Fábulas originales · Unidad 11 de 17
Unidad 11 · FÁBULA XXIX.
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FÁBULA XXIX.
lilgonjas «^iles«
SL SSBFZR.JSÍQ ir z^s i>a§ MÍrSZCdS.
Mas tenaz cada día iesto á un i^nfermo un médico decia; i-— « Si bebe usted mas agua , ies indudable que su muerte fragua. »- Sediento el otro en tanto , le dio su pasaporte, y otro al canto.
—74^ Fuese el doctor primero , enterando del caso al compañero ; pero el doctor segundo mas inepto que aquel , ó mas profundo , dejó de buena gana t
que se ahilase el pcfbre hombre como rana.
Pues señor, murió ahitado ;
y al morirse, contento de su estado,
del que le daba vida
aun blasfemó , mientras que á su homiciífe
colmó de bendiciones.
¡Loque vale alhagar d las pasiones!
FÁBULA XX^\
EiiviaiMiad Ae i%u.emiF&m ^Í0p£g»{g.
EL JOVEN! El RELOJ M hUM,
i Viendo un reloj de arena, ¡paseábase Román con faz serena. -T^ « Pasa luego» , decia, ¡«horacual nunca impía ;
^76-
quc pronto Inés con amoroso fuepío
rae esperará en la reja ; pasa lue^o.» — ■
V dando vueltas , su mirar sombrío
eji el reloj lijaba , asaz tardío ,
hasta que al lin echó de ver que insano
atascado se hallaba un leve grano;
y saliendo (\ la calle diligente ,
Ramo á la rej^a , pero iniililmenle:
volvió 'á Hamar de nuevo;
mas ya no e^lalj^i Inés : jpobre mancebo !
\Qiiini por buscarse aptma de este mundo las dichas il usarías , cuando un grano de arena rtmora puede ser da nuestras gloriasl
FÁBULA XXXI.
Ija iEtoeesiti^la»
LA MADRE Y EL HIJO,
— «¡Ubbbü » — en inocente fiesta una madre con carino gritaba á un hermoso niño con una máscara puesta.
—78— Mas de sus i^iislos avara , al ver que lloraba el hijo , arrojándola , le dijo : — uTonlo. si tengo otra cara.»-
Y del candor h mcn^-ed,
á manías después hallaba,
el niño las jjrl'íuntüha .
— «¿Cuánlas caras tiene ustcdPw-
V es fama que ya crecido, üe^óel niño á asegurar
que todas suelen mudar la cara ron el vestido.
FÁBULA XXXII.
^% ^^^^ ^ m^ m^ís,^^<^^
Desplumaba á una tórtola un milano, y un gato que gruñendo lo veia, el hocico lamiéndose, aunque en vano, — «¡Ah verdu(jo\,y)-- furioso ledecia.
—80— — a¿Y tú qué eres ?»— el ave le con I esta. Calló el galo , ocultando su deseo; y echándole las ¡í arras por respuesta, -«¿Qué* he de ser, contestó, siendo tú el n^/)?
« Dotado siempre cslH de ansia inhmmma cuanto arrojyr aJ mundo ci Dios le plugo: verdugos de noy , reos serán mañana; pues el reo de ayrr, es hoy verdugo.