Cuentos · Unidad 24 de 58

Unidad 24 · GESTAS, Ó EL IDIOMA DE LOS MONOS. 135

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GESTAS, Ó EL IDIOMA DE LOS MONOS. 135

rimentos hizo, que concluyó por afirmar que los orangutanes tienen un lenguaje mímico y se hablan por señas en un idioma inalterable, el cual, si fuese comprendido y adoptado por los hombres , sustituiría con ventaja al nuevo idioma universal, que sólo hablan sus autores, si bien no me atrevo á afirmar que lo traduzcan.

Aquella idea luminosa, y la certidumbre de que Gestas podía imitar actos muy complicados, sugirió al señor Barrientes un pensamiento atrevido. Pocos días después presentó á Gestas en casa de íin profesor, á quien propuso admitiese aquel discípulo. El ilustrado y pacienzudo maestro, que era un pozo de ciencia y sólo recibía una escasa pensión pagada con atraso de un año, no se hallaba en disposición de rehusar ningún alumno, y aceptó el cargo de preceptor del orangután, que saltaba sobre las desvencijadas sillas haciendo cabriolas.

— No quiero tener noticias de Gestas hasta que su educación quede terminada, dijo Barrientes al maestro: mi cajero tiene órden de pagar todas sus cuentas. Yo le entrego á V. un mono : devuélvame usted un hombre.

Y Gestas, á contar desde aquel día, quedó en clase de interno en casa de D. Crisóstomo, sapientísimo profesor de sordo-mudos.

II.

Habían trascurrido unos dos años.

Acababa el Sr. Barrientes de tomar su desayuno, cuando le presentaron una carta : abrióla con indiferencia, leyó su contenido.no sin ínteres, y concluyó por

apretar un timbre y dar por el comedor grandes paseos,. examinando de vez en cuando el papel con aire de sorpresa.

Pocos momentos después entraba en su aposento el señor López, que desempeñaba el cargo de cajero.

Barrientos le entregó la carta con maneras solemnes,, y le dijo :

— ¡Lea V.! La he recibido hace un instante.

El Sr. López repasó el papel con curiosidad, luego con asombro, y finalmente con espanto. Su principal le interrogaba con los ojos : el cajero permanecia inmóvil y como anonadado.

— Lo veo, y me parece imposible, dijo por fin el señor López.

— Haga V. el favor de leerme otra vez la carta. El cajero leyó en voz alta y conmovida :

(( Muy señor mió y dueño : No puedo ménos de participar á V. el resultado de mis últimos exámenes : en las clases de Gramática, Geografía é Historia, Música y Dibujo, he obtenido la calificación de sobresaliente : en las de baile, esgrima, gimnasia y equitación, de eminentísimo. Según mi profesor, para la imitación de los clásicos tengo aptitud maravillosa.

))Su agradecido mono,

)) Gestas. »

«P. D. Todos mis condiscípulos han recibido regalos ; yo quisiera una bata de D. Crisóstomo y im saltador como los qué tienen casi todos mis amigos. y>