Elementos de zoología · Capítulo real 35 de 49

CAPITULO LVIII

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 3 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO LVIII

Clase de las Aves.— Generalidades.— Las aves son unos vertebrados ovíparos, do circulación doblo y com¬ pleta, respiración aérea y doblo, temperatura constan¬ te, miembros torácicos trasformados en alas, mandíbu¬ las formando un pico, y cuerpo cubierto con plumas.

La pluma es un fanero análogo al pelo: la piol a

invaolnarso forma una cápsula que contiene un bulbo con sus respectivos vasos y nervios: esto ultimo o, gano

secreta la sustancia córnea cuyos elementos recibe de la sangre: una doble membrana envuelve el lodo j ^ pared interna presenta estrías angulosas en las cua es se deposita la sustancia que forma las barbas que al principio están dobladas al interior del bulbo. En la

pluma joven todas estas partes quedan ocultas en el interior de la piel, pero á medida que va creciendo el fanero él se abre paso, sale y se despliega al exterior:

entonces consta de un cañón cuya cavidad contiene los restos del bulbo y que presenta un ombligo inferior, camino de los vasos, y un superior cerrado: á este ca¬ ñón sigue una varilla rígida y maciza que sostiene baibas insci tadas sobre ella mas o menos oblicuamente y provistas de barbillas ó flecos que se engranan mu¬ tuamente, de manera que todas juntas forman con el

eje una lámina que parece de una pieza: A medida que la pluma crece, su ombligo inferior se cierra y, finalmente, oblitera los vasos del bulbo: éste mucre y la pluma cae para ser reemplazada por otra: esta mu¬ da se verifica ordinariamente dos veces al año y es una época crítica para las aves, sobre todo las que viven encerradas. Hay plumas sin barbas, como púas (ala del casoar); otras son lacias y descompuestas (cola del avestruz, rabadilla del pavo real) porque sus barbas no se entrelazan; la pluma fina, suave, esponjada co¬ mo borra que se nota debajo de las ordinarias (pato, alcatraz) se llama dumeto, flojel ó plumón; en fin, en¬ tre las plumas normales unas son duras y rígidas (águila) y otras suaves y flexibles (lechuza). Con fre¬ cuencia estos faneros presentan particularidades nota¬ bles: las de la cola do los momotus terminan en paletita separada; en el ala de los ampelis machos existen

unas laminitas córneas rojas; el gallito del agua tiene un fuerte espolón en el carpo. Los colores varían con¬ siderablemente y son debidos á un pigmento particu¬ lar: en cuanto á los reflejos metálicos que ostentan los Chupamirtos y otras aves, se cree que provienen de

una disposición molecular especial délas celdillas pig¬ mentarias al mismo tiempo que de unas can al i tas ex¬ teriores en que los juegos cruzados de la luz producen irradiaciones que dan lugar á los resplandores irisa¬ dos característicos de esta estructura. Según las obser¬ vaciones de mi sentido amigo Julio Ver rea ux y otros, los colores pueden cambiar en una misma pluma sin que haya muda: pero en lo general, una vez salida la pluma, olla permanece-del mismo color hasta su caída, entonces la (pie la reemplaza puede ser diferente, y este fenómeno es tan marcado que ha dado con fre¬ cuencia lugar á la creación de especies cuando no se trataba más que de jóvenes ó adultos de una misma: las rapaces se distinguen entre otras bajo este punto de 'vista. Los machos revisten matices más brillantes que las hembras, V algunos de ellos tienen adornos particulares. Sobre el cóccix se ven dos glándulas de orificio superior que secretan un humor aceitoso que el ave exprime y recoge con su pico para untar con él sus plumas pasándolas entre las mandíbulas. Como es indispensable conocer el exterior de estos vertebra¬ dos para comprender su descripción, daré aquí las de¬ nominaciones de las partes, menos las de la ala. 1 ico superior y pico inferior ó mandíbulas son las dos mi¬ tades del pico, que tiene base, punta, dorso ó cálmen y comisura: la parte superior de la cabeza ó toca com¬ prende la frente, el vértice y el occipucio: arriba del ojo está la ceja, y entre él y el pico el lorum: las plu¬ mas auriculares cubren la oreja, y á veces se le llama á esta parte región parótica: debajo del ojo está el carri¬ llo: detrás del occipucio vienen la nuca y la parte pos¬ terior del cuello: sigue el dorso cuya porción inferior

constituye la rabadilla: las plumas de la cola ó timo¬ neras tienen su base cubierta arriba y abajo por unas coberteras caudales: abajo del pico se ve la barba, se¬ guida por la garganta, la parte anterior del cuello, el pecho, el vientre y, en fin, la región anal ó crissum: debajo del carrillo están colocados el lado del cuello y más abajo el flanco: el muslo queda escondido entre las plumas en el reposo, y lo que llaman así vulgarmente es la pierna: La vara alargada que sigue es el tarso cuya extremidad inferior so articula con los dedos.

El esqueleto de las aves es oseo y los huesos largosj en las que vuelan son fistulosos y contienen aire y no tuétano. No hay cóndilo maxilar, pero la mandíbula infeiioi esta unida al cráneo por medio del hueso cua¬ drado. Existo un solo cóndilo occipital, disposición que permite a la cabeza voltearse completamente hácia atrás. Los huesos del cráneo bien separados en el poHuelo se sueldan muy temprano y desaparece la map^itc de las suíui as. El cuello tiene desde nueve vértebras cervicales (gorrión de Europa) hasta veinti¬ trés (cisne). Las dorsales son en número de 7 á 14, inmóviles y sólidamente articuladas entre sí. Las lum¬ bares y sacras reunidas en general en un solo hueso varían de / á 20. Hay de 7 á 9 coccígeas, de las cua¬ les la última, ordinariamente en forma de reja de arado, sostiene las timoneras. Las condroplcurns se osifican, y cada costilla, menos en general la primera y la úl¬ tima, tiene un apófisis recurrente que recarga sobre la siguiente: las aves que no vuelan carecen de estos apén¬ dices costales. Estas mismas aves (avestruz, ápteryx) tienen un esternón convexo y parejo, miéntras las

otras tienen una lámina saliente ó quilla para la in¬ serción de sus gruesos músculos pectorales. El hom¬ bro se compone de un omóplato largo y angosto, de una clavícula furcular cuya parte media se uno fre¬ cuentemente con la extremidad anterior de la quilla, y de un hueso coracóides que abajo se articula con el esternón y arriba contribuye á formar la cavidad glenoidal que recibe la cabeza del húmero: muchos psittacídeos carecen de clavícula; las del avestruz parecen coal c-scen tes con los coracóides. El esqueleto de la ala consta de humero, radio y cubito, carpo y dedo pulgar, metacarpo de dos huesos y dedo con cuati o piezas mas ó menos contundidas (íig. ¿51). (. onsideiaudo las plu¬ mas de este miembro, observamos arriba del antcbiazo las coberteras ó cobijas pequeñas insertadas en la niel sola: debajo de ellas están las coberteras medias que se lijan al borde superior del cúbito, y después las remeras secundarias implantadas en el borde inferior del mismo hueso: el dedo pulgar lleva las pennas bas¬ tardas (alula): el hueso superior del metacarpo sostie¬ ne las coberteras grandes: las remeras primarias, ge¬ neralmente en número de diez, están adheridas al dedo y al hueso inferior del metacarpo: sobre el húmero y el omóplato se apoyan las escapulaies, y las plumas que cubren la parte inferior y anterior de la ala reci¬ ben el nombro de coberteras alares inferiores. (líe to¬ mado esta descripción de nuestra huilota). En fin, las pennas rectrices, timoneras ó caudales, se dividen en dos medianas, unas intermedias y otras laterales ó externas. Bastante nos hemos extendido sobre el me¬ canismo del vuelo en el capítulo sobre los movimien¬ tos: diremos aquí que algunas aves (avestruz, manco)

no gozan ele este modo de progresión; mientras los buitres, las fragatas, las golondrinas, etc., vuelan ad¬ mirablemente: se lian visto fragatas hasta á 200 leguas de la costa: las aves de ala trunca ú obtusa como los gavilanes vuelan mejor en elevación directa que los de ala aguda como los halcones.

La pelvis de las aves es ancha, sobre todo en la re¬ gión postenoi . esta cintura osea queda abierta Inicia abajo y su interior presenta á los lados de la columna vertebral unos grandes huecos que alojan los riñones. El fémur es bastante corto: la tibia y el peroné están soldados: el tarso y metatarso (menos en los mancos que tienen tres huesos en esta región y pueden sentar la planta del pié én el suelo) forman un cañón, pero en la extremidad postero-inferior ó interna se ve un pequeño metatarsiano libro que corresponde al dedo pulgar (en las aves en el huevo los huesos están sepa¬ rados): hay de dos á cuatro dedos; generalmente el pri¬ mero, posterior ó pulgar, tiene dos falanges, el se<nmdo ó interno tres, el medio cuatro, el cuarto’ ó externo cinco, de las cuales la última lleva encima de su extre¬ mo la uña. La forma de las patas difiere mucho según el modo de vivir do las aves: en las rapaces los dedos son robustos, con grandes pelotas debajo de las articu¬ laciones y uñas curvas en forma de zarpas: las trepa¬ doras tienen casi siempre dos dedos adelante y dos atrás por la retroversion del interno: las ribereñas pa¬ recen montadas en zancos y la parte inferior déla

pierna está desprovista de plumas: la pata dé las aves nadadoras está dispuesta en forma de remo por una palmeadura que reúne todos los dedos ó solamente los tres anteriores: todas estas particularidades correspon-

den con las del pico (armonía orgánica). El tacto poco desarrollado, á lo menos el que se verifica por las patas, pero el pico y la lengua contienen corpúsculos táctiles.

El gusto es bastante embotado: las aves que se ali¬ mentan de carne (águila) tienen la lengua algo blanda: las frugívoras (perico) la tienen suave y en general corta y en forma de cúpula: en lo general este órgano es córneo, más ó menos asaetado, y es probable que sirve poco para el gusto y más bien para el tacto.

Las fosas nasales poco desarrolladas y casi sin re¬ pliegues, reciben sin embargo un nervio voluminoso, la mucosa pituitaria tiene la misma estructura que la de los mamíferos, es decir, que está provista de bas¬ toncillos y de celdillas epiteliales de protección. Es difícil saber si las aves tienen buen olfato, á pesar de esta organización, pero las esperiencias parecen de¬ mostrar que no: se ha atribuido á los cuervos, á los buitres, la facultad de percibirlos olores desde muy lejos: fácil seria demostrar la casi imposibilidad de es¬ to, pero un hecho observado por Baker en su viaje á África, nos da una explicación plausible de la llegada rápida do estas aves cuando haya algún cadáver aun¬ que no esté en putrefacción: el viajero alemán cuenta que, habiendo matado una antílope, se apeó del caba¬ llo, la trajo y la amarró en la silla: al mismo momento se vió rodeado por una parvada do buitres cuando ántes no liabia descubierto uno solo en el aire: sabemos que estas aves se ciernen en la atmósfera á tales altu¬ ras que el ojo del hombre no las percibe, peí o tienen una vista excelente, y para descender de las regiones elevadas bástales cerrar las alas y dejarse caer, lo que

verifican con una velocidad tanto mayor cnanto su pe¬ so es más grande y la elevación más considerable: el olfato no tiene nada que liacer en esta circunstancia: por lo ciernas, está probado que los buitres no descu¬ bren un cadáver aun corrompido, estando cerca do él, con tal que lo hayan tapado con yerbas y enramada. Da-rwin (Journal of researclies; voy. <>f (he Beagle) obsei va que cuando un ouitre lia descubierto una prosa, su modo de descender indica a sus compañeros que hay que pai ticipar de un festín, y acuden de los puntos más retirados.

Las fosas nasales no comunican con senos, y se abren en el paladar por una hendedura angosta.

Las aves carecen do pabellón do la oreja, pues no se puede dar este nombre á los cortos repliegues que se observan por ejemplo en las lechuzas. El conducto auricular externo es corto. El estribo solo es óseo y está articulado con un yunque cartilaginoso. Ilay tres grandes canales semicirculares, pero el caracol es ru¬ dimentario: no hay aurículas de Corti, pero la membra¬ na basilar está cubierta por una capa do celdillas con cerdas rígidas y se distinguen una mancha y una cres¬ ta acústica. Esta organización explica bien el excelente oído de las aves que vemos tan admirable en nuestro

ze nzontle.

El ojo es el órgano más perfecto de las aves. Natu¬ ralmente hipermétropas, ellas pueden á voluntad ha¬ cerse enmétropas y aun amétropas con mucha rapidez. La esclerótica contiene generalmente en su espesor un armazón do láminas óseas. La pupila es casi siempre circular. En el fondo del ojo se observa (menos en el ápteryx) un órgano especial, el peine, que saca su nom-

bre cío los repliegues que presenta: esta membrana, colocada perpendieularmente en una hendedura del nervio óptico, está cubierta por la liialóides, casi ente¬ ramente vascular é impregnada de pigmento: no tiene comunicaciones vasculares con la coroides en el ave adulta, pero en el embrión se ve que es una dependen¬ cia de esta túnica, y se separa de ella Inicia el duodé¬ cimo día según II. lleauregard. Un corte de retinado águila que examiné al microscopio, me ofreció la mis¬ ma disposición general que dicha membrana en el hombre. Los párpados son muy movibles, y existe

siempre el tercero ó nictitante.

El cerebro (fig. 50) tiene hemisferios lisos y sin mesolobo ó cuerpo calloso: los tubérculos bigéminos son visibles y bien desarrollados: el cerebelo carece de puente de A urelio y es fuertemente estriado. La me dula espinal está dilatada en los nacimientos^ de los plexos; pero estos ensanchamientos son más señalados en la región braquial ó en la sacra, según que el es más apta para volar ó para correi. en las íap^ cpie tienen enérgicas tanto las patas como las a

has dilataciones son iguales.

A cada modo de alimentación especial corresponde una forma especial do pico: este órgano está privado de dientes verdaderos, pero ha habido aves provistas de estos tañeros como los Hesperornis y los Ichthyoinis de los terrenos cretáceos de América, dados a co¬ nocer por Marsh (lo más singular es que. el Ichthyornis tenia vértebras bicóncavas). Las águilas y os ga¬ vilanes tienen el pico fuerte, curvo y agudo; las aves pescadoras están provistas de un pico de forma v aña¬ da, filoso, ganchudo en la punta, ó de bordes aserra-

ELEMENTOS 1)E ZOOLOGIA.

dos; las insectívoras tienen salidas dentiformes en su extremidad ó grandes cerdas á los lados de la boca; las granívoras poseen un pico generalmente cónico. Algunas aves tienen este órgano conformado de una manera extraordinaria: el pelícano ó alcatraz es nota¬ ble por una a asta bolsa colocada entre las ramas déla mandíbula mfeiior \ formada de una piel extcnsible:

el calao esta aunado, como los tucanes ó pitos _ reales,

do un cnoimo pico, pero en los segundos esto órgano es muy ligero, debido á las numerosas celdillas del hueso, el pico— ciuzado tiene las dos mandíbulas curvas en sentido inverso y cruzadas: el pico-tijera tiene el suyo comprimido como hoja do cuchilló y la mandí¬ bula superior mucho más corta que la inferior

La lengua tiene forma* variadas: en los carpinteros es c.h minea, aguzada en la punta y pvotráctil; la de os patos es ancha, larga y provista en los bordes de unas papilas táctiles; las chupa-rosas la tienen córnea, delgada, susceptible de salir mucho afuera del pico, y dividida en dos filamentos que la convierten en una es¬ pecie de canal propio para el escurrimiento de la miel de las flores: este órgano en los tucanes es parecido á una pluma angosta. Ilay glándulas salivales submaxi Jares y sublinguales y ordinariamente parótidas. No

iay velo del paladar. En el tubo digestivo encontra¬ mos un esófago cuya longitud varía con la del cuello; sigue un buche que puede faltar y parece un órgano ele insalivación; después se ven el ventrículo succentunado homólogo del cardía de los mamíferos, y una molleja ó porción pilórica que es membranosa en las aves carnívoras é ictiófágas, mientras en las granívo¬ ras es dura, gruesa, musculosa y provista do una mu-

cosa cuyas glándulas secretan una capa córnea estra¬ tificada que no recuerda los epitelios verdaderos. Los intestinos delgado y recto son relativamente cortos y no hay colones: se encuentran dos ciegos en el punto de unión de los dos intestinos, pero están apenas se¬ ñalados en la paloma, y nulos en los carpinteros. El recto termina en una cloaca en donde desembocan los uréteres y los Oviductos ó los canales deferentes. El hígado es grande, grueso, pardo rojizo y acompañado por una vesícula biliaria que puede faltar (paloma). El diafragma es rudimentario; el páncreas, largo, ano-osto, y el bazo chico. Los riñones, colocados en las cavidades de la pelvis ya mencionadas, son lobulados, laro-os, y su conducto termina en la cloaca: no hay ve¬ jiga. Hay dos canales torácicas que desembocan en las venas yugulares. La circulación es doble y completa y el corazón con cuatro cavidades: la aorta tiene tres cayados; se cuentan dos venas cavas superiores y una inferior; los glóbulos rojos son elípticos. Los pulmo¬ nes no son muy grandes; una parte de los bronquios los atraviesa sin comunicar con las vesículas y, va á abrirse en los huesos fistulosos y en las bolsas aéreas. La tráquea ofrece dos laringes: la inferior ó sirynx es¬ tá colocada cerca de la bifurcación de los bronquios y provista de músculos propios más ó menos desarrolla¬ dos; los sonidos son producidos por la laringe inferior, pero la superior sirve para cortar las frases musicales ó pronunciar algunas palabras aprendidas; lo alto ó bajo de la voz depende de la mayor ó menor tensión

de los músculos del sirynx.

Las aves masculinas se distinguen frecuentemente no sólo por sus colores, sino también por algunos atri-

ELEMENTOS I)E ZOOLOGÍA.

butos ó adornos especiales como la cresta de los gallos, sus espolones, su muceta; el canto sonoro de las aves canoras, etc. Los testículos, colocados arriba do los ri¬ ñones en el abdomen, se atrofian fuera del tiempo de los amores y tienen un espermiducto (pie desemboca en la cloaca: pocas aves tienen pene. Los ovarios de las he minas no son pares: generalmente el derecho aboita y el izquieido a lene a estar aplicado cerca del pabellón de un grande oviducto que recibe los huevos y los lleva á la cloaca. La mayoría de las aves edifica nidos para colocar los huevos, que son generalmente empollados por la hembra sola, á la que el macho trae sus alimentos. Estos nidos son fabricados con elemen¬ tos muy variados, y á veces consisten en un simple hacinamiento de hojas secas, zacate y otras basuras metidas en un agujero, como sucede con los aviones Las águilas construyen una éra á modo do huacal con troncos pequeños ó ramas de árbol cntretegidas y ra¬ millas delgadas para formar el piso. La golondrina de graneros lleva en su pico machas de lodo y las pe¬ ga una con otra con este órgano y las patas, hasta for¬ mar un cuarto de esfera hueca: con el mismo material los aviones de Swainson hacen una especie de retorta horizontal cuyo cuello está volteado Inicia abajo. El zanate no da siempre la misma forma á su nido: unas veces es plano y sin artificio alguno, mientras otras

ocasiones es un gran cono tejido con trapos, cordeles, cintas, crines, zacate y de tal modo enroscadas las ama¬ rras, que parecen anudadas por el hombre. Las calan¬ drias dan en general á su nido un aspecto piriforme con entrada inferior: los chupamirtos lo doblan exte¬ rior mente con líquines ó con hojitasbien apelmazadas,

llenando el interior, que es perfectamente hemisférico, con lana, algodón ó pelusa de pocliotl. El nido ele las más aves está compuesto de yerbas secas, ramitas y cerdas y tiene la forma de una taza. Según me ha di¬ cho mi amigo el Cura llamón Fuentes, las tortillas con chile (Si amella magna) dan á los suyos la forma ele una canasta con su asa. El flamenco levanta con loclo unos conos ele la longitud ele sus largas patas, ahueca el vértice, y para empollar se pone á caballo sobre es¬ te raro nielo. Las costureras unen los bordes de una hoja ó dos hojas entre sí por medio de delgadas fibras vegetales que pasan al través ele agujeros practicados con el pico, cosiéndolas de manera qne resulte un al¬ catraz que llenan de sustancias blandas. Los republi¬ canos reúnen sus esfuerzos para edificar contra o al derredor ele un árbol una especie de gran quitasol, en las paredes del cual anidan en sociedad. La golondri¬ na Salangana construye un cuarto de esfera con una sustancia gelatinosa como hebras trasparentes que según Rumphius y Raffles, es una secreción del buche de la avecilla (las golondrinas que nulifican y las pa¬ lomas al tiempo de criar sus polluelos producen una secreción análoga), pero Bernstein pretende que no es más que la saliva producida entonces en gran canti¬ dad por las glándulas salivales enormemente crecidas: estos nidos, bien lavados, sirven para

lentes potajes cuya idea primera es debida a los > chin Las avestruces de África excavan la arena y < hembras depositan en el gran hueco los liuei o E do por fuera algunos supernumerarios pai a que de alimentación á los pollos nacientes: unos d,c que los empollan, otros que los abandonan al ca 01 o ,

pero parece que, salvo circunstancias extraordinarias, el macho empolla durante la noche, y la hembra en el dia, y que con frecuencia voltean los huevos para uni¬ formar la temperatura.

La incubación no tiene siempre la misma duración: el buitre aleonado empolla 60 dias; el cuervo, 20; la canaria, lo a 1<S; los chupamirtos, 12; la guajolota, 30, la gallina, 21; la paloma, 16; la pata, 28; el cisne, 20 á 30. Los huevos de la avestruz dilatan 50 á 60 días en abiiise. Las formas y colores de los huevos varían mucho: compárese el huevo blanco y casi re¬ dondo de la codorniz con el elipsoidal y todo chorrea¬ do de café del zanatc, y se verán dos tipos muy distin¬ tos. Un huevo do avestruz cuya capacidad medí lle¬ nándolo con agua, me dio mil doscientos cincuenta gramos, lo que equivale á cerca de veintiún huevos de gallina de sesenta gramos: los del Aepyornis, ave fósil do Madagascar, contienen ocho litros y tres cuartos, ó sea más de ciento cuarenta y ocho huevos de gallina. ¿Qué son estas dimensiones respecto del diminuto huevecillo del chuparosa que mide trece milímetros de largo, y cabrían cincuenta mil de ellos en el del Aepyornis? Se ha dicho que el cascaron se cria en una cavidad comunicada con la cloaca, llamada bolsa de Fabricio: pero este saco existe en los dos sexos y se halla detrás del recto. El albúmen ó clara es un pro¬ ducto de las paredes del oviducto: la yema junta con él suministran al embrión los primeros elementos pa¬ ra su desarrollo. Jlé aquí la composición anatómica del huevo de la gallina: la envoltura exterior, putámen ó cascaron, consta de sales calcáreas: inmediatamente debajo de ella se encuentra la membrana del albúmen

que no dilata en separarse en la gruesa extremidad del huevo dejando allí un vacío más ó menos grande según el tiempo que lia trascurrido desde la puesta, y que se llama cámara de aire. La clara está compuesta de varias capas bastante distintas cuando se coagula por el calor. En la parte central está el vitelo ó yema con su envoltura propia que lleva unos filamentos tor¬ cidos ó chalados que la unen con la membrana del al¬ bumen. En la superficie de la yema se nota un disco pequeño, pálido, en cuyo interior se divisa una man¬ cha- son la vesícula germinativa de Purkinje y la man¬ cha germinativa de AVagner. Tal es la comppsicion del huevo no fecundado: en cuanto á su evolución des¬ pués del contacto con los espermatozóideos, la hemos visto ya de una manera general al hablar de estefenómeno'cn otro capítulo. El polluclo, envuelto en un amnios está provisto en los primeros dias de alantóides y vesícula vitelina: en la extremidad superior del rfieo tiene una eminencia ósea que le sirve para adelga¬ zar el cascaron en una línea circular y poderlo romper después en dos mitades al estirarse para salir del huevo.