Elementos de zoología · Capítulo real 36 de 49

CAPITULO LIX

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 3 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO LIX

CLASIFICACION de las AVES.-La clasificación de as aves ha variado considerablemente, y aun hoy alninos naturalistas adoptan un modo ele clasificación ’undado sobre ciertas costumbres, el canto o el modo

ELEMENTOS DE ZOOLOCiÍA.

de andar: aunque adopte yo otra que me parece más natural, daré aquí una idea de la que se suele usar, ci¬ tando unas cuantas familias como ejemplos.

Raptores. Vultúridos, Falcónidos, Est rígidos.

Scansores. Psitácidos, Trogónidos, Pícidos.

Insessores. Strisores: Troquílidos, Cipsélidos, Caprimúlgidos.

Clamatores: Alcedí nidos, Prionítidos, Coleoptéridos.

Oscines. 1 urdidos, Jlirundinidos, Laníidos, Spizélidos, Ictéridos, Com idos.

Rasores. Columbae: Colúmbidos, Zenaídinos.

Gallinac: Penelópidos, Tetraónidos, Perdícidos.

Grallatores. Herodioi.es: Gruidos, Ardéides, Platalóidos, Fenicoptéridos.

Grallae: Caradríidos, Recurviróstridos, Escolopácidos, Rail idos.

Natatores. Anscres: Anátidos.

Gaviae: Pelocánidos, Piulidos; Láridos, Rincupidos; Colímbidos, Álcidos.

El cuadro sinóptico que sigue es el que me parece mas adecuado con las clasificaciones ordinarias y más fácil de aplicar para las personas que comienzan el es¬ tudio de la Zoo! onda-

Rapaces ó Accipitres. — Estas aves tienen un pico fuerte, curvo en la extremidad, agudo, provisto de una cera ó membrana en su base: las patas son robustas, las uñas encorvadas en zarpas: hay tres dedos adelan¬ te y uno atrás. La tribu de diurnas tiene los ojos diri¬ gidos lateralmente, las plumas recias: el dedo externo no se puede voltear completamente hacia atrás. Aquí enconti amos la aguila (Arpilla Chrysaetos Canndensis, Ridgw.) , fig. 52, cuyos tarsos están cubiertos de plu¬ mas tupidas hasta el nacimiento de los dedos; el Ga¬ vilán (Accipiter mexicanas, Swains.) de pico chico y garras delgadas y largas; el halcón (Falco anatum, Bp. o F. peregrinus naevius, Gmel.); el balconcito (Tinnunculus sparverius, Bp.), cuyo macho tiene el dorso azul apizarrado, miéntras la hembra, (pie es casi igual a el en sus dimensiones (excepción entre las r. diur¬ nas en que el macho es un tercio más chico), lo tiene rojo rayado de negro .trasversalmente; las A -ui lillas (Bufeo boreal», Bp, B. lineatus elégans, Cass B abbreviatus, Cab.) En la sección de los buitres que tienen la cara ó aun toda la cabeza desnuda, hallamos la Aura (Khinogryphus aura, Ulig.) do cabeza roja y pe ona, y el Zopilote (Catharistes atrata, Wils.) * tan comunes en la República. Como paso entre los buitres y as rapaces de cabeza emplumada, citaremos el Gi-

paeto del antiguo Continente y el Cuiji, quédelo ó que¬ brantahuesos (Polyborus Cheriway, Jacq.) cuyo ma¬ cho tiene la cara amarilla y la hembra color de rosa. A esta tribu se refiere una forma zancuda que es el Secretario ó Mensajero, ó Serpentario de África, gran destructor de reptiles. La tribu délas rapaces noctur¬ nas se distingue por sus ojos que parecen colocados de

ELEMENTOS ÜE ZOOLOGÍA.

frente, un disco de plumas más ó ménos distinto en la cara, el plumaje suave y el dedo externo reversible. El tecolote (Bubo virginianus, Bp.) tiene un disco fa¬ cial bien desarrollado, dos copetes en forma de cuernitos y un revestimiento de plumas finas en los tarsos y dedos hasta las uñas. La lechuza (Stryx flammea pratíncola, Bp.) tiene también un disco facial perfecto; la cabeza es naitica, y los tarsos peludos. Los mochue¬ los (Asió accipitrinus, Newt,; Otus Wilsonianus, Less.) y el chicante (Speotyto cunicularia hypogíoa, Kidgw.) son comunes en el Interior. Entre los llamados tecolotitos se nota la especie sumamente rara hasta ahora (Micrathenc Whitneyi, Coop.) cuya altura es de doce

v medio centímetros.

Zyrjodáctilas. — Estas aves están bien caracterizadas por tener dos dedos adelante y dos atiás, poique el dedo externo se aproxima al pulgar (fig. o3): los de¬ dos de afuera son los más largos, salvo en los curucúes: la forma del pico es muy variable: las dividiremos en dos tribus. La primera ó la de Prehensoras tiene pa¬ tas abrazadoras y cubiertas de escamitas pequeñas: el pico es muy curvo y grueso. Incluiremos en ella como subtribu las estrigopideas que tienen el color verde, la pluma dura y las patas de los pericos con el disco facial de las rapaces nocturnas: es una ave de Austra¬ lia Después viene la legión de los pericos, entre los cuales nos contentaremos con citar los más conocidos: Guacamaya (Macrocerus militarte, Yieill) verde con la frente roja; Perico (Ohrysotis autumnalis; Chr icterocephala, Gmel.) de cola corta y redondeada; C otorra (Conurns Petzii, Hahn.) de cola larga y pico mediano; catarinita (Psittacula cyanopygia, de Souancé); el ra-

rísimo periquito llamado Bolbox*hynchus lineolatus; la Melopsitta undulada de Australia; los Cacatúas, nota¬ bles por su color blanco y el gran moño de plumas de su cabeza. La tribu de trepadoras tiene patas cubier¬ tas de láminas y los dedos no son abrazadores: el pico varía. Aquí encontramos los curucúes ó coas (Trogon puella, Gould; Tr. caligatus, Gould; Calurus neoxenus,

Gould); y el famoso Quetzal (Pharomacrus resplendens, Mociño), una délas aves más admirables que se pueda ver. Los tucanes 6 pito— reales ó pico— canoas son notabilísimos por su enorme rostro: tenernos en la República los siguientes: Rhampliastos ario!, Yig.; Rn. carinatus, Swains.; Aulacorliamplms pavoninus, Gmel.; Pteroglossus torquatus, Gmel., y otros. Los correcaminos ó Paisanos (GcoCoccyx mexicana, Strickl.) tienen patas y cola muy largas y ala corta y cóncava: corren admirablemente, pero apenas vuelan. La cliicura ó Huaco (Piaya Melileri, Bp.) es de Tierra Calien¬ te. Los cuclillos de Europa son célebres por su cos¬ tumbre de depositar sus huevos en nidos ajenos. En México son muy abundantes los Carpinteros ó picos (Colaptes auratus mexicanas, Sw.; Picas scalaris, Wagl.; Centurus aurifrons, Sel.; Sphyrapicus varias, •) cuya cola remata en puntas rígidas que les ayuda en sus ascensiones sobre los troncos de árboles. Cita¬ remos de paso también los elegantes Taracos de Áfri¬

ca por tener el dedo externo algo reversible.

Páseres. Esto orden es bastante heterogéneo al pri¬ mer aspecto, pero sin embargo, todas las aves que lo componen tienen entre sí tantas analogías do forma general, que no hay inconveniente en conservarlo: los páseres tienen la pata únicamente destinada á la esta-

cion ó á la marcha, sin ofrecer alguna de las particu¬ laridades que observamos en los otros órdenes: las na¬ rices no están cubiertas por membrana: dedos 3-1 ó á lo menos nunca dos dirigidos hacia atrás: dedo pulgar sensiblemente al nivel de los otros. La tribu de los sindáctilos está caracterizada por el dedo externo sol¬ dado con el medio casi en toda su extensión: compren¬ de los Martin-pescadores (Ceryle alcyon, Bp.; C. ame¬ ricana, Gray); los Calaos cuyo enorme pico está con frecuencia encimado por una gran prominencia de forma variable; los Abejarucos del viejo Continente que son el terror de los apicultores; los Momotos (Momotus creruliceps, Gould), cuyas dos rectrices media¬ nas terminan en paletas. Los páseres deodáctilos tie¬ nen los dedos libres; se dividen en cuatro subtribus: los tenuirostros caracterizados por un pico laigo y del gado: la abubilla de Europa; los tan variados como hermosos chupamirtos (Basilinna leucotis, Yieill.; Selasphorus rufus, Bp.; Coeeligena Clementiae, Lessg Uranomitra quadricolor, Gould; -Tache Latirostris, Gould), y otras muchas que se pueden ver descritas en el trabajo del Sr. Raf. Montesdeoca en el periódico La Naturaleza; el Saltapared (Catlierpes mexicanas, Baird) ; el G uitarrcro (Campylorhynclius brunneicapi - lus, Lafresn.) cuyo nido es curiosísimo. Segundo, la subtribu de fisirostros encierra aves de pico corto ) ancho, pero cuya boca es grande: la golondrina (p irundo erytlirogastra liorreorum, Baiid, que paiec vernar en el Paraguay; los aviones grandes (Lrocne subis, L.) cuyo macho es de un hermoso a/u osuno, y en Guanajuato anidan en las torres de las ig esias; los aviones chicos (Petrochelidon Swamsom, Sclat.),

notables por su cola corta y sin guías laterales; los Zumbadores ó Cuacorruines (Chordeiles acutí pennis Texensis, Lawr.; Antrostomus vociferas, Bp.) que vuelan al pardear, con la boca abierta, de manera que el viento que se engolfa en ella produce un zumbido sordo; la tajadera (Panyptila melanolcuca, üaird) cu¬ yas alas angostas y muy largas permiten un vuelo muy rápido, y anidan en las rocas. Tercero, la sub¬ tribu de dentirostros se distingue por un diente más ó ménos visible de cada lado de la punta del pico: este órgano es generalmente más ancho que alto en la ba¬ se: encontramos aquí el Cenzontle arriero ó Cabezón

(Lanius mexicanus, Brehm) ; el tutubishi (Pyrocephalus rubineus mexicanus, Sclat.) cuyo brillante color lo hace aparecer como una flama en la cumbre de los ár¬

boles; el Madrugador (Tyrannus vociferaos, Swains.), gian comedor de abejas que destruye por centenares; el Clarín de las Selvas (Ptilogonys unicolor, Sel.) cu¬ yo canto se puede oir de más de dos kilómetros; el filomeno ó zonzo (Bombycilla Cedrorum, Sclat,) nota¬ ble por unas laminitas rojas como de lacre que el macho tiene en las alas; el famoso Cenzontle (Mimus polyglottus, Bp.), que remeda admirablemente los cantos, ruidos ó gritos que oye; las galantinas (Sialia mexica¬ na, Sw.) de ricos colores azul brillante y café; los her¬ mosos Gallos de roca, Cotingas, manakís, etc. Cuarto, la ultima división ó sean los Conirostros, se particu¬ lariza por un pico más ó ménos cónico, sin escotaduras en la extremidad, unas veces grueso y otras bastante del¬

gado. Los cuervos (Corvus corax carnívoras, Bartr.); las Cornejas (Corvus americanus, And.; C. cryptoleugus, Couch) ; las urracas (Pica rustica Hudsonica,

Baird): estos géneros bien caracterizados por tener la nariz cubierta con cerdas rígidas; las magníficas ares do Paraíso de las Mullicas; el Meco (Zamclodia melanocepbala, Swains); el chivo ó cardenal (Cardinalis virginianus, 13p.), del que se encuentra á menudo una grande raza manchada de amarillo; el Gorrión (Carpodacus frontalis, Say.) de Guanajuato, reemplazado en México según los ejemplares que he recibido de es¬ te punto, por el C'arp. haemorrhous, Sclat.; el Canario originario de las islas Canarias y verdoso al estado silvestre; el Sito (Chondestes grammica, Say.); el ton¬ to (Eremopliila alpestris clirysolaema, Coucs), notable por una mancha negra en forma de herradura que tiene en la frente y levanta dos cuernitos á los lados; el Zanate ó pájaro-prieto1 (Quiscalus macrourus, Swains.); el tordito (Molothrus pecoris, Sw.); las ca¬ landrias (Icterus Wagleri, Sel.; I. Abeilln, Less.; L cucullatus, Sw.); el cuitlacoche (Harporhynchus curvirostris, Cab.); el pico-cruzado de Europa y el de América (Loxia curvirostra mexicana, Strickl.) , Eos páseres Disodes no comprenden más que el genero Hoactzin ó Sasa (Opisthocomus cristatus, A íeill.), ave singular cuyo pico fuerte y comprimido presenta en el paladar dos bordes dentados que reciben la mandí¬ bula inferior más angosta: los pies bastante cortos tie¬ nen 3-1 dedos libres con uñas largas y agudas: las alas son cóncavas: un enorme buche colocado sobre el esternón rechaza muy atrás la quilla: varios caracteres acercan este páser á las gallináceas. No se si es o ani¬ mal se halla en México, pero está citado por e gran

i „ j-,r mi toda la obra son los usa-

1 Eos nombres vulgares que doy en toe

dos en el Estado de Guanajuato.

naturalista descriptor Hernández en su historia de los animales de Hueva España.

Órclen de Gallináceas. — Estas aves son polígamas: el pico es abovedado, las patas robustas con un dedo pos¬ terior más alto que los otros, y á veces ausente, y una membrana interdigital: son pulveradores (rasures), es decir, amantes de revolcarse en la tierra. Los dividirémos en cinco tribus. F Tribu do Pavoninas: los ca¬ rrillos están desnudos ó hay barbas cutáneas: la cola es amplia: los machos tienen espolones. El pavo real tiene las coberteras superiores déla cola muy largas y tei minadas poi una hermosa mancha oculiforme, y puede á voluntad levantar las rectrices de manera que éstas alcen las coberteras, que forman entonces un vas¬ to disco de los colores más resplandecientes; el Lofóforo, adornado de colores metálicos brillantísimos y de un copete de plumas delgadas; el Argos, que está sem¬ brado de manchas en forma de ojos, pero de colores sin reflejos; el Guajolote ó pavo común (Melcagris gallopavo, L.), tan apreciado por su hermosura como por sus cualidades culinarias, hoy doméstico, que se en¬ cuentra silvestre en toda la República mexicana, 2^ Tribu de fasianinos: los carrillos ó parte de la cabeza están desnudos: la cola forma un ángulo abierto por debajo en forma de techo: la ala es corta y cóncava: os machos tienen espolones tarsales: citaremos el ga¬ llo (Gallas Gallorum, L.) que parece tan antiguo en Europa que difícilmente se puede conocer su primiti¬ vo origen, á no admitir que lo trajeron los conquista¬ dores indiís, de quienes hemos hablado más ántes; el faisán que cuenta una especie europea, siendo todas las otras asiáticas y hoy divididas en géneros distin-

tos, entre los cuales citaremos la admirable Thaumalea dorada y el Gennaeus nyclitliemerus ó faisan plateado, que se crian perfectamente y producen híbridos nota¬ bles. 3:-1 Tribu de jNTumidinas: el pico es fuerte y con una cera en la base: el cuello casi desnudo: la ala corta y cóncava: el macho carece de espolones. La Pintada ó coqucna, introducida en la Habana y ahora en Mé¬ xico, es una ave de carne muy sabrosa, pero difícil de criar con otras aves domésticas por su carácter pen¬ denciero: se ha conseguido una vez un híbrido de I hi¬ tada y de Gallo doméstico de raza IToudan. 4‘ Ciaci nos: *cl pico es fuerte, alto, comprimido: el tarso es robusto y largo: la ala es grande, amplia: el macho no tiene espolones. En México tenemos el liocco ó faisan (Crax globicera, Gmcl.) negro, con un hermoso copete de plumas encrespadas, el bajo vientre blanco, y ama¬ rilla una cera globulosa que tiene en la base del pico; la chachalaca, (fig. 54), (Ortalida poliocephala, Cass.) cuyo grito estrepitoso me parece explicarse por una lámina longitudinal que lie encontrado en la parte in¬ ferior y mediana de la laringe delante del origen de la traquearteria. 5^1 Tribu de Tetraonmas: el pico es me¬ diano, la cola corta y redondeada, las alas cortas y cón¬ cavas, y el macho privado de espolones. La perdiz par¬ dilla y la roja son europeas y no hay en América ver¬ daderas perdices ni codornices, á pesar délos nombres que se les dan; la codorniz (Callipepla Squamma^ Gray) está ya aclimatada en Europa; la perdiz (Oí yGraysonii, LSw.) tostante común en el 1^— carne más delicada que la callipepla, c n 1 -

Cyrtonyx Massena, Gould, es una de las mas hermo¬ sas especies con su pecho negro y rojo oscuro, oro

cubierto de gruesos puntos blancos; los logópedos ó perdices de patas emplumadas hasta las uñas son de regiones frías.

Orden, de Columbinas ó Esponsoras. — Estas aves son monógamas: el pico (fig. 55) es muy abultado en la base y en la extremidad, y las narices están cubiertas por una piel blanda: el dedo pulgar está al nivel de los ti es dedos anteriores y no hay membrana entre éstos. Los dividiremos en dos tribus. lil Columbinas propias: pico como queda dicho; alas amplias. El goura ó palo coronado de la India es del tamaño de un gian gallo y tiene un copete en la cabeza; la conguita (Scardafella inca, Bp.) es una pequeña ave rasora co¬ mo las gallináceas, muy común por acá; la Torcaz (Melopelia leucoptera, Bp.); la Huilota (Zenaidura Caro! m en sis, Wils.) es común también y se alimenta de semillas de chicalote; su carne es excelente; las pa¬ lomas viajeras (Ectopistes migratorias, L.) se ven de paso algunas veces en la República; la paloma común con todas sus variedades, tiene su tipo salvaje en Euíopa, 2-1 Didunculinas: el pico es curvo y comprimido: la mandíbula inferior trunca en la extremidad y con dos escotaduras profundas: la ala es cóncava, sobre¬ aguda. Xo hallamos en esta división más que el ex¬ traño D id uncul us strigirostris de las islas Samoa cer¬ ca de Tahití. . ’

Orden de ineptas.—? ico grande, ganchudo: cara des. nuda: narices en medio del p>ico: patas de esponsora: vuelo nulo á causa de lo rudimentario de las alas: rec¬ trices descompuestas. La única tribu de Drontinos no encierra más que el Dronto ó Dodo: esta ave extraña tiene la quilla del esternón poco saliente: su pico y ea-

ra desnuda lo habían hecho colocar con los buitres, pero como lo demuestra Alf. Milno Edwards. sus otros caracteres la aproximan á las palomas: también se ha reunido con las avestruces, y parece realmente que es¬ tablece el paso hacia ellas. Esta inepta vive, ó mejor, vivía en las islas Mascareñas, cerca de Madagascar, y se supone (pie hoy ha desaparecido por completo (fig. 06). ISTo existen en los Museos sino una cabeza, una pata y algunos huesos.

Orden de Zancudas ó Ribereñas. — El tarso de estas aves y su cuello son largos y delgados: la tibia no tie¬ ne plumas ahajo, de manera que la articulación tibio - tarsiana está bien descubierta: las narices son muy aparentes: no hay laminas corneas en el pico (ñg- ó/). Las gratarías se pueden subdividir en cuatro tribus. 1 a Brevipencs: alas rudimentarias: quilla horrada: pa¬ tas robustísimas: estas aves son algunas veces estudia¬

das separadamente bajo el nombre de ratites, pero no hay motivos bastante poderosos para aislarlas de tal manera. Citaremos los Apteryx de Mueva Holanda que tienen las narices terminales y la pluma lacia y angosta como la de los casoares; con estas aves se ha¬ llaban los Dinornis dos veces más altos que un hom¬ bre y boy destruidos; el ñandú ó avestruz americana de tres dedos, y la avestruz africana que tiene tres; los casoares que tienen púas en el muñón del ala y la cabeza y cuello más ó menos desnudos; los Aepyornis de Madagascar, grandes aves de cuatro metros de al¬ tura, cuyos huevos tenían una capacidad de cerca de nueve litros. 2? Tribu de Herodianas: su cara es más ó menos desnuda, ó con plumas diferentes de las del cuerpo: la base del pico es casi tan alta como la cara:

son aves altrices, es decir, que crian sus polluclos, al revés de las otras zancudas. La Grulla ceniza (Grus Canadensis, L.) es célebre por las danzas regulares que ejecutan entre sí los miembros de la compañía; la magnífica Grulla blanca (Grus americana, Ord) puede llegar á la altura de un hombre; las Cigüeñas y los Marabús son del antiguo Continente; las garzas blan¬ cas (Garzetta candidissima, Bp.; Ilcrodias alba egretta, Gm el.) tienen en la rabadilla plumas descompues¬ tas finísimas; la Garza morena (Ardea herodias, L.) y laGarza real (Ardea occidentalis Würdcmannii, Baird) son unas hermosas aves que gustan muclio de pescado y acociles; el burro del agua (Tantalus loculator, L.) es otra zancuda común, de pico tremendo y que muerde ci uelmente, el culebrero (Butorides vircsccns, Wils.); la popocha (Nycticoraz Gardenii, Bp.); la garza coloi¬ de losa (Ajaja rosea, Bidgw.) es una soberbia ribere¬ ña i ojo— caí min con un pico cu forma de espátula; los Ibis (Ibis alba, Wagl.; Plegadis falcinell us, Kaup) son muy parecidos á los de Egipto: al tálemelo se le da vulgai mente el nombre de Corvejón. Estas uatcs nos conducen á la tribu siguiente. 3* Paludícolas ó habi¬ tantes de los pantanos: cara emplumada: dedos largos, sin membranas: pulgar largo y no levantado: ala cor- - y redonda. Citarémos aquí los Gallitos del agua [ Pniia gymnostoma, Wagl.J, tan notables por sus es¬ polones alares y la larga y recta uña puntiaguda de su dedo posterior; las gallinitas [Porzana Carolina, L.]; la magnífica gallinita azul [Ionornis martinica, L.]; una ave de esta forma, humátil en las islas Mascareñas, el Leguatia gigantea, de seis piés de alto; la galla¬ reta [Fúlica americana, Gmel.] que AÚve muy bien en

domcsticidad. 4;i Limícolas ó moradoras de los fan¬ gos: cara con plumas: pulgar alto y con frecuencia nu¬ lo: alas largas y agudas: una membrana interdigital: pico delgado. Aquí encontramos las agachonas [Gallinago media Wilsonii, Bp.] y la famosa ganga [Bartramia laticauda, Lcss.] que no se alimenta con cantári¬ das como lo pretenden, y es una ave de paso en nues¬ tros países; el Bordillo [Xumenius longirostrus, W ils.] de carne muy sabrosa; el Combatiente de Eurojia; los

floripos [Ilimantopus nigricollis, ieill.], tipo de zan¬ cuda; las mantequillas [Recurvirostra americana, Gm.] cuyo pico se encorva hacia arriba; lostildíos [Oxyechus vociferus, L.] y otras muchas avecillas casi todas de un sabor muy lino.

Orden de Palmípedas ó Nadadoras. — Las patas oidinariamentc cortas, tienen palmeaduras entre los dedos: generalmente la parte inferior de la pierna es emplu¬ mada: la vida es acuática: cuatro tribus. L tribu, Cnp-

torhinas: son totipalmas: la nariz esta en foima de hendedura frecuentemente invisible: los Pelicanos o Alcatraces, Cliondon de los tarascos [Pelecanus erythrorhynchus, Gm.], cuyo macho adulto tiene una la¬ mina saliente encima del pico; las fragatas, célebres por su poderoso vuelo; el almizotl [Plotus anhmga, L.] con un cuello parecido á una serpiente y patas cortísimas; la puerca ó cormorano [Phalacrocoraxmexicanus, Brandi] que debe su nombre al gruñido soico

que profiere al nadar: su ojo es verde esmeralda, - Longipcnes: solamente los tres dedos anteuoies pa

meados: narices bien abiertas: alas largas. ' a a 10S

te [Diomedea brachyura, Temm.], grande como un perro; las Gaviotas ó Apipizcas [Larus Delawarensis,

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ELEMENTOS BE ZOOLOGÍA.

Ord.; Larus ó Cliroicocephalus atricilla, Bairel.; Chr. philadelphia, Orel.]; las golonelrinas ele mar; el pico ele tijera [Rhynchops nigra, L.] tan raro por su ] >ico anor¬ mal. 3* Lamelirostras: su carácter principal es tener láminas ó clientes córneos en el pico. Los cisnes; las ánsares [Anser albifrons Gambelii, Jlartl.] y el Ansar blanco [Clien hypcrboraeus, Pal!.] tan raro en nues¬ tras comarcas; los patos, cuiri ele los tarascos [ Denclrocygna autumnalis, Eyt.; Anas bosclias, L.; A. obscura, Wils; Dafila acuta, Bp.; Marcea americana, Stepli.; Fulix collaris, Bairel; Aytliia americana, Bp.; Bucephala albeola, Bairel]; las cercetas [Aettion carolinensis, Bairel; Querquedula cliscors, Stepli.]; la Erismatura rubicla, Bp., cuyas patas echadas muy atrás y cola coita y rígida aproximan algo á los zambullidores: toclas estas aves forman la subtribu ele las anatícleas. Eoi maréenos otra con el nombre ele Eenicopterídeas con unos lamelirostros de formas ele zancudas y pico acodado, representados por el solo género Flamenco [Phienicopterusruber, L.], de color rojo, rjuc se encuen¬ tra en los mares calientes ele América. Fl Buzos ó Zambullidores: alas cortas: cola corta ó nula: piernas muy echadas hácia atrás: forman dos secciones: A,

raquípteros: ala pequeña pero normal: los Zambulli¬ dores [Aeclimophorus Clarkii, Lavr.; Padilymbus pociceps, L.] que los aztecas llamaban acitli ó liebres del agua por su pluma suave como pelo. B, Impennes: alas en forma ele paletas con plumas escamosas, sin pennas; estación tarsígrada. Los Mancos ele las regio¬ nes frías son excelentes nadadores, pero anclan con gran¬ de dificultad [fig. 58].-

Utilidad y perjuicios de lasares. — Algunos rapaces

y las insectívoras nos sirven mucho por la destrucción que hacen de animales nocivos, y de consiguiente se deben respetaren lugar de perseguirlos como lo hacen los campesinos: el serpentario es el enemigo nato de las víboras: las insectívoras se alimentan de sabandi¬ jas perjudiciales á las sementeras, así como las rapaces pequeñas de los roedores del campo. La paloma men¬ sajera lleva fiel y rápidamente á distancias considera¬ bles los escritos que se amarran á sus plumas: hoy dia varias naciones se dedican á su cría: P1 i nio refiere que Decimus Brutos, sitiado en Módena por Antonio, em¬ pleó estas palomas, y en el tiempo de este escritor las criaban, se vendían muy caro sus variedades, y se con¬ servaba su genealogía. La mayor parte de las aves nos suministran un alimento sano y gustoso. Con su canto muchas de ellas alegran nuestras casas, y otras sirven de adorno: la piel de los grandes mancos y las del pelícano y del cisne se curten y forman hermosas cubiertas: he visto chaquetas y chaparreras de piel de alcatraz enteramente impermeables: con la pluma de los chupamirtos los antiguos mexicanos fabricaban cua¬ dros preciosos, y aun en nuestros dias se ejerce esta industria en Pátzcuaro, aunque esté muy decaída de su antigua perfección. Las plumas del ala del gan¬ so y del cuervo desgrasadas sirven para escribir; las del marabú, del avestruz, de las garzas blancas, para adornos de tocados do señoras; las del eidei pain al mohadones ligeros y calientes. El estiércol de aves ó guano es un abono riquísimo y se halla en cantidac es considerables en algunas islas, de donde lo sacan para el comercio. Los huevos de gallina se prestan a una multitud de usos: la clara, constituida en gran parte

por albúmina, contiene también algunas sales y un cuerpo sulfurado: la yema, según Goblcy [v. Pelouse et Frémy], tiene la composición siguiente:

Agua . 51, L86

Yitelina . 15, 760

Margarina y Oleína . 21, 304

Colesterina . 0 438

Acidos margárico y oléico . 7, 226

Ácido fosfoglicérico . i 200

Sal amoniaco . o, 034

Cloruro de sodio y potasio: sulfato

de potasa . 6 277

Fosfatos de cal y de magnesia . 1, 022

Extracto de carne . q ^qq

Amoniaco, materias azoadas, ma¬ teria colorante, ácido láctico . o, 853

105, 700

Para no volver sobre los huevos, diremos de una ez que los de peces, reptiles, batracios, crustáceos, arácnidos, insectos y moluscos no tienen la misma composición y difieren mucho de los de las aves: los que más se les parecen son los do Saurianos y Ofidianos: los de los batracios tienen analogía con los de los peces cartilaginosos [Ch. Valenciennes y Frémy] La carne, de las aves, tomando por tipo la gallina, tiene, según de Bibra [v. Pelouse et Frémy], la composición que sigue:

Fibras musculares, vasos, nervios,

etc . 16, 5

Albúmina y hematosina . 3, 0

Extracto alcohólico y sales . 1, -4

Extracto acuoso y sales . 1, 2

Fosfato de cal y materia animal . 0, 6

Agua y pérdida . 77, 3

100, 0

Según se cree, el gallo proviene del Gallus bankiva, pero en las cavernas de Lunel— \ iel se encuentra el gallo fósil: sin embargo, como vemos en México, los caballos actuales no derivan de los fósiles de Tequisquiac, y en Francia el gallo domestico pudo también haber sido importado, habiéndose ya perdido la raza de las cuevas. El pato proviene de Anas boschas; el ganso, de Anser ferus; el guajolote, de Meleagiis gallopavo.

Algunas aves [Golondrina, Paloma viajera] em¬ prenden emigraciones á distancias enormes: citarémos las aves acuáticas que en la mayor parte nos vienen de la América del Norte. En cuanto á nuestras go¬ londrinas, según he podido comprender por la descrip¬ ción de Azara, yo creo que van á pasar el invierno en Paraguay, donde no anidan.

Pocos son los perjuicios causados por las aves: ro¬ bos do volátiles domésticas efectuados por las aves de rapiña; saqueo de los campos de maíz por los cuervos, tordos y ánsares; destrucción de las frutas por los lo¬ ros, etc., pero en resumidas cuentas la utilidad de es¬ tos animales es bien superior al mal que pueden cau¬ sar al hombre.