Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 24 de 38

CAPITULO IV

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CAPITULO IV.

■DE LA GANGKENA, V LSPUACELO.

San Antonio Abad, es aboyado contra la gangrena^ y esphacelo.

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J»5A gangrena es un principio de corrupción de las partes carnosas, ya con llaga, ya sin ella, las cuales todavía tienen algun sentido á modo de entumecimiento, y se disminuye en la parle el pulso cada instanlc, y asi mismo le va faltando el sentido, que picándolo1 con aguja, casi no lo siente: pasa el color propio, y natural He la carne al color flavo, ó al color de plomo, como beivn génádó, o morado, que lira á lo negro, y también se enfria al tacto; y cuando la dicha carne se aprieta con un dedo, hace hoyo, y no vuelve a levantarse fácilmente.

UBKO 1! CAPITULO IV.

Júntaselo unos accidentes, como calenturas, desvarios, espasmos, y á veces sincopes; pero no se ven juntas todas estas señales en todas las gangrenas, sino varias de ellas.

Diferencia del esphacélo de la gangrena. —Se distingue de la gangrena el esphacélo, que en la gangrena empieza la corrupción, y en el esphacélo ya esleí corrupto; y se conoce cuando á la tal pártele falta el sentido totalmente, que aunque se saje, ó cauterice, no siente el paciente nada, y no sale sangre de las sajas, sino un humor aguoso, y hediondo.

Causa. — Las causas de que se suelen ocasionar las gangrenas son muchas, como por los muchos fríos, y heladas» por mordeduras de animales ponzoñosos, por mucha abundancia de los humores en los apostemas que no se pueden resolver, ni madqrar; también por las ataduras, ó ligaduras fuertes, y otras semejantes.

Pronóstico.— La gangrena solo muy á los principios se puede curar, y cuando no estuviere en el pecho, ó en el vientre, porque allí no admite cura. Y cuando pasa á esphacélo, que también llaman estiomeno [Estiooneno) 6 cuando se ha confirmado la gangrena totalmente, entóneos no es remediable, sino es algunas veces cortando, ó mutilando en breve el tal miembro esphacelado.

Cura general.— En la cura déla gangrena se atienden las primeras dos intenciones do la guarda, dieta, y de hs evacuaciones, como queda referido en el capitulo antecedente del flegmon: solo se advierte, cuando la gangrena tuviere su 'origen de mordedura ponzoñosa, que entónces no se deben usar, ni sangrías, ni friegas, con intención do reveler, ó derribar: bien se podrá con la intención de evacuar sangre cerca de la misma parle herida, ó usar do algunas purgas leves, y frescas, como para evacuar el humor colérico se ponen en el

catálogo de los medicamentos. También conduce tomar de cuando en cuando unos confortativos cordiales, puestos en las i alenturas malignas del libro I capítulo 80.

Cura especifica.— Para quitarla causa adjunta, luego que se conozca que empieza la gangrena por las señales susodichas en cualquiera parte en donde se pudiere .sajar, fájese toda la parle gangrenada, y aligo de las parles vecinas latitudinalmente, tanto, que lo sienta el paciente, atendiendo no se corten venas mayores, ó arterias, ó nervios: Hechas las fajas, exprimir bien la sangre, y lavar después las fajas muy bien con salmuera, ó con agua salada caliente, 6- -lavarlas con vinagre salado caliente, ó con legía en que se hayan cocido chochos, ó habas, y renovar tales baños dos 6 tres veces al dia.

Emplastro de las harinas.— Hechas estas diligencias, se pondrá el emplastro de laj harinas de lentejas, ó habas, ó de chochos amasando unas ó mas de ellas con la leéis! de barberos, (Legía de barberos) (que se ¡hace de ceniza, y tequesquite, ó con legía de ceniza y cal) cuanto basta para el punto, ó forma de emplastro, añadiéndole, al fin un poco de oximiel, ó miel virgen, con un poco de vinagre; y con esto se prosigue la cura, hasta tanto que se viere buena materia, blanca, leve, é igual en las fajas: estando de esta suerte, se cura como llaga ordinaria.

Defensivo ordinario. — Al tiempo de usar del dicho emplastro, conviene poner en la partesana al rededor de la gangrena un defensivo de agua envinagrada; y si el agua •fuere de poleo, es mejor, deshaciendo en ella un poco del bolo arménico, ó tierra sigilata, ó plomo preparado, ó en falta de eso, un poco, de barro colorado; y si no, mojando unos páñilos en dicho licor, los cuales se aplican al rededor, como queda referido.

Medicamentos mas fuertes.— Ueconocien-

DHL KLKGMON.

<)o que. uno, dos ó tres dias no hicieren su erecto los didios emplastros, es menester usar de medicamentos mas fuertes, como es poner en las fajas lechinos, o hilas mojadas en ungüento Egypciaco, según se pone eñ el catálogo; el cual ungüento, aun para mayov eficacia, se añade un poco de sal moli- -da: en falta de este ungüento, tome miel virgen, mezclada con polvo de cal viva, ó fon polvo de Juanes de Vigo; y si hubiere ungüento isis, es muy seguro.

No bastando aun lo dicho, hacer otras fajas mas hondas, ó mas en número, y poner en las fajas unas hilas mojadas en un poco do vino, en el cual esté deshecho un polvito muy sutil del solimán; ó en lugar de esto, mojar un pincel, ó un poco de algodón amarrado en un palito con agua fuerte de los plateros, y tocar con ella solo la carne corrompida, y encima se pondrán luego unas hilas secas, y sobre todo se aplicará el emplastro susodicho de harinas, y al rededor su defensivo así mismo arriba mencionado;* y si fuere con poleo dicho emplastro, y polvos de plomo quemado, es mas .seguro.

-Advertencias en el uso de los cáusticos.— Y por cuanto los medicamentos del solimán, •6 los polvos do Juanes, la cal, y el agua fáeríe bacen escara, ó una corlecilla de lo corrompido, y apartan lo malo de lo sano, es menester atender á que no se dañe lo sano con dichos cáusticos: y así descubriéndose en las fajas algún nervio, vena ó arteria, conviene poner sobre ellas hilas secas, porque [río las loquen los cáusticos. Vara quitarla cáscara, ó cortecilla ocasionada de los cáusticos en lo corrompido, se aplica miel virgen con un poco del polvo do incienso mezclado.

Algunas veces á los principios de la gangrena ha ayudado solo aplicada una planchuela delgada de plomo con unos agujeritos pequeños, y amarrada sobro toda la gangrena. Los cangrejos proparados son

eficaz remedio para todo género de gangrena. Véase su preparación en el capitulo 15 de este libro tí. El poleo por si soló machacado, y puesto en íorma de ern plastro, ha extirpado varias gangrenas, \ cancros.

Mutilación del miembro esphacelado .- De la mutilación en el esphacelo, ó esliorneno, por ser por sí arriesgada la obra y por necesitar de cirujano bien experto, 'no hago mención de ella. {Cómo se socorre a los accidentes.) Y ofreciéndose algunos accidentes, como es el dolor, y otros semejantes, se socorrerán al modo como queda dicho en el libro I capítulo 76 de los accidentes de las calenturas continuas.