió en poder de indios.

Y pasó otro soldado que se decia Luis Velazquez, natural de Arévalo, murió en las Higueras cuando fuimos con Cortés.

Y pasó un Martin García, valenciano, buen soldado, murió en lo de Higueras.

Y pasó otro buen soldado que se decia Alonso de Barrientos; este se fué dende Tuztepeque á se acoger entre los indios de Chinanta cuando se alzó Méjico, y en lo de Tuztepeque murieron sesenta y seis soldados y cinco mujeres de Castilla de los de Narvaez y de los nuestros, que mataron los mejicanos que estaban en guarnicion en aquella provincia.

Y pasó un Almodóvar el viejo é un su hijo que se decia Álvaro de Almodóvar, y dos sobrinos que tenian el mesmo sobrenombre de Almodóvar, é el un sobrino murió en poder de indios, y el viejo y el Álvaro y el sobrino murieron sus muertes.

Y pasaron dos hermanos que se decian los Martinez, naturales de Fregenal, buenos hombres por sus personas, murieron en poder de indios.

Y pasó un buen soldado que se decia Juan del Puerto, murió tullido de bubas.

Y pasó otro buen soldado que se decia Lagos, murió en poder de indios.

Y pasó un fraile de nuestra Señora de la Merced que se decia fray Bartolomé de Olmedo, y era teólogo y gran cantor y virtuoso, murió su muerte.

Y pasó otro soldado que se decia Sancho de Ávila, natural de las Garrovillas; este, segun decian, habia llevado á Castilla de la isla de Santo Domingo seis mil pesos de oro en unos borceguíes, que cogió de unas minas ricas, y como llegó á Castilla lo jugó y lo gastó, y se vino con nosotros, é indios le mataron.

Y pasó un Alonso Hernandez de Palo, ya hombre viejo, y dos sobrinos; el uno se decia Alonso Hernandez, buen ballestero, y el otro no se me acuerda el nombre, y el Alonso Hernandez murió en poder de indios y los demas murieron de sus muertes.

Y pasó otro buen soldado que se decia Alonso de la Mesta, natural de Sevilla ó del Ajarafe, murió en poder de indios, y los demas murieron de sus muertes.

Y pasó otro buen soldado que se decia Rabanal, montañés, murió en poder de indios.

Pasó otro muy buen hombre por su persona, que se decia Pedro de Guzman, é se casó con una valenciana que se decia doña Francisca de Valtierra; fuese al Pirú, é hubo fama que murieron helados él y la mujer y un caballo y unos negros y otras gentes.

É pasó un buen ballestero que se decia Cristóbal Diaz, natural de Colmenar de Arenas, murió de su muerte; é pasó otro soldado que se decia Retamales, matáronle indios en lo de Tabasco.

É pasó otro esforzado soldado que se decia Ginés Nortes, murió en lo de Yucatan en poder de indios.

Pasó otro muy diestro soldado é bien esforzado, que se decia Luis Alonso, é cortaba muy bien con una espada, murió en poder de indios.

É pasó un Alonso Catalan, buen soldado, murió en poder de indios.

É otro soldado que se decia Juan Siciliano, vecino que fué de Méjico, murió de su muerte.

É pasó otro buen soldado que se decia Canillas, fué en Italia atambor, y tambien en la Nueva-España, murió en poder de indios.

É pasó un Hernandez, secretario que fué de Cortés, natural de Sevilla, murió en poder de indios.

Pasó un Juan Diaz, que tenia una gran nube en un ojo, natural de Búrgos, que traia á cargo el rescate é vituallas de Cortés, murió en poder de indios.

Pasó un Diego de Coria, vecino que fué de Méjico, murió de su muerte.

Pasó otro buen soldado, mancebo, que se decia Juan Nuñez de Mercado, que era natural de Cuellar, otros decian que era natural de Madrigal; este soldado cegó de los ojos, vecino que ahora es de la Puebla.

Y pasó otro buen soldado, y el más rico que todos los que pasamos con Cortés, que se decia Juan Sedeño, natural de Arévalo, é trujo un navío suyo é una yegua é un negro, é tocinos é mucho pan é cazabe, murió de su muerte é fué persona preeminente.

É pasó un Fulano de Balnor, vecino que fué de la Trinidad, murió en poder de indios.

É pasó un Zaragoza, ya hombre viejo, padre que fué de Zaragoza el escribano de Méjico, murió de su muerte.

É pasó un buen soldado que se decia Diego Martin de Ayamonte, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Cárdenas, decia él mismo que era nieto del comendador mayor don Fulano de Cárdenas, murió en poder de indios.

Y pasó otro soldado que se decia Cárdenas, hombre de la mar, piloto, natural de Triana; este fué el que dijo que no habia visto tierra adonde hubiese dos Reyes como en la Nueva-España, porque Cortés llevaba quinto como Rey, despues de sacado el real quinto, é de pensamiento dello cayó malo, é fué á Castilla é dió relacion dello á su majestad, é de otras cosas de agravios que le habian hecho, é fué muy contrario á Cortés, é su majestad le mandó dar su Real cédula para que le diesen indios que rentasen mil pesos; y ansí como vino á Méjico con ella, murió de su muerte.

É pasó otro buen soldado que se decia Arguello, natural de Leon, murió en poder de los indios.

Y pasó otro soldado que se decia Diego Hernandez, natural de Salces de los Gallegos, ayudó á aserrar la madera de los bergantines, é cegó é murió de su muerte.

É pasó otro soldado de muchas fuerzas é animoso, que se decia Fulano Vazquez, murió en poder de indios.

É pasó otro soldado ballestero que se decia Arroyuelo, decian que era natural de Olmedo, murió en poder de indios.

É pasó un Fulano Pizarro, capitan que fué en entradas, decia Cortés que era su deudo; en aquel tiempo no habia nombre de Pizarros ni el Pirú estaba descubierto, murió en poder de indios.

É pasó un Álvaro Lopez, vecino que fué de la Puebla, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Yañez, natural de Córdoba, y este soldado fué con nosotros á las Higueras, y entre tanto que fué se le casó la mujer con otro marido, é de que volvimos de aquel viaje no quiso tomar á la mujer, murió de su muerte.

É pasó un buen soldado é bien suelto peon que se decia Magallanes, portugués, murió en poder de indios.

É pasó otro portugués Platero, murió en poder de indios.

É pasó otro portugués, ya hombre anciano, que se decia Martin de Alpedrino, murió de su muerte.

É pasó otro portugués que se decia Juan Álvarez Rubazo, murió de su muerte.

É pasó otro muy esforzado portugués que se decia Gonzalo Sanchez, murió de su muerte.

É pasó otro portugués, vecino que fué de la Puebla, que se decia Gonzalo Rodriguez, persona preeminente, murió de su muerte.

É pasaron otros dos portugueses, vecinos de la Puebla, que se decian los Villanuevas, altos de cuerpo, no sé qué se hicieron ó dónde murieron.

É pasaron tres soldados que tenian por sobrenombres Fulanos de Ávila; el uno que se decia Gaspar de Ávila, fué yerno de Hortigosa, el escribano, murió de su muerte; é el otro Ávila se allegaba con el capitan Andrés de Tapia, murió en poder de indios; el otro Ávila no me acuerdo adónde fué á ser vecino.

É tambien pasaron dos hermanos, hombres ancianos, que se decian los Vandadas, decian que eran naturales de tierra de Ávila, murieron en poder de indios.

É pasaron otros tres soldados que tenian por sobrenombres Espinosas; el uno era vizcaino, é murió en poder de indios; y el otro se decia Espinosa de la Bendicion, porque siempre traia por plática con la buena bendicion; era muy buena aquella plática, é murió de su muerte; y el otro Espinosa era natural de Espinosa de los Monteros, murió en poder de indios.

É pasó un Pedro Peton de Toledo, murió de su muerte.

É vino otro buen soldado que se decia Villasinda, natural de Portillo, que se metió fraile francisco, murió de su muerte.

É pasaron dos buenos soldados que se decian por sobrenombre San Juan; al uno llamábamos San Juan el Entonado, porque era muy presuntuoso, murió en poder de indios; y el otro se decia San Juan de Vichilla, era gallego, murió de su muerte.

É pasó otro buen soldado que se decia Izquierdo, natural de Castromocho, fué vecino en la villa de San Miguel, sujeta á Guatimala, murió de su muerte.

É pasó un Aparicio Martin, que casó con una que se decia la Medina, natural de Medina de Rioseco, vecino que fué de San Miguel, murió de su muerte.

É pasó un buen soldado que se decia Cáceres, natural de Trujillo, murió en poder de indios.

É pasó otro buen soldado que se decia Alonso de Herrera, natural de Jerez; este fué capitan en los zapotecas, é acuchilló á otro capitan que se decia Figuero sobre ciertas contiendas de las capitanías, é por temor del tesorero Alonso de Estrada, que en aquella sazon era gobernador, porque no le prendiese, se fué á lo de Marañon, é allá murió en poder de indios, y el Figuero se ahogó en la mar yendo á Castilla.

É tambien pasó un mancebo que se decia Maldonado, natural de Medellin, estuvo malo de bubas, é no sé si murió de su muerte; no lo digo por Maldonado de la Veracruz, marido que fué de doña María del Rincon.

É pasó otro soldado que se decia Morales, ya hombre anciano, que cojeaba de una pierna; decian que fué soldado del comendador Solís, fué alcalde ordinario en la Villa-Rica, é hacia recta justicia.

É pasó otro soldado que se decia Escalona el mozo, murió en poder de indios.

É pasaron tres soldados, que todos tres fueron vecinos en la Villa-Rica, que nunca fueron á guerra ni á entrada ninguna de la Nueva-España; al uno decian Arévalo é al otro Juan Leon é al otro Madrigal, murieron de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia por sobrenombre Lencero, cuya fué la venta que agora se dice de Lencero, que está entre la Veracruz é la Puebla, que fué buen soldado y se metió fraile mercenario.

Pasó un Alonso Duran, que era algo viejo y no via bien, que ayudaba de sacristan é se metió fraile mercenario.

É pasó otro soldado que se decia Navarro, que se allegaba en casa del capitan Sandoval, é despues se casó en la Veracruz, murió de su muerte.

É pasó otro buen soldado que se decia Alonso de Talavera, que se allegaba en casa del capitan Sandoval, murió en poder de indios.

É pasaron dos indios, que se decia el uno Juan de Manzanilla y el otro Pedro Manzanilla; el Pedro Manzanilla murió en poder de indios, el Juan de Manzanilla fué vecino de la Puebla, murió de su muerte.

É pasó un soldado que se decia Benito Bejel, fué atambor de ejércitos de Italia, y tambien lo fué en la Nueva-España, murió de su muerte.

É pasó un Alonso Romero, que fué vecino de la Veracruz, persona rica y preeminente, murió de su muerte.

É pasó un soldado que se decia Síndos de Portillo, natural de Portillo, é tuvo muy buenos indios y estuvo rico, é dejó sus indios y vendió sus bienes, é lo repartió á pobres é se metió fraile, é fué de santa vida.

É otro buen soldado que se decia Quintero, natural de Moguel, é tuvo buenos indios y estuvo rico, é lo dió por Dios é se metió fraile francisco y fué buen religioso.

É otro soldado que se decia Alonso de Aguilar, cuya fué la venta que ahora llaman de Aguilar, que está entre la Veracruz y la Puebla, y fué persona rica y tuvo buen repartimiento de indios, todo lo vendió y dió por Dios, é se metió fraile dominico y fué muy buen religioso.

É otro soldado que se decia Fulano Burguillos, tenia buenos indios y estuvo rico, é lo dejó é se metió fraile francisco, y este Burguillos despues se salió de la órden.

É otro buen soldado que se decia Escalante, era galan y buen ginete, metióse fraile francisco, que despues se salió del monasterio é se volvió á triunfar, é de ahí obra de un mes se tornó á tomar los hábitos y fué buen religioso.

Otro soldado que se decia Gaspar Diaz, natural de Castilla la Vieja, é fué rico, ansí de sus indios como de sus tratos, todo lo dió por Dios, é se fué á los pinares de Guaxocingo, en parte muy solitaria, é hizo una ermita é se puso en ella por ermitaño, é fué de tan buena vida é se daba á ayunos y disciplinas, que se paró muy flaco é debilitado, é decian que dormia en el suelo en unas pajas; é de que lo supo el Obispo D. fray Juan de Zumarraga le mandó que no hiciese tan áspera vida, é tuvo tan buena fama el ermitaño Gaspar Diaz, que se metieron en su compañía otros ermitaños, é todos hicieron buenas vidas, é á cuatro años que allí estaban fué Dios servido llevarle á su santa gloria.

É pasó otro soldado que se decia Ribadeo, gallego, que por sobrenombre le llamábamos Beberreo, porque bebia mucho vino, murió en poder de indios en lo de Almería.

Pasó otro soldado que llamábamos el Galleguillo porque era chico de cuerpo, murió en poder de indios.

Pasó un esforzado soldado que se decia Lerma; éste fué uno de los que ayudaron á salvar la vida á Cortés, como dicho tengo en el capítulo que dello habla, y se fué entre los indios como aburrido de temor del mismo Cortés, á quien habia ayudado á salvar la vida, por ciertas cosas de enojo que Cortés contra él tuvo, que aquí no declaro por su honor; nunca más supimos dél vivo ni muerto; mala sospecha tuvimos.

Tambien pasó otro buen soldado que se decia Pinedo, criado que habia sido de Diego Velazquez, gobernador de Cuba, y cuando vino Narvaez, se iba de Méjico para el mismo capitan Narvaez, y en el camino le mataron indios, sospechóse que por mandado de Cortés.

Pasó otro soldado y buen ballestero que se decia Pedro Lopez, murió de su muerte.

Y asimismo pasó otro Pedro Lopez, ballestero, que fué con Alonso de Ávila á la isla Española, é allá se quedó.

É pasaron tres herreros, el uno se llamaba Juan García y el otro Hernan Martin, que casó con la Bermuda, que se llamaba Catalina Marquez, y el otro no me acuerdo su nombre; el uno murió en poder de indios é los dos de sus muertes.

É pasó otro soldado que se decia Álvaro Gallego, vecino que fué de Méjico, cuñado de unos Zamoras, murió de su muerte.

É pasó otro soldado, ya hombre anciano, que se decia Paredes, padre de un Paredes que agora está en lo de Yucatan, murió en poder de indios.

É pasó otro soldado que se decia Gonzalo Mejía Rapapelo, porque decia él mismo que era nieto de un Mejía que andaba á robar en el tiempo del Rey D. Juan en compañía de un Centeno, murió en poder de indios.

Pasó un Pedro de Tapia, y murió tullido despues de ganado Méjico.

É pasaron ciertos pilotos que se decian Anton de Alaminos é un su hijo que tambien tenia el mismo nombre que su padre, eran naturales de Pálos; é un Camacho de Triana, é un Juan Álvarez, el Manquillo de Güelva, é un Sopuerta del Condado, ya hombre anciano, é un Cárdenas. Este fué el que estuvo malo de pensamiento cómo sacaban dos quintos del oro, el uno para Cortés; é un Gonzalo de Umbría, é hubo otro piloto que se decia Galdin, é tambien hubo más pilotos, que ya no se acuerdan sus nombres; mas el que yo vi que se quedó para vecino en Méjico fué el Sopuerta, que todos los demas se fueron á Cuba é Jamáica é á otras islas é á Castilla á ganar pilotajes, por temor del Cortés, porque estaba mal con ellos porque dieron aviso á Francisco de Garay de las tierras que demandó á su majestad que le hiciese mercedes; y aun fueron cuatro pilotos dellos á se quejar de Cortés delante de su majestad, los cuales fueron los Alaminos é el Cárdenas é el Gonzalo de Umbría, é les mandó dar cédulas Reales para que en la Nueva-España diesen á cada uno mil pesos de renta; é el Cárdenas vino, é los demas nunca vinieron.

É pasó otro soldado que se decia Lúcas Ginovés, y era piloto, murió en poder de indios.

É tambien pasó otro Lorenzo Ginovés, vecino que fué de Guaxaca, marido de una portuguesa vieja, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Enrique, natural de tierra de Palencia; este soldado se ahogó de cansado é del peso de las armas é del calor que le daban.

É pasó otro soldado que se decia Cristóbal de Jaén, era carpintero, murió en poder de indios.

É pasó un Ochoa, vizcaino, hombre rico y preeminente, vecino que fué de Guaxaca, murió de su muerte.

É pasó un bien esforzado soldado que se decia Zamudio, fuese á Castilla porque acuchilló á unos en Méjico; en Castilla fué capitan de una capitanía de hombres de armas, murió en Locastil con otros muchos caballeros españoles.

É pasó otro soldado que se decia Cervantes el Loco, era chocarrero é truhan, murió en poder de indios.

É pasó uno que llamaban Plazuela, matáronlo indios.

É pasó un buen soldado que se decia Alonso Perez Maite, que vino casado con una india muy hermosa del Bayamo, murió en poder de indios.

É pasó un Martin Vazquez, natural de Olmedo, hombre rico é preeminente, vecino que fué de Méjico, murió de su muerte.

Pasó un Sebastian Rodriguez, buen ballestero, y despues de ganado Méjico fué trompeta, murió de su muerte.

É pasó otro ballestero que se decia Peñalosa, compañero del Sebastian Rodriguez, murió de su muerte.

É pasó un soldado que se decia Álvaro, hombre de la mar, natural de Pálos, que decian que tuvo en indias de la tierra treinta hijos en obra de tres años, matáronlo indios en lo de las Higueras.

É pasó otro soldado que se decia Juan Perez Malinche, que despues le oí nombrar Arteaga, vecino de la Puebla, fué hombre rico y murió de su muerte.

Pasó un buen soldado que se decia Pedro Gonzalez Sabote, murió de su muerte.

Pasó otro buen soldado que se decia Jerónimo de Aguilar; este Aguilar pongo en esta cuenta porque fué el que hallamos en la Punta de Cotoche, que estaba en poder de indios, é fué nuestra lengua, murió tullido de bubas.

É pasó otro soldado que se decia Pedro Valenciano, vecino de Méjico, murió de su muerte.

Pasaron tres soldados que tenian por sobrenombres Tarifas; el uno fué vecino de Guaxaca, marido de una mujer que se decia Catalina Muñoz, murió de su muerte; el otro se decia Tarifa el de los servicios, porque siempre andaba diciendo que servia á su majestad é que no le daban nada, y era natural de Sevilla, hombre hablador, murió de su muerte; y el otro llamaban Tarifa el de las manos blancas, tambien era natural de Sevilla, llamábamosle ansí porque no era para la guerra ni para cosa de trabajo, sino hablar de cosas pasadas que le habian acaecido en Sevilla, murió en el rio del Golfo-Dulce en el viaje de Higueras, ahogóse él é su caballo, que nunca parecieron más.

Pasó otro buen soldado que se decia Pedro Sanchez Farfan, que estuvo por capitan en Tezcuco entre tanto que andábamos en la guerra, murió de su muerte.

É pasó otro soldado que se decia Alonso de Escobar, el paje que fué de Diego Velazquez, de quien se tuvo mucha cuenta, matáronlo indios.