Fábulas originales · Unidad 5 de 17
Unidad 5 · FÁBULA XI.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
FÁBULA XI.
lia igualdad.
^ñ €0]^ ¥ ^ñ BOSñ.
Una col en un cercado probaba á una rosa bella que era tan buena como ella , y aun de una tierra mejor.
—29—
— «Mas aunque de cana iguales,» (lijo un pepino «; mastuerza ! ¿dejarás tú de ser berza , mientras que ella es una /Tor?»
^M^
FÁBULA X¡I.
Wo feay ffiaal cobuo ubi falso aiafiii^a.
filgt!eri3 p H utlamt^.
De pájaros un bando al asomar el dia iban el aire blando pipi, pi pi , cruzando en dulce compañía.
—31—
Mudaron el intento, ofendo que un reclamo pi pi , pipi , á su acento les respondió contento cabe un'puüdo ramo.
Y en jiros desiguales cercándole en gran copia para llorar sus males , como la acción mas propia de amigos tan leales.
Posándose un jilguero, cayó en la liga impia que armada le tenia un cazador artero, que cerc^ lo.veia.
Se aleja el bando espeso viendo el caso iafelice ; y en tanto el triste preso
—32—
con inúdl esceso lachando en vano, dice :
— «¡Nada, ay de mi, consigo, pues en tan fiera lucha mas cada vez me enligo!
j Triste de aquel que escucha la voz (le un falso amigoln
im^
FÁBULA XIÍÍ lia earaisibola.
EL CHI€0, Sli MUI.O IT EL GATO.
Pasando por un pueblo un maragato , llevaba sobre un mulo atado un gato, al que un chico , mostrando disimulo , le asió la cola por detras del mulo.
—SiHerido el gato , al parecer sensible , pególe al macho un arañazo horrible ; Y herido entonces el sensible macho , pegó una coz , y derribó al muchacho.
Es el mundo , d mi ver , una cadena y dó rodando ¡a hola , el mal que hacemos en cabeza ajena , refluye en nuestro mal, j)or CARAMBOLA.
FÁBULA XIV.
l]@«asas ueeias.
c?/g?.
^oi^C'y'm ">( a
Hacia el nido de un cuervo
sube un rep|il protervo,
quede otro manjar falto,
de huevos se apercibe;
mas al dar el asalto,
reyendo al cuervo ausente, oyó:-¿Quién vive?
—36—
— «Perdone usted; no es nada,»
dijo con voz turbada;
«ei hallarme soñando
mi indiscreción abone,
pues llegué aquí rodando;
mas desperté , y me vuelvo: usted perdone.)
— «¡Hola, traidor vecino!»
dijo el cuervo ladino;
«¿cuando el sueño te priva,
sin costarte trabajo
te ruedas hacia arriba?
Pues á ver como ruedas hacia abajo.»—
Y remontando el vuelo, lo suelta desde el cielo,
por mas que ya difunto
el reptil lo rehusa;
y ¡plaf! reventó al punto.
\Digno castigo de su necia escusal '