Fábulas originales · Unidad 12 de 17

Unidad 12 · FÁBULA XXXJII.

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FÁBULA XXXJII.

Aeusai* detitos propios.

LA URBACA Y LA GALLINA,

— «¡Qué escándalo!» — en tono fiero

una galliila decia ,

¿i una urraca que comia

las flores de un limonero.

--a ¡Que secóme , jardinero ,

de las de arriba A destajo!»

—82— — « Celebro lu desparpajo. » contestó la urraca altiva. (í¿No he de comer las de arriba, si no has dejado una abajo^»

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FÁBULA XXXIV. Mo ^ieasapre el bien e@ f4$s*tuifta«

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En una jau!a un ave nació j vi'-Vió contento, sin crazar nunca el vienlo con revolar suave. ;Q.ué vanamente grave, fwrque mas no desea ,

— SiJe una ú olra barandilla con voluntad sencilla cantando se pasca ! Créalo quien lo crea ; mas lo cierto es que el preso nunca con loco escaso en ocasión nip^una maldijo la forwna , ni tuvo á vituperio su dulce cautiverio. Por último , es el caso que un dia que la puerla vio de la jaula abierta , llegó paso tras paso á la vecina huerta. ¡ Cómo entonces contento , con emoción estraña , gaza en la azul campaña del estendido viento ía libertad querida , sunca por él servida !

—85— De rama en rama vuela con la calma inefable de la virtud amable que el crimen no recela ; y al mas cercano arbusto lanzándose con gusto ^f quedó á la liga en suma . presa otra vez su pluma. - ¡Triste imagen del hado fué el pájaro inocente , pues se trocó su estado tan repentinamente ! Tornó á ver á despecho la antes prisión amada ; mas nunca la alborada volvió á encomiar su pecho con su co\iiun tonada. — ((¿Por qué con tal quebranto ,>í su dueña le decia , írmi gozo y tu alegria no ensalzas con tu canto.

—86— cual suceder soüa ?» — Sin dar respuesta alguna , las penas una á una , con el dolor mas grave de su dueña (juerida , acabaron del ave »• la macilenta vida ; ([ue aunque en rá cárcel íier pasó la vida entera sin que echase de menos los céfiros serenos , después que hubo probado su esfera siempre amena , cuando volvió á su estado , murió el triste de pena.

; líii id , mení ido b a n do de alvgres ilusiones, que nos henchís, pasando , de Jocas ambiciones, \Bejadme que tranquilo

—87— rniiera en ¡ni pobre asilo , pues que solo un momento vive el mayor contento ! ¿Por qué queréis que ansioso deje m\ humilde estado , si solo es desdichado * quien fué una vez dichoso^