Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 22 de 38

CAPITULO LV

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 28 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO LV.

I)KL DOLOR DE LA PIEDRA Ó ARENA EN LOS RIÑONES, Ó EN LA VEUIGA.

San Ligorio es abogado contra la piedra, ó arena de ta orina.

HIl dolor do la piedra ó de la arena, se ocasiona cuando oslas entran ó so crian en los

13/r DEL DOLOIt DE LA MEDRA,

ríñones ó'en la vegiga, ó cuando pasan do par de- ios nervios, que baja del cerebro. > los ríñones basta la vegiga por las urelras, pasa por el estómago á los ríñones: y par;»

(que así se llaman los conductos, 6 vasos por donde baja la orina ¡i la vegiga desde los ríñones) (Cuál es el dolor nephrüico ) y oste'.dolorsellamaen griego dolor nephrüico.

Origen de la piedra y de la arena.— Orí

distinguir el dolor de la piedra del dolor cólico, se podrá ver el capítulo 37 de la cólica de este libro I.

Diferencia del dolor cólico.— E\ modo úh distinguir la piedra si es de los ríñones ó de

gínase la piedra de materia gruesa, tenaz y >a veg^a' es' Por cuanl° la Piedra de los n viscosa, la cual tenida en las vías angostas,! nonea es colorada ó flava, y la de la vegiga ycon el calor como causa efleiente. se cuaja en blanquisca ó de color de ceniza, y ma,; ó endurece. La arena se origina también «ora, y mas pesada.

de materia ó humor grueso, no tan viscoso,! Diferencia de la piedra de los ríñones de pero terreno y adusto. I fe W-~Cuando hay piedra en U vegiga.

Señales dtia piedra, ó arena en los riño- se conoce de un peso en el emperne y en e/ ««.-Cuando t.y piedra 6 arena en los ri- Peritóneo. que es la distancia- de las dos

„i h«i™ fi¡r,on »iinE vías, que bastantemente molesta, en partioones,! se conoce? por el dolor njo en ellos, \y,a > h . debajo de las últimas costillas, cerca del colar andando en un cammo pedregoso con hueso del cuadril; y estando el dolor agudo, Perito, ó comezón en la glande 6 en 1 *

entónces es cuando la piedra ó la pit,:ita'P»nta de a verga:

i „k„ n„ ,iQ ia. ,,r,. cuando este en la vegiga.) también la indigruesa entra por las cabezas de la . « - galen unM de la ,

tras; y cuando no hay dolor agudo, «ñoco- ^ ^ sq el ¿

moque oprime un peso, entonces ya esta I ¿ ^ ^ w mal ó t¡ene coIor

dentro de las uretras ó conductos de la on- ^ ¿ ^ ^

na; porque ya dentro, no es el sentido tan *> ^ andoge dicha op¡na>

vivo y delicado, como] en las cabezas de ^ como flema> ó mocos de las

elIíambíenír se conoce, cuando con la orina narices, y la demás orina se aclara; y suelen salen [arenillas ó flemas, y unas veces sale también en la orina verse unas arem-

tarabien sangre, cuando hiere la piedra al Has. ...

6 .„ . n »A riiandncl cálculo ó la piedra se pone en

pasar algunas venillas; y se infiere cuando Cuando ti caicuiu u i y y

Las veces el paciente ha echado arenas ó la via, suele haber repentina opre«on de la piedras. También se infiere ser el dolor de orina, unas veces a empezar a orina > í piedra cuando de aquel mismo lado del otras en medio del orinar. Cuando hubiei la pieura, cudiiuu aM . . tal aDrieto de no poder orinar, colocar al

dolor se retrae para arriba e tes ,cu o, y ^. ^^^ arr¡Pba, y levantar en alto las cuando se adormece! el músculo ó la p.erna en ^™ ™ ¿¿ sacudiendo el de aquel lado, por[cuanto topa la piedra en ^ y 'Q suele caer ja pieo,,,

el nervio de ellos; y'suele acaecer, que por cu e po p > . da Iug„ ;l or¡_

el gran dolor hayilal detención de la orina m »^{ > de quc ¿fly p|j.dra

y del] vientre, que ni con medicamentos,^. ^ ^ para semejante detenpurgantes suelen obrar, i. de la orina, ya de la piedra ó flema ocaSenales\de nuevo movimiento de la piedra . - ^ candelillas ó de los bastaó arnia.-Hallándose nclnalmente en la ac-p ' < ¿q ^ ^ ■ ^ q(je ^ cesion[de movérsela piedra'/» arena. sesup-j* ^ »h|im(,dBdeSi megé„dolas por la via. ion ofrecer basmjy vómitos de flema, y lúe- (arla pMra ¿ nema. Otro, mego de cólera, por laíeomunleacion del sexto i' 1

libro \ caí' rimo iv.

í:só

lenjel (Iodo por el orificio del sieso, y la procuran remover.

Pronóstico. -En esta enfermedad hay varios casos peligrosos, en particular en los viejos, y en los que heredaron dicha enfer-,

medad. ; |

Oieta.— ha dieta ó guarda de esta enler-,

medad, conviene con la misma que se puso en el capítulo 40 de este libro I de la des-, templanza del hígado, escusando las frutas' ásperas y las que adstringen ó constipan, yi las aguas cenagosas. Tampoco conviene, poner mucha ropa sobre los ríñones, que¡ Jos calienten: el comer avellanas es ilemu-j cho provecho. £1 agua ordinaria se beberá j de la cebada cocida, ó de orozuz, ó del palo1 dulce, ó de la escobilla, que también llaman ! uña de gato, y ha de ser la raiz de ella. ¡ También es buena el aguamiel del maguey despumada.

Cura en la mismu accesión ó gran dolor. — Habiendo accesión de gran dolor, originado de la piedra de los ríñones ó de la vegiga, se empezará la cura con ayudas de malva, trébol, manzanilla, cañafístola y orozuz, ó lo que de estos se hallare: {Ayudas.) cocerlo en bastante agua para dos ayudas y colado, añadirle mantequilla du vaca ó á; falta de ella, manteca lavada dos ó tres on-i zas, con otro tanlo de melado ó de azúcar morena, pero sin sal. El aguamiel bien rehervida, y á lo último echarle miel virgen ó pulpa de cañafístola, es loable remedio; y siendo el dolor muy grande, sangrar del brazo la vena del hígado ó la vena de todo el cuerpo, según las fuerzas del paciente; y buen ralo después de la dicha sangría, repe-j lir la ayuda arriba dicha, añadiéndole una! onza de trementina limpia, deshecha en un almirez con una yema de huevo y dos ó tres' onzas de aceite, ó á su falta, de mantequilla.' ¿manteca en que antes se hayan frito lombrices vivas, al mismo tiempo coger las yer-| bas así húmedas, que sobraron de la ayuda/ y fomentar con ellas el lugar doliente, aña-

diendo á dichas yerbas, de la semilla de anís 6 hinojo un puñilo algo machacado, ó en lugar de dichas yerbas, poner una tortilla de huevos frita con el aceite ó manteca en que se hayan frilo alacranes vivos.

Apretando al otro dia mucho el dolor, se suelen sangrar del tobillo del mismo lado que duele, ó se aplican unas sanguijuelas á las venas de las almorranas; pero habiendo estorbo ó inconveniente mayor de no poder sangrar, entónces suplirán unas friegas suaves en los muslos ó piernas; y cuando hubiere dolor en los ríñones, se harán también otras friegas suaves y blandas, desde los ríñones hasta el empeine, untando las manos con el aceite y manteca de alacranes ó de almendras dulces; ó poner unas ventosas secas, con poco fuego, de los ríñones para abajo al empeine.

f 'omitorios.— Cuando no bastaren estas diligencias á mitigar el dolor, ó por si antecedentemente no tuviere vómitos, hallando que el paciente en otras ocasiones no ha sido muy difícil para trasbocar ó vomitar, entónces para reveler, será conveniente tomar un vomitorio del cocimiento de rábano ó de las semillas del rábano machacadas, como media onza, ó la semilla de los quelites, como una ó dos onzas de oximiel, ó con una onza de miel virgen, y meüia onza de vinagre, con dicho cocimiento tibio y en buena porción, para facilitar mas el vómito; ó lomar para vomitar medio cuartillo ó mas de agua libia, con una onza de aceite, y un poco de azúcar deshecho en un tanlilo de vinagre.

Advertencia.— Se hade observar, que al tiempo de los muy grandes dolores no se ha de dar purga ninguna, ni otro medicamento muy fuerte para espeler la piedra; solo cuando cesa ó se mitiga el dolor algo, entonces se podrá tomar cañafístola en pulpa una ó dos onzas. El modo de sacarla so verá en el catálogo de los medicamentos

Oso dará el polvo del ruibarbo en peso do

136 DEL DOLOR DE LA PIEDRA,

uu tomín con un polvito de orozuz, en lorma de conserva, con alguna cajeta de duraznos, para que no lo vuelva luego el estómago; y cuando no hay peligro de vomitarlo, se podrá dar en cocimiento de malvas. Julepe ó pósima.— También) conduce mu-

cha al principio de la cura, añadiendo á lo* ingredientes un puñilo de las semillas de las adormideras; y también en el atole o en la almendrada que tomare ántes de querer dormir, mezclar de dicbas adormideras, 6 usar de otras medicinas que se ponen para

cho en esta enfermedad, hacer un julepe ó el desvele en el capítulo 76 de este libro 1^ pósima de los ingredientes siguientes, ó los de ios accidentes de las calenturas conque se pudieren hallar de ellos. Tome ce- linuas.

bada limpia un puño, garvanzos colorados Untura para la piedra en ios ríñones.— En ó prietos un puñito, raices de borraja ó de el intermedio que se usaren los susodichos la endivia otro tanto, de las semillas de las medicamentos, también se podrá acudir con malvas un poquito, porque hacen muy fie- untar la región de los ríñones hacia el emmosa el agua, y de las pepitas de melón peine, que es por donde pasa la piedra, coó de sandia en peso de un ton.in y medio: mo es el aceite de almendras dulces, laendos ó tres higos pasados, ó en su lugar unas jundia de conejos, de la gallina ó con mancuantas pasas sin los huesecitos: como me- tequilla, y mas eficaz es el aceite] de la* dia onza de orozuz: cocerlo lodo en bastan- adormideras, ó el de alacranes, ó la enjunte agua, que después de cocido quede como dia de la sierpe ó de la bíbora. en dos cuartillos, y despumar con otro her- Antes de espeler la piedra, se ha de desvor dicho cocimiento; y colado,! tanto de hacer ó quebrar.— Sosegándose ó quitándoazúcar cuanto al buen gusto pareciere, be- se el dolor, se podrán usar los medicamenberlo enfriado en tres, cuatro ó cinco veces tos que son para echar la piedra; pero pripor diferentes ocasiones, porque abrejy en- meramente se ha de procurar el desbaratar sancha los conductos, y asi mitiga los dolo- ó deshacer la tal piedra, y después se usares; ó comer mantequilla fresca con azúcar rán mejor los medicamentos que la espelen, candi, ó azúcar fina en ayunas sobre una Medicamentos que desbaratan la piedra en rebanadita de pan. los ríñones.— Por su propiedad oculta, quie-

Baños.— También facilita á ensanchar los bran y desbaratan la piedra en los ríñones, conductos y |mitiga los dolores, el baño de los medicamentos siguientes: La sangre del medio cuerpo de cocimieutode malvas, tré- chivato preparado al modo como queda dibol y manzanilla; y para mitigar mejor los cho para las caídas, en el capitulo 26 de esdolores, se podrán añadir dos ó tres cabezas te libro I, tomando de ello en peso de un tode adormideras machacadas, y disponer el min ó tomín y medio en un poro de vino baño en una batea ú otra vasija acomodada aguado, 6 en la bellida ordinaria: los lineen donde se pueda sentar el paciente, que sos ó los grano* de los huesos de las guindas, los muslos y piernas queden para fuera, y ó las almendras de los duraznos, tomadas que el agua no suba encima del ombligo; el bien remolidas, según lo dicho de ia sangre cual baño siempre ha de ser tibio, y no es- de chivo.

tarse mucho tiempo en ello; mucho menos O lomar en peso de medio ó (lo un lonim, se ha do provocar sudor, porquc;debilila las de la ceniza de las lombrices, las cuales ánfli(!rzas. tes de quemarse se lavan de. loda la tierra

Cosas que adormecen.-Ko sosegándose con varias aguas, y últimamente con un polos dolores, sino que aun mas aprietan, con co de vino; luego se secan y se queman e» MU de sueño, se podrá repetir la ayuda di- una ollila nueva. Lo mismo se puede ha-

LIBRO I CAPITULO LV

cer con las cochinillas que se hallan debajo de las piedras, repitiendo la cantidad una ódos veces al dia También las puntas del maguey* ó délos inesquiles, ó del mescal tostadas y bien remolidas, lomadas en peso de medio tomin, poco mas ó menos, en la bebida ordinaria.

Muy buen efecto tienen en semejante dolencia las cascaras de las avellanas bien remolidas, y bebidas en peso de medio ó de un tomin con vino de ubas, ú otro tanto de la ceniza de las cáscaras de los huevos bien quemadas. {Medicamentos que espelen la piedra ó la arena ) También es bueno tomar una ú olra vez del zumo de limón, media ó una onza, y otro tanto de vino de ubas con un terrón de azúcar, deshace la piedra; pero no se repite muchas veces, porque sue-( le escaldar el estómago; ó hacer legía buena de la ceniza o'e la paja de las habas quemada, y bebería en ayunas como tres ó cuatro cucharadas en una laza de caldo sin sal ni manteca; ó tallar ó raspar rábano con la cáscara, y todo antes. bien lavado déla tierra, como dos onzas, echar encima otras dos onzas de vino aguado, y dejarlo estar un rato, después esprimirlo recio por un paño y beber de ello en dos ó tres ocasiones. También unos ¡ amitos ó cogollos del sabino cocidos en agua, y beber de ella una ó dos ouzas de cuando en cuando; pero de este medicamento como de otros semejantes, no seda á mugores preñadas; ó echar en vino agitadlo una porción délas cochinillos que se hallan debajo de las piedras, y continuar por unos dias en lomar dicho vino por cucharadas; ó dar de la piedra que se halla en la hiél de toro, molida en cantidad de un adarme, ó de peso de medio tomin en vino, ó en bebida ordinaria. Muy eficaz suele ser la piedra higuana, lomando de ella molida en polvo de tres, hasta cinco ó siete granos en peso de trigo; pero no se ha de repetir sino bien rara vez con una poca de la bebida ordinaria.

También por medicamento muy eficaz, en particular cuando juntamente se detieue la orina, se unta el lugar dolorido de la piedra con aceite de alacranes. Oon lugar de esto, á persona que no tuviere asco, sacar la vegiga de un chivato vivo, y beber la orina que en ella se halla, como dos ó tres onzas, y luego poner el redaño aun caliente del chivato sobre las ingles y lodo ei vientre. Es muy seguro y también aprovecha cuando

hay suspensión de la orina.

Medicamentos preservativos . — Hallándose

aliviado de los dolores ó de la piedra, para preservar el que no fácilmente se vuelva á criar, tomar algunos dias en caldo en ayunas, hasta siete granos en peso de trigo de la piedra bézar; ó tomar unos tragos de agua caliente lodos los dias al empezar á comer; [Pildoras de ¿a trementina lavada.) ó tomar cada mes en peso de un tomin, algo masó menos, de la trementina bien lavada en agua, ó cocimiento de malvas, formando de ella con bastante polvo de azúcar unas pildoras ó bolitas, del tamaño de un garvanzo, y tragar ¡a dicha cantidad, como media hora antes de cenar, con el agua de la bebida ordinaria, üe mejor efecto se hará*n, añadiendo á la trementina lavada una ó dos onzas del polvo de ruibarbo en peso de uno ó dos tomines, y como medio tomin del polvo de orozuz, y tomarlas al modo dicho, aunque también se podrá repetir cada semana. En lo demás, atender á templar el hígado según queda dicho en el capitulo 40 dula destemplanza del hígado de este libro I. Y así mismo procurar corroborar a-I estómago con los apositos por defuera, dichos en e¡ capítulo 31 de osle libro í del dolor ó debilidad del estómago.

Cur>i de la piedra en la vegiga. — Habiendo piedra en la vegiga, se usan los mismos medicamentos que cuando se halla en los ríñones; solo por estar mas distante, son las

virtudes de ellos menos eficaces, por lo cu&I se ha de continuar con ellos repitiéndolo* mas veces.

J3K Di-I. AllDOlt DE I.A OIUNA,

Muy cu particular a|)rovechan para la¡piedra, enlónces se atenderá á la cura di piedra en la vegiga las cochinillas, que se cha en su propio capitulo antecedente.

hallan en las humedades debajo de las piedras, como quedaídic.ho arriba.

Preparación de las cochinilla*. — El modo

Cura general. Originado de la acriwmíu de la mkma orina.— Cuandoíprovenga el ardor de la acrimonia de la misma orina, l<>

de prepararla* para dicho efecto, es el si- cual acaece por haberse asoleado, ó de las guíente: Tome cantidad de las cochinillas fornidas muy acres ó calientes, y eslo se colavadas en agua depercgil: derramada el noce di- la orina delgada y muy colorada, agua, echarles vino de ubas á que bien se con otros indicios del hígado destemplado; remojen y secarlas en el horno, cuando sa- en esta ocasión convienen sangrías del braquen el pan, sin que se queme», en uno 6 zo derecho para reveler; y siendo la persogas platos tapadas, {porque no ¡estén muy na muy sanguínea, se sangrará después ó a j amontonadas; y mas seguro y eficaz es se- otro dia, la vena del tobillo para evacuar, carias al aire sin sol ni luego; y bien secas También son buenas unas purgas suaves, se hace polvo de ellas, el cual polvo se vuel- como dos onzas de cañafístola con un polve á humedecer con nuevo vino como de vito de orozuz, ó unos pocos de tamarindos Antes. De este polvo se da a los muchachos cocidos con cocimiento de malvas, ó de lehasta quince granos en peso de trigo, y á chugas, ó de verdolagas; 6 tomaren peso de ¡os grandes en peso de medio tomín ó algo 1111 tomin Poco mas 0 niénos, según la romas, en cocimiento degarvanzos colorados,' oustez del paciente, del polvo del ruibarbo 6 en unas cucharadas de aguardiente, como, con cocimiento de cebada ó de las dicha, cinco horas antes de comer, repitiendo esta malvas.

bebida dos catres dias seguidos ó al terceroj si y u das:— O echar ayuda de malvas y cadía. En loslquepor el higado destempla- üafistula cocida en agua, cuanto bastare do. 6 por otragrazon no pudieren beber el para una vez; y colado se le juntará la clara aguardiente por si, se podrá aguar paraqui- y la yema de un huevo bien balido, y una ó larlela fortaleza, con el dicho cocimiento 'dos onzas de manteca, con un tanlito de sal. de los garvanzos. ü eL'ua,'.> n0 habiendo canela, ayudas de so-

Piedra en la n«.-Para la piedra aira ve- ia ,a leche recien ordeñada, sadaen latvia, machacar ceboya blanca y! ^«..-Beber por bebida ordinaria el

ponerla caliente en el mismo caño ó donde a=ua dtí c'ebada c0cida' de la CUal tambÍ6,) ... . . se podrá hacer orchata con las pepitas de

se sinbere, y atarlo repitiéndolo vanas ve- 1 , ,

melqn ó sandia; y para mitigar mas el dolor

C \P1TUL0 ! VI eíl una 11 t>l?'a ocas'on' se PotJlra añadir tam-

bién el peso de un real, de la semilla de las del akdor de i.a orina. adormideras. El modo de hacer las orcha-

. , „, . tas, se verán en el capítulo 40 de esle libro l

Santa Siria. virgen (récense, es ahogada ' .....

de la destemplanza del hígado, también contra el ardor de la orina. ¡ * ~ 9

conduce para el efecto, beber dos o tres ma-

C.VÍWX. OMMfttoOSfc M. 1A Y\¥.M\.V 0 ñañas ó tardes el suero clarificado, como se

WVY.^X. pone en el misn o capítulo ahora dicho, y

cuando no hay calentura, beber la leche de

¿Di.'ardor de la orina, que en griego se Ha- cabras ó de burra, ó T>eber el cocimiento de

ma Dissuria, se ha de observar de dónde se malvas, en que un terrón de azúcar so haya

n ngina; como ruando procede del mal de la' cocido y despumado. También la clara de

LIBRO l CAPITULO LVI.

un huevo batida y bebida con una porción- purgas.— Ea la cura de estas llagas no concita de agua rosada, ó del cocimicMito de ce- vienen purgas, ni la del ruibarbo, porque bada, mitiga el ardor de la orina. se suelen exasperar mas: en esta dolen-

üaños.— Buenos son también los baños de cia mejor arman las ayudas frescas arriba yerbas frescas, como es la lechuga, calaba- dichas del ardor de la orina; y cuando mas za, endivia ó de sola la leche, en el baño de;se podrá dar para evacuar, una 6 dos onzas medio cuerpo. Mucho mitiga el ardor de de cañafislula con agua de cebada, por ser la orina, metiendo la parte del caño en le- tan propia para el mal de los ríñones, che tibia al orinar, ó en cocimiento de mal-1 Ni los medicamentos que limpian por orina. vasy adormideras; ó untar el hígado ó los ¡—Tampoco conviene usar en este caso, cuanriñonescon las unturas frescas, dichas en e\ do hay llagas en los ríñones, de otras cosas capítulo 40 déla destemplanza del hígado, que limpien ó purgen por orina, por no carConducen también las sanguijuelas puestas gar con mas humores á la parte débil, á las venas de las almorranas; ó abrir una j Medicamentos propios.— Hallándose por fuente en la pierna derecha, cuando el pa- las señales susodichas que hay llaga sucia, ciente padeciere alguna enfermedad del hí- es hedionda la materia que sale por la origado; y en la pierna izquierda, hallándose se usará de las pildoras de la trementina, como queda dicho en los remedios del dolor dé la piedra en el capítulo antecedente; pero sin el ruibarbo, con las cuales se

indispuesto del vaso.

CAPITULO LVII

DE LA OIUNA COS MATERIA Ó SANGRE.

limpiarán las dichas llagas; y cuando actualmente hubiere mutho doler ó ardor en la parle afecta, primeramente se ha de mitigar con los susodichos medicamentos contra el dolor ó ardor de la orina; y después se lomarán dichas pildoras.

También convendrán para dichas llagas de los ríñones, los mismos medicamentos

. .que 'se ponen para la cura de las llagas del

«Caliendo juntamente con la orina abnina , ■ , , , . . , ...

J , D <1 pulmón o de los livianos, en el capítulo 29

matena con.sei.ales de estar llagados los ri- (lo este fibró L Fuera (K; ^ aprovecha

nones ó la vegiga, como cuando sale la orí- mildl0 sor¿er un hueyo fresco, aun casi

na como matena, mezclada con sangre, la ^ rec|en lo (Je ¿ n re_

cual onna se atiende, que cuando asentan- ¡ p¡liéndolo en varias (H,.,sion,s.

San Theófanes es abogado para ta orina con materia ó sangre.

üaUs (Ve, U\s Monjas da Vos n\\ou?.s, ii ¿e, Va 'wqHaa.

dose se aclara y cae al fondo la sangre pura á grumos de ella; entonces denota ser nueva la úlcera; pero en habiendo materia en el fondo, y cuanto mas hedionda, denota la llagado tanto mas tiempo. Para distinguir si se hallan llagados los ríñones ó la vegiga, se verá casj por las mismas señales, como queda dicho en el modo de distinguir la piedra de los ríñones ó de la vegiga, en el capitulo 55 de este libro I.

Ev \Ú cura de tris llagas no conducen las

Orina con sangre por caída, golpe ó humor acre.— Cuando se orinare sangre de alguna caída ó golpe, ó de un movimiento viólenlo del cuerpo ó del humor acre que corroe las venas; en este caso son buenas las sangrías del brazo, y todos aquellos medicamentos que se pusieron contra el escupir sangro en el capítulo 2f> de este libro I, ó para el demasiado flujo de sangre de las almorranas ó narices, en sus propios capítulos.

Cura general ,- Orinar sangre por lasti-

MU) Mí LA OIÜNA CON

viada ta vegiga ó ríñones. — Cuando se originare el orinar sangre por estar lastimada la vegiga ó los riñónos, de la piedra ó cálculo, ■entonces conviene atender á la cura de la piedra, como queda dicho en el capítulo antecedente. Y cuando salida la piedra, que entonces comunmente cesa, aun no hubiere cesado de salir sangro, se atenderá á la cura que poco ha se dijo, de la orina con materia y sangre, ó la cura de las úlceras de la vegiga y ríñones en el capitulo 57 de este libro 1.

Dieta y guarda. — La dieta en este mal de orinar sangre ó materia, es descansar y dormir, sobre cosa blanda algo masóle lo ordinario, escusarjjen las viandas lo salado, lo acre y agrio del vino, y de las cosas que suelen provocar la orina, como} queda dicho en el capitulo 55 de esie libro í del dolor de la piedra. Beber de ordinario agua <ie cebada cocida en mediana cantidad, ó comer unos huevos frescos recien puestos de la gallina: también son buenos los ríñones, bis almendras dulces, las pepitas de melón o de sandia, limpiadas de! pllejilo, y comer de ellos espolvoreados con azúcar: también el almidón mitiga la acrimonia de ios humores. Fuera de estos, se comerán algunas cosas astringentes, como se dice de la dieta en el capitulo 26 de este libro I del escupir sangre.

Medicamentos específicos para sosegar la sangre.— En común para engrosar la sangro y para mitigara el orinar sangre, ;es| bueno beber leche denveja como medio cuartillo por las mañanas, y pasearse; ó beber agua cocida de verdolagas con un pocojdel zumo de membrillos.

Cuando se metieren grumos de sangre en la vegiga, beber el agua de malvas con un poco de vinagre, solo cuanto so conozca el agrete del vinagre. También es bueno poner una lámina delgada de plomo con muchos agujeros, y amarrarla sobre los íiñoriés.

MATISIMA. O SANCHE.

CU>1TLL0 LVIlí.

DE LA AXaJUKlA Y DETENCION DE LA OBI!» A.

San Luis Gonzaga, Santi Lyria Virgen. Trícense, son abogados para la detención de la orina.

¿ja angurria, que en griego se llama Strangnria, es cuando no se puede orinar sino gola á gola; y cuando se le junta mucho ardor ó dolor tiene semejanza con la cura, como queda dicho en el capitulo antecedente del ardor de la orina. Y cuando se origina del mal Ce la piedra, ó carnosidad en la vía, ó de llagas en lates partes, se verá ,su|cnra de cada cual en su propio capitulo.

Detención total de la orina.— La detención total de la orina, que en griego se llama Ischuria, se origina de varias causas.

Señales de estar obstruidos los ríñones. — Cuando la detención total de la orina se origina de oslar obstruidos entrambos ríñones, ó los vasos por donde pasa la orina á la vegiga, (porque la obslrucciou de solo un lado no basta para la total detención de la orina) entonces hay estas señales; como cuando procedió dolor de los ríñones con una pesadez en los lomos, sin ninguna ganajó inclinación de orinar, y sin dolor ninguno en el empeine, ni tumor ó levantamiento de la vegiga por no contener orina.

Cura de la detención de la orina por obstruidos tos ríñones — En este caso, usar primero de ayudas como queda dicho en el capitulo 55 de este libro l del dolor de la piedra; ó provocar suavemente un vómito con cocimiento de rábano y aceite, puesto en el dicho capitulo. También) se podrá añadir á las ayudas dichas en el capitulo 55 los ingredientes siguientes, ó ^uno ú otro dejlos que se hallaren, como malvas, peregil,|es- 'párrago, de cada cual.dos ó tres puños; de lia semilla de anís ó hinojo, un puñilo: flor

MHBO I CAPUlll.O KVlli. m

de la manzanilla y de trébol; mi puñito; y siba su agrete: y las oirás unturas y fomenno habiendo calentura, cocer dichos ingre- tos del dolor de la piedra en el capítulo 55 de dientes en tanto de vino de ubas, como de este libro I dichos, se podrán aplicar en esagua, que después de hervido} quede un te caso.

cuartillo ó mas: colarlo, y con dos onzas de Por piedra.— Detenida la orina por habermiel rosada ó miel virgen, y una yema de se interpuesto la piedra ó cálculo, se atenhuevo, y tres ó cuatro onzas de aceite ó derá la cura dicha en el capítulo 55 de la manteca, y de la sal de la mar en peso de un piedra con dolor.

lomin ó dos, componer dicha ayuda para u- Por inflamación.— Siendo la inflamación na vez, en persona aun robusta; en otras se causa dejia detención de la orina, es muy echará de la sal ménos can tidad, la cualayu- difícil el remedio, porque con cualquier dida se echa tibia, no muy templada. ligencia [fácilmente se exaspera; y así con

Después de unas ayudas de] estas se usa- solo fomentar la parte con cocimiento de rán los medicamentos que se han puesto en malvas, de trébol, de altea, y flor de manel capitulo 55 de este libro I, para;desbara- zanilla mezclada, y todo cocido en leche, so tar y espeler la piedra de los ríñones; por- buscará el atemperar la inflamación, que ántes de estar abiertos los caminos, si Por carnosidad. — Siendo de la carnosidad se usaren los medicamentos que espelen, que creció en el caño, se curará como se dipudieran obstruirjy cerrar mucho mas la rá en el capítulo 80.de este libro I del huorína. mor gálico.

Cura de la detención de la orina cuando se Por letargo, frenesía ó desvarío. — Cuando (apa el caño.— También hay detención total se detuviere la orina por otra enfermedad, de laorina, cuando se tapa el conducto de la como en un delirio ó en el desvario, letargo vegiga ó del caño, en donde se hubiere pues- ó frenesía, enlónces se ha de apretar con la to por medio algún grumo de sangre, ó hu- palma de la mano el empeine, ó la región de mor grueso y viscoso, ó cálculo ó piedra, ó la vegiga. También suele ayudar á los que por inflamación; como también no muy ra- desvarían ver orinar á otros, para que ellos ras veces acontece que se obstruye ó tapa como que lo imiten, hagan lo mismo; ó meel caño con una carnosidad, en particular ler un piojo vivo en la canal ó vía de la oridespues de una purgación gálica. Todas na, el cual llama la orina; ó piojos decabeestas diferentes causas necesitan también za vivos en el ombligo, tapados con media de'diferentes curas. cascara de nuez vacia, amarrada con ceñi-

Orina detenida por grumos de sangre. — dor ó faja.

Cuando después de haber orinado sangre, y

Por perlesía.— Estando detenida laorina

de repente se tapare la orina, con racional por padecer perlesía en sentido de la vegidiscurso se inferirá ser algún grumo de san- 'ga, so verá el capítulo 6 de este libro I de

gre que se puso en el camino: en tal caso usar de los medicamentos que están dichos para quebrar 6 deshacer la piedra y para mover la orina, en el capítulo 55 de este libro I.

O cocer la yerba artemisa ó Santa María, ó semilla de rábano, ó de la ráiz de apio, y beber dicho cocimiento templado con un poco do vinn-rre, cuanto bastí á queso per-

la perlesía, en donde se hallarán sus reme - dios.

Por propasar el tiempo ordinario.— Varías veces acaece que se origina la total detención do la orina, por haberse propasado el tiempo ordinario, por hallarse entro gen le etc., entonces echar luego la ayuda que está puesta al principio de la cura en este mismo capítulo, cuando hay detención pnr lia-

olí, LA ANGl UIUA V DETENCION DE LA ORINA.

berso obstruido los linones; y no obrando ligroso es tomar de la piedra iguana, 6 de bien con la primera, echar otra semejante, > la lengua que llaman de San Pablo, en peso en particular la que allí se receta, con el co-'de tres, hasta cinco ó nueve granos de trigo, cimiento de tanto vino como agua. Des- en una tacita de caldo ó cocimiento de garpues aplicar sobre el empeine la yerba pa- van/os, repitiéndolo solo una ti otra vez. rietaria, ó tianguis pepetla, ó trébol frito ¡efe /Jnwri.vf¿'eo.— Exediéndose siete dias de esmantequilla, ó aceite en que se hayan frito te la total detención de la orina, es fatal: lo alacranes, y ponerlo caliente; 6 enjer cebo- mismo cuando el olorj de la orina el mismo Ha blanca y machacarla en un almirez, aña- enfermo, percibe en sus narices óboca;y dirle un poco de aceite ó manteca, y apli- cuando sobreviene á semejante detención cario libio sobre los ríñones y sobre el em- pujos ó hipos, denota cercana la muerte, peine; ó á falta de cebollas, cojer raices de rábanos: también dichas cebollas ó rábanos, mezclados con una tortilla de huevos, se aplicará caliente; ó cocer raices del apio que crece eri humedades, en bastante agua para un baño, en que, después de haber obrado con la ayuda, se ponga el paciente. También tiene buen efecto, aunque no es a tan limpio, el aplicar del estiércol 6 de la [El demasiado flujo de la orma, que , ea I.- buñiga mas fresca do buey, envolviendo en tin se llama Hydrops Malulae, o Diabetes él toda la región desde el empeine junta- en griego, es cuando mucho mas se orma mente hasta el sieso, y formar una calil.a de de lo que se debe; y asi los que han beb.do lo mismo para aplicarla en el orificio; (este mucho, y orinan otro tanto como bebnMon llama con su nativa propiedad la orina) 6 estos no padecen esta enfermedad: fuera de

CAPÍTULO LIX.

DEL DEMASIADO FLUJO DE LA ORINA

San Antioco medico y mártir, es abogado contra el mucho flujo de la orina.

sacar de un chivito vivo la vegiga, y de a quella orina dar de beber una ó dos cucharadas ó mas, y poner luego el redaño con los intestinos 0 tripas aun calientes, sobre lodo el vientre bajo. Esto es eficaz para hacer orinar, y libra de la piedra

Cuando ningún medicamento hiciere electo, y el paciente estuviere en el mayor ries-

eso quedan con mucha sed, aunque beban mucho, y todo lo que beben así, luego, sin immutarse la cualidad, lo vuelven á orinar: caen de ánimo con mucho enfado consigo mismo: abundan de saliva blanca y espumosa en la boca; y durando mucho dicha enfermedad, se les arruga el vientre, y con liebre lenta se consumen, go de vida, entonces se podrá hacer este, co- , Cvra general.-En la cura de este mal se mo último remedio: ' Tome cantáridas, á observa lo mismo que se usa en la cura de

quienes se cortarán ánles las cabezas, alas y pies: lo.demas del cuerpo de ellos se infundirá por unas horas en leche, solo cuanto basta para humedecerlos: después se secarán; y de las cantáridas así preparadas y molidos, se dará solo lo que pesa medio grano de trigo, con un poho de los garvanzos molidos eu una cucharada de miel ó mcla

la hética en el capítulo 82 de este libro I.

Medicamentos especiJicos—S estando bien dispuesto el estómago, se podrán usar baños de medio cuerpo en una batea honda, quedando los muslos y el cuerpo desde el ombligo para arriba, fuera del agua, y ha de ser agua fria ordinaria, ó enfriada, después de haberse cocido en tal agua lechuga,

I amasado 6 en «o. U» de ,*,*„. repl- i yerbamora, e. Wl bañe mo es.ar.ee muy

veces a, dia. ¡Lo, p4U| <" * ™°> » ~"

libku i capullo lix. 143

Beber de ordinario leche de vaca ó de btir- ! Pronóstico.— Estos cuando padecen de dia ra, apagando en t-llos muchos pedernales de esta incontinencia de la orina, es peor encendidos ó guijarros. Comer de cuando que la de de noche; y en los viejos es mas en cuando, conserva do rosa añeja kde un difícil de curar, que en los muchachos, año ó mas, y cuando se hallare sin poder j También estando roto, ó corloüo dicho dormir de noche, lomar al acostarse atole músculo, no tiene cura, y se hallan estos ocon semilla de adormideras; ó usar délas bligados á andar conjesponjas, ó con amarcosas suaves que se ponen conlra el desvelo rar una vegiga ó bota, con su orificio, para en el capitulo 76 de este libro I, de los acci- remediar algo este defecto, denles de las calenturas continuas. Enes-j Dieta tj guarda, siendo por relajarse el tomismo dicho capítulo se hallará medio ?«?í¿rw/o.-rHallándose dicha incontinencia para sosegar la demasiada sed. de la orina por estar relajado, ó muy blan-

El jocoqui, que es la leche algo aceda que do el músculo sphinter por el flujo, ó conqueda después de haber hecho la manlequi- curso do los humores, conviene la dieta, culta de vaca, (como se verá en el catálogo de mo queda dicho en los cursos de humor en el los medicamentos) bebido por ordinario, capítulo 50 de este libro I, ó beber por ormiintiene mucho á semejantes enfermos. dinario agua acerada, con semilla de cuCAHTLLO LX. lanlro cocido, ó el agua en que se han co-

cido unas raices de zarza. También para los grandes se pueden dar los mismos jarabes de zarza, con el modo y composición, como se dice en el capitulo 86 de osle libro I

** MS *TmuME "M " ™*» « b— el agua „

^ que se han apagado varios pedazos de la-

¿¡sta incontinencia de la orina, ó el orinar jdrillo encendido, así para beber de ordinainvolunlariameníe ó cuando no pueden con- rio de ella, como también sirviéndose para tener la orina, es cuando sin ningún dolor guisarlas viandas con ella, salda orina sin querer; [Por resolución del Cura general.— V&ra dicha enfermedad los nervios, ó daño de ellos.) y esto suceúe de de padecer el dicho músculo por relajados maneras como por resolución délos ner- cion, conduce purgarse de cuando en cuanvios, según lo ocasiona la perlesía, la cual (do con el polvo de ruibarbo, ó mechoacan se origina de fluxión, con destemplanza postado, de los cuales se dará á los mucha- ¡ría y húmeda; ó por herida, ó golpe en eljchos en peso de medio tomin; y para los músculo sphinter. Este músculo está cerca grandes en peso de un tomin, ó tomin y mede la garganta de la vegiga, y tiene do su dio en agua acerada, y en ayunas. También oficio el abrir ó cerrar la garganta de la ve- etnviene corroborar los ríñones con los de-

DE LA /NC0KT1T\"ENCIA DE LA OBI NA.

San Crudato mártir, es abogado para la incontinencia de la orina.

giga según la voluntad de la persona, estando sano. Su cura se verá en el capítulo 6 de la perlesía de este libro I.

Pm relajarse el músculo sphinter .-Y cuando dicho músculo solo por mucha abundancia do la pituita se relaja, como familiarmente acontece á los niños, y también

feusivos dichos en el capitulo 40 de este libro 1 de la destemplanza del hígado.

Medicamentos específicos.— Después tomar por siete dias ó mas, cada noche en peso de medio tomin, el polvo de la raiz de la suelda consuelda en agua do llantén, ó en agua accrada; ó tragar de cuando en cuando un

x i . , ' " ' ■ O—" ~ w wc« t/uuilllll U II

gunos viejos. ¡granito redondo de almáciga, 6 del incienso

1AA DE ÍA INCON'ITNRNCIA DE l.A ORINA.

fino; ó comer unas pocas de bollólas, ó del sin voluntad, y con ningún (deleite, y de espolvo de los capullos como yirretitos do las la solamente se trata en estej capítulo: de bellotas, con la bebida ordinaria; ó lomar |a otra, que comunmente es gálica, sejjdirá ántes de cenar en peso de medio tomín del algo en su|lugar.

polvo muy remolido de las cascaras de los Señales.— Cuando hay purgación 'por enbuevos; ó hacer polvo de la garganta ó tra- fermedad (solamente, entonces ¡no sale el gadero del gallo, ó de la gallina, tostándolo semen grueso, cuajado, y cocido, sino delántes bien sin quemarlo, y dar de ello una gado, aguoso, y copioso: se derrama sin porcioncita lo quo cabe en una punía de voluntad ni deleite, como queda dicho en un cuchillo, en agua acerada ó vino agua- tanta cantidad, que suele poner la persona do, ó en lugar del dicho tragadero, secar en estado de consumir y secarse del todo, el pellegito interior, que se halla en el es- [Orígenjfy se origina de la debilidad de los tómago de la gallina, y darlo molido; ó de Vasos [espermáticos, al modo ' como acaeco la pesuña postada deljavalí, ó de la asta en ja Henteria ¡ó{cursos, donde? sale la code venado raspada, tomando de estos he- mida sin digerirse.

cho polvo, en peso de medio adarme, o( ¿«ra peñera/.— Para eBtafeufermedadJson de medio tomin, mas ó menos, por cada buenag ias¡ purgas freScas, como se verán vez, según mas ó menos robusto fuere el ^ ^ cala)ogo de ,os medicamentos, y así paciente; ó lomar otro tanto de la misma mismQ E,as ayudas frescas y emolientes, de manera del polvo do coral, ó de las cuen-j^ cuales ge usara de cuando en cuando. tas del ámbar, ó del espondio. ó de la ce- ^ intermed¡0 gg muy bueno lomar de Ia niza de los- ratoncitos quemados, ó del es~ (remenUna |imp¡a y lavada, en peso de un tiércol de la liebre 6 de la cabra, becno ^ ft menos^ y amasarla en

polvo, y tomado en dicha c»nl»d»d en.un almirez con una yema de huevo asado, el agua de la bebida ordinaria, ^¿¿¡H w. de az ^ • tomarlo en ,

do déla olla; ó tostar la vegiga de la ^ orina * ¿ ^ ^ ^ que tiene la cabra, ó el marrano, hasta que ^ ^ coc¡miento de ()

se pueda' moler, sin quemarla; y de ella se ^ ^ ^ rep¡t¡endo la misma cantida también en peso de medio tomín, poco ^ en-|diferentes dias. También para qi.« mas ó menos. Mucho ayuda lambían P«"; menle evacue ,0 comiplo de los hu. ra los que de noche mas padecen de es a se ,e a.

dolencia, el que ántes de dormir, y á la media noche, procuren orinar espontáneamente, para desacostumbrarse del orinar sin querer.

CAPITULO LXf.

DE LA PURGACION'.

San Casimiro rey, es abogado contra la purgación.

La purgación, que llaman en griego GonoTrhxa, es cuando salo la esperma ó semen,

nadir al susodicho medicamento en peso de medio tomin del ruibarbo, o de mei hoacan, ó jalapa, ó con media onza de la pulpa de cañafistola.

Agua ordinaria.— Beber por ordinario agua de cebada cocida con una rajita del orozuz si hubiere, ó de canela. [Orc/iata.s. También conducen las orchatas de las semillas ó pepitas de mélon, ó (le sandia, ó de calabaza, como se podrán ver en el capítulo 40 de este libro I déla destemplanza del hígado; poro mas propia para esla enfermedad, es la orchata hecha desoía la

UBKO i CAPULLO L\l. . y5

semilla del cáñamo con agua <)ti cebada CAPITULO LX1L

y ¡17-ÚCar. DELA DETENCION PE LOS MESES.

Medicamentos especifico!;.— En , estas or-; chatas, o en la bebida ordinaria, se podrán Sania Luvina viuda, es abogada para la delomar los meilicamenlos específicos, que! tención jle los metes.

ayudan, corroborando y secando, 'como es¡

el polvo del coral ó de la raspadura de! /uU>oci:Vtoda espontánea [evacuación de marfil bien remolido, ó del hueso del pe- sangre en cualquiera parte del cuerpo huee gurbio, que es La xibia, del cual usan mano, denota debilidad ó enfermedad, se los plateros para imprimir formas, toman- esceplúa la sangreZmenslrua! que viene á do de estos dichos polvos en peso de me-; las niugercs; la cual sangre l.es viene en dio tomín, poco mas ó menos. buena salud, aunque no igualmente á todas

También la cura del acero preparado a-¡ cada mes- porque en unas dura dos ó tres provecha en esta enfermedad, lomando de dias, y en otras mas, y mientras se mantieello al modo como se dice en el capítulo 47 ne en esle curso es señal de la salud; pero de esle libro I de la melancolía hipocondría- j minorándose esta evacuación respecto de la ca. También ayudan las cosas que por su -salud, ó d-elen¡éndose;totalmerile, entonces propiedad disminuyen el .semen, como es la es seña! de enfermedad; sino es cuando esleehuga, verdolaga, siempreviva, la serqi- lhn preñadas, ó cuando crian, porque en- 11a del agnocasto, las nimpheas, el sauz, ó lónces semejante detención ó suspenden, es apagar en el agua de la bebida ordinaria un natura!; como también en llegando á edad poco de alcanfor encendido. ; crecida.

Muchos usan poner una lámina delgada Señales y diferencia de la detención natude plomo con muchos agújenlos sobre los ral ' ó de la enfermedad. — Pava conocer ríñones, mojando dicha lámina varias veces cuando la detención de la regla ó de los meco n zumo de llantén ó de verdolagas; ó usar ses es natural, 6 de enfermedad, se observadel baño de medio cuerpo, como se dijo en ra que cuando dicha detención fuere por el dolor de la piedra; peto, el agua para es- razón de estar preñadas, entonces habrán te efecto ha de ser del cocimiento de rosa precedido las señales'ya sabidas de la preséca, de mirto, dé liantes!, de las hojas del hez; y cuando los accidentes y dolores, que sauce, ó de lo que de estos hubiere. al principio de la preñez han tenido, se van

ü dar doslioras antes de comer, por siele poco a poco mitigando, y que juntamente dias, tros onzas ó una tacita de la leche de o- siempre mantienen el color natural de ía cavejas, con media onza del zumo ó de la agua ra, el cual color pierden luego las que padede llantén, ó en peso dé medio tomín del bo- rieren la detención por enfermedad. Taro lo armónico", ó del coral, ó del marfil: poner bien se les suelen hinchar algo los pechos, en los zapatos la siempreVlva menor, y an- de los c uales apunta ó sale un humor aqueo; dai cóti ella; 6 abrir fuente en la pierna de - y al tercer mes se siente el movimiento de bajo de las rodillas cuatro dedos. la criatura, y el- sitio limitado de *la madre,

aunque en los de enfermedad también aíguñas veces, después de unos meses se siente }(^ un l'mmr, pero no ;duro, ni su sitio está li-

mitado con el sitio de la madre. También no padccenjlrislezas las preñadas, como las

que noto. son. Añúdense estas circunslan-

cias solo con el fin para que con los medica mentes se evite la ocasión del aborto

de usar dé tos medicamentos que llaman los meses ó la regla) nutrir y confortar prime-

Cawsa. —Originanse las detenciones de losj rameóle la persona; y en tal caso solóse meses, ya de nortes ó vientos fríos y secos,1 sangrará de los tobillos en ia cantidad proó por bañarse en agua fría, y mucho mas es-jporc¡onada, según las fuerzas, al susodicho tando con la regla. También las muchas tiempo ó según al fin de este capitulo se diespecias, ó comidas calientes, las cuales' ra mas claro.

juntamente tienen virtud de adstringir, ó' Cuando fuere la detención en persona mal mucha sal, ó demasiado desvelo el cual se- humorada, ó con muchas obstrucciones del ca, ó mucha tristeza, celos ó enojo; ó co- vaso ó hígado, entóneos usar de las purgas,

mienóo frutas sin sazón, en particular limón, ó naranja, vinagre, ele

ayudas, y de otros medicamentos, según sus propios capítulos de tales humores, ú obs-

Pronóstico.— Hallándose la detención de h ucciones; y después entrarán bien los mela regla por las indisposiciones interiores' dicamenlos específicos contra la detención de los humores ó sangre gruesa y viscosa, je ios meses.

porque siendo por herida ú otro accidentej Medicamentos específicos,— Como para ede la misma madre, necesita de diferente vacuai • lentamenlelos humores viciosos usar cura; ó siendo de obstrucciones originada, de semejantes pildoras: Muélase muy sutil las cuales cuanto mas envejecidas, tanto media onza de acíbar, y echarle del züino

mas difícil será su cura de ellas; (Dieta y guarda) por lo cual conviene acudir cuanto ántes, atendiendo á la dieta, que será co-

de las hojilas del sabino un poco, cuanto basta para formar una masa espesa, de la cual masa se formarán unas bolitas ó píldo-

mo queda dicho en las obstrucciones de! hi- ras del tamaño de un alberjon, y de estasgado en el capitulo 42 de este libro I, ó de se tragarán enteras con algún almíbar ó-

las obstrucciones del vaso, según la persona se hallare achacosa, escusando en particular las legumbres, y de las cosas de leche, y lo que se puso en las causas de la detención

melado, en una cuchara como diez ó quin ce en ayunas; ó como media hora ántes de cenar, continuándolas por dos ó Iré* dias, pocos ántes'del tiempo que acostum-

bra „eneraZ.-Cuando la persona que braba venir la regla, ó recibir esta ayuda

padece detención de la regla fuere muy sanguínea, según las señales puestas en el pri-

Goceren dos cuartillos de agua, media onza de la raiz de lirios, de trébol, artemisa, yer-

mer capítulo del dolor de cabeza, entonces ba de Santa María y de los ram.tos del saconviene después de una ayuda emolienteJbino, de cada uno un puño, déla raanzasangrar primero por reveler, del brazo de- nilla ó del laurel un puñilo, del com.no, un

tanlito, hasta que quede en algo mas de un cuartillo; y colado, añadirle de acíbar en peso de dos tomines bien molido, y dos onzas de melado, y de aceite ó de manteca onza y media; ó hacer cocimiento de una poca de alucema, artemisa y poleo, para que

recho de la vena que mas pareciere, y unos tres ó cuatro dias después, la vena del tobillo, y esto cerca del tiempo cuando otras veces les solía venir la regla; y no sean tan largas las sangrías, que después no quede sangre que venga. También conducen las friegas, ó ligaduras, ó ventosas en los muslos por abajo.

Cuando es la detención por falla de sangre, ó por calenturas largas ú otras graves enfermedades, entonces es menester (ántes

reciba vapor; y de este cocimiento se puede hacer ayuda, añadiéndole el jarabe de artemisa. Estas mismas ayudas se repetirán después de unos dias. Habiéndose prevenido con las evacuacio

LIBItO CAPITULO LXll.

nes necesarias como queda üicbo, entóneos los baños) pero en todas estos baños no se se usaran unos de los medicamentos siguien- hade provocar sudor, porque por el sudor tes, lomándolos comunmente por la maña- se divierte la sangre por otras partes; y así, na en ayunas, y dar lugar al medicamento, que sean los baños breves, y no usar luego uno encima del otro como Emplastro.— También es bueno el emplas suele suceder. Tómase canela y ámbar de to siguiente: Tome chochos ó ultramuces cuentas, de cada uno en peso de veinte gra- con agenjos dos onzas, y de la myrra media nos de trigo, y de azafrán diez granos, moli- onza, y un poco de incienso: molerlo todo do todo en caldo ó cocimiento do artemisa, en polvo, y con la hiél de loro formar un ó de poleo; ó tome de la sangre del chivato emplastro del tamaño de cuatro dedos, y popreparado en la cantidad como queda dicho nerlo sobre el ombligo, en el capitulo 26 de este libro l de las caídas advertencia de la regla diminuta. — Aden el susodicho cocimiento: ó tome de la le- viértase, que para curar la detención de la vadura añeja en cantidad de una avellana regla diminuta, que es cuando solo fluye ó de una castaña, con otro tanto de azúcar poca sangre ó malamente, se tomarán los por tres dias; ó destilar el agua de las nue- dichos medicamentos para llamar al mismo ees verdes, y majadas por el mes de Junio tiempo que han de prorrumpir los meses ó

por alquitara, y guardada en una redoma, de ta cual se tomará lo que cabe en una cascara de huevo, y otro tanto ó la mitad de vino deubas al tiempo que apuntare la regla, ó dos dias ántes, repitiéndolo por tres ó cuatro dias continuos.

Sahumerios. — O recibir por debajo de la ropa el sahumerio del estoraque ó del incienso, ó de ligno aloe, ó de clavos y canela; pero ántes que se echen estas especies sobre las brasas, humedecerlas con agua; ó recibir el sahumerio de las ramitas del sabino o de ruda, ó de poleo, y beber juntamente de la ruda cocida en vino aguado; ó poner ruda machacada, ó la yerba de Santa Alaria en el lugar de la madre.

Baños.— O bañar en ayunas las piernas desde las rodillas en cocimiento de artemisa, manzanilla y cogitllos del carrizo, algo caliente en el invierno, y no tanto en el verano; después abrigarlas, y recibir unas friegas de los muslos abajo, y repetirlo tres ó cuatro dias; ó usar de estas mismas yerbas para un baño de medio cuerpo: asi mismo es bueno lomar un medicamento de estos específicos por la boca mientras se baña, ó un poco Antes del baño, para que la naturaleza se ayude por dentro y fuera; (Nota de

la regla, ó dos ó tres dias ántes: y cuando hubiere tolal detención ó esta fuere antigua, entónces es mejor usar de los dichos medicamentos después de unos siete ü ocho dias cuando habían de haber prorrumpido: y en esta total detención aprovecha también a brirse fuente en la pierna ó piernas.

CAPITULO LXIU.

DEL FLUJO DEMASIADO DE LOS MESES

Santa Marta, Santa Consorcia, son abogadas contra él flujo demasiado de los meses.

C.OAO SIL CONOCÍ, SEW MMkSWüO EL «ANO.

Al flujo demasiado de los meses se entiende cuando no solamente escede en el tiempo, ó en la cantidad, ó cuando mas veces al mes repite, sino también cuando es juntamente con pérdida de fuerzas, con poca ó ninguna apetencia de comer, ó con mal color en la cara, ó con hincharse los piés, ó con desmayos.

Cuando fuere el flujo de sangre continuo y de mucho tiempo, que por sí solo lentamente baja unas veces sangre pura, otras serosa, ó como con materia; en tal caso sue-

DEL l LUJO DEMASIADO DE I.OS MESES.

len estar roiiJaslas venas ó juntamente ni- solamente cu caso que la persona se hallare ceratias: este tal flujo no rede, fácilmente á muy postrada, porque estos malos humorc • las medicinas. detenidos, no ocasionen mayor enfermedad.

Cansa.— En las causas) que ocasionan el ó accidentes mas graves. £ También M esio demasiado flujo hay variedad, y se podrá conviene observar, que cuando hubiere sido inferir por los efectos; como ! soltando la di- tal flujojcnmo habitual y de mucho tiempo, cha sangre como de golpe'cn mucha canti- usar ánles de ¡os medicamentos adílringendad, proviene de vena rola ójoida; y salien- tes, y después de las pul entas dichas, (Condo seguidamente con grandes dolores, pro- fortaticos) unos confortativos que engrueviene"de la acrimonia|del humor; cuando sen, y poco á poco refresquen la sangre, cofuere blanca y gruesa tal sangre.es señal mo son las bebidas, bis pítimas, ó unturas de mucha flema y piluita;cuando estuviere frescas, puestas en el capítulo 40 de esto lidelgada y pálida, es de mucha cólera, y se- bro 1 de la destemplanza del hígado; y usar fíala también haber mucha sangre'. también de las pítimas para el coiazon, ó

Cvra general.Su cura en general de es- sus defensivos puestos en el capítulo 30 de te flujo demasiado, es casi la misma que la este libro ¡ del sincope, del demasiado flujo de sangre de las almor- Procurar en ayunas ó una hora ánles de ranas, dicha en el capítulo 54 de este libro comer el vómito, con solo meter los dedos I y B« verán allí, así la dieta y guarda, tío- en la boca sin hacer particular fuerza, lo mo lambjen cuándo v cómo convienen las mal ayuda y divierte el [mal; humor muy sarrias, que es solo en personas muy san- bien, aunque no se llegue á vomitar: pormineas y aim robustas; y por lo mismo mu j que á lo menos llama para arriba lo que rara vez acontece el poder sangrar á pan- molesta abajo; ó abrir fuentes en los brazos sas. y en poca cantidad del brazo, por cuan- porque revelen suavemente, (o comunmente se hallan antecedentemente , Medicamentos específicos para detener la muy postradas. sangre— Los medicamentos específicos para

No estando la persona muy sanguínea, si- ;,ul5lringir ó detener la sangre demasiada de no malhumorada, conviene purgarla sua-;|0s meses ó déla regla, son los siguientes: veniente con ruibarbo, ó con polvo de me- .Tome en ayunas en peso de medio ó de un choacán, ó con matlalislle; pero todos estos ^tnmin, del polvo de la cascara de huevo bien polvos han de estar ánles un poco tostados 'emolido en agua dellanlcnó en la bebida orsobre un papel, y la cantidad de olios será dinaria; ó tomar otro lanío del polvo de la de peso de un tomín, poquito mas ó menos, ciscara de la raiz del árbol de las moras, ó mm las fuerzas de la enferma, tomando- |de la raspadura de la asta de venado, u olr<

los en caldo sin sal ni manteca, en ayunas:

tanto del poivo délas llores de las nuece-

oirás purguitasse hallarán en el catálogo grandes que caen [do maduras: este polvo délos medicamentos, atendiendo la com- sirve también en el ahogo del mal de madre;

plexion déla enferma, repitiéndolas cada mes ó cada semana hasta limpiar bien lo seroso, y lo bilioso 6 colérico de los humores.

La necesidad de minorar el ¡ntmor nociva. —Y son oslas evacuaciones muy necesarias ánles de que se usen ó apliquen medicamentos, que por de dentro ó por de fuera n<Mrinjan ó detengan con fuerza la sangre.

ó tomar del cuajo del chivo ó deMa liebre, en peso de diez ó doce granos de trigo en Id agua de llantén, ó en agua almacigada, (: en la bebida ordinaria, [0 del polvo del: alucema ó espliego en peso de medio tomit lomado en dichas aguas: este polvo tara bien sirve aplicado á su modo á la madre Cuando hubiere > rota ó roida alguna ve

LtBRü 1 CAPITULO LXIII

na, tonvir del zumoso ¡lantén, ó del zumo hierro encendido, y recibir el vapor de ello dé las ortigas ó de-SU cocimiento Caerle sentada en el servicio; ó echar en un brauri pocilio por sí solo con un tontito de serito pesuña de muía, 6 ranas muertas, y azúcar; ó para mayor eficacia añadirle pez recibir el humo al modo dicho, griega en polvo como medio tomin de peso, También ligaduras fuerles,aprovecüan en y repetirlo tres ó cuatro veces en diferentes ios dedos de las manos ó en los brazos; ó pedias. También es muy bueno tomar las cas- gar ventosa seca en los pechos ó mamiTlas, caras de Iros naranjas agri íi aun algo ver- do con mucha Mama, y con tal advertencia , . des¡ y corlarlas menudilo y cocerlas en sie- que si la enferma sintiere la respiración dite cuartillos de agua hasta que quede en ficil, luego luego se quiten; 'ó poner las ditres: colarla y apagaren esta agua aceroen- chas ventosas secas íi los hipocondrios defendido, y dar como medio cuartillo ó algo bajo de las costillas por un rato, y quitar y mas á beber por ta mañana en ayunas, re- ponerlas varias veces. Otros varios medipiliéndolo algunos días, camenlos se hallarán para detener la sangre

Jpúsitos— Por defuera se podrá aplicar so- en el capitulo 19 de este libro I del flujo de bre el ombligo el emplastro confortativo de la sangréntelas narices, que también sepovigo del tamaño de la palma de la mano, y drán aplicar, para; este flujo [demasiado de otro mayor á los lomos'o caderas: á falta de los meses 6 de la regla.

este emplastro, cojer clara de huevo batida, Habiendo riesgo de ¿^¿«.—Hallándose la y mezclarle polvo de incienso ó de ¡a alma- persona del demasiado flujo tan debilitada cifra, y usar de ello formando emplastro, óá comü c0" rit'sg° (ltí vi(,a. loraar Polvo del modo de defensivo para el ombligo y lasca- yes0 quemado, y con ciara de huevo batida deras; ó aphear-á las caderas el cuero de lo- Í unos algodones, hacer un emplastro y bo marino, dallos huesos det pece mulier, aplicarlo sobre las caderas y -.ríñones. El de que suele haber unas cuentas. También ;iS,,a en <I"« W ^cií) alumbre crudo es lamaigunos aplican una rana vi va á los lomos bien eficaz, bañándose en ella, ipero suele Ó medio amortecida; ó mezclar con zumo de inducir esterilidad. También aplican sollantén ó de ortiga, polvo de bolo arménieo breel empeine esponja de la mar ó unos paÓ bolo común, ó del barro colorado y un "itos que hirvieron envinagre. Uallándotanlito de vinagre, y aplicar unos pañitos Stí la ^"fenua con /lesvelo, sin poder dormojados en ello sobre el ombligo, y otros mir, usar de las cosas suaves que se verán sobre las caderas; [ó en lugar de estos apli- en el capítulo 7ü de este libro 1 de los accicar de la misma manera esta pítima: Toma denles del desvelo, pues el sueño aquieta rosa seca, nueces de ciprés, flor de grana- por si ^todas las evacuaciones] fuera del da, parles iguales v bien .molido en polvo, sudor.

amasarlo' con baslanle clara de huevo baii- De la esterilidad.— Contra la esterilidad da y con un poco de vinagre, hacer pítima ó solo por seguro añadiré á este capitulo lo á modo de defensivo .para el 'dicho uso; ó siguiente: Cuando la esterilidad se origina calentar ortiga fresca y machacada, poner- del demasiado calor de los ríñones de la mula en forma de ( mplaslro sobre el empeine; ger de complexión caliente, usar de unas («lavarlos pies en agua fría, en la cual án- purguíllas ó ayudas en buen tiempo, como tes so hayan cocido hojas depilan ten,, ú hojas es la primavera; y si fuere muy sanguínea, del encino, flor de granada, agallas de ci- ó no le viniere bien la regla, sangrarla de los pe s y semejantes que se hallen; ,o echar vi- 1 tobillos al tiempo que ahora se dijo de la deflagra fuerte sobre una lamina ó plancha de tención de la regla; y después se lo pondrá

DEL FLUJO DEMASIADO DE LOS ¡VIESES

sobre los ríñones y caderas esta cataplasma,; hieran atravesado un gran bocado en la ó emplasto: (San Joaquín es abogado contra garganta.

la esterilidad) Tome la clara de uno ó dos Codeso.— Ocupándola cabeza, seles ofreb ue vos bien batida, echarle bastante polvocen varias representaciones ó imaginado-

del incienso fino, y una poca de agua rosada y aplicarlo, tendido sobre un lienzo, á los ríñones y caderas los días después que se pasó el tiempo de la regla, por tres cuatro ó mas

nes, ya con risa, ya llorando, ya con furores; y llegando á apretar mas el mal, entonces están como fuera de sí, desvariando y agitándose con convulsiones y otros graves ac-

que caen del árbol de maduras.

CAPITULO LXIV

días. Es de mucho fruto y seguro. También ' cidentes, como del mal de corazón, ó hallánparael mismo efecto es bueno tomar por u- dose ,a persona de complexión mas fria, por ñas mañanas en ayuna9 con chocolate, del la cual se adormece, y llena el cerebro de polvo de las flores délas nueces grandes jmanera' q"<? queda la muger como muerta.

con poca ó casi ninguna respiración, que apénas (y unas veces nada) se puede perci- |bir; y en este caso es menester buscar pri- !mero señal de vida, con poner wn espejo delante de la boca, si con el poco vaho se empaña, ó una taza llena de agua sobre la boca del estómago, por ver si algo se menea; ó poner un poco de algodón flojo, ó una candelilla encendida delante de las narices: ó dar algo para estornudar.

El mal de madre se distingue. — Y hallan

DEL MAL. DE MADRE.

Santa Ana es abogada para el mal de madre.

CMJSi.

Sl mal de madre, ahogo, ó sufocación uterina, en latin Hystéricapassio, se origina de dose la enferma de esta manera como de la sangre menstrual, esperma propio, y'repenle, para asegurarse cuál sea legílimaotros humores escrementicíos, (Señales) los, mente la enfermedad, para distinguirlo de

cuales en el útero se corrompen, cuyos vapores causan varios efectos, según la parte que ocupan del cuerpo.

Cuando empieza el mal de madre. — Al querer empezar á dar el mal de madre, se sienten antes comunmente unos ruidos en el vientre con eructaciones ó con bascas, con dejamiento, bostezos y estiramientos, originados de les flatos ó ventosidades, á los cuales precede un semblante triste y pálido, porque retrocede el calor natural.

Cuando ocupa el corazón.— Llegando dichos vapores al corazón, ocasionan desmayos, palpitación del corazón, miedo, como sin esperanzas de vida.

Garganta b fauces.— Cuando estos vapores de la madre ocupan la garganta, entóncps temen mucho de ahogarse, deteniendo, ó quitándoles la voz ó habla, como si les hu-

olras enfermedades, se advierte primeramente el que se procure saber, sí otras veces ha padecido semejante mal la tal persona: luego se distinguirá de las enfermedades siguientes, que de alguna manera se le aparecen.

Del sincope.— distingue el mal de madre del sincope, que aunque quedan también fuera de sí, siendo fuerte, pero se halla el pulso aunque obscuro, y en este mal de madre siendo fuerte, no se baila; y las cosas de buen olor que ayudan al sincope, dañan á este otro mal de madre.

De la apoplegia.— X)* la apoplegia se diferencia, porque en el mal de madre está el sentido y la respiración mas libre; pero en la apoplegia mas violento y con gran estertor ó ronquido, y con resolución de todos los miembros

LIBKÜ I CAPITULO LXTV.

Del sopor ó letargo.— Del sopor ó sueño pies con sal y vinagre fuerte: al mismo tiemgrave se distingue, poi que este poco á poco po aplicarle á las narices cosas de mal olor, por varios dias empieza, y el mal de madre como humo de tabaco, ó lana quemada, ó viene como de repente. jla pesuña quemada de cualquiera animal, ó

De la alferecía ó mal de corazón.— Denlas berrugas de las pantorrillas deloscabamal de corazón se distingue, porque en este líos echadas sobre brasas; ó aplicar para se voltean los ojos al enfermo, y echa espu-joler del escremento humano, ó arrimar un ma por la boca; pero en el mal de madre no, poco de azufre recien apagado, sucede esto, sino es cuando juntamente es- advertencia de los humos.— -Pero se adtuviere con el mal de madre la gota coral ó vierte que cuando el mal de madre tiene el mal de corazón. juntamente los accidentes de gota coral ó

Pronóstico. -Llegando á echar espuma porjdei mai de corazón, (por cuanto entonces la boca, la que padece solo del mal de ma-¡OCUpan los vapores la misma cabeza) no se dre con trasudor frío, sin haber padecido han de usar estos sahumerios fuertes, poránlesdel mal de corazón, tiene cercana la jq,ie lastiman el cerebro, y se empeoran los muerte, en particular cuando el origen de la enfermedad es por la retención de la esperma.

Pero volviéndose poco á poco á mitigar los accidentes, abriendo los ojos, mirar á los circunstantes con grandes suspiros, es señal que cesa el paroxismo ó la accesión'

Cura del mal de madre en su accesión 0 paroxismo.— En su cura se atienden dos tiempos, uno fuera de la accesión actual ó paroxismo, antes que da el mal de madre; y de esta cura se hará mención al fin de este capitulo.

El otro tiempo del cual ahora se dirá, es cuando la persona actualmente padece los efectos, accesión ó paroxismos del mal de madre.

Medica». entos estertores . — Primeramente conviene tener la enferma alta de medio cuerpo arriba en la cama, úotra parle clara : flotar ó sobar con las palmas de las manos desde el pecho hasta el ombligo, y de

accidentes; ni tampoco cuando estuviere la persona preñada, porque no aborte; y en semejante ocasión también son mejores los medicamentos que se ponen por de fuera, que los que se toman por la boca.

Asi como aprovechan las cosas de mal olor (como queda dicho) para las narices, y ofenden las de buen olor, asi mismo las cosas de buen olor aplicadas á la madre, ú ombligo aprovechan y dañan allí las cosas de mal olor; por lo cual se aplican al ombligo ó á la madre unos granos de almizcle ó de la algalia, ú otras cosas de buen olor en algodon envuelto; y aplicando estos olores sobre el ombligo, se taparán con un parchecitode cera. También solo amarrando á las piernas algo de almizcle ó algalia, aprovecha.

Cuando la muger estuviere como muerta, usar délos polvos de estornudar, como es el tabaco, ó polvo de la pimienta, ó de la cebadilla, ó de las ánimas: echar ayuda del

cuando en cuando apretar bien la palma de cocimiento del trébol, poleo, ruda, artemila mano algo mas arriba del ombligo: hacer sa ó Santa María, de lo que de estos se ha-

friegas de medio cuerpo abajo, ó ligaduras

liare, con un poco de comino, y una cucha-

fuertes en los muslos, ó en los dedos de los ¡rada de sal con manteca y miel, como dos piés; ó apretarle recio los dedos de las ma - 1 ó tres onzas de cada uno: y cuando una ayu-

nos, y llamarla bien recio por su nombre

da no tuviere efecto, como suele acontecer,

propio; ó arrancar unos pelos de la cabeza echar de allí á un rato otra ó tercera: y ó del. cuerpo; ó refregar las plantas de los'cuapdo con estas ayudas no cesare el acci-

Í52 DEL MAL Ufi_MAUKt¿ .

donte 6 el paroxismo ó el mal, echar des- del otoño. En tal ocasión hallándosela enpues de dichas ayudas una de oxicrato, que ferma mal humorada, sbguñ la cualidad del es una ayuda de sola agua tibia con iirí po- humor, ó según la complexión de la pe'rsoco de vinagre, la cual comprime, y {cuaja na, la cual se conocerá por las señales pueslos vapores del útero. También conviene tas en el primer capílíilb de este libro I del sajar muy bien el vientre sobre él ombligó, ¡dolor de la cabeza, según aquello sé elegíy meter en el mismo ombligo unos granos Irán las pingas y ayudas puestas eri el caláde almizcle, como queda dicho, ó en la bo-¡logo. Y si fuere el mal de madre ócasíbnacá de la madre. jdo de la abundancia de sangre, después de

Medicamentos que se toman por la'boca en una ayuda emoliente, se sangrará primero tiempo del paroxismo.— De las medicinas por reveler del brazo derecho , de la vena que se toman 'por la boca, estando algo en que mas pareciere; y al otro 6 tercero día sí, en el tiempo del paroxismo, es una poca se sangrará con la intención de e va, tía r def de agua de artemisa, ó de la yerba matriaca, tobillo de tres á cuatro onzas ó mas, según ó Santa María, ó de ¡a agua de azahar; ó dar |a plenitud de sangre ójfuerzas del paciente, en dichas aguas en peso demedio tomín del Tiempo en que se sangran ó se purgan espolvo de las flores de las nueces grandes, tas personas.— Pero (no siendo por ¡a abunque caen de maduras del árbol, ó darlo en daneia, sino solo por la mala cualidad de la agua de llantén; ó secar la sangre de las sangre, y en persona débil, solo se sangrará pares de persona sana del primer parto, en del pié, observando siempre, que asi las el horno, sin quemar, y hacer polvojde ellas, sangrías, como las purgas, se administren y dar de ello en peso de medio"lomin, algo en tiempo medio, entre las dos evacuaciomas órnenos, en ¡dichas aguas;! 0 en lugar nes de la regla ó de los meses, de esta sangre, dar el hollín de|la chimenea, Advertencia de las sangrías y purgas.— ó de las ollas en la misma cantidad en un Después de haberse sangrado, no estando huevo pasado por agua. ".'^Atender también malo del estomago ó habiéndose purgado, en confortar el corazón, y lacabeza con pí~ como queda dicho, se usarán les médicatimas ó defensivos que no tengan olor ve- mentes preservativos; pero} baMfttfdwe el hemente. El agna ordinaria para beberse- estómago indispuesto (como otras veres se ra agua¡ cocida, en la cual.se cuelga una ha dicho) no con vienen ¡as sangrías; y ouanrajita de canela; ó echarle unos granos de do se hallare. la tal persona preñóla, es neanís, eslando;hirviendo el agua. cesario atender, que ni sangría,; ni purga se

Cura preseroativa fuera del tiempo del administre, como se dirá eri et capitulo siparoxismo-lld\ái\úosc la persona unos dias guiente.

libre de la accesión ó paroxismo, confor- Preservativos del mal de madrc-YHY* pre^ tada con buenos pistos ó caldos, por la Üa- scr.ar de! mal de madre, se¡da{ después di quezaque deja el ¿mal; entonces .se usarán la cura susodicha en peso de taettte Fornica los medicamentos preservativos, y los que ó de un tomín, del hígado <'.e loba, en polvos curan el origen de dicho mal, porque el san- con agua de artemisa ó azahar; ó colgar una grar en el| mismo paroxismo, era Id mismo parto ó pedacitode la goma del galbano en que degollar la persona; y purgarla era un talVlaiicilo sobre el ombligo, que olios perturbar y alborotar mas los accidentes; llaman biugo.

y así después de haberse recobrado algo con Proviniendo el mal do madre de lajdefenfuerzas, ó si la enfermedad diere lugar para cion de los meses, usar lo que queda; d.cho ello, escoger el tiempo do la primavera ó en el capitulo 62 do este Irbro I.

L1BK0 I CAPITULO LXIV.

Originó ndnse de la obstrucción del higa- Jyudas.-En las ayudas, fuera de que no do ó del vaso, atender la cura de sus pro- han de ser fuerles, es también necesario él pios capítulos. que se eche del licor en menor cantidad,

Dolor de la madre.- Para el dolor de la porque comprimiendo el ulero no cause el madre, que se suele ocasionar por haber aborto.

comido cosas de vinagre ó de otras cosas,} Y mucho menos convienen los medicase sahumara con almáciga, ó con ruda, ó'mentosque se proponen para evacuar lo» romero, ó alucema; ó echar ayudas del co-' meses ó la regla, ó también la orina, y rara cimiento de malvas, manzanilla cuanto bas- vez se ha de dar para sudar, y esto solo con ta, y acíbar una cuarta ó media onza, con mucha suavidad. Las tales enfermedades, su sal, miel y manteca ó aceite, según el (si dieren lugar) se podrán atender y curar modo ordinario. mejor algún tiempo después del parlo, se-

gún las fuerzas de la parida. CAPITULO LX\. | D¡cta ^\in ja dieta, aunque se guarda

délas enfermedades de las preñadas ó según la enfermedad que tuviere, se puedo

con la regla. conceder algo mas del sustento, para que

no faitea la criatura y fió tanto que oprima. San Ignacio de Loyola es abogado de las j Rn m^ (¡e /q reg/a mm ((j qm $e of}_,

preñadas. serva en las enfermedades —Estando la per-

^lOSETLNVVM-LXWOWlO. ímomO. sona eiíjerma actualmente con su regla ó

con los meses, se entiende (de alguna mane-

™» ra) lo mismo, como arriba queda dicho de

«y.N las preñadas se curan las enfermedades .

v la preñez, entonces no soban ele usar avu-

como fuera del tiempo de la preñez, y así , . , ,

' , das, ni purgas, ni sangrías, hasta que hayan

en este capítulo lo mas que se dirá es lo que , ,

1 1 cesado, o solamente en casos muy urgentes,

se ha de evitar por cansa de evitar el aborto. Las enfermedades ue preñadas, si pro- CAPITULO LXVÍ. ceden de heridas 6 caídas en conjunción de! sol ó luna, suelen ser peligrosas,

Pwgas y sangrías. — las purgas y sangrías San Ignacio de Loyola es abogado por el peligro de abortar se han de escusarV] contra el malparir.

y todos los medicamentos muy fuertes que ,..,„.,.,„,_

» . útil- vMfAOív

se loman por la boca, y asi mismo las ayu-

da,s fúerlqs. «i

. ,. ., , . TT. . £¿l mal parir ó abortar, es cuando se echa

Solo en la necesidad urgente ^segun Hipo- 1

' ,„ « la criatura áníes de su tiempo propio para crates) so permite purgar suavemente, ó r r i p

sangrar en poca cantidad, solamente desde ^ f ^varias causas asi inte-

el cuarto, hasla el séptimo Ynes de la preñez; ' io,e* '-Chores, las cuales no se po-

v arique queda dicho en el capítulo 26 de "en ^ nü e" En lo

este libro I del dolor de « osla,!,, 6 del gar- *'* loca lrtS sonales (lue P«0**H * abor" rotiiio en el capítulo U que se pueden san- tn' P*** P°*eAt> prevenir con tiempo en lograr en otros meses, es menester mucha dis- P0Slble> s"n ^as- (Señales que preceden ■ recio,., que solo un docto v esperimeniado (d ^orío.J Como es una flaqueza eslraorinédico podrá bien determinarlo, por ¿tVAfí- ¡ dhÉwJfcy \tm^ (>n los >' en las ca'

t'o hallándose muy naca ó sin fuerzas la per- !dcras' «^sgana, escalofríos, dolor en los rinsona.was seguro s.tá no arriesgarse. [cones. de los ojos, apretarse el vientre del

DEL MALPARIR.

DEL MAI.I'ARIU.

ombligo arriba, repentina baja 6 flojedad de los pecbos. (Siendo de golpe ó caída.) Siendo después de una caida, golpe ú otro egercicio fuerte, cuando mas se peligra el abortar es el primer, ó tercer día, ó el dia de la conjunción del sol y luna; y si en eslos días (con mantenerse en la cama por unos cuatro ú ocho (lias quieta, usando de los medicamentos preservativos) se mantiene la criatura de alguna manera, se vuelve a

asegurar.

Ocasionando el aborto la plenitud de so?igre— Cuando hay personas fáciles en malparir, es lo mas acertado quitar la causa Antes de concebir; y así en las que fácilmente

caliente, espolvoreada con polvos de clavos, nuez moscada, ó canela (repitiéndolo varios dias) sobre el vientre.

O tomar un poco del incienso macho en polvo, y las claras de cinco huevos batidas, y añadirle un poco de la trementina: mezclarlo sobre fuego manso, meneándolo muy bien á que no se cuaje la clara; y sobre estopa 6 algodón ponerlo sobre el ombligo. Sobre los ríñones y caderas conduce poner el emplastro confortativo de vigoó las pítimas dichas páralos ríñones y caderas,, en el capitulo 63 de este libro I del demasiada flujo de regla; como también los demás medicamentos puestos en dicho capitulo se po-

abortan por mucha abundancia de sangre, drán usar, en particular cuando empezare

á parecer la sangre de la fuente ó las señales de ella. También preserva {fajarse con una faja del cuero de lobo marino.

CAPITULO ILXVH.

DEL PAUTO DIFICIL, Y DE LOS RECIEN NACIDOS.

San Ignacio de Loyola es abogado para el parto difícil, y de los recien nacidos.

CAUSAS.

como acaece en las personas muy sanguíneas, conviene que se prevengan ántes con una ó dos sangrías, según la plenitud y fuerzas.

De mvehos órnalos humores.— Siendo por hallarse (a persona muy flemática, ó de muchos malos humores (las tales personas malparen comunmente al segundo ó tercero mes) se usai án ántes de concebir, unas purgas, y evacuaciones, según la calidad de los humores, las cuales purgas y ayudas se hallarán en el catálogo de los medicamentos. Aprovechan también en tal caso unas fuen- hTi, parto difícil se origina de varias causas, tes. así en los brazos como en las piernas, 'así do parle de la criatura, como de la

Medicamentos preservativos.— Cuando se madre. En cuanto la criatura, la cual óteme el aborto, para preservarse de él, lo- esta muerta, ó débil ó grande, ó por razón me todos aquellos dias ó muchos continuos, de la figura en que apunta; estas dos causasde la semilla de llantén en peso de la mitad últimas solo por obra manual de las parlede medio tomín, ó de la asta de venado que- ras se componen, y corrigen. En las primada en peso de medio lomin ó mas, en meras causas se atiendo especialmente á caldo ó en un huevo pasado por agua, 6 Ira- que la persona que está pariendo, no se gar unos[granos de almáciga redonditos ó fatigue, ni la hagan pujar ántes del verdamezclar un tanto de grana con que tifien, y dero tiempo de parir, otro ¡tanto del incienso: molerlo junto en¡ Dieta, y guarda — En la dieta, y guarda polvo, y tomar de él en peso demedio lo- han de evitar el aire frío, ó sec», porquo min por varios dias seguidos, en caldo ó en'adstiinge, pasma y daña á la criatura, y á una yema de huevo asado, y se mantendrá la madre. También el aire muy caliente. Ja criatura; ó poner para confortar la cria- ó demasiado calor de brasas, que suelen tura, una¡pulpa de vaca medio asada y algo' meter en su retrete, ó aposento, daña mu

l.U'.KU I CAPITULO l-XVIi

15Ü

cho, porque resuelvo la» fuerza», y disipa parir cerra de veinte y cuatro horas, 6 «n

los espíritus; y hallándose en tal raso la en forma n al humorada, bastará para emenderlaen calenturas peligrosas: el ser soñolienta la persona también retarda, é indica debilidad do la madre, y de la criatura: beber por ordinario el agua de culantrillo de pozo, 0 de canela, siempre'templada: comer <le las viandas blandas, y fáciles de dijerir, y no sean de las que adstringen, ó inducen

poco ántes, lomar de la mirra, azafrán, y canela partes ¡guales: molerlos Juntos, y lomar de este polvo en agua de artemisa, 6 santa María 6 en caldo por una vez en peso de medio lomin: á falta de la mirra, tomar solo del azafrán, y de la canela en poco mas cantidad, con el cocimiento de íns cogollos, 6 ramitos del sabino, y repetirlo una Ú dos veces al dia; 6 beber el agua del

estitiquez: huir de toda tristeza, temor, y esparto cocida, el cual viene de España

del enojo, porque atrasan mucho.

Tiempo natural del parto. — El (iempo natural del parto se estiende hasta veinte y cuatro horas: tardando mas, ya necesita de remedios; y pasando a cuatro dias, muy raro queda viva la criatura.

Señales de la criatura muerta.— Se conoce ser muerta la criatura, como cuando ella cesa de moverse, según lo hacia de ántes y

con las botijas, y esto ayuda también á echar la criatura y las pares. Estando la enferma en pié, ayuda también que haga un salto, o brinco hacia atrás; 6 tomar para estornudar unos polvos sin olor, ó pimienta molida, 6 cebadilla, pero en poca cantidad, tapando al estornudar algo la boca, y las narices; pero no continuar mucho con ellos, porque debilitan la cabeza; ó lomar

cuando se siente mas peso en el vientre, que ' por la boca del polvo de la verbena en cañantes, yeso con dolor, cayendo la criatura f í «1 »<1 de medio ó de un lomin en el coci-

do un lado á otro como piedra, según se vol-

tniento del sabino; 6 tomar en cocimiento de

toare la enferma. También al palparse el |a verbena, ó del sabino del polvo del hueso vientre lo sienten frío, el que era, 6 estaba |de| pPC(. Mnüer molido en peso de medí» ántes caliento. También los ojo* ó laenfer- . tomín, repitiendo la dicha canlidad de allí ;'» ma se le perturban, y los tiene metido», con (Jos \iOCH^ 0 algo menos, porque es medicapalidez en la cara, y labios: sienten sus pies. mento Regur0: mucho ayuda el vapor de ary manos fríos, y aflojársele de repente los temisa, alucema, y poleo: untar varias vepechos, y lamas firme señal es, que les da CH8 |a viat |a circunferencia, con el aceite frecuentemente gana de obrar. de a|mendras dulces; y á falta de él. coiv

Señales de la criatura corrompida.-* cor- enj„ndia de gallina, ó con tuétano de terrompiéndose la criatura, se avienta el vien- nera r,.cien derretido á fuego manso; y si tre de vapores con mal olor, que despide to- hubiereoportunidad, con aceite de azucena do el cuerpo de la enferma, principalmente blancaSf inantPca d(; a7ahart y UM poco de del aliento, ó vaho de la boca; y la mas cier- ! ac,,it(, de alliceniai qu(1 (>s pficM unllira ann. ta señal de estar muerta la criatura es el ha-'r,)ando ,es da el aire pn p, par|o 0 despue8. ber salido las pares ántes de la criatura. 'dH élf unlándo|a en nicnag parl,.8f on e, va_

Alargáronse las dichas señales de hallarse muerta la criatura; porquesabiendola muerte de ella, entóneos mas seguramente so podrán aplicar los medicamentos proporcionadamente eficaces para ayudar á la que está pariendo.

so, quijadas, y nuca en pora cantidad1, y

bien caliente; y si repitiere el aire, repetir

la dicha untura. Hallándose la enferma con estitiquez de

regir del cuerpo, entónres usar de una ayuda emoliente, y medianamente fuerte, por-

MedicameMo* específicos —Tardando en | que conviene la suavidad, y no apretar cou

fÚ DE' LOS ilECÍEN NACIDOS

mfidícrrlSs frierics síhjflá úllitna necesidad, nació, son muy eficaces, y segurás para esAjuda talhbién'fpafá parir con suavidad, tas, y otras enfermedades de mujeres: v aplicando al ombligo la hiél do] la gallina su uso es solo refregar una de ellas enlre negra, ó amarrar estoraque fino en los ios dedos en una taza de agua tibia por un musios', ó en lugar del estoraque la piedra ralo, y darla á beber una ó dos veces, y del águila; y no habiendo1^ la mano la ver- echará con facilidad la criatura, y las padadera piedra,; del águila, usar en su lu- res; ó con solo amarrarla al muslo parirá g'ar'de unas habí fías que Mlaman] del mar con felicidad.

del' Sur, que se; hallan también [por es- Preservativos de varias enfermedades.— tas tierras, de las cuales hay macho yjlíem- Nacido el niño, ó '.niña, para preservarlos de bra, (según llaman) porque unas, fechadas W alferecía, y otras muchas enfermedades, :.l agua, bajan al fondo, y olras| nadan fin- conviene luego darles por la boquila media cima; y así, para sej.yirse de ellas, siempre cucharada de aceite de almendras dulces, es menester una do~Í asaque bajan, y otra de con un polvito de azúcar candi, 6 de azúcar las que nadan: un par de ellas se amarran fina; ó á falla^dcl aceite, darlo con enjuncn los muslos. dia de gallina, ó con mantequilla recién

También se preparan los ojos de una lie- sacada, y algo calentada, ó ¡árabe de cubre hembra, cogida en cl ines de Marzo, lantritlo.

con sacarlos sin maltratarlos, ;.y ¡ponerlos Defenderlos de los aires. --Para que residen un plato sobre polvo de pimienta de ar- tan mejor á las inclemencias del aire, ayuriba y Ha abijo, y asi sacarlos. Da estos da á las criaturas, ántesde las lajas primeaos se coge uno, sin quitarle la pimienta, ras, echar, ó espolvorear sobre el cuerpey se amarra sobre el vientre, que la niña cito un p-.co de sal muy remolida, ó un polde! ojo toque al vientre, y no del<otro lado, vo de orégano; ó lavar el cuerpecilo con y se echará la criatura, 6 muerta: luego & vino de ubas, en que dieron un herbor roba de quitar. En particular sirven eslo&to» sa's secas.

jos, asi preparados, para [echar cuando hay Facilitar la habla, —Tardando algo mas en el vientre una carnaza, ó congelo [que de lo ordinario en el hablar, entonces se llaman en latín Mola. úntala! niño la lengiieclla' con mantequilla..

Contra el congelo, <) mola.-CiiAnüo sü orí- y miel virgen mezclado, gina la tardanza del parlo déla sequedad, Facilitar salir los dientes.— Vara facilitar porhaber salido árales Ia2 humedad de las a que salgan los ¡dientes, untaries las efepares ó por estar la persona de mucha e- cías con enjundia de gallina, ó mantequidad, fomentar dentro, y fuera con aceites, "a muy bien; y esto desde ol¿quinlo mes, 6 6 mantequilla lavada, ó con cocimiento fie- que se refriegue las encías con un colmim./so de las semillas de las malvas, ó de los Ho de lobo.

menudos del carnero, ó ternera, ó con la Dolor de barriga ó cKr.«7/o5.~Tenicndo clara, y yema de tres ¡huevos juntamente <">'°r de barriga, lo cual por el encogíbalidos", y lla,,t<> sn conocerá, y por los mu-

Cúando estuviere muerta la criatura, be- cbns cursillos, entonces machacar, ó moler bi la Jenferma, ó mame bastante lecho. |de comino, y con un poco de vinagre hacer un otra uiuger. emplastro para el estómago. También cuan-

Utias pepitas cuadradas del color de hier- do juntamente hubiere cursillos, se lo porr», que comunmente] vienen chiquitas] de drá añadir polvo de rosa seca, ó del bolo ó fmihpinas, que llaman piedras da San lg~ mirlo.

1.IBK0 1 CA MILLO LMH.

Estitiquez del vientre. -Cu ando padeció marrado contra e\ mpfteft'lgunas veces re el niño estitiquez particular, ponerle en acaece, que alguna parte de ellas queda tugar de calUla una almendra confitada, ó dentro, deteniéndose muchos días, la cual chancara del mismo tamaño,: untada con se corrompe, y ocasiona calenturas, desmainanlequilla. yos,[ahogamientos,?y gran peligro de muer

Mollera caída. -Hallándose la mollera caí- te; solo cuando) sale antes del sesto ó [sólida del niño, que le eche su madre leche del mo día en breve mucha materia por la mapecho en la misma mollera.ly evidenlemen- át&¡ enlónres hay esperanza de salud, porte la verá levantar; ó meter la cabeza en que sale¡aunque corrupto, agua tibia en una vasija, como hasta las < vra —Para ayudar á echar las pares'denarires; pero que no ¡es entre el agua alas tenidas sirven los mismos medicamentos narices, y sacarla de .repente, repitiéndolo que se dijeron del parto dilicil, en particuunas veces, con lo cual chupa, ó tira dicha jai- el mamar leche de otra muge.r, ó masagua la mollera caida para arriba. Des- car cebolla,' y ' tragar] solo el zumo, escupues de esta diligencia aplicar sobre la di- piendo lodcmás. y beber encima un poquicha mollera tal emplastro, hecho del polvo i0 fje vino'calienle de ubas; ó dar de beber del incienso, ó del copal, amasado. con bas-, „„a tacita, de aceite de almendras dulces; ó

tanle clara de huevo batida, y tendida so bre un lienzo, que tibio se aplicará

CAPITiLO LXVIII.

BE LA DETENCION DB LAS PAItES.

Santa Sabina viuda, es abogada para la detención de las pares.

a falta de^él. aceite de comer; ó cortar en pedacitos los testículos del caballo; y secados'en enhorno, hacer poivo de ellos, y tomarlos en. peso de medio tomin en una laza de caldo, repitiéndolo, si fuere menester. Ayuda también el pellejo, que deja de si la bíbora, con amarrarlo alto al musió ;Je^echo, cuando parió niño; y al izquierdo, cuando es.niña; y luego que ¿salen las pares quitarlo.

i Habiendo inflamación, ó estando corrom- \pidas las [pares -N o bastando estos medicamentos, en particular sobreviniendo inflaCoando después del parto se quedan las pación, conviene si pudiere la partei a sin pares, de esto se originan varios acciden-1 laslimar) sara,las C0I> la mano; y estando les, según mas, órnenos tiempo se detuvie- *Ya corrompidas, entónces se hade ayudar ron. por la facilidad que tienen en corrom-j á la supura» ion, como deshaciendo el unpurse. jgüento amarillo, puesto en el catálogo, con

Esta detención suele originarse no guar-| cocimiento de malvas, y manzanilla, y un

dando el abrigo necesario, ó de algunos olores, con los cuales sube la madre, ó de tristeza, ó de un susto, ó espanto repentino. También del dejamiento de la parida en no ayudarse, ó en romperse antes del tiempo el ombligo de la criatura, lo cual sucede acaso por el descuido do la partera, que lo corta, y lo alarga (de lo cual hay>arios casos fatales) pudiéndolo haber tenido, ó a-

poco de estaGale, ó agenjos, y echarlo libio en donde está la dicha putrefacción; y para mayor eficacia >e podrá añadir del ungüento isis.

DE LA SANCHE DESPUES DEL PAR TO

CAPITULO LXIX

»EX DEMASIADO FLUJO, Y DE LA DETENCION DE LA SANGRE DESPUES DEL PARTO

Santa Conforcia es abogada para ta sangre después del parto.

3l demasiado flujo de sangre es cuando después del parlo, echadas ya las pares, sobreviene demasiado flujo de sangre, la cual en griego se Mama Lochios, de manera que se pierdan las fuerzas, saliendo juntamente grumos de sangre con dolor en los hipocondrios, obscurecérseles la vista, con zumbido de oídos, ó con desmayos, ó convulsiones; lo cual se origina algunas veces de los partos difíciles, cuando habia violencia, ó cuando se irrita la naturaleza de la acrimonia del humor.

Cura.— Entonces, antes de enflaquecerse, no conviene á los principios detener dicho flujo, porque causará otros graves accidentes, y asi se empieza á sosegar dicho flujo con dar de comer arroz, almidón, caldo de los menudos, ó membrillos asados, ó cocidos, y carne asada, para que se mantengan las fuerzas, comiendo á poquitos, y mas veces entre dia: el dormir, cuando fluye con demasía, ha de ser poquito, con advertencia, que cuando durmiere, estando ya muy débil la persona, no ha de quedar sola, sin atenderle, y observar la respiración de la enferma, porque entonces retrocede el calor adentro, y hace mayor flujo, del cual de repente algunas veces espiran. V apretando la flaqueza con peligro de la vida, se usarán los medicamentos puestos contra el flujo demasiado de los meses en el capitulo 63 de este libro I. También el holliu de la chimenea ó de las ollas con vinagre fuerte hecho emplastro, se podrá aplicar con bien a los ríñones. Para los

grumos de la sangre, lavar el lugar hile nórmenle con agua cocida de cebada junto con un poco de miel virgen, y un tantito do vinagre, pero tibio, y con suavidad. El agua para beber do ordinario será acerada, ó dorada y almacigada y tibia.

De la detención de la sangre después del parto.— La detención de la sangre despue» del parto, que llaman Lochios, ocasiona así mismo muchas dificultades (de la cual la naturaleza se ha de purgar después del parto) como de las pares, y aun mayores; y se ocasiona de la calidad de la sangre, ó de la obstrucción de los vasos, de haber admitido incautamente aire frío, ó enfriándose lospiés, ó bebido agua fría ó de sustos, y semejantes.

Señales de la detención de la sangre Lochios.—'Se conoce el no haber bastantemente evacuado dicha sangre, por el dolor que da en el vientre, inferior, é ingles, juchándose lodo el vientre, la cara colorada, difícil respiración, escalosfríos, y calentura, y algunas veces vahídos, desmayos, y sincope. Otras veces si! limpia supliendo la naturaleza por otros caminos, como es por sangre de las narices, ó de las almorranas, 6 por mucha orina turbia; también por sudor copioso, algunas veces después de tinos dias sale por la madre, un humor denegrido, y de mal olor.

Cura.— En esta enfermedad conviene usarde ayudas de malvas, manzanilla, hojas del sahuco, un buen puño do cada uno, y de la hoja sen media onza, ó mas ó en su lugar del acíbar molida en peso de dos ó tres tomines, y una onza, 6 dos de manteca, eon otro tanlo de miel, y una poca de sal. Hacer friegas de medio cuerpo abajo, ligaduras de los dedos de los piés apretadas, ventosas secas en los muslos de la parle interior, ó sangrías de los piés, ó sanguijuelas de las almorranas: solo habiendo juntamente calentura, y la persona saogninea, y con fuerzas, se sangrará tair-

LIBRO I CAPITULO LXIX.

bien del brazo. También aquí pueden ser-

vienen unos cursillos, son de salud; pero ai

vir los sahumerios puestos en el capitulo 8PgU,1(j0t tercero, ó cuarto dia, son comun-

«2 de este libro I. de la detención de j nienttí peligrosos.

meses. Y antes que haya calentura, sel , ; ¿

, , , M . Calentura de ta leche.— Una calenturilla

podrá dar del polvo de mirra en peso dei. • . ,

y r hay, que comunmente da a las recién pan-

medio tomin, poco mas ó menos, en un tantito de vino de ubas, ó en agua de hinojo caliente. También ocho ó nueve dias des-

das, como al tercero, ó cuarto dia, y llaman la calentura de la leche, porque entonces acude la sangre del útero á los peones del parlo se podrá dar una purguita de . ... r . . . . .L . ... . chos, y se genera copiosamente la leche: y hoja sén. y del ruibarbo muy molido, de , . , ., J J . , esta calentura, sin curarla, se quila, y se

cada cosa en peso de medio tomín, mezcla- 1, , ,

, ,. , deshace cerca del noveno día en sudor; v

do con una taza do caldo en ayunas, ó en1 . . .

. „ . esto hay cuando proceden bien las evacuasu lugar repetir la ayuda susodicha. Beber . ..

6 F J ciones ordinarias,

de ordinario el agua cocida de cebada, y al

fin añadirle una rajila de canela, ó de! Origen ele la lee he. -Criase la leche en

los pechos, ó en mamilas para el sustento-

orozuz.

CAPITLO LXX

de la criatura, y loma su origen de la sangre, la cual con la fuerza de las glándulas de LáS paridas, y de la leche, y pechos. ¡de dichos pechos se convierte en leche.

¡(Bondad de la leche) cuya bondad consiste

Santa Agueda y Santa Marta, son abogadas para tas enfermedades de los pechos.

TOEM\Y,MV)Í.S m VAS ÍMUMS.

£jl modo de curar las enfermedades de las paridas es el mismo, como queda dicho, de las preñadas, observando, que cuanto mas tiempo hubiere del dia del parto, mas bien se podrán usar los medicamentos para sus enfermedades: y siendo muy corto el tiempo, y las enfermedades no fueren peligrosas, mejor será solo mantener á la enferma, que curarla. Y miéntras purgan sangre, nunca conviene usar de purgas, ni de do falla de leche, se ha de observar la causangrías, solo en caso muy apretado, como sa, como cuando es por demasiado egercien un dolor de costado, ó de un garrotillo, ció, procurar el descanso; cuando es por y entonces se hace con mucha discreción, muchos cursos, ó demasiado ílujo de sanatendiendo á las fuerzas; y lo mismo se gre, de cualquiera parte del cuerpo que entiende cuando están con el tiempo de la sea, procurar antes sosegarlos: así mismo

en estar candida, ó bien blanca, leve, é igual en mediana consistencia, ó punto; de manera, que cogiendo una ó dos. gotas de ella sobre la uña del pulgar, ni se esplaya mucho por muy delgada, ni se pega demasiado contra la uña por muy espesa, ó gruesa: el sabor ha de ser algo dulce, y no salada ni de mal olor.

Falta de la leche.— Ufrécense varias veces diferentes accidentes, ó síntomas, asi tocante á la leche, como á los pechos, de los cuales en primer lugar se pondrá de la falla de la leche en Jos pechos; y asi habien-

regla, ó meses. Después de ocho ó doce dias del parto, conociendo estar llena de humores malos, solo se podrá dar una purguita ligera, nunca fuerle, por cuanto la esperiencia enseña, que cuando á las parida» después de siele, ó nueve dias sobre-

si fuere por otra enfermedad; pero cuando fuere por falta de alimentos, será ei mejor remedio nutrir y alimentar bien la persona: y cuando no bastaren semejantes diligencias de aumentar la leche, como sucede en personas muy cálidas, 6 muy frías,

160 1)1$ LAS l'Aftl DA»

y socas, entonces fuera mejor buscar, ó se de! tobillo; ó so pone una ventosa seca mudar otra ama, ó chichigua. sobre el empeine.

Medicamentos específicos para criar leche Comer n,(la' 6 Cf,™™< 6 semilla (le cien persona de complexión caliente. -Var» f,H,n0» 6 ÚQ culantro, sauz, llantén, que eslas personas que desuna manera fueren los mfnW '» leche; ó untar con zumo de cálidas, á estas convendrá comer leche, 6 !i?P&Pr on lüS iUÍS,nos Pecbos 6 nii,niüasgisos de lecho, y echar en los mismo gi- sino al Rededor algo mas arriba hacia la clasos inocuas semillas de lechuga, ó de me- vija, y hacia los sobacos del hombro, y hacia Ion, ó de calabaza, como llaman el pipián, el hueso medio entre los pechos, que liaporo con muy pocas especias; fi también se inaíl on £rit!Sü flemón: io cual se ha de podrá añadirles de las semillas de las ador- atender en lodos los medicamentos que mideras tostadas, y el uso de sarro de la adslringen, repelen, ó enfrian, porque no cebada limpia es también provechoso, y se daña a la leche detenida en los pechos, las babas: fuera de esto, fomentar de cuan- Untando, pues, con el zumo de Manten lo do en cuando los pechos con el cocimien- dÍL"'10. poner allí unas hojas frescas de líanso del trigo, ó de la avena: daña S estos en el verano, y algo entibiadas en el todo género de especia muy caliente, y lo ''^"masejfcJK para dicho un lome de la muy salado. harina de habas dos onzas, y del zumo

De complexión fría.— Vara la persona de ¿e verdolagas onza y media, de aceite rocomplexion fría y seca, conviene beber de sad0t 0 ¿falta de él, manteca lavada, tres ordinario agua miel, ó comer algunas ve- on2aSj y (]e vinagre media onza, ó algo ees hinojo fresco, ó sus semillas; ó beber el mas> do alumbre crudo en peso de un loagua cocida de hinojo, ódeperegil, ó do oré- niin^ hccho p()lv„: unir ó meZclarlo lodo gano;óusar de lasalsa del mastuerzo fresco. junt() muy bien) y UIllarso a| rededor do Demasiada leche.— Padecen otras veces ,ns pccnoSi como queda dicho del zumo de las mugeres de demasiada abundancia de ||ar,ten<

la lecho, como sucede los primeros días Medicamentos que 'disipan.:— 'Ó tros medidespues del parto, tanto, que los pechos, camentos hay, que juntamente disipan, copor hincharse, se estiran con mucho dolor, m0 son jos discusientes; y de estos se poy con algún peligro de inflamarse los di- ár^n ^piicár también sobre los mismos pechos pechos, ó de cuajarse la leche, y de (;hos con Q, cocimiento de habas, y cnlaúpasarse en grumos. tr0( ó ¿on cocimiento de ruda, ó de cu-

Cura de esta enfermedad.— Vara mitigar ¡antro verde; y i on todas estas diligencias esta abundancia de leche, en particular en procurar suavemente fajar los pechos, de personas regaladas, conviene poco á poco manera, que quede el pezón fuera sin apre- " corlarles el alimento con mas dieta, para m¡0 En lugar do la ruda se puede usar que con esto no se cric tanta abundancia también el cocimiento de la yerba buena, de leche. También en las personas a quie- 6 de" su zumo, mezclándole harina de ce nes tarda á venir su regla, ordinaria, pro- bada, ó do los chochos con una ó dos cucurar suavemente con friegas, y ligaduras charadas ¿leí oximiel para tres ó cuatro en los muslos, y con baños de piernas á que onzas de dicha harina, y del zumo, ó córlela regla, y con esto se reparte la san- cimiento fuerte rie la yerba buena ó de 1;

en baj<

gro, la cual toda subo .i los pechos; y cuando se tardare mas, también suelen sangrar-

ruda, cuanto basta para el puntó de emplastro, el cual se aplica sobrólos mismo-

LIBRO f CAPITULO LXX.

pechos. También se usan para disipar la abundancia de la leche las lentejas cocidas en agua do la mar ó en agua con sal; y luego molidas, se aplican, en un lienzo tendidas, sobre los mismos pechos.

Leche cuajada en los pechos. — Vara cuando la léchese ciaja en los pechos, lo p(qa« se conoce siendo duros los pechos, y apretando el pezón, salo la leche gota á gola, y no en caño: oslando cuajada la leche por cama frh, (De causa fría) es bueno cocer en aceite, ó a falta ¡de él en manteca, de la yerba buena, ó manzanilla, ó comino, como se frieran para comer; después espri- «ñ'irlp por un paño, y á dos onzas de este aceite. añadir media de cera blanca, para untar con ello algo caliente los pechos; ó fomentar los tales pechos con .el cocimiento de la yerba buena, ó de agenjos, ó de la bojas do la higuerilla, ó de la yerba golon drina.

Pechos duros.— Y es lando muy duros lo pechos, fomentarlos con el cocimiento d malvas, manzanilla, y un poco de comino también después del fomento se podrán aplicar las mismas yerbas cocidas, y libias 6 usar para los pechos duros de osla 11nj.11 ra: lome del cuajo del chivo en peso de tres tomines, del estáñate, comino, y matiza ni Ha de cada cosa un puño, dos onzas de ce bada, una cucharada de anis; y lodo esto medio molido cocerlo sobre fuego manso en enjundia de gallina, ó en tuétano de vaca como media libra, añadiendo al último co mo veinte hebras de azafrán remolidas: después de un buen hervor, esprimirlo recio por un paño, para untar los pechos con ello tibio dos veces al dia. Otros tienden solo cera blanca delgadamente, y la aplican sobre los pechos endurecidos de la leche,

Leche cuajada en los pechos de cavsa caliente. -Doliendo juntamente los pechos con algún calor, ó encendimiento, por donde se puedo inferir ser do causa caliente, lo cual no se halla, siendo su origen, ó causa

de frío, pomo en la susodicha dureza de los pedios; en tal caso aplicar unos pañitos delgados, como defensivos, mojados, y entibiados en aguu algo envinagrada; ó mojar en dicha agua un migajon de pan, y apliarlo lihiecilo, y volverlo a renovar áfilos que se seque, hasta sentir algún alivio; ó cocer las hojas de calabaza, dar baño tibio, y poner la pasla con aceite rosado.

Para la inflamación cielos pechos.— Cuando so inflaman los pechos, 6 mamilas, que se conoce de un tumor colorado con calor, y dolor punsante. el cual dolor al mas suave contacto se exaspera, lambien suele acompañar alguna calentura, y no deja de haber algún peligro de convertirse en úlcera mala.

Cura general.— Su cura principal ha de ser reveler con una friega de la vena del brazo del mismo.iado; ó cuando fallare la regla á la enferma, entóneos se sangra del lobillo del mismo lado del pecho inflámalo; poro habiendo embarazo, ó inconveniente do sangría, usar de friegas, ligaduras ó ventosas de la cintura abajo basta las pan loi lillas.

Cura especifica de la inflamación. —En !os medicamentos específicos, 6 en los apositos no conviene usar de cosas que muy frecuentemente repelen, ó ad.slr¡ngen; y as^ cuando empieza la inflamación, poner un (ofensivo do ag na rosada, ó del zumo de la yerba mora, 6 chichiquolile como tres onzas, y de un huevo la clara batida, y una onza de harina de cebada, y una onza del aceite rosado, y un poco de vinagre, apli- :atlo lendido sobre un liencecilo, y renovarlo ánles de secarse, siempre algo entibiado; ó lomar de la canina, ó estiércol ilanco do perro molido, y hacer con agua algo envinagrada un emplasto, y ponerlo libio sobre los pechos inflamados; ó calenlar hojas del sabuco enlre dos platos, hasla empezar á sudar, y aplicarlas libias, repitiendo con nuevas; ó cocer en vinagro el

DE LAS PARIDAS

estiércol fresco de vaca, y añadir otro tanto ó tiempos molesta por el influjo de los liúdo la harina de cebada, y aplicarlo libio: mores y» en los piés á unos, en donde so i falta de la cebada, tome del maíz. llama Podagra, ó gota del pié; á Otros en

Tumor, ó apostema nuevo en los pechos.— las manos, en donde se llama Chiragra, ó Para apostema, ó tumor nuevo en los pe- gola de las manos, ó ciática, cargando sodios, lome dos onzas de harina de habas, bre el hueso ischias, que es el híieso del y lífVa onza del polvo de la yerba buena, cuadril; y de este último so tratará á parte con dos, ó tres onzas de la mantequilla bien t»n el capítfilo siguiente, lavada, hacer un-emplaslro para mitigar el ¿¿¿ medicamentos serán según la causa, dolor: y para disolver, ó deshacer el tumor, y asi mismo la dieta.— Origínase esta gola lome en lugar de la mantequilla aceite de artética de varios humores, m;is ó ménos comer. mezclados, y según esos humores, ronvic-

Llagas frescas en los pechos.— Para las nen sus medicamentos, asi los purgantes, llagas frescas del pecho, poner encima ver- como los demás, en particular la hiela) codolagas frescas, machacadas, y mezcladas mo cuando se originare de la pituita, ó con aceite rosado, ó con manteca lavada; y frialdades, se guardará la dieta puesta en no bastando esto, poner yerba de la golon- e| capítulo 1 de este libro I, originado el drina fresca, machacada; en el invi'erno; dqlof'ijd la cabeza déla pituita. Cuando tibia. se originare la gola artética de sangre ó

Llagas del pezón.— Para las llagas del pe- ¿¿ cólera) se observará la dieta puesta en zon de lo> pechos tome albayalde, ó en su e¡ capítulo 40 de este libro I, de la deslemlugar greta, ó almártaga en polvo muy su- p|a„za ,le¡ hígado! Cuando de humor metU, remojarlo bien con leche de muger, y lancójico, seguii la dieta puebla en el capísecarlo sin derramar la leche, y revolver tu|n47 de esle libro I, de la melancolía bycon media onza de dicha greta polvo de in-' pocondriaca.

cienso en peso de tomín y medio, y volver-j Señales de la gota originada de la sangre, lo á humedecer con agua rosada, ó leche ¿ cólera— Originándose el dolor de losarde muger, como una unturilla para untar ticnlaiiones, ó la gola de la cólera, ó sanvarias veces las dichas llagas. grtí viciada, es el dolor muy agudo, y viene

Rimas, ó rajaduras del pezón. — Para las CO(no (]L. repente, y se exaspera con el mas rimas ó fisluras, tome aceite de almendras leve contacto, y mucho mas aplicando codulces, enjundia de gallina á fuego ñiahsoj ¿as caííenlésj pero con frescas se suaviza, derretida, con una poca de cera blanca , y miliga. Cuando sobrepuja la sangre viy untar las llagas varias veces libio. Tam-.c¡osaj su püne |a parte dolorida tan colora-

bien es buena la manteca del cacao para las rimas del pecho. Del cancro de los pechos se verá en el capítulo 15 del li-

CAP1TÜLO LXXI.

DE LA GOTA ARTETICA.

507i Gregorio Magno, y San Stapino, obispo, son abogados' para ta gola artética.

Xja gota artética, ó dolor de las articulaciones, es un dolor, quo en varios intervalos,

da, como si estuviera inflamada, con sus venas muy hinchadas, y con pulsaciones. Cuando excede la cólera, entóneos cada lercero dia aprieta con mas dolor, no tan hinchado, y el color lira algo á amarillo el cual color al tacto desaparece, pero vuelvo luego.

Señálesele la pituita.— Cuando proviene de la pituita, ó humor frío la gola, entónces se percibe un dolor molesto, y obtuso sin calor: solo cuando hay mucho influjo

LIBRO 1 CAPITULO LXXl. 163

de los humores, entonces so siente el dolor si sola, y fomentar con ella la parte, ó armas futirlo; la parte dolorida está blanda, y ticuiacion doliente. También hallan alivio pálida, y como sin molimiento relajada; yjaplícando por la mañana y a la noche, un siente alivio con cosas calientes, y mayorpedazo úxi pulpa de la carne de vaca cruda, dolor apiñ ando cosas frescas, si» lo mantecoso, y algo caliente. Cuando

De melancolía.— -Del humor melancólico el dolor empieza en el dedo grande del pié, rara vez se padece. (De flato, ó ventosida- aplicarse la clara de dos huevos bien balides) De fhlo cuando acaece, hay repenti- da, con una pocu de sal, y unas gotas do no dolor con dislincion, sin sentir peso, y vinagre, con estopa, ó algodón embebida; fácilmente se disipa. También suelo ha- ó cocer malvas con sus raices en olla nueber mezcla de los humores, y según aque- va, con tanto de vino como de vinagre, á lia mezcla, hay variedad en las señales. que se consuma la tercera parte: luego a-

Cura general.— Por cuanto esta enferme- ñadirle salvado cuando basta para espesardad seengendra de fluxiones, conviene pri- loen forma de emplastro, y aplicarlo buemeramenle atender aellas, para divertir, ñámenle caliente sobre un lienzo, que aló eval uarlas, ya por purgas, según la cua- canee toda la parte doliente, lidad del humor que predominare, como l'ara templar el calor tome lantejuelas del queda dicho de la dieta de esta misma en- agua, que crecen en los arrollos, cocerlas fermedad; ó siendo muy sangineo, y robus- en leche, añadiéndoles un poco de manzato el pacienle, también so evacuará con nilla, y de la harina de cebada, y aplicarlo sangrías, ó ventosas sajadas: solo se lia de templado; o ranas vivas puestas por el vienobservar, que cuando acluatmenlo pade- lie en la parle doliente, y ligadas con vencen los dolores, entonces solo convienen las das, porque no huyan hasta que mueran, purgas leves, y suaves, y cuando estas se Al principio de la fluxión hacer un emdieren por preservar, se podrán dar algu- Plastro de hollín y sal, con bastante clara ñas mas fuertes, porque en el mismo do- de huevo batida, y aplicarlo templado; ó lor se espusiera á que con mas ímpetu to"ie queso fresco de ovejas, aplicarlo en cargara la fluxión sobre la parle flaca. forma do emplastro, y renovarlo antes que

Cura espeetjica, y para mitigar los dolo- se seque. res.— Después de dichas evacuaciones sua-1 Miliga también el dolor arrimado un gaves en tiempo del dolor, aplicar loque mas tito chico; ó siendo de causa fría originado bien mitigare el dolor, como leche tibia, ó el dolor, lome aguardiente con unas°cuanmejor recién ordeñada, encima dei dolor, tas hebras de azafrán, y con pañitos, que ya sea de muger, ó de cabra, ó hacer una ocupen todo el dolor, aplicarlos mojados cataplasma, ó emplastro del migajoi.de pan en ella tibio; y para mayor eficacia le puen le< he, no cocido, sino solo calentado, diera añadir, habiendo ocasión de botica, con unas yemas de huevo; ó sacar pulpa un poco de opio deshecho en dicho aguarde cañafislula, la cual se aplica templada, 'diente.

ó por si sola, ó mezclada con leche y miga- Para resolver y mitigar el dolor, es buejon de pan. blanco; y para que esta mixlu- na la orina, en la cual se ha apagado la cal ra sea mas eficaz, se añadirá para cuatro v¡va? y asentada bien la cal, usar de dicha onzas de ella en peso de medio, ó un lo- orina, colada por un paño de lana tupido

min de alcaparrosa algo quemada, y moli da; ó cocer un puño de sal en orina do muchachitos, ó con orina de la muía, por

para fomentar libio la parle doliente coa a dicha orina. Aprovecha también el sahumerio del incienso, de la almáciga, de las

DE LA GOTA ARTÍSTICA.

cuentas de ámbar, del estoraque: de cualquiera de estos, con olio tanlo do azúcar, se lomará de ello cuanto bastare para sahumar bien la ropa, y las ai titulaciones doloridas. Mas eficaz se hace este sahumerio, añadiendo como la cuarta parle (respecto do lo demás) de la sandáraca, que es una goma que hay en las boticas.

Muy bueno es también colgar del alumbre crudo, y molido sutilmente en una bnlsila de lienzo sobre la misma carne del cuerpo; ó muela sal, y alumbre muy sutil, de cada uno media onza, de la nuez moscada, y clavos cuanlo pesa medio lomin de cada uno, y un puñilo de rosa en polvo, CGcei lo en un lieneceilo delgado, 6 t alo, en forma de bolsita holgada, y refregar con ella suavemente la parte doliente todas las mañanas.

Para consumir los fofos, ó el humor extraño s< bre los artículos.— Pnrn sacar, y resolver el humor estraño; que ocupa como una bola á las coyunturas, 6 articulaciones, cuando se ha padecido la gola mucho tiempo, que llaman en griego Tophi,y con tienen un humor como una masa de cal tome el asiento de la orina, 0 la arenilla, ó tierra donde comunmenle orinan, y del estiércol de gallina, [sal déla mar, y lombrices secas, de cada cosa un puño, hervir lodo en dicho asiento de la orina, ó en orina de muebachos, y con este cocimiento mojar un paño, de lana, y ponerlo libio

Preservativos de la gola —En todos pstos medicamentos se continúan mas aquellos, de los cuales se sintiere mas alivio, porque no todos prueban bien á Indos. También les conduce la le> he de. bui rnj se»un se usa en la cura de la bélica en el* capitulo 82 de este libro i.

Para preservarse el que no vuelva tan recio, que larde mas, sirven mucho unas l'uenles en el brazo, ó pierna contraria, y sana; y con purgarse suavemenle; cada ;iño, ó cada mes, en tiempo de la luna menguante; y tomar del emplastro dediapaltna, tendida sobre badana, del (armiño que fuere el lugar dolorido, y llevarlo continuamente aplicado: en parlicular refregando dicho emplastro cotí el alcanfor, preserva mucho con las mensionadas evacuaciones, ó con el saquillo susodicho en el alumbre.

CAPITULO LXX1I.

DKL DOLOR DE LA CIATICA.

San Leander, y San Gebuino son abogados para el dolor de la licilica.

La ciática es un dolor, que ocupa H cuadril sobre el hueso, que en griego se llama fsrheos, y también ocupa algunas veces el hueso sacro, ó la rabadilla, y suele pasar á los muslos, y á las panlorrillas hasla el pié,

sobre la parle del tumor, continuando con lo cual sucede por los nervios, que del cuadril, y hueso sacro bajan hasta los pies, yes especie de la gola arlélica

Origen.— Este dolor se oitgina de fluxiones, aunque esas pueden acudir de muchas partes, las cuales suelen ser de la cabeza.

Dieta, y guarda. —Su dieta, y cura general se observa la misma como queda dicho en el capilulo antecedente, usatuh de ayudas, purgas, y vomitorios, según la cualidad

ello.

Gota artética bagabunda.—V;na los dolores vagos de las articulaciones, ya en estas, ya en otras coyunturas, es bueno tomar repelidas veces de la ceniza de lusa qu-mada en la bebida ordinaria, ó en caldo en peso de medio, ó de un lomin. Y como comunmente también padecen esl<>s del mal de loanda, se podrá véroslo tam

bien en el capilulo 48 de esle libro I delfdelos humores que predominaren, obsermal de loanda. |Vando así mismo las señales dichas. En par-

LIBRO 1 CAPITULO LXXII. Í65

ticular es provechoso, teniendo por mucha toda, y aplicarla bien caliente; o coger dos parle su origen do sangre viciosa, después puños de los huevos dulas hormiga?, y con de una ó olra ayuda, ó puiguila, ó vomito- un,t,údos onzas de manteca, moleiln junto rio, sangrar (no habiendo inconveniente, ma- en un almirez muy bien, y con un puñilo do yor) la vena, que llaman ciática, que se ha-^ saj( hecho (Mi forma de emplastro con un polla como seis ó siete dedos debajo de la ro- Co de la tierra delgada del hormiguero, aplidilla en la panlni rilla interior, que mit a la cario caliente.

otra pierna; pues solo sangrando esta vena,; Mas eficacos son ios medicamentos que no suele nrc citarse «le olio medicamento SBCan |a m;,((M ¡a, ó liumor fuera del centro á Medicamentos específicos para la ciática, circunferencia, f0m(> poner ocho, ó dies origina el a de frío, ó de causa fría -Para mi- sanguijuelas, sobre «I lugar del mayor dotigar el dolor <le la ciábea se anjjqafl por de- |q|.. ó á fa,|a d(, sa (ln uij uelas, aplicar dos, 6 fuera en tiempo del dolor medicamentos re- mmQ vtMi(os;,s saj.,(Jas (Kl n(jm sala(fa solvente.,, y no rédenles; como fomentar mUi(/Q £¿ Qrdm% . (k /flv hor(igcis )

H parle d.do. ida con tanto de agua caliente Tambje<1 avU(]a aW)(ar ,a parlfi do,ori(|a con romo de vino; o aplicar salvado tostado, ó ho(.l¡gas ^ Cantar ampollas, y

ceniza en una laleguita proporcionada,**»,- ^ CQn ^

prelan caliente, cuanto bueuameule se pu- ., . p ' quitar el escozor,

diere sufrir. Lo mismo hace la sal sola calculada, ó el mijo (oslado, aplicado bien ra- No uaslando los dichos medicamentos líente, rociado con vino- ó deshacer jabón «on m<>y seguros los cáusticos puestos en la en aguaidienle fuerte, y untarse a la Imn- m¡s,,ia I>ai le dolorida, ó como cuatro dedos bre; ó pan^re.cjen «arado del horno apü - fincim;» la rodilla, en el lugar donde corarlo caJieiite! partido y rociado con aguar- m"n">™^ sé suelen abrir luenles, del misdienlc; o untar el dolor con fiiol de cabra mo la,,° uoloi,i(,°; y cuando se dan cáusticos caliente ron una pítima de la ala de la ga- (,(! fuf,&° fin la naillí dolorida, sedan tres ó ííina; ó untar con aceile, ó á su falla con cua,l'° hotonazos do fuego sobre donde tusebo en que ñutes se hayan frito salvia ó ru- vic^, mas <!olor> v se manlienen las dichas da, ó romero, ánle* bien renmj ..doscon vino, atfierlás algún tiempo con poner en-

ha.sla consumirse dicho vino; y junio á la cima (,(> ^ ii'igi'u nlo amarillo; ó untar hoja lu ñire si; hade unlai bien caliente; ó esliér- d(i co1, 0 ll,(-'!uiga> ú 0l,a J erba fresca ron col de cabras rociado con vinagre, aplicarlo ma,,,efI,li lla oc,!n miel> ,13sta que por sí se bi.-n caliente; ó>mer solo ¡a reciña del pino nm'en> renovando dichas hojas cada dia. en forma de emplastro; ó templar con vino, También en lugar de los dichos bolonazos en fuma de emplastro, bastante estiércol de fuego, á los que tuvieren miedo al fuego, déla liebre, ó -le la paloma. 6 ponerlo ca- se, aplican cáusticos potenciales, como son líenle; 6 untar lodo e| lug^r ,|0 iente ron zu - los vesicatorios de los canlái ides, y levadura mo de ceboya «'aliente, y espolvorear e»c¡- como se verá en el catalogo de los rftedicama, mínenla molida, y otro tanto de salitre, mentes, en donde se ponen varios cáusticos y cubrirla u lura con paños mojados en co- potenciales.

cimiento calmóle de . omino, ó en agoar- En lugar de estos cáusticos se podrá usar diente: o cabar alguna cebolla, y rellenar- de una yerva, que llaman en Sonora Cumef ' °" ,|lnlv<' 'le ¡l,ci,M,so ,noli,l°' y um her me: ella sola, machacada, y aplicada, levan'- bras de azafrán: tapada la ceboya otra vez, la en tiempo de deshoras, con poca diferen asarla debajo del rescoldo, y luego molerla cia, ampollas, porque esbien fuerte. Todo

DEL DOLOR DE LA CIATICA.

estos cáusticos, que levantan ampollas, se po-' y en la circunferencia del cuerpo; por lo non del (amaño doiina palma de la mano, con cual se diferencia del calarro. del que se

poca diferencia, sobre el cuadril dolorido; y las vegigas que levantaren, se corlaran con tijeras, para que salga el bumor, y luego lodos los dias se curan con las hojas y con

habla en el capítulo 13 de este libro I , pues el catarro solo se origina de la cabeza, y ocupa solo ti ha, ú otra parte del cuerpo. De lo gálico.— Se distingue el reumatismo

su unto, corno queda dicho de los cáusticos, de lo gálico; que estos humores gálicos no de fuego, hasta que la llaga sane por si, que¡son tan universales, ni continuos; pernio purga por un tiempo como una fnenle. Tam- mas de noche molestan, ni en lo general

bien se aplica uno de eslos vecicatorios, ó cáusticos, que levantan ampollas, para reveler en la pantorril», en donde se suelen sangrar la vena si a tica (como queda dicho) en el tamaño de una nuez grande.

Y cuando se conjetura, que, dicho dolor tiene su origen de la fluxión, desde el cerebro como habiendo precedido gran dolor de la cabeza, entonces se ponen bien unos < áusticos, ó vecicatorios del tamaño de media nuez en la nuca, á los lados de un hueso que allí mas sobresale algo mas abajo, y curarlo al modo dicho. Cicitica originada de calor.— Cuando pro-

postran tanto como el reumatismo, el cual obliga á hacer cama, ¡sin poderse casi menear; y fuera de esto hay otras señales gálicas como llagas, que mas claramente lo distinguen del reumatismo.

La gota artética.— Se diferenria también de la gola artética el reumatismo, porque cuando cesa erreumatismo no queda la debilidad en las articulaciones como en la gota. Tampoco en el reumatismo en el principio no se siente alivio con las pin gas, ni con losapósiios, aunque sean para mitigar los dolores, como en la gola. Pronóstico.— Cuando el reumatismo viene

cediere de calor (lo cual es raro) usar de co-jcon calentura, cesa en veinte, ó cuarenta sas frescas, como se dice en la destemplanza. dias; y entonces aprieta mas recio, aunque

del hígado en el capitulo 40 de este libro I así tocante las ayudas, y purgas y susuntu" ras para el hígado, y lo demás; y aplicar sobre la parle dolorida un emplastro, ó calaplasma hecho de lechugas ó yeibamora, chichiquelile, frescas, y machacadas, y mez-

comunmenle no hay peligro; pero ruando viene sin calentura no molesta lanío, pero i dura mucho mas tiempo; y sobreviniendo i sudores espontáneos, son saludables.

Clira .— Para aliviar al i pumalismo conviene por todo el tiempo que durare usar

templado de calor.

CAPITULO LXXIH

DEL 11EUM ATISMO.

ciadas con arina de cebada, siempre algo cada ten er, 6 cuarto d,a una ayuda de n.h

vas, bledo, lechuga, borraja, y un poco de anís1: cocerlo en dos cuartillos de agua, has ta quedar en cuartillo y medio; y colándolo, se le añadirá de miel, y manteca como dos onzas, y una poca de sal.

San Eslévan Tunior es Abogado contra el reumatismo.

3l reumatismo se origina de las partes interiores del cuerpo, y comunmente proviene del hígado délos humores'serosos, ó gruesos, y hace sus efectos en las parles carnosas,

También en las personas sanguíneas convienen unas sangrías de mediana cantidad, no estorbándola debilidad del eslómago, por cuanto ellas no debilitan tanto al enfermo en osle accidento como en otros; pues on esta enfermedad sale siempre sangre corrompida. La bobida ordinaria será el agua de ceba-

L1BH0 l CAPITULO LXXIIl 167

da cocida, ó de la raiz de grama y orozuz, que en griego se llama Synocho, es calentuEl vino daña. ra conlinua, sin crecienlo ni menguante; y

En la declinación del reumalismo, que se esta también se distingue ó subdivide en la conore de! alivio, 6 descanso mayor en que colérica, cuando exede la cólera, y entonces se halla el enfeimo, cnlóncesse podrán usar está la sangre mas caliente y delgada, y líeunas 'purgas de hoja sén, tomando de su pol- ne mas fuerte los accidentes; (Sanguínea) y vo en peso de un tomin en agua de cebada, en la sanguínea en donde sobrepuja la sanó en caldo en ayunas, ú otras purgas pues- gre, y son los accidentes mas templados, tasen el catalogo de los medicamentos pa- Sus señales y su cura de estas calenturas, so ra evacuar el Immor melancólico, en caso pondrán en su propio capítulo 79 de este liquenoha\a calentura présenle. Cuando brn I.

bub ¡re juntamente calentura, entonces será Terciana continua.— Tuvciana conlinua es mejer u$ay de la ayuda dicha, y tomar unos calentura,, que tiene su creciente cada tersudores, como es una laza de alóle con epa- cero dia, sin intermisión total, y se origina zote, ó con piedra bézar, ó con la raiz de de sangre mala y colérica, con destemplanla coutrayerba, ó de la escorzonera Tam- za caliente, y seca del hígado; cuya cura se bien alivian unos sudorcillos, provocados verá en el capítulo 79 de este libio l. con los sahumerios, que se hacen debajo de Cuotidiana continua. — Cuotidiana conlila cubierta déla cama, con incienso, ó con nua, que otros llaman lalica, tiene sus erecopal ó con las rúenlas', del ámbar, ó con cíenles en ciertas horas del dia, lodos los romero, ó salvia; pero para dar e>(os sahu- <]¡as, aunque nunca cesa del lodo; y se orimei ios no ha de estar el enfermo con calen- guia de sangre pituitosa, y de ordinario da tura. á los chiquillos ó viejos, y á los muy gordos,

CAPITUI O LXXIV cn 'os c"a'es abunda la pituita.

Cuartana continua.— Cuartana continua,

de las diferencias de las calenturas porque síenle su crecienlo cada cuarto dia, continuas. s¡„ qU(. sc deje sentir la calentura los días

intermedios; y se origina de sangre melan- ¿jas calenturas en lo general se reducen á cólica, y acaece muy rara vez; {Causón ó tres especies: la primera en simples: lase- ca' entura ardiente, con sus señales) y en esguuda.en calenturas de putrefacción; y la tas mismas calenturas se hallan otras difelercera en pestilenciales* (Ephemera. Sy- rencias y distinciones, según varían sus acnocho simple. Hética.) La primera especie de cidenles, como es el causón, que es una calas calenturas simples se subdivide en otras lentura conlinua y muy ardiente, con sed lies especies: la una es calentura ephemera: conlinua aunque beban; y esla sed solo no la otra es calenlnra ó synocho de sangre, ia hay cuando se jimia alguna tos, porque sin putrefacción: la tercera es calentura hé- acude humor de olra parle; se origina, ó de UC,V cólera pura, ó con pituita mezclada cercana

La segunda especie de las calenturas de al corazón, y convienen algunas señales con putrefacción, la cual loma su origen de bu- las 'de la calentura conlinua de sangre con iBpi.es corrompidos en las venas y arterias, putrefacción; pero en el cansón vienen sus según su vai ¡ación, vacian también sus es- accidentes en la primera calentura mas penes, como ahora so siguen. crueles y fuertes; de manera que el enfermo

Calenturas de putrefacción. Colérica.— no cabe en la cama, y algunas veces con un La calentura do sangre con putrefacción, modo do locura. Da las mas veces en el va -

rano agente moza y colérica, aunque tám-j ría, se dan julepes frescos, ú orrhrihs Api bien en n(ro tiempo del año, y entonces c'g las pepitas de melón, y de las adormideras, mala, porque da á imleririer mas mal apara-' como se verán en el rapílnlo 40 de eslo lito interior;\y dando ;i gente de edad creí ¡da, brd t. y cüindo hay mucha fl iqueza, poner peligran comiinmenle por la misma razón, juntamente en el corazón, y en los pulsos Su cura se verá en el capilulo 79 de este li- unos defensivos de agua de avahar, 6 de rosa, bro I. j con. unas hehras de azafrán molidas con un

Calentura colicuante.— Otra calentura tantilo de vinagre, ó zumoj'de limón; tamcontinua bay colicuante, la cual á toda pri-'bien solas unas tajadilas «le limón con azasa consume lo mantecoso, y luego lo carno- fran se ponen bien en las pulseras de las so, con cara hipncrática, {Causa) ya por su- manos: en lo demás se atiende la dieta que dores, ya orines, ya otras evacuaciones, apa- se pondrá en el capítulo siguiente de la careciendo lo oleaginoso en los cursos, los lentura de sangre con putrefacción, y esta cuales son muy colorados, viscosos, espu- especie también es peligrosa, mosns y hediondos: ce origina de, materia! Calentura elodes — Olra calentura, que acre, tenue y colérica, y comunmente se le llaman elodes, es calentura con sudor conunta alguna malignidad pestilencial, y es linuo, y se hace de gran humor podrido, ó muy peligrosa. Imaligno, que disuelve la substancia del

Calentura horrífica.- Otra calentura con- ruerno. (Cvra) Convienen aj udas, y pnrtinua.que llaman horrífica, que da con re- g3S suaves, y confortativos, y también es peí idos horrores ó escalofi ios, se origina de peligro.

de cólera y pituita serosa: (Su cura) sus Calentura epiala —La calentura epiala es, medicamentos son como se dirá en el capí- ruando a un mismo tiempo en unas partes tulo 83 de este libro I de las tercianas inter- (je| cuerpo se siente frío, y en otras calnrmitenles; pero en esta calentura, por ser esta se origina ó de la pituita vitrea con cócontinuados los horrores ó escalofi ios, no es lera, 6 desoía la pituita vitrea, parte cormenester esperar que cesen los horrores pa- rompida, y parte no corrompida. (Cura) ra dar medicamento; y también esta espe- En esta calentura se toma por muchos días cíe es muy peligrosa. en ayunas el agua cocida de flor de manza-

Calentura asocies.— Otra calentura [conli- pilla tres parles y del es tafia le ó de ajenjos nua, que llaman asodes, es calentura mas dos parles con un terrón de azúcar, en canardiente que el causonjdicho, con mayores tidad de medio cuartillo, inquietudes, comunmente con hastio 6 vó- Calentura lipiria.— Olra calentura hay mito, y se origina de humor acre y colérico, que llaman lipiria, que eg ruando por de- . que molesta la boca del estómago. fuera se padece (Vio. y por dentro arden do

Su cura.— Esta se cura atendiendo el bu- calor: esla se ocasiona cuando el estómago, mor colérico, según mas bien se inclinare ó los intestinos padecen erisipela, y con tepor arriba, ó por abajo, con vomitorio, ó ner frío por de fuera, casi no pueden aguanpurga, ó ayudas que miran a evacuar la ró- lar ropa de cubierta, á los cuales convienen lera, como se hallarán en el calálogo de los confortativos frescos, como quedan puestos medicamentos; ó la pur<:ui!la del zumo fres- on la destemplanza del hilado en el capituco de granadas, que. se verá en él capítulo lo 40 de este libro t. También unas aculas 7» de esle libio 1 déla calentura continua suaves para el humor colérico, ó ventosas con putrefacción, la cual es muy propia sajadas en la región del estómago, ó sangu!- para la cólera ardiente: evacuada la mate- judas en las venas almorranas; y si no ha

líbro i Capitulo lxxiv. m

liare, poner una ventosa grande en la parte cuerpo del enfermo, repando el aposento mas doliente, y sajarla medianamente, sin ron agua algo envinagrada: traer famas de lastimar venas. Sosegado el dolor, se da árboles frescos, como de salmee, de álamo, una minorativa, como se lia puesto en el ea- hojas do parra, rosas y semejantes; y secánpítulo 40 de este libro I de la destemplan- dose eslas, renovarlas con otras frescas, za del hipado, ó la purguita del zumo de las En el invierno se templara el mucho frío granadas, como se dirá en el capilalo79de con sahumerios suaves. También pueden este libro ! do la calentura continua con mudar camisa, pero no en (lia critico, y que putrefacción. es''' n'en seca y sahumada. Cuales son los

Calentura sincopa!.— J)e la calentura sin- dias críticos, se verá al fin de este capitulo, copal se dirá en el capitulo 76 de e<fe libro '« ~^ **«W* '«* Pril,'l!,os

T de los accidentes de las calenturas con- »» parlicu'ar hasta el cuarto, y tamJ¡ni|ag o¡<M1 hasta el séptimo, ha de ser muy ligera:

so ha de atender á los muy flacos y débiles, CAPITULO LXXV. ¿ quienes se ha de proveer algo mas, menu-

Advertencias generales enlas calenturas con- deando á poquitos; pues menor daño sera

tiiutas: de la dieta, ?/ lo que en general exeder un poco en el alimento, que perder se obseroa para aplicar los reme- todas las fuerzas; como son caldilos de podios en las calenturas continuas llósóde gallinas ó de carnero, esrusando

de putrefacción. lo mantecoso de ellos: guisándolos con le-

chugas, ó endivia, ó acederas (que llaman Haívevoo brevemente apuntado variases- en mexicano so*ocoy-»li) ó borrajas, o verpecies de las calenturas continuas, las rúa. dolagHS. y dándoles cada tercera ó cu n ta les c >n poca diferencia se uniforman en mu- ñor»; en los cuales caldilos también se suechas cosas de sus curas, aunque aparte se l(,n añadir unas gotas de limón ó del zumo tratará en lo que fuere mas esencial, ahora «e naranjas agrias. Fuera de eso, á su tiemp ir no alargarme en repetir una misma co- P" se puede dar hordeala. que llaman sarsa en miichas partes, se dirá en este capitu- ro. ó calabaza de.castilla. Ó almidón, ó atólo lo que conviene observar eti todas las '« »'e cebada, ó atole ordinal ¡o, 6 manzanas mas calenturas continuas. as idas con azúcar, ó un membrillo tierno

Dieta y guarda de las calenturas conti- asado con azúcar. Tampoco hace, mal do nuas.— Primeramente en todas las calentó- cuando en cuando una yema de huevo tierras, como también en otras enfermedades na, pasada poragua, aunque no á menudo, en donde puede haber peligro de la vida, Alargándose las calenturas, también se alarh iy obligación de procurar, y ordenar e* ga algo mas la comida con dar pollitos, gaSmto Vhtico Antes que se prive el enfermo Hiñas ó carnero bien coi ido; y si no luibiede su entero juicio. re otra cosa sino vaca, sea muy tierna, y en

Del temperamento del aire.— En cuanto la Pnca cantidad. El pan sea bien cocido, y dict i y guarda que se ha de observar en to- caliente del mismo dia, ó A falta del pan, das las calenturas continuas, cuando pn>- sean las tortillas bien hechas Las especias \ienen de cólera ó de sangre corrompida, 'odas se han de escusar, exeplo un poco do ha de pmnirars el que sea fresca y que liu- canela y azafrán. El tiempo para comer so medezcíi; y en los pituitosos ó melancólicos l'«'« do atender, que no sea en la accesión, 6 algo mas caliente: en el tiempo de calor re- fuerza mayor de la calenlura, sino cuando frescar el aposento, sin q tic el frío llegue al se conociere algo mai aliviado

170 DE LAS CALENTURAS CONTINUAS.

Bebida ordinaria.— E\ agua ordinaria pa- _ En ruan.lo la intención de las sangrías so ra, beber, es comunmente ¡el agua cocida atiendo cuando se quiere evacuar la plenicon cebada, hasta que empiece la cebada ó tu ti do sangre, quejsolo en personas muy rebentar, con una rajita de orozuz 6 sin sanguíneas) se puede sangrar dos veres al ella. En las fiebres largas so añade una ra- dj«}j y cuando solo se desea rcveler ó liajila de canela, ó algunas raices de grama, mar, enlóuces será en distintos (lias. Saó colgar en el agua de cebada, y en falta de liendo en la primera sangría la sangro muy ella, en la agua ordinaria cocida, un pedazo podrida, indica al otro dia asegundar otra do la asta de venado quemada. [}i;Tambien sangría; y algunas veces conviene sangrar so añaden unas veces (en l»s| fiebres ó calen- de la misma vena, aunque haya salido buetnras no muy ardientes) al agua de cebada na sangre, habiendo otras indicaciones que uno ó dos tamarindos con una rajita de ca- lo requieren, ^hasta que salga la mala, que nela; advirtiendo, quemando proviene la de ordinario sale después. Cuando mejora calentura de cólera muy ardiente, ó con la sangre al fin de la primera sangría ó de fuertes destilaciones, no convienen dichos la segunda, es buena señal; y cuando erntamarindos en el agua ordinaria. El sueño peora, es mala señal.

es de gran alivio, cuando no es demasiado. ^U>sas. El modo de vsar de ellas se veSneño.—Li\s sangrías son muy convenien- ra en el capitulo 56 de este libro /.— Las ventes en las calenturas después de una ú otra losas secas para llamar, y revejer son muy ayuda emoliente^)' fresca, atendiendo siem- frecuentes en las calenturas, y también las pie las fuerzas, y plenitud de sangre en el sajadas, cuando no pueden aguantar sanenfermo. grias; aunque esas también se usan en los

Sangrías cuando convienen. -En los que I0huUos después de las sangrías, padecen melancolía ó mucha ílema. lam- SanguijueIas.-\ los que temieren ventobien en los muy coléricos, han de ser » 'S sas SHja,ias pónganles tres ó cnalro sanguisangriasfmoderadas, y ron mucha discre- jlu;|;ls 0n las pantorrillas, después de haber cion,? en particular á los que sobreviene la rjU(.sto una ventosa seca. Su modo de aplicalenlura por haber trabajado mucho; y carias se verá en el capítulo 57 de este libro mas moderadas serán las sangrías en los que i hasla que chupen dos ó tres onzas de sa'nllaman empachados ó de nimia venere: á gri}. Habiendo el enfermo[de antes padecéoslos tales directamente dañan las sangrías, ,i0 <ie evacuaciones de sangre de espaldas, y entonces se suple con confuí lalivos, ó con y estando por enlónres .detenida, conduce ventosas sajadas. Lo mismo se puede en- mpn e| aplicar unas tres} sanguijuelas á la« tender con los Jque fácilmente, se desmayen venas almorráneas al modo dicho, en las sangrías, l a.nibien para sangrar mas Friegas, cómo se hacen.— Las friegas y liú menos seobseivael tiempo del año: la gaduras.se dan con el mismo intento, cotierra en donde se halla, si es caliente, ó de mó"d¡'ch„ queda de las ventosas seras, esgente dejativa, la edad, y disposición del (ando antes evacuada la primera región con enfermo: y según aquestas circunstancias. sa,lfr| ¡as purgas y ayudas. ^.El modo de conducen mas ó menos las sangrías E1 ,|-,r |as sangrías con intención de reveler ó tiempo para sangrarlo ha de ser luego des- llamar de la parte distante, es el siguienpues de haber lomado alimento, ni con es ti- le¡ empiézanse á dar las friegas con un pa-

tiquez del \ ¡entre, ( orno que.Uj, dicho; ni en ,-,0 a|g() áspero de los estremos o de la parla maVor fuerza de las accesiones, sino, .. ; , , . . . ... • •

cuándo algo se mitigan: oxeptúase cuando lü ",as (JlslanUí ácl mal Pa,a duudo i0 lim0~ fuere forzoso. ro llamar, y poco á poco so va subiendo

URBO i CAPITULO LXXV. 171

hasta corra del lugar de donde se quiere re- el régimen ordinario: solo se advierte, que velero llamar; y hecho oslo, se vuelven á cuando la calenfura osla muy ardienle, cnharer las friegas, de arriba empezando; con- lóneesno'se les echa areilo ni mantera, porviene a saber, desde la nuca ó desde los que fácilmente se inflaman. Tampoco se hombros, cuando se quiere aliviar la cabe- echa el caldo déla ayuda muy caliente en za, y asi en los oli os accidentes, poco á p.ico las calenturas de cólera, sino que esté entihasta los estreñios, conviene á subir; hasla biado.

los piés ó panton illas, lo cual se hace para Sudores. -Cnanto se inclina la naturaleza que con las primeras friegas se muevan los á «fiarse por la circunferencia, como es el humores, los cuales en las segundas friegas SI,í,or' Gonces conviene ayudar á la naluse tiran abajo _ raleza, no dando rosas muy calientes, en

El, nodo de' dar los ligaduras para llamar Pelicular en tiempos 6 tierras calientes, ó [reveler.-El modo de darlas ligaduras, mirai,<1& ^'empre el atemperar en calor, y también ron la intención de reveler ó de lia- dar de ,os pí,|vos de W#- mar, se ponen las ligaduras empezando des- do ó 3 faUa dfil Polv0' de la as,a de vena" de luego romo cuatro dedos del lugar de tfo ™ ag"a d(1 borrajas ó de cs-

donde se quiere ¡llamar, cuando el frío lo co, zone, a 6 ™ a,0,e' y abrigarle medianapermitiere, dejándolas un ralo; pero no men,R También son buenos otro* confórtenlo ni tan recio, quelas denías parles se la,ivos' romo foral ° pi(M,ra h"'zar* 0 ,a mortifiquen; v asi se irá hácia abajo ligan- rai/ ('e ,a ^t*?*** 6 d° la do, v desatando poro á poco hasta llegará ra' que j"n,ampnlft P™vrCan a sudor, los estreñios (le los piés ó de las manos. I Vihüas ó unturas cuando se aplican -Las

/>^.v,-Cuanrio en dichas calenturas á pilimaS para pl l,!gaí,° 0para H cor"nn' y los principios sinliereel paciente amar°ura °,raS »n,,,ras- snn b"^»s del S(',p"

cn la bora. sed, dolor del estómago ó en el ,¡m° dia' Sa,V° C"an',,, SOn nienesler an,es vientre alguna morion, enlónces^nviene C"ando no convienen las unturas, esenanal segundo ó tercero dia de la calentura lo- do va sali,'rf"1- ó cuando «puntan para samar una purga, según la complexión óhu- ,¡r ,as rórfhVhtfái en los tabardillos ó virucmor y fuer/as del (paciente, las cuales pur- ,as' v otras semejantes, gas se bailarán en el calálago de losmedi- Después de las calenturas.— Finalmente, camenlos; aunque casi siempre es mas segu- habiéndose ido la calentura por buena enroque preceda una sangiia a la purga, sis, ya sea por sudor, sangre 6 cursillos,

fomi lorio.— También conocido el hastio y conviene sin embargo, siempre evacuar las amargura de la boca con alguna inclinación reliquias que suelen quedar, como es con de trasbocar, conviene muy bien un vomi- una purga minorativa, sepun la cualidad torio dado á los principios, como el según- riel humor que hubiere predominado, la do ó tercero dia de la calentura, sin dar los cual comunmente se da después del catorjarabes pnparalivosjy >ehan de dar dichos CPI10 „¡a. promliendo algunos jarabes provonutorios según la robustez del enfermo, polvos, que se hallaran en el catalogo, los rúales, dados a tiempo, con las señales En los de la complexión caliente y seca, susodichas, suelen ser tan provechosos, que para preservarlos de ta hética, se darán solo con uno de ellos so quila ó mitiga la ca- s¿/mw.— También suelen dejar ciertas caenllira" ' lenturas, en particular en personas de com-

/fyudas.-\.as ayudas conducen mucho en plexion caliente y seca, un calor demasiado, •stas caleuturas , en particular cuando fal ta c»n mucha sed; y para preservar a semejan-

,72 DE tAS CALENTURAS C5WHNUAS.

le enfermo rm le asalte poco a poco alguna calentura hética, se W ti ¡u nn por seis ú ocho (lias cotia tiiíiñ una en ayuna-; una escudilla, o bu-na laza del suero cot ido con un poco de azúcar y bien clarificado; y que después en aquellas dos horas ni coma ni beba. En intermedio, habiendo estitiquez del vientre, usar de ayudas emolientes frescas, ó tomar un cafmlo de cañafislola, desliedla en agua de cebada con una rajila de canela cocida,

reconozca ningún alivio, antes bien ".r¡ notable postramienio de fuerzas, entonces no conviene aumentarla dicha eva.-uarion, afiles bien aliviar a la naturaleza en lo (pie buenamente se pudiere; pero que na sm doteniendo la dicha evacuación con medicamentos fuertes.

Movimiento sintomático.— V.uchn mas alivio se ha de procurar a los enfermos, á los cuales vinieren semejant es evacuaciones en

... , , , inlro día que no sea critico, porque entonces

que se podra lomar una hora antes de ce-l , . , .

. , .. . la« tales evacuaciones son sintomáticas y

nav. Adviei tese, que este suero no se ha de

dará los que 'padecieren debilidadjpai licular en el estómago, ó de suyo fueren de complexión fria y húmeda.

malas, porque denotan mucha fuerza de la enfermedad, y poca de.' enfermo.

Advertencia del movimiento de tos dios criticón —Fuera de estas anotaciones se. advier-

te ¿o??, días críticos.— Los días crilicns 6 te, que los vómitos aun en uno de los dias judicatorios, son cié ¡ÍVs dias, en los cuales'criticos, cuando son de muy poca cantidad sejuzga la enfermedad cuando res-ilta aVgu-jy muy Irabajosos, son asi mismo malos, com evacuación ó conmoción en bien ó e„ ¡mo también cuando en un dia critico sale mal; y es muy necesario atender á otlcs.j<le las narices una gotita de sanare negra; así para formare! concepto de la enferme- P0^"" a*1' g0,¡,a- tnm() los v<',!I»'t°s dad, como para aplicará sus propios tiem-ím,,y <**«»>y trabajosos, denotan que no pos los medicamentos, según varias veces i"'®*»* "¡'«"raleza por su mucha deb.lise hace mención en la cura de las calenturas ,la,J. ***** Io diifl0so * de su ene-

continuas; (Movimiento critico con alivio) de """romanera que cuando la naturaleza en la en~| Cucile* son lux (lias criticos.-Los dias enfermedad mueve algún humor en uno de lieos y judicatorios son, contando el primer losdias críticos, ya sea por sudor ó por (,i;t (,,! la calentura inclusivamente, aunque .... , haya empezado, ó que se haya advertido ó

sangre de las narices, ó por otras partes J 1 ^

.... sentido al anochecer, y ese sera el primer del cuerno, ó por cursos, o vomilos, siendo ," ...

,. . , , . día critico, después el tercero, el quinto,

con notable alivio del enfermo, como es , .... , . • i

después el séptimo, el nono, el undécimo, el ausentar,.., ó mitigarse la calentura, ú olros (lédm0 {mm (l| „(,( .,no ^,¡mo; a vig0_

graves accidentes, que Antes de la dicha simo p|.¡m0 y c, vigésimo octavo, y algunas evacuación había, scaj cualquiera de estas vm?8 fc(| alaI.gsm hasla d lr,inla y'uno y el evacuaciot.es. entonces de ninguna mane- (n,illla y CIia(r0. pnro „tl0sdiasde estos se ra cot.viene atajar semejante evacuación, obscrvan mas qilt. (HIOs: de |os que mas se sino permitirlo, pues es señal do salud: y ()bs(lI.v.m vsci ^lWo¡ y h.egn el calorceen |esle caso, cuando se conociere ser nece n(). y c„an(j0 |a enfermedad propasa estos sario, so puede ayudar á la naturaleza, pe- ú¿ii¡ sot)resa|(>„ Cn sus crisis el dia vigésiro con cosas muy benignas. m0 p,.¡m0 y el Veinlíocho.

Movimiento crítico sin alivio.— Obsérvase ¡ también, en caso que la tal evacuación se alargare de tal manera, que el enfermo no

Liimo i CAp/ruro LXfrVi.