Américo Vespucio · Unidad 5 de 21
CAPITULO II.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
Cristóbal Colon--Su residencia en Lisboa--Correspondencia con Toscanelli sobre las tierras incógnitas--Epoca en que resolvió llevar á la práctica esas teorías--Viaje á los mares septentrionales--Proposicion al rey de Portugal--Rechazo--Partida á España.
Debe aparecer ahora el mas poético de los personajes de la gran revolucion del descubrimiento de América, aquel que llevaba el nombre simbólico de su colosal empresa, Cristóbal Colon, _Cristo ferens_, portador de la fé de Cristo y mensajero de la civilizacion; personaje legendario que, por su constancia, por su heroismo, por las visiones de su imaginacion, por su esplendorosa fortuna y por sus grandes infortunios, por lo brillante de su estrella y por lo tormentoso de su ocaso, debía atraer la atencion de todos hasta olvidar los demas actores del drama.
Podemos fijar la época del nacimiento de Colon en 1447. En una carta que escribió á Don Fernando de Aragon fechada en 1504, decia:--"Y hoy pasa de cuarenta años que ando navegando"--En la historia escrita por su hijo Fernando, con la autoridad de otra carta suya, se vé que empezó á navegar de catorce años de edad; luego nació en la época que hemos designado y no en la que suponen otros historiadores.
En cuanto al lugar de su nacimiento es hoy fuera de duda que fué Génova--_la soberbia_--por mas que se hayan disputado su cuna varias ciudades y principalmente Placencia y Cuccaro del Monferrato; pero el mismo héroe de la disputa habia fallado la causa de antemano llamándose hijo de Génova[1].
Era Colon de esbelta estatura, de bien formado cuerpo, de rostro encendido, de azulados ojos, de rubios cabellos, que por las inquietudes del alma bien pronto encanecieron, y de expresion altiva y modesta al mismo tiempo.
El orígen de Colon, que ha querido llevarse á la mas alta aristocracía, no aparece sinó en la mas humilde clase del pueblo; pero poco importa saber si el padre de Colon tejia paños ó escardaba lanas, basta saber que siendo pobre no podia haber dado al hijo esa educacion brillante que algunos historiadores le atribuyen. Es inverosímil tambien que hubiese estado en la Universidad de Pavía y que allí hubiese aprendido letras, cosmografía y náutica, pues habiendo empezado á navegar de catorce años, no podia haber tenido el tiempo necesario para adquirir tales conocimientos.
Es indudable que Colon empezó á navegar sin conocimientos cosmográficos y que solo por sus propios esfuerzos llegó á instruirse y á desarrollar su inteligencia, en los primeros veinte y tres años que navegó consecutivamente recorriendo todo el levante y el poniente, como dice él mismo en una de sus cartas.
En 1470[2] fijó Colon su domicilio en Lisboa, llevado sin duda por los atractivos que á los marinos debia ofrecer un País donde tantas empresas marítimas se proyectaban. Allí relacionóse con los principales hombres de su profesion y completó sus veinte y tres años de navegacion en excursiones sucesivas, haciendo en 1477 su célebre viaje por el Océano septentrional mas allá de la latitud conocida, segun cuenta su hijo Fernando. Sin perjuicio de estas excursiones, Colon tenia su domicilio fijo en Lisboa y meditaba en los descubrimientos de Polo y en los viajes de los portugueses á lo largo de la costa de Africa.
Dentro del periodo de catorce años que se comprende entre su llegada á Lisboa y su partida de esa ciudad, contrajo matrimonio con Da. Felipa Muniz de Pellestrello, y aunque la época de este matrimonio no aparezca con precision, es verosímil que fuese al poco tiempo de llegar á Lisboa, pues refiere su hijo D. Fernando que en 1484 habia ya enviudado, quedándole un hijo llamado Diego, con quien se partió de esa ciudad como en seguida veremos, y para poder llevarse consigo al hijo, no podia este ser de tierna edad.
La mujer de Colon era hija de uno de los descubridores de las islas Azores y gobernador de Porto Santo, y si á esa época este ya no existia, existian sus parientes que eran todos navegantes portugueses.
Es pues probable que Colon aunque ya se hubiera preocupado antes de llegar á Lisboa con la cuestion de hallar el camino marítimo para la India, pensase en ello mas seriamente con las relaciones de los marinos portugueses con quienes tan íntimamente se hallaba relacionado. Tambien debia hallarse en relacion con el padre Ximenez, autor del _Gnomone florentino_ y con el canónigo Martinez, hombres doctos en cosmografía y que se hallaban en correspondencia con Toscanelli por los años 1473 y 74.
Este geógrafo dirigió tambien dos cartas á Colon y copia de otra dirigida á Martinez, de modo que es indudable que existia comunicacion entre todas estas personas y que discutian sobre las _tierras incógnitas_, como se llamaban entonces á las islas y costas con las que debia tropezarse en el viaje de circunnavegacion.
Cautivóse Colon de las lisongeras demostraciones de Toscanelli, apoyadas por los dos sabios expresados, y reconociendo en esas teorías la fuente de donde emanaban que era las relaciones del explorador Marco Polo, entregóse del todo á la lectura de sus viajes, al extremo que muchos considerasen que estas lecturas fuesen la única causa impulsiva de sus proyectos. Pero sin las adelantadas combinaciones del geógrafo florentino, no hubiese el explorador veneciano despertado en el ánimo de Colon sinó aspiraciones indefinidas, y su hijo Fernando, mas justo apreciador de los hechos, se refirió á las cartas de Toscanelli para rectificar precisamente la decisiva influencia que tuvieron en la empresa del padre. Cuando sigamos la marcha del gran descubridor, haremos notar que siguió siempre, como una guia segura, el itinerario que le habia sido trazado y que, palpando ya la realidad de las cosas, seguia aun con los mismos errores de Toscanelli.
Otra data imposible de fijar con certeza es cuando Colon dejó de meditar en estas teorías para entrar en la resolucion firme de emprender sus viajes. Hasta 1474, época de la correspondencia con Toscanelli, es decir, cuatro años despues de su llegada á Lisboa, _las tierras incógnitas_ eran aun materia de consultas y discusiones. En 1477 emprendió Colon su viaje á los mares septentrionales, apremiado sin duda por necesidades de la vida, pero el hecho de lanzarse algo mas allá de lo conocido por esos mares, deja sospechar que al mismo tiempo quisiera hacer una tentativa de descubrimiento, un exámen de esas costas, por si existia en esa altura el camino que se buscaba. El resultado negativo de esta exploracion debió afirmar sus convicciones y no es aventurado decir que en 1478, es decir, á los treinta y un años de edad, Colon resolvió definitivamente emprender su viaje y con esa actividad que le era característica, se presentase sin mas demora á implorar la proteccion del rey D. Juan II de Portugal--Desacuerdan los autores sobre si Colon imploró la proteccion de la empresa primero al monarca portugues, á la Señoria de Génova ó al rey de Inglaterra, pero á mas de lo ocioso que es esta cuestion, la circunstancia de tener su domicilio en Lisboa, con el objeto de tomar parte en las empresas marítimas, pone fuera de duda lo que hemos asegurado.
El historiador portugues Barros, despues de hablar de las teorías de Colon, dice:--"Tanto importunó al rey que este ordenó fuese examinado su proyecto por Monseñor Diego Ortiz asociado con algunos pilotos, todos los que hallaron quimérica la empresa".
Como las instancias á la Corte van despacio y como algun tiempo debiera ser necesario para que Colon _importunase_ al rey, es verosímil que recien en 1480 tuviese este sublime importuno su desengaño y no teniendo ya ningun vínculo que le ligase á Portugal, habiendo perdido ya su esposa, resolviese partir para Castilla, llevando consigo á su hijo.
De Lisboa[3] siguió Colon directamente á España, pues carecía de medios para hacer mas largos viajes, valiéndose de su hermano Bartolomé para que fuese á implorar la proteccion del rey de Inglaterra y sin duda se serviría de algun otro intermediario ó de misivas epistolares para entenderse al mismo tiempo con la Señoria de Génova.
Temeroso Colon de que se reprodugese en otras partes el rechazo del Rey de Portugal, quiso asegurarse el éxito tentando simultáneamente en varias partes su negociacion reservándose aceptar la mas ventajosa oferta, si mas de un gobierno la hiciese.