Cuentos aragoneses · Unidad 28 de 57

Unidad 28 · 82 EUSEBIO BLASCO

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82 EUSEBIO BLASCO

—i Que q;uió docel —i Tres!

— ¡R>ediós, gué dolor I —¡Pero hombre!...

—Acaba y dámelas de prisica, qu-e tengo que ir ■a la viña.

(El criado 1« da ios nueve que faltan. Bi tío Velero, echandc dos lagrimones). |

—Ahora que llamen^ al apatusco ese de la levita, con botones.

—¿Para qué?

— iQue venga, que es pa un asunto!

El marqués (al criado).— A Manuel el portero, que suba.

(El tío Valero, viendo (entrar al portero y cogiéndole por el cuejlo):

—Ahora vamos a ajustar las cuentas nosotros.

—¡Señor marqués!...

—¡No hay siñor marqués que valga! Tú, ¿por qué no me dejabas entrar aquí? ¿Qué m'has dicho un montón de veces? ¡Dilo, o te saco el redaño! ¿Lo ices o no?

— Dílo tú, Valero, que él no se atreve.

—Pues me tiene dicho que no me ha e dejar entrar en su casa de usté si no le doy «la meta» de^ lo que venda. Con que ahora mismo le vamos a dar aqui media ocena de estacazos; ¡a cada uno lo suyol jSeis pa tú!

—¡Tienes razón!

—¡Ala! ¡A esnudáse! — Quitándole al portero el levitón y cogiendo la tranca.— ¡Uno!

El portero.— ¡Ay, que me mata! — ¡Dosl

CUENTOS ARAGONESES 83

—¡Por la Virgen Santísima 1...

—I Tres 1

— ¡Qu€ estoy echando sangre I

—¡Como que yo los doy de legalidál ¡ Cuatro 1 ¡Cinco I I Seis I ¡Estamos pkgaosl ¿Quié el señor marqués alguna cosa?

—Tú eres un hombre honrado, y éste se va a la calle.

—Y yo a ver si le saco la sargantana esa del cuerpo a la Melchora. ¡A esforzar, señores!, Y tú ya tienes tu parte; a cada uno lo suyo! ¡Las cuentas claras y el chocolate espeso 1

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La novia

—¿Se p'Ué entrar?

—Entra, Manuel, entra, ¿qué tráis?

—Pues nada, a velo a usté. ¿Y la Cerila?

—Mi hija está en la luna lavando la ropa.

— Páice que juamos al escondecucas ; ¡ nunca me la encuentro !

—Ya, ya; pero po la noche mientras que yo duermo ya sabes subite a la tapia pa festejar con ella.

—Sí, siñor, que festejamos.

— ¡ Lo menos te piensas que yo no lo sé ! Amos, amos^ siéntate ahí y amos a explicotéanos.

—Como usté quiera; dimpués de todo, mejor será, echar una charrada de una vez y a ver en qué para esto.

—Cierra la puerta.

—Ya está.

— Pa que te enteres de que pensáis que sabis mucho y no sabís nada, te diré que hace lo menos Un año que festejas con la Cerila.

—Sí, siñor, que es verdá, y nosotros criamos que no sabía usté nada. Es lo que ice ^el refrán: Anda menos se piensa... aguardiente alcanforaol