Elementos de zoología · Capítulo real 3 de 49
CAPITULO IV
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 4 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO IV
Digestión. — La via principal de absorción de las sustancias necesarias para la nutrición es el tubo di¬ gestivo ó cavidad donde son introducidos los alimentos: así se llaman los materiales que se sirven para suminis-
ELEMENTOS DE ZOOLOCIA.
trar al cuerpo los elementos de que él está compuesto, y que incesantemente se van destruyendo, necesitando así una continua reposición. Los medicamentos resta¬ blecen la salud perdida; los venenos la alteran; pero hay ciertos casos en que un alimento se vuelve medicamen¬ to, como el vino, el café, recíprocamente.
Los alimentos se dividen en simples v complexos. Entre los primeros distinguimos tres clases: líl Sus¬ tancias cuaternarias, albuminóides é> protéicas, com¬ puestas de hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno: tales son la albúmina, la fibrina, la caseína, la glutina, la miosina; 2^ Sustancias ternarias, compuestas de carbono, hidrógeno en exceso sobre la cantidad nece¬ saria para formar agua y algo de oxígeno (las grasas, los aceites fijos;) 3íl Sustancias hidro carbonadas (C12 H10 O10) solubles privadas de ázoe, como el almidón, el azucai , la celulosa; 4‘1 Sustancias minerales accesorias tales como el cloruro de sodio, las sales de potasa, las de cal, las do magnesia, el hierro, el fósforo, el agua: En la segunda clase de alimentos, ó sea los compues¬ tos, los hay: 1” Azoados (queso, pan, carne, frijoles, maíz, leche, huevos;) 2” Sinnitrógeno (harinas, azúca¬ res;) 39 Accesorios (vino, té, cerveza, café, chocolate y los condimentos.)
Todos estos alimentos mezclados son indispensa¬ bles:1 sin los cuaternarios no se repararían las pérdi¬ das de la economía; sin los ternarios la calorificación seria incompleta; sin los accesorios sufriría también el organismo; la falta de hierro daría lugar á la clorosis, la de las sales calcáreas á la osteomalacia ó reblande-
1 Para el hombre.
cimiento de los Irnosos; y también es indispensable va¬ riarlos y condimentarlos para hacerlos apetecibles, llagamos, dice Vogt, una mezcla de albúmina pura, de grasa, de almidón, de sales y de agua y tendremos los elementos para la nutrición completa; pero dicho compuesto saldrá insípido y desagradable, y al lin lo rechazará el estómago; agreguémosle condimentos que exciten la gana de comer é influyan sobre la produc¬ ción de los jugos digestivos, y lo haremos soportable: es tan cierto que los condimentos activan la formación de estos jugos, que muchas veces basta la vista ó sim¬ plemente el recuerdo de algún alimento sabroso para que la saliva afluya á la boca, como se puede experi¬ mentar pensando en mascar limón, v. gr.. ó enseñan¬ do un trozo de carne á un perro hambriento.
La privación de alimentos produce primero la sen¬ sación del hambre, aún mal explicada por los fisiólo¬ gos; después sobreviene un desfallecimiento de las fuerzas, y en fin la muerte con enflaquecimiento gene¬ ral. Un letargo prolongado, la inmobilidad continua, los narcóticos embotan la sensación del hambre que avivan al contrario el ejercicio y las sustancias esti¬ mulantes.
Para separar la porción nutritiva de los alimentos de la que no es útil, existe un aparato particular que es el aparato digestivo: Su parte principal es el tubo del misino nombre que generalmente tiene un orificio de entrada (boca) y otro de salida (ano), aunque en algunos animales, como el pólipo del coral consiste en un saco con una abertura única. Describiremos el apa¬ rato digestivo en los animales superiores, teniendo á la vista principalmente el hombre: en lo sucesivo, ca-
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cía vez que se trate de un órgano ó ele una función se¬ rá á este ser á quien nos referiremos de preferencia por ser él cuyo conocimiento nos interesa de una manera más especial.
El tubo digestivo (veáse fig. 6) es un canal conteni¬ do parte en el pecho, parte en el vientre, y que comien¬ za en la boca para terminar en el ano. Está constitui¬ do por tres membranas ó túnicas superpuestas y que son del interior al exterior: una mucosa con su epite¬ lio, una musculosa y una peritoneal. La túnica muco¬ sa contiene en su espesor una gran cantidad de peque¬ ños sacos ó folículos que secretan un líquido especial, y su cara libre ó interna está tapizada por un epitelio delgado que, según algunos autores, se cae y reprodu¬ ce en parte en cada acto digestivo: la túnica musculo¬ sa está formada por dos capas, una externa de fibras longitudinales y otra interna do fibras circulares: la túnica peritoneal cubre todas las partes del tubo di¬ gestivo contenidas en el abdomen y también en parto ó en totalidad á los demas órganos que se hallan en esta cavidad colocada debajo del pecho ó tórax del cual la separa un gran tabique musculoso llamado diafragma. El peritoneo está aplicado sobre la cara intei na de las paredes del abdomen y se rcplcga por dentro para envolver las visceras; su lámina externa es la parietal y la replegada es la visceral. Resulta de esta -disposición, que entre las dos telas del perito¬ neo hay una cavidad ocupada por una cantidad va¬ riable de serosidad ó líquido que proviene de ellas, y que esta membrana tiene la forma de una vejiga ce¬ rrada, cuyas paredes estuviesen metidas una dentro de otra: á esta clase de membranas se les dice serosas, y
existen en derredor de los órganos que necesitan te¬ ner un libre juego al mismo tiempo que una protec¬ ción contra las violencias exteriores.
Con el tubo digestivo van conexionados unos cuerpos que sirven para perfeccionar la función: las glándulas salivales, el hígado, el páncreas, órganos encargados de producir ó segregar unos líquidos empleados en la función que nos ocupa.
CAPITULO Y
Los alimentos son primeramente cogidos, después mascados y empapados con saliva, tragados, cambia¬ dos en quimo y en quilo, y finalmente, parte de ellos es absorvida y la otra expelida por ser inútil para la nutrición: todos estos actos son la prensión, la masti¬ cación, la insalivación, la quimificacion, la. quilificacion, la absorción y la defecación.
Prehensión. — El hombre y los monos toman su alimento con la mano, extremidad provista de dedos flexibles, articulados y capaces de amoldarse sobre los objetos: muchos roedores lo tienen entre sus patas anteriores; pero hay en el modo de comer muchas dife¬ rencias; y mientras el perro sujeta su alimento con las extremidades anteriores, el gato lo masca sin fijar-
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lo: los pericos cojen con una pata las sustancias sóli¬ das: el hormiguero, el camaleón de .Vírica y el car¬ pintero emplean su lengua para este objeto: el (‘leían¬ te tiene una nariz larga, flexible y terminada por una especie de dedo muy apropiado para cojer los objetos: los insectos utilizan unos apéndices pertenecientes á la boca: los pulpos tienen este orificio rodeado de ten¬ táculos o brazos armados de ventosas muy propias para la prehensión: en fin, muchos animales, desprovis¬ tos de órganos especiales, toman la comida directa¬ mente con la boca ó con los labios. Ya (pie el alimen¬ to lia pasado de los labios, penetra en la boca: la del hombre es una cavidad limitada por los labios hacia adelante, por los carrillos hacia los lados, por el pa¬ ladar y la lengua hácia arriba y abajo, y cu va porción posterior presenta una abertura ó fauces en forma de arco: en su interior encontrárnoslos dientes y los ori¬ ficios de los canales por donde se vierte la saliva. Es¬ ta cavidad esta cubierta por un repliegue interior de la piel que recibe el nombre de mucosa bucal. J
Masticación. — Este acto se ejecuta por medio de mandíbulas armadas ordinariamente de dientes. Estos últimos órganos son linos verdaderos tañeros de Blain- \ille, es decir, unas producciones de la piel replegada para formar folículos: los pelos son otros fancros, y es muy notable la relación que hay entre ellos y los dien¬ tes, sobre todo, en el ¡ierro que llaman aquí pelón (Canis Caribaeus) cuya dentadura es siempre incom-
1 Se dice algunas veces que las mucosas no son la continua¬ ción de la piel: el hecho es que al principio el exodermo do la cel¬ dilla pasada al estado de gástrula so invagina para formar el endodermo que tapiza la cavidad digestiva primitiva.
pleta é irregular nmto lo es su .sistema piloso: también son fancros el ojo, el oído; y esta comunidad de origen podría explicar la singular relación que existe á veces entre el color del pelo y de los ojos y la sordera de los gatos blancos con iris azul. Los dientes nacen en unas cápsulas ó folículos situados en unas cavidades del hueso de la quijada, llamadas alvéolos. En el fon¬ do de la cápsula se nota un pequeño abultamiento carnoso, que es el bulbo, y recibe unos vasos, por me¬ dio de los cuales la sangre viene á depositar en él los materiales necesarios para formar el diente. Capa por capa se van depositando en la superficie del bulbo los elementos del marfil ó dentina. Al mismo tiempo una membrana doble como las serosas y llamada órgano adamantino, secreta una cubierta más delgada, más trasparente y vidriosa que viene á cubrir la parte su¬ perior del marfil y es el esmalte. Cuando la evolución del diente es completa, este organito sobresale en par¬ te de la encía dejando ver su corona ó mesa esmalta¬ da, miéntras la raíz queda metida en el alvéolo, en¬ cerrando en su interior el bulbo ya muy adelgazado: el límite entre la corona y la raíz toma el nombre de cuello. El marfil ó dentina, visto al microscopio, se presenta como formado de tobillos paralelos cuya sec¬ ción es circular, y van de la cavidad central ála peri¬
feria: esta sustancia se compone de 64 p0 *1° fosfato de cal, 6 p0 de carbonato de cal, y el resto de gelati¬ na; los tubitos contienen granulaciones calcáreas. El esmalte consta de una reunión de prismas colocados perpendieularmente á la superficie; ellos contienen 8S pg de fosfato de cal, y están desprovistos de materia orgánica. En la extremidad de las raíces en el hombre,
entre las láminas de marfil en el elefante y sobre toda la dentina en otros animales, se encuentra cemento ó sustancias ósea con sus estopleastos. En la ballena y el ornitorinco los dientes son córneos. El hormiguero carece de ellos por completo: en el camaleón de Africa no están contenidos en alvéolos, sino soldados en el borde filoso del maxilar.
En el hombre se observan tres clases de dientes: los incisivos, los caninos ó laniarios y los molares. Los incisivos, colocados en la parte interior y más dé¬ bil de la quijada, sirven solamente para cortar el ali¬ mento, y no necesitan mucha fuerza: tiene una sola raíz corta, y su borde libre es recto y cortante. Los caninos, cuyo papel es de desgarrar, necesitaban raí¬ ces más largas; su mesa es en forma de cono. Los mo¬ lares que deben triturar cuerpos más ó ménos duros y tienen que resistir en varias direcciones, tienen la coiona plana, de una a cuatro raíces apartadas en su extremidad, y están colocados hácia atras en el punto do mayor resistencia de los maxilas. Se distimmen en pi enrolares, de una sola raíz, y postmolares, de varias: En el hombre, los postmolares superiores van dismi¬ nuyendo de tamaño del primero al tercero.
La evolución de los dientes se verifica en dos tiem¬ pos. piimero aparecen los de leche ó de primera den¬ tición, debajo de éstos hay nuevos folículos que secre¬ tan otros dientes destinados a reemplazar los primeros, i echazandolos hasta hacerlos caer, y entonces aparece la segunda dentición que en el hombre tiene lugar hácia los siete años.
A medida que los dientes van creciendo, encierran en su cavidad el bulbo y acaban por cortar la comu-
nicacion con los vasos nutricios; entonces estos órga¬ nos se caen, el alvéolo se oblitera y el borde de la mandíbula se pone filoso, podiendo aún servir en algo para la masticación.
Para abreviar la enumeración de las piezas de la dentadura, se lia inventado lo que llaman fórmula dentaria. En el hombre adulto contamos treinta y dos dientes: cuatro incisivos arriba y cuatro abajo, dos caninos arriba y dos abajo, diez molares arriba y diez abajo y lo escribimos así:
id; c-|; m*#=32.
Si se quiere indicar la diferencia en los molares, se dice:
i i; c I ; prcm.f; post. f =32.
Como los dientes de un lado son en mismo número que los del otro, so acostumbra poner la mitad de ellas:
i!; c|; m f =10.
Alo-unos naturalistas acostumbran inútilmente una fórmula más complicada como sigue:
mf; el; if; i|; cj-; m £=32.
Los dientes de leche son veinte:
i 1 : cf; m±=20.
Daré aquí algunos otros ejemplos para fijar las ideas, advirtiendo que cuando falta algún diente se pone un 0 en su lugar. _ i
Liebre de México (Lepuscallotis) id; c-u-, man
León (Felis concolor) if; ct; mf=30.
Tlacuache (Didelpliis Californica) i¥; cf;m Ll;=o0.
Venado (Cervus mexicanus) if; cf; mn- 32.,
Armadillo (cachicamanovemcincta) if; cf; niyt; ó tí.
ELEMENTOS DE ZOO LO LIA.
este número varía bastante, según los individuos: sue¬ le ser j-¡}.
La fórmula del Hormiguero (Tamandúa tetradactila) sería o-.
La forma de la corona es diferente, según el géne¬ ro de alimentación: los frugívoros la tienen con emi¬ nencias romas ó tubérculos; en los licrvívoros es plana, con repliegues salientes de esmalte; las muelas de los carnívoros son comprimidas, tilosas y con pocas puntas, mientras en los insectívoros estas puntas muy agudas y más numerosas descansan sobre una super¬ ficie ancha; los animales omnívoros poseen muelas de formas intermedias éntrelas frugívoras y carnívoras, aptas para triturar, cortar ó desgarrar los alimentos multiformes de que se nutren. Lomo ejemplos de fru¬ gívoros citaremos el hombre, el mono de la Huasteca (Ateles Jjcclzebuth) ; 1 de herbívoros, el venado; de car¬ nívoros el Coyote (Lupus latrans); de insectívoros, el topio de California (Scapanus Townsendi); do omnívo¬ ros, el Jabalí (Licotyles tayassu).
Los dientes están engastados en las mandíbulas, que estudiaremos con el esqueleto. En el hombre y ios otros mamíferos, los reptiles, los batracios y los peces, la mandíbula inferior es en general la única movible. En los mamíferos este hueso se articula de cada lado con la cabeza, por medio de unas cabccitas ó cóndilos recibidos en una cavidad glenoidal y su jeta¬ dos por unos ligamentos. Este hueso es movido prin¬ cipalmente por dos grandes músculos: el primero, ó
1 El nombre de Yellerosus lia sido aplicado con anterioridad á otro mono. .
masétcr, so inserta en la parte externa y angular cíela mandíbula por abajo, y su extremidad superior en un arco perteneciente á la cara y cráneo, llamado arco zigomático; el segundo, temporal ó crotáfito, se inserta en una eminencia triangular de la mandíbula que es el apófisis coronóides, y hacia arriba sobre las partos laterales del cráneo. Cuando se lia abatido la mandí¬ bula por medio de los músculos colocados debajo de ella, los elevadores que acabamos de ver so contraen, la alzan y obligan á los dientes á aplicarse unos sobre otros: la mandíbula inferior tiene también movimien¬ tos de latcralidad, casi nulos en los carnívoros pero muy extensos en los herbívoros, producidos sedare to¬ do por los músculos terigoideos; la diferencia de que hablamos proviene de que en los carnívoros el cóndi¬ lo es trasversal y alojado en una cavidad glenoidal an¬ gosta y profunda, mientras en los herbívoros el cón¬ dilo poco convexo se mueve en una cavidad bastante superficial.