Viajes de un Colombiano en Europa, primera serie · Unidad 20 de 76
CAPITULO V. — parte 1
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CURIOSIDADES.
El Diorama.--La galería Tussaud.--El Palacio de cristal.--El Banco de Inglaterra.--La Bolsa.--Diversos objetos interesantes.
Entre los monumentos y varias curiosidades que visité durante mi corta permanencia en Lóndres, no olvidaré dos de un género histórico y artístico que merecen atencion, aunque de carácter muy secundario; tales son: el _Diorama_ y la _Galería_ de madama Tussaud.
El Diorama, establecido en el centro de la plaza de Leicester, es un edificio circular, cubierto con una cúpula de cristal, y muy semejante al cuerpo central del _Colosseum_, aunque mucho ménos grande. Comprende una exposicion de objetos algo curiosos de etnografía, y es al mismo tiempo diorama, panorama y cosmorama.--Allí se dicta todos los dias una leccion de geografía muy útil para los que necesitan nociones elementales. Lo que en el _Colosseum_ presenta el panorama de Lóndres, en el Diorama ofrece en una concavidad circular la imágen en relieve del globo terrestre, con la demarcacion exacta de los mares, los continentes y las islas. El trabajo es ingenioso y muy interesante como elemental.
En la parte baja del edificio se encuentran los mas curiosos grupos de indios, negros, chinos, europeos, etc., con sus vestidos, armas y mil especialidades, que ofrecen el cuadro de la fisonomía de casi todas las razas de la tierra, y una multitud de nociones históricas para instruccion del vulgo ó de las gentes de mediocre educacion. No faltan allí muchas muestras de objetos algo raros en todas las bellas artes, la mecánica, la navegacion, etc., que atraen justamente las miradas del visitante curioso. Aquel establecimiento me pareció no solo un bonito museo, sino un bello instituto democrático destinado á enseñar á las clases pobres, con suma facilidad y baratura, los elementos de la geografía, ciencia tan útil y simpática de por sí, como fecunda en mil resultados para la industria, el comercio, las letras y la política. Sería una gran fortuna que ese instituto-pasatiempo fuese imitado en las principales ciudades de las repúblicas colombianas.
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La _Galería_ histórica y artística de madama Tussaud, tan afamada en el mundo, continúa con toda su popularidad en Lóndres, gracias á la perseverancia de los herederos de la artista original que la fundó. Es una encantadora curiosidad que ningun extranjero debe dejar de visitar y que, léjos de perder su interes, lo aumenta á medida que el tiempo aleja mas á los personajes puestos en escena. Lo describiré rápidamente para que se vea todo el partido que de alli puede sacar el viajero observador.
La descripcion de la localidad es inútil; los salones son como cualesquiera otros, y su distribucion depende solo de la clasificacion de los objetos históricos. Una iluminacion magnífica, un concierto permanente y cierto lujo artístico de decoracion, que hace juego con enormes espejos para aumentar la ilusion,--tales son los accesorios que realzan el mérito de la galería, dividida en cuatro partes. Desgraciadamente las divisiones no están arregladas á épocas históricas, rigorosamente, lo que da lugar á algunos anacronismos. Toda la galería, salvo algunos objetos históricos y mecanismos famosos, se compone de estatuas, de formas perfectamente naturales, ó de bustos ó cabezas, todas fabricadas con cera blanca, imitando con admirable perfeccion las fisonomías, las actitudes, la expresion y cuanto ha sido característico en cada uno de los muchos personajes representados allí.
La perfeccion artística de los bustos y las figuras es tal, que el visitante se siente a veces tentado á saludar respetuosamente á esos personajes de cera ó entablar conversacion con ellos. Por ejemplo, al pasar de un salon a otro, está sentado bajo el umbral un pobre viejo que lee con atencion, sin mirar á nadie; y como es imposible dejar de pisarle y estrujarlo al pasar, porque el hueco es muy estrecho, el buen viejo alza la cabeza y mira con extrañeza al visitante descortes. Este no puede ménos (y á mí me sucedió) que presentarle excusas y pedirle perdon. El viejo lector no responde, vuelve á agachar la cabeza y continúa su lectura. Después viene uno á saber que su hombre es de cera, y que su movimiento muscular es debido á un mecanismo.
Los vestidos, todos conformes a la época y los usos de cada personaje, aumentan la ilusion poderosamente. Aquellas figuras parecen agitadas por una corriente oculta de electricidad nerviosa; sus miradas son vivas y elocuentes; sus sonrisas expresivas, su actitud imita enteramente la vitalidad. Tal parece como si el pensamiento calentase aquellos cerebros de cera y animase sus gestos; y el visitante se impresiona de tal modo, que por momentos cree que la voz va á salir de los labios casi convulsos de aquellos _séres_ artísticos, que tienen el calor, el aliento, la luz y la fascinapion de la vida física y moral.
En la galería, tan presto se ven los personajes en grupos homogéneos como aislados á ciertas distancias. Entre la multitud de personajes aislados, ora históricos, ora contemporáneos, se distinguen principalmente, por su interés ó por el mérito artístico de las figuras:--_Guttemberg_, meditando en su invento;--_Shakspeare,_ sombrío y burlon al mismo tiempo;--_Pedro el Grande_, en su traje de carpintero en Holanda;--_Newton_, ideando su admirable sistema del mundo físico;--_Voltaire_, con su fisonomia de zorra, su sonrisa irónica y su mirada de apóstol;--_Rousseau,_ pensativo y dulce como la idea de redencion que le dominó;--_Walter Scott_, con su actitud tranquila, como la poesía risueña que inspiró su gran genio;--_Byron_, sombrío y lanzando de su ojo de fuego algo como la luz del rayo ó como las revelaciones de un poema terrible. De otro lado se ven figuras de una personalidad especial: aquí _Nana-Sahib_ en gran pompa y fumando en su pipa llena de pedrerías, sentado á estilo oriental; allí _O'Connell_, en la actitud del orador; mas acá _Abd-el-Kader_, con su sable de árabe defendiendo la independencia de su pueblo; allá _Manín_ ú otro de los mártires de la libertad que han personificado una causa.
Los grupos son aún mas interesantes por el juego y contraste de las fisonomías y actitudes, y por los hechos históricos que ellos personifican. En una parte los _Girondinos_, condenados á muerte,--_Carlota Corday_ matando á _Marat_, ó un grupo de _Bobespierre, Danton_ y otros jacobinos;--en otro sitio, _Milton_ rodeado de sus hijas, dictándoles su admirable «Paraíso perdido;» en el centro de un salon, _Napoleon_ con todos los _soberanos_ y principales ministros de su época imperial; en el de otra sala los monarcas; presididos por _Victoria_ y el emperador _Napoleon Bonaparte_. En un rincon figuran: _Isabel_ la católica, _Fernando_, su marido, y el inmortal _Colomb_; en otro sitio, _Lutero_ enseñando su doctrina, ó _Calvino_ demostrando la justicia del libre exámen.
Los tres primeros salones están literalmente colmados de figuras históricas y de contemporáneos, pertenecientes á todos los géneros de celebridad. La ciencia y la poesía, la navegacion y la filosofía, las bellas artes como la elocuencia y la política, la guerra como la religion, las grandes virtudes como los grandes crímenes y las heroicas expiaciones,--todo está representado allí, para dar una idea general de las evoluciones de la humanidad en su carrera de progreso y luz. Todas las grandes glorias están reunidas en congreso para manifestar la unidad del espíritu humano en sus infinitas manifestaciones, y poner en evidencia el cosmopolitismo histórico de la civilizacion y el contraste perdurable entre el poder y la libertad, la inteligencia y la fuerza.
Pero si la Galería Tussaud es en lo principal una bella escuela de historia, escultura y aún fisiología,--al mismo tiempo que un museo de curiosidades,--el último de sus salones, el salón horrible (_The chamber of horrors_) es de un interes extremo y un carácter sombrío que impresiona profundamente. ¡Cuántas enseñanzas no encuentra en esa espantosa cámara del crimen y de la expiacion el espíritu del observador atento, que busca las revelaciones de la ciencia física como el elemento mas sólido de las doctrinas de la ciencia social! El _salon de los horrores_ pudiera llamarse la escuela práctica de frenología, pues tal es su verdadera significacion.
La célebre _máquina infernal_, ideada para aniquilar á Napoleon (ese gran político incorregible); el hacha que decapitó á _María Stuardo_; la que ejecutó á _Cárlos I_; la guillotina que degolló á _Luis XVI_, como á los Girondinos, á los Jacobinos y á Carlota Corday, y todos los instrumentos empleados para perpetrar los mas célebres asesinatos, se encuentran allí perfectamente imitados. La coleccion de cabezas dé los mas famosos bandidos ó criminales es tan variada como perfecta, por la exactitud de imitacion, que revela el gesto, la mirada, el pensamiento, los instintos y los sentimientos de cada individuo;--reproduciendo con absoluta fidelidad todas las protuberancias, los perfiles y las especialidades de cada cabeza y cada faz humana que ha figurado en los fastos del crimen. Por último, en una extremidad de la sala, oscura y medrosa como las escenas sangrientas, está el cadalso revolucionario (levantado por un pueblo febricitante y acosado por mil enemigos implacables) sobre cuyas tablas yacia el tronco de Luis XVI, cerca del noble sacerdote que le acompañó en la hora solemne; mientras que el verdugo (representante de la tiranía) se ostentaba, como una irrision de su destino contraproducente, mostrando á la multitud delirante la cabeza ensangrentada del rey condenado á expiar sus crueles debilidades y los crímenes y vicios de sus predecesores en la obra secular de la opresion....
¿Qué es lo que se aprende en esa galería de la muerte y la iniquidad? ¡Oh! se aprende mucho!... Desde luego, al evocar los recuerdos históricos, se comprende toda la inutilidad de la _fuerza_, del derramamiento de _sangre_, como medio político, social ó personal. El mismo instrumento de muerte sirve para el monarca ó el tirano que lo inventó, como para el súbdito oprimido; para el mártir generoso, como para el malvado. La cuchilla, el hacha ó el _garrote_, establecen entre los mas opuestos extremos la atroz igualdad de la violencia cobarde y sanguinaria.... El instrumento creado por el republicano _Guillotin_ (como un _bien relativo_) devoró á los republicanos mismos.... La matanza, bajo cualquiera forma, tiene su lógica terrible en la expiacion. El hacha destruye una ó muchas cabezas; jamas una idea, un principio ó un interés social. Así como el individuo se prepara un castigo en el momento de perpetrar un crimen,--los gobiernos y los pueblos labran sus futuras expiaciones con la misma hacha de que se sirven para _asesinar en nombre de la ley_....
¿De qué sirven la violencia y la venganza, si no destruyen el mal cuando pesan sobre tal ó cual _cabeza?_ De nada. El hacha británica que degolló á _María Stuardo_ y _Cárlos I_, no destruyó ni el fanatismo católico representado por la una, ni el espíritu de opresion encarnado en el otro. Ahí está la historia probando la inutilidad de esas violencias _regias ó populares_. La cuchilla que decapitó á la _legitimidad _ en la persona de Luis XVI, no decapitó la _tiranía_ en Francia, puesto que, bajo diversos nombres y formas y á la sombra de otros gobiernos, algun poder opresor, con ó sin el auxilio de la legitimidad anticuada, ha pesado sobre el pueblo frances.
El estudio frenológico á que se presta la _Cámara de los horrores_ es muy interesante como auxiliar de la fecunda ciencia de la legislacion penal. Al ver todas esas fisonomías repugnantes, no puede uno menos que sentir la conmocion nerviosa que acompaña al miedo y al espanto. ¡Qué coleccion de cráneos! Yo iba observándolos, y los clasificaba (sin conocer sus biografías, ni sus nombres siquiera) como asesinos, ladrones, lujuriosos atroces, traidores, etc.; y luego, al ver el catálogo de noticias biográficas, encontraba la confirmacion de mis suposiciones instintivas. La forma de la cara, la estructura de la frente, el ojo, la nariz, la boca, las grandes líneas, los angulas huesosos, las protuberancias, el color mismo de la piel y aún la naturaleza del pelo, contienen mil revelaciones del carácter del hombre. La nulidad ó depresión de los órganos centrales que corresponden á los _sentimientos_; la exageracion asombrosa de los que revelan los _instintos_, en la parte posterior del cráneo; y las extrañas formas y sombríos perfiles de la faz y la frente, signos de la manera como obra la inteligencia en el bandido,--todo eso impresiona hondamente al observador de aquella horrible galería.
Me preguntaba si la ciencia de la frenología no es la ciencia de la desesperacion, de la fatalidad, puesto que ella comprueba la infalible relacion de cada órgano con un poder de inteligencia, un instinto y un sentimiento. «Pero no,--me decia al reflexionar un poco: esa noble ciencia de la mecánica del cerebro, al revelar las _leyes permanentes_ que rigen al hombre, no le condena á aceptar un fatalismo cruel. Al contrario, ella enseña el juego, la íntima relacion, el equilibrio y las compensaciones de los órganos, y demuestra que la _educacion_, modificando, deprimiendo ó acrecentando su desarrollo, puede infaliblemente corregir los defectos naturales de ese misterio de la organización, que tiene tan infinitas combinaciones.»
Y una vez que esta doctrina adquiere la fuerza de la experimentacion, naturalmente se pregunta uno: ¿por qué han creido los gobiernos que el _rigor_, la penalidad _terrible_ es el remedio seguro para corregir el crimen? ¡Lamentable error, fruto de la barbarie de las sociedades! Si el hombre es educable y perfectible, ¿por qué descuartizarle, en vez de mejorar su condicion, purificarle, y destruir el mayor número posible de los alicientes que estimulan al crimen? Bendigo la fisiología y la frenología,--nobles y audaces ciencias que, revelando los misterios de la estructura del ser humano, están preparando al mundo para vivir en la era de la justicia, la prevision filosófica y la piedad,--renunciando á esas escenas de sangre, de terror y venganza, que constituyen la historia del hombre en su tránsito laborioso de la barbarie á la civilizacion!
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A diez y siete millas de Lóndres, cerca del pueblo de Sydenham, se encuentra el nuevo _Palacio de cristal_, en el centro de una área de 300 acres, y dominando sobre una colina todo el pintoresco paisaje que se extiende hácia el Támesis, ya en la direccion de Lóndres, ya en la de Greenwich, así como en opuestos sentidos. Un ferrocarril especial ha sido destinado al servicio, y el tránsito desde la estacion de _London-Brídge_ hasta el palacio mismo se hace con suma comodidad en poco menos de media hora.
El panorama que se extiende á la salida de Lóndres, hácia el sud-este, es por lo ménos tan interesante como el del sud-oeste, por la via de Southampton. Por todas partes, durante los primeros minutos, aparece Lóndres como una inmensa fábrica-factoría, bajo el tren en que el viajero ve pasar los objetos con la rapidez del rayo. Las líneas de ferrocarriles se cruzan, enlazan y complican en todas direcciones; los trenes se multiplican, conduciendo viajeros á millares y en incesante movimiento; los cambios de perspectiva son infinitos, ofreciendo los mas variados cuadros.
Se siente una especie de vértigo al ver aparecer repentinamente y esconderse al instante entre nubes de niebla y humo, ó detras de algunas colinas cubiertas de quíntas, pequeñas villas en una serie que parece interminable. En breve Lóndres y sus arrabales y pueblos circunvecinos se pierden de vista en la base, miéntras que sus altas torres y elevadísimas chimeneas humeantes se muestran como suspendidas en el aire sobre un vasto cimiento de niebla. Las innumerables fábricas han quedado atrás, y al movimiento de las gentes y la monotonía melancólica y prosáica de los edificios urbanos suceden el capricho, la variedad, la alegría risueña y la frescura de todo lo que constituye la campiña en Inglaterra, hermosa aún ántes de que el verdor de la primavera haya hecho olvidar todas las tristezas del invierno. Ya se ve como una fantasmagoría la mole romántica de un castillo aristocrático; ya la alegre fachada de una quinta primorosa encuadrada entre jardines, pequeños bosques é invernáculos; ora el campo cultivado con admirable esmero, surcado por canales de irrigacion mas ó ménos considerables ó de pequeña navegacion; ora el prado en que saltan y relinchan los bellos potros ingleses, ó balan en tropel las blanquísimas y corpulentas ovejas; tan presto un _tunnel_ elegante en sus formas y cuyas tinieblas hacen extraño contraste con la escena anterior; y luego, al salir de la caverna artificíal, un vasto parque poblado de pinos y otros árboles de vegetacion permanente, cuyos negros follajes sacudidos por la brisa los hacen parecer de léjos fantasmas que bailan entrelazados sobre vastos salones tapizados de nieve y bajo una inmensa cúpula de niebla.
Al ver en perspectiva el Palacio de cristal, se le tomaría por un palacio chinesco ó un templo de hadas en medio de escombros antediluvianos y mil primores de la Flora moderna, como un punto de alianza entre el mundo primitivo y el contemporáneo. Lagos artificiales; planos inclinados cubiertos de verde musgo y finísima grama; colinas pobladas de bosquecillos caprichosos; miradores y pabellones de cristal de mil colores, alzándose entre limpios jardines; altos plumajes dé agua arrojados por cien bocas de bronce, de los estanques circulares, en juego encantador; y allá en los lagos, ó al pié de las colinas, enormes _iguanadones_ y otros animales antediluvianos, audazmente imitados en metal ó piedra;--he ahí el vasto y caprichoso conjunto que sirve como de cuadro de relieves al enorme y luminoso palacio que se destaca en la cima de la gran colina, como una mansion encantada, aérea, trasparente y multicolora, construida durante la noche por una legion de hadas, al rayo de la luna, y repleta de perfumes y tesoros, para brillar luego á la luz del sol, cuando la niebla se disipa, con todo el esplendor de una suntuosa maravilla.
No ensayaré hacer una descripcion, ni rápida siquiera, de ese admirable monumento de la grandeza británica y del progreso cosmopolita de la civilizacion moderna. Para adquirir una idea completa del _Palacio de Cristal_, es preciso estudiarlo muy atenta y minuciosamente por lo ménos durante dos semanas sin cesar. Y como mi propósito es solo el de manifestar mis _impresiones_, toda reflexion crítica sería un plagio ó una pedantesca mentira, no habiendo pasado sino unas seis horas en _mirar_ apenas lo mas interesante y bello del maravilloso monumento. Mas tarde, á virtud de una residencia detenida en Inglaterra, podré describrir pasablemente lo que ahora solo me es dado mencionar.
El exterior del palacio tiene un conjunto de grandeza, originalidad, capricho artístico y noble majestad al mismo tiempo, que fascina, haciendo pensar en la civilizacion asiática. Podría pensarse que el palacio, por sus formas, sus pormenores, sus colores, su arquitectura singular y las inmensas graderías que les sirven de base á sus fachadas complejas, representa la alianza del Oriente, voluptuoso y colosal, con el Occidente, refinado y artístico; ó bien, que está destinado á revelar en su exterior el cosmopolitismo de luz, artes, industria y riqueza, de historia y magnificencias, contenido en la prodigiosa combinación de objetos del interior.