Leyendas españolas · Unidad 31 de 180

Unidad 31 · HEBMIGIO T COTONA. tOl

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

HEBMIGIO T COTONA. tOl

De áulicas formas y grotescos ritos.

V por los arrabales y distritos De la ciudad, sonaba á toda hora

De la industria el murmullo : animadora Melodía, mas grata al hombre sabio, Que la que arroja con impuro labio, Si emponzoñado galardón lo anima, Torpe lisonja en acordada rima. Vlli el pino, y el jaspe, y el acero. Bajo la diestra mano y el esmero De artíüce sagaz, la forma muda,

V tórnase joyel la masa ruda,

V el arbusto cerril en tela muelle. Fragua encendida y ponderoso fuelle Lanzan al mundo, aclivos y velozes, .S<')lidos bienes é inocentes gozes.

En el taller oscuro de un armero 1 rabaja sin cesar, torvo, severo De rostro y de modales, más adusto Que liviano, un garzón alto, robusto, De tufos blondos y de azul pupila ; l'n aire misterioso de tranquila Majestad lo circunda. Su destreza, Va en ablandar del hierro la dureza. Va en dar temple esquisito á tina espada, O lustre brillador á la acerada Cola, al escudo, al morrión y al peto, Le ganan el cariño y el respeto, Va de guerreros, ya de menestrales.

102 UERMIGIO T COTONA.

Buscados son sus dagas y puñales :

De habilidad sus obras son prodigio :

Común es su loor : su nombre Hermigio.

Al yunque un dia terminar procura,

Para un magnate espléndida armadura,

Que resiste á potente cimitarra.

Ya al yelmo aplica la pulida barra ,

Ya del broquel realza los contornos.

Con dorados y sutiles adornos.

'< Y qué ! » dice entre sí, dando un suspiro,

« ¿ Siempre en callado, siempre en vil retiro

Se exhalará mi vida, inútil, floja.

Desconocida y sin brillar, cual hoja

De arbusto retirado, que destruye

La ráfaga otoñal? Pues qué ! ¿ no fluye

Sangre en mis venas, que el valor inflama?

Qué ! ¿ no late mi pecho, si la fama

Lo halaga con su mágico recuerdo ?

¿ Por qué en labor de esclavo humilde pierdo

De ni i fuerza vital el noble jugo? »

Dijo, y de pronto se estremece Lugo

Con bélico alarido, y en la almena,

Y la torre, y la plaza, agudo suena

Clarín de alarma. Fórmanse anhelosas

Las huestes de Don Sancho; nebulosas

Las ráfagas de polvo que, á lo lejos.

Del alho dia eclipsan los reflejos.

Morisca tropa anuncian. De repente

Veloz impulso en la ardorosa mente

De Hermigio estalla. Su razón se ofusca ;

UERMIGIO Y GOTONA. 1Q3

No ya su mano laboriosa busca Punzón, marlillü, lima ni tenaza. El pelo ajusla ; endosa la coraza ; La espada empuña; loma la rodela; Ciñe el crestado morrión, y vuela, Desatentado, ciego, pero altivo. Llega á las puertas de la plaza. Ergivo, Que con su gente intrépido la guarda, Viendo aquella presencia tan gallarda, Sosi^echa que algún caso lastimero Deja al bravo adalid sin su trotero, V un bayo noble y volador le ofrece. Lo acata Ilermigio, monta y desparece.