Leyendas españolas · Unidad 12 de 180
Unidad 12 · 20 LA JUDÍA.
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20 LA JUDÍA.
Nudo y mezquino cnlaze, en que se herizan Penas agudas y tormentos graves, En medio de las pláticas suaves ; Un arrebato, un frenesí que liga Con algo mas que amor, el desaliento De la imaginación, y ansiar sediento,
Que el placer no mitiga, D^ fantástico bien, estraño al mundo, tín giro desigual y vagabundo, Del tiempo burla el curso y las barreras Que señalan las horas y los dias.
Así en dobles quimeras, Que engañan sus ardientes fantasías, llaquel y Suero unidos se embriagan ;
Y sin que satisfagan Meses enteros de estrechez, de hechizo, Quizá ilusorio, ni uno ni otro pecho, En el asilo estrecho. Qué de color rojizo Los siglos doran, lóbrega morada, Resto confuso de la edad pasada. Cual en oscura huesa se sepultan ; Y su existir al universo ocultan. De aquella soledad, ni un ser humano, Con pie indiscreto y con mirar profano, Turbó el silencio misterioso y triste. M saben lo que existe Fuera de aquellos muros, Donde ya mal seguros. En el olvido que su amor protege,
LA JUDÍA. ft
Pérfido lazo el porvenir les teje.
No lejos del castillo se levanta,
(]on copa espesa y con erguida planta,
Grupo de antiguos robles, A cuyo abrigo los altivos nobles De la comarca al rededor yacian, Sobre la muelle yerba, fatigados De la caza afanosa. Discurrían
De tiros acertados,
De ciervos y de osos,
Y de perros famosos.
Uno de ellos, Don Ñuño, que opulento,
Y atrevido, y violento, Con prepotencia impávida amenaza Cuanto á su dicha y su querer se opone,
<( Yosotros, » dice, « no entendéis de caza :
Don Suero sí que al riesgo no se espone,
Y se goza feliz en noble presa.» —
<( Cuál ! » pregunta un magnate : « cuál es esa? »— -
« Raquel es, la judía, » Contesta Ñuño, «que en dichoso dia
Huyó de nuestras manos
Y de otros mil cristianos. » Otro dijo : « Dejad esa materia,
O temed que Raquel con negras arles
Nos cubra de miseria. Ya su nombre es famoso en todas partes Por el alto poder de sus hechizos. » — « ¡ Los nobles de Castilla asustadizos, « Dice Don Ñuño, « sufren el denuesto,
Sf LA JUDÍA.
Que esos dos seres en la tierra imprimen !
¡ Que en diabólico crimen
Y en vínculo funesto Un noble de Castilla se despeñe ! ¡ Que huya de sus iguales y desdeñe
Su amistad y su trato, Por vil enlazo y prácticas horrendas ! Dónde está vuestro honor? ¿ dónde el conato De conservar intactas, como prendas De sangre pura, el nombre de Castilla
Y la fama inmortal de los abuelos ? » —
« Venguemos tal mancilla, » Grita la turba airada. « Por los suelos
Derroquemos el muro, Donde se abriga ese mortal impuro. » No dicen mas, y aprestan los caballos,
Y apresuradamente á sus vasallos Congregan, y arman, y su zelo escitan A consumar el crimen que meditan.
Desde encumbrada almena Ven los amantes nubarrón de arena, Que en tiempos de injusticia y de atentados Planes indican fieros y malvados ;
y á examinar envía Don Suero un hábil y zeloso espía La causa del rumor. Sábelo, y jura Que no será el castillo sepultura De su honor. Vierte el oro á manos llenas, Y á los suyos prepara y los provoca,
Y á guerra á muerte toca,