Cuentos aragoneses · Unidad 5 de 57

Unidad 5 · CUENTOS ARAGONESES 15

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CUENTOS ARAGONESES 15

de los baturros, chascarrillos de cuatro líneas y poniéndoles, como suelo decirse, «marco» de color local. En resumen, que he procurado dar forma de narradon, cuento o «sucedido», a todo lo que me contaban de niño, llevado de aquel amor a la tierra nativa, que no he dejado de sentir aún vivienda lejos de ella tantos años.

Van en os te tomo cuarenta y dos cuentos, y aún me quedan para una segunda serie otros tantos, que he de dar a la estampa también, si Dios me da vida,

E. B.

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Petición de mano

—Estoy anieblao, Roq;ui©, no sé qué me piasa.

— Ya, ya lo veo qu:© andas pio el pueblo comiendo azarollas y mirando al cielo, y mal atraj^aciao, tú que a;ntes eras más limpiio y te vestías majo los domingos.

; — Pues abura, nada, no tdngo ganas de nada, ni siquiera me lavo los sábados, como hacía antes.

— ¿Toos los sábados te lavabas?

— 1 Claro 1

— ¿Y pa qué tanta agua? Yo cada quince días, y ya es suficiente. Vino, eso es lo que le hace falta al cuerpo I

— Pues tampíoco cUasi lo bebo. Ahí tengo un barral de Cosuenda que pior no velo se lo hi dao a beber a la yegua, que anoche estaba bailando sola en. la cuadra.

; — ¿Y qué te pasa, hombre? ¡Dílol ¿Estás enamora©?

— ¿Pues qué hacer? Esa Pilara me ha estronzao: ra como, ni duermo; te digo que hay veces que me dan ganas de cógela po el moño y estozolála, por-

EÜSEBIO BLASCO

aue miá que un hombre juerte y que necesita traha-

jax pa comer tenga que estáse siempre pensando en

o mesmo... fes qae hay pa aborrecer las borragasl

^Pero ¿qué «s lo que hay? ¿Ella te quiere, u que?

— lYa lo creo! . .

_¿De modo que tú la quiés y ella a ti y entoavía estás malo y así como botinchao y con un color do arguellao <lue da rabia vete? ¿Pues que viene a ser

-Nada, ¿(jué ha de ser? iQue no sé cómo arréglame pa lo qiie tengo que hacer I Anoche me esíuvo sentao a carramanchones en una süla delante e la Inmhre hasta las doce y media, pensando, pensando y mirando al techo, que paicía qae estaba haciendo el catastro... y nada, ino me sale —¿Pero qué es lo que quiés que te salga r» — I Pues el pddidol ^¿Oué pddido? — lEl de la mano!

-Vaya, chico, amos a behenos medio ^ cántaro ^ vino a casa e la Petra, y explicotéate. —Vas a ver.

—I Amos a ver qué moñd ^s festol ^La Hlara me quié a mí, yo la quió a ella, y su padre el' tío Andrés y su madre la üa Antoma están muy conformes en que nos casemos. -Pues entonces, abugo, ¿de qué te q^i^jas ? ^De quie me han hecho saber po conduto del boticario, que no tengo más que pldir la mano de la novia y en seguida ya piuó cortejar coa ella y ca-

same. .—¿Y qué «esperas? ,w-iQue no sé cómo se pjiddn las manos 1

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,-Oue icen que hay que vistise majo y hay que ir a ver al padre y échale tina retólica bien charrada,