Cuentos aragoneses · Unidad 12 de 57

Unidad 12 · CUENTOS ARAGONESES 35

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CUENTOS ARAGONESES 35

— ¡Dejás-e de piiüíticas y soltar las pesetas, que mi jiadre y yo somos ladrones, y poca conversación t

— jMás te valía hablai* bien de tii, piadre, borracho, que se conoce que has empiinado el codo I

—¡Que nos himos e'chao a robar! ¡La bolsa o la vida 1

— ¡Lo q^ue vamos a hacdr 'es atafce codo con codo pa que no nos vengas con valentías, cagazasl

— ¡ Que tiro !

— ¡Aguarte un poco!

(S« echan sobre él y sobre su padre, los sujetan y los atan).

El padre (al hijo). — Mala burra himos compirao, chico; éstos van a jugar a la api*tusca con nosotros!

—¿Conque es decir que no se pfué ni robar?

—¡Que habís de ser Vusotros ladroines! ¿Pues no conoce todo &l pjueblo a tu padre, que íes un hombre de bien a pjuño oerrao? ¿Y ahora sus venís con embusterías ?

—Pues si no tenemos ^ué comer, ¿qué qtierís qu' hagamos ?

— ¡Trebajar!

Y si no nos dan trebajo, ¿se va a morir de hambre ioste pobrecico viejo? Si tu padre se te muriera de hambre, ¿qué harías tú? ¡Dilo!

Uno de ellos. —¡Tiene razón!

Otro. — Hay que sácalos dei pobres.

Otro. — Esta mañana sa muerto eil apañacuencos. Amos a júntanos todos los vecinos y que lo rimplace este «zaforas», no vaya a sacar otra vez a su padre al camino.

Otro. — ¿ Habís cenao ?

El tío Tripas.— ¡Desde hace dos días no hi comido más que unas fari netas que aún me están ripitiendol ' ,

36 EUSÉBIO BLASCO

—¡Amos a dales de oenar a escote! \Y cmdao con volver a ser ladrones, piortfue vais de cocota a la ac€(|u!ial . ' i M 1 <

El padre (al hijo)—¿^o te lo ida yo? jNo se piaé tener buena fama por dengún dinero 1

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El ratón

— i\Ii capitán, como haiga ratones ©n esta casa más le valía a usté mudase.

— Pues yo no he notado nada.

—Pues yo '©n los tres días qae llevo de asistente de usté mi convencido de que hay algún animalico, y que hay qu© búscalo y dál©. veneno.

— Y yo en los tres días que hace que te he traído del cuartel me he convencido de que eres muy hruto. ¿De dónde eres?

— De denguna parte.

— ¿ Cómo es ^so ?

— ¡ Como que mi madre tuvo una carta e mi padre, que estaba en las Filipinas, y le escribió que se 'fuera allí a búscale los antiojos que se ¡'habían perdido, y ella sabía ande tenía costumbre de déjalos, y fué y se embarcó en Barcelona, y a mita el camino le dieron unos dolores de tripas muy grandes y en medio e el mar me echó al mundo. Con que échese usté a saber de que parroquia soyl

— Serás del pueblo que estuviese más cerca.

— ¡ Eso será si quió yo !

— Bueno, quedamos ¡en que eres muy bruto.