Leyendas españolas · Unidad 11 de 180
Unidad 11 · LA JUDÍA. 17
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
LA JUDÍA. 17
Tu mirar fascinado oscura venda,
O no ves cuál se tiñe Mi vida con la sombra de la muerte ? i, Y el oro vil endulzará la suerte Que me labra tu fria indiferencia? Qué me importan el oro y la opulencia ?
Soi mujer y te adoro : Tu amor es mi riqueza y mi tesoro. » Una segunda vida aquel momento, Veloz difunde animadora llama
De activo sentimiento Por el ibero confundido. Inflama Nuevo calor sus venas, y circula Con él dolor estraño, que estimula ^%^
Sus vorazes afectos. Tiembla, siente Que del rendido corazón se exhala,
Cual de volcan ardiente, ígnea erupción ; que, cual estiende el ala Rápida el ave desde la alta cresta,
Y por los aires se remonta, y presta De la vista del hombre desparece, Así en nueva región su mente vaga ,
Y en ella lo embriaga .Sabor de incierto goze. Le parece Salir del mudo abismo de la nada,
Y que fué un sueño torpe, una mentira
Su existencia pasada. « Mujer, divinidad, visión, portento, » Clama en estasis ciego, « ¿á dónde aspira Tu vida inesplicable ? ¿ á qué tormentos
18 I^ JCDÍA.
Me deslinas ? ¿ Qué nuevas y terribles Amarguras preparas, qué quimeras Dolorosas al hombre en quien imperas ?
Los lazos apacibles Del amor, sus espinas y sus gozes ;. Son para ti, son para mí ? Disipa Mi confusión. » — « Insano ! desconoces El don de que el humano participa, »
Responde la doncella, c Cuando inefable unión vincula y sella Ciencia y amor; cuando la esfera baja Deja el amor, donde su leí se ultraja ,
Y con el ser que adora. Se identifica en la región, do mora Perene fuente de inexhausta vida. No es para ti ; no es para mí la ofrenda Con que la humanidad paga aturdida Tributo á leí universal. Descienda A ese vil fango de placer oscuro Vulgar amor, cual en el seno impuro Se abriga de la imbécil muchedumbre. Yo te adoro ; yo muero de adorarte : Yo desfallezco en lenta pesadumbre Por tu amor. Yo tu amor en toda parte. Como vital atmósfera , respiro :
Yo á tus plantas espiro. Si en fuego igual tu seno no se inflama.
Empero de la llama.
Tenaz y abrasadora.
Que el pecho me devora ,
LA JUDÍA. 19
No es el voraz incendio Foco de infame dicha y vilipendio. Confundirme en tu ser; que te confundas Tú en mi ser ; que en aéreas y profundas Meditaciones, juntos y enlazados, Corran por nuestros miembros trasformados En jaspe inmóvil, fluidos sutiles. De esos que en los etéreos pensiles Elaboran los genios celestiales; Hé aquí mi aspiración : lié aquí la fuente
De las ansias mortales, Que el acerbo dolor grabó en mi frente. Tú, en los hondos arcanos del destino ,
Fuistes el señalado Para regir con cetro diamantino
Mi pecho atormentado. Para conmigo hollar, lejos del mundo, En la región del ámbito profundo, Senda encumbrada que los aires hiende, Do el verdadero amor su antorcha enciende ; O para abrir la tumba, si desdeñas Esperanzas tan nobles y halagüeñas, Donde impregnado de dolor y ultraje , De la infeliz Raquel el polvo baje. »
(]omo lijeras horas, se deslizan Los días del amor; mas un afecto Que desdeña el amor, como imperfecto