El arbolado y la patria · Capítulo real 7 de 16

CAPÍTULO Vil

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

CAPÍTULO Vil

Condiciones económicas del cultivo

del naranjo ^^^

Plantación. — Suelen plantarse los naranjos dejando entre unos y otros una distancia de 20 á 30 palmos valencianos: entran de 300 á 350 pies por hectárea. Los naranjos se sacan de los viveros á los dos ó tres años de edad, injertados ya. Injertos en pie de cidra, se compran á 3 ó 4 reales pie; los mandarines, á 6 reales. Injertos en naranjo silvestre, son más resistentes á las enfermedades, y cuestan 6y 8 reales, respectivamente. Puede calcularse de 5 á 10 reales por gastos de plantación de cada pie (cava del suelo á un metro de profundidad, abrir los hoyos y colocar y enterrar los plantones).

Cultivo en los seis primeros afios. Asociación de cultivos. — Al cuarto ó quinto año de plantados, producen ya una renta apreciable; al séptimo, producen el equivalente de una cosecha de cereales: entre los catorce y los veinte años, entra el naranjal en plena producción.

Los gastos de cultivo, cuando los naranjos no dan fruto to-

(1) Según los dates que han reunido y me han facilitado D. Jaime Lloret, Villajoyosa; D. Pascual Más, Nucía; D. Juan Alvarez, Gandía; don Eduardo Soler, Valencia, y D. Fermín Pelegrín, Puebla Larga.

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davía, consisten en 2, 4, 6 y 8 reales de guano por pie en los cuatro primeros años, respectivamente; cuatro rejas y cuatro cavas de pie por año, 3 reales. Añádase el precio del agua ó de la bomba ó noria y motor con que se extrae, y los jornales necesarios para un riego semanal en verano.

Estos gastos no recaen del todo sobre el capital: 1.°, porque ya al cuarto año se deja la flor en las haldas, y cada una produce algunas libras de fruto; al año siguiente, algunas arrobas: 2.°, porque se sigue cultivando de hortalizas el suelo, como una huerta ordinaria antes de la plantación: patatas, habas, melones, frutos de tierra, hasta maíz; están condenados el trigo, la cebada y la alfalfa: se deja alrededor de cada pie un espacio libre de 50 centímetros al principio, que va aumentando de año en año hasta llegar á un metro ó más.

Esta asociación de cultivos, en la primera edad del naranjal, da lugar á combinaciones curiosas de derecho. En muchas localidades de la provincia de Alicante, como Callosa de Ensarriá, Altea, Alfas, Nucía, Polop y otras, cede á veces el propietario el provecho del suelo á medias hasta que los naranjos recién plantados en él tengan tres años; por entero, sin participación alguna en los productos anuales que el colono obtenga del suelo, hasta los siete ú ocho años, sin más condición que la de no sembrar alfalfa ni cereales, mantener las distancias convenientes y suministrar á la tierra las labores y abonos que son necesarios al naranjal. La parte que los naranjos toman del estiércol ó guano, del riego y de las labores que el colono hace ó pone para sus cultivos herbáceos, constituye la renta del propietario, quien se encuentra con un naranjal formado y recolecta sus frutos, sin haberse cuidado más de él desde el instante de la plantación.— Otra combinación, en que no se separan los provechos del suelo y del vuelo, es frecuente en la Plana de Castellón: el arrendatario hace la transformación de huerta en naranjal, plantándolo por su cuenta (sinrenunciar por eso á cultivar hortalizas entre las líneas de árboles durante los primeros

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años), satisfaciendo al propietario la misma renta que antes de la plantación en los nueve ó diez primeros años, y partiendo con él la cosecha en los años sucesivos, como aparcero mediero.

Pasados los seis años (en algunos lug*ares pasado el cuarto) se deja el suelo enteramente libre.

Rendimientos del naranjal, — Convertido un campo en naranjal, sea que haga la plantación el colono en las condiciones dichas, sea que la haga el dueño y la cultive por sí, ó la dé en arrendamiento por un precio alzado, ó la confíe á un aparcero que pone los abonos^ las labores y los cuidados (todas estas formas están en uso), puede calcularse un beneficio medio anual de 2.000 á 6.000 reales por hectárea.

He aquí una cuenta procedente de la provincia de Alicante, para un naranjal de tres hanegadas (24 áreas y 93 centiáreas) de extensión:

6^^^^,9;— Guano: 400 reales.— Una cava en Febrero, 80. — Dos entrecavas, 80. — Aguay cequiaje, 40. — Trabajo de riego, 20. — Impuestos, 120.— Total, 740. El fruto se vende en el árbol, y los gastos de recolección son de cuenta del comprador.

/?^,^ré?so.9.•— Ocupan las tres hanegadas 90 naranjos, que producirían en pleno desarrollo, 45 millares de naranjas: pero un 10 por 100 de árboles suelen quedar raquíticos y desmedrados, debiendo descontarse por este concepto cinco millares en la producción. Por millares, ^e venden á70 reales millar, término medio. Por arrobas, á 8 ó 9 reales en Febrero; á 14 ó 16, en Junio; excepcionalmente, á 20. El fruto caído en el suelo á real y medio. En una arroba entran de 60 á 80 naranjas. — Producto bruto, 2.800 reales.

Producto líquido (no contando el interés de la tierra), 2.060 reales las tres hanegadas, ó sea, 8.240 reales por hectárea. Esto, en años de regular cosecha^ sin vendavales que derriben el fruto y con buena salida en el mercado. El cálculo parece exagerado, pero procede de una persona consagrada es-

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pecialmente á este género de cultivo y muy experta en contabilidad.

Hay que tener en cuenta que el cultivo se hace ordinariamente por los mismos propietarios, y cuando no, los colonos son poco exig-entes. En la provincia de Valencia, el cultivo por colonos se halla más extendido, y sus derechos son tales, que en alg*unas partes el arrendamiento se confunde con la enfiteusis, si no envuelve tal vez una verdadera participación en el dominio. Acaso debido á esto, los cálculos procedentes de la provincia de Valencia arrojan un producto líquido menor que los de la provincia de Alicante.

Los agrónomos que han escrito acerca del naranjo (1) suponen por término medio 20 á 25 naranjos por hanegada, y 300 á 1.000 naranjas por año y pie, ó sea, 400 á 500 arrobas de fruto por hectárea. Gastos por año, 200 á 240 reales. Convertido un huerto en naranjal, le calculan un beneficio de 1.600 á 2.000 reales por hectárea, ó sea, del 15 al 25 por 100 de los gastos de cultivo é impuestos. Pero este producto lo dan los almendrales y olivares; y los propietarios arrancan olivos y almendros para plantar naranjos.

No es raro encontrar árboles que produzcan 50 arrobas de fruto. En Carcagente los hay que han producido en un año 100 arrobas, ó sea, 30.000 naranjas. Como caso raro y excepcional se cita un pie que ha alcanzado la cifra de 38.000 naranjas. En tierras de muy sobresaliente calidad, y gastando mucho en abonos y labores, se llega á obtener cosechas de 100 á 350 millares de naranjas por hanegada; pero estas cifras nunca pueden tomarse como expresión de una regla general.

Un naranjal en plena producción se justiprecia en 8.000 á

(1) Lasaala, Memoria sobre la producción y comercio de la naranja en España, Valencia, 1873.

E. Abela, El naranjo y demás árboles confamiliares, Madrid, 1879.

F. Bou Gaseó, Estudio sobre el naranjo^ etc , Castellón, 1879.

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12.000 pesetas hectárea. Excepcionalmente ha llegado la locura de algunos capitalistas á pagar la hectárea á 15.000 y aun á 18.000 pesetas: tributo rendido á la moda, que trae en pos de sí, como merecido castigó, la ruina. En la ribera delJúcar, un huerto que valga 1.500 pesetas hanegada, aumenta su valor hasta 2.500 poblado de naranjos. En Gandía (1), la tierra de huerta de primera, que se vende á 3.000 ó 3.500 reales hanega da, vale 4 000 ó 4.500 plantada de naranjos en plena producción. Una tercera parte de aumento es también lo ordinario en la provincia de Alicante.

Comparación con el trigo y el man. — El cálculo de Gandía arroja un producto líquido de 813 reales en trigo, por jornal de tierra, ó sea, el 27 por 100 del rendimiento de un naranjal de igual extensión.

El cálculo de Nucia supone un producto líquido de 595 reales en trigo y maíz, por cada tres jornales, ó sea el 24 por 100 del rendimiento atribuido al naranjal. El detalle de este cálculo es el siguiente:

Un campo regable de tres hanegadas produce cada año 3 cahíces de trigo, que valen 720 reales, y 4 cahíces de maíz, que vale 600 reales. Producto total bruto, 1.320 reales.— Los gastos son:

fl) Calcúlanse en más de cien mil arrobas de frutas y verduras las que durante la pasada semana (27 Mayo á 4 Junio 1882) se exportaron de Gandía, en esta forma:

Por el ferrocarril , . . 645.000 kilogramos. 43.600 arrobas.

Por mar. 213.600 — x 17.100 —

Por carros y caballerías 626.200 — 42.100 —

Total 1.284.800 kilogramos. 102.800 arrobas.

Los tomates^ que se pagan de 6 á 8 reales arroba, son tan abundantes, que durante dicha semana se vendieron en el mercado de hortalizas de dicha ciudad 24.300 arrobas, viéndose además 8.20u arrobas de judías verdes; 6.600 de cebollas tiernas, y en menor proporción las demás hortalizas.

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Para el trigo: labores y siembra, 48 reales.— Abono, 200: — simiente, 35:— riego, 12:— entrecavas y escarda, 60:— siega, 32: la trilla por la paja. — Para el maiz: abono, 200: — simiente y gastos de siembra, 26:— jornales para regar, 16: — cavas, 32:— recolección, 24:— cequiaje é imprevistos por agua de riego, 40. Total de gastos por trigo y maíz, 725 reales.

Producto líquido, 595 reales.