Leyendas españolas · Unidad 33 de 180

Unidad 33 · HEBMIGIO Y GOTONA. 107

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

HEBMIGIO Y GOTONA. 107

La compasión lo doma y avasalla,

Y al ímpetu secreto se abandona. Ejemplo filé de esta verdad Goloua. Cual árabe que humilde se adormece Dentro la choza vil que lo guarece,

Y en brazos del dolor que lo acibara, Si tiene un sabio amigo, cuya vara Potente el sueño compasivo rompa, Dispierta en regio alcázar, cuya pompa Su mente aturde y su mirar sorprende;

Y él, que tan rara mutación no entiende, Ni aun o¿a dar asenso á lal prestigio ; — Cuando salió de su endeblez llermigio,

Y cerca de su rostro un rostro mira, Que un anhelar incógnito le inspira,

Y se siente apoyado en aquel seno, Cuyo perfume lo embriaga, lleno De inesplicable confusión, ni aun osa Librar la mente á la visión hermosa. Pasada aquella vaga incertidumbrc Que alarga el padecer, la nmchedumbre De contrarios afectos se deshace. Como la nieve espuesla al sol, y nace

De pronto, en lo interior del alma, un fuego Dcvor.idur, un desfrenado y ciego Desear, un proposito inflexible. De aquellos que en el curso bonancible

Y común de la vida escasamente Combina el hado: inagotable fuente De infortunios al hombre que se lanza.

108 HERMIGIO Y COTONA.

Sin calcular el riesgo, á la esperanza,

Y porque ardor intenso lo importuna.

Quiere torcer su giro á la fortuna.

Basta un instante para amar? —Conforme

En ese curso lento y uniforme

De negocios civiles que se llama

Sociedad, raras vezes el que ama,

Del verdadero amor las leyes sigue.

Fuerza es que el interés cambie ó mitigue

Del espontáneo afecto el puro brote ;

O bien que erguido el paternal azote

Norma al cariño y á la dicha traze.

Mas el que libre y desprendido nace

De torpes apetitos; el que siente

Dentro del alma impulso prepotente,

Que á designios escelsos lo encamina,

Ese con llamarada repentina

Se consume : ese en rápido momento

Bebe un siglo de amor y de tormento.

En el humilde asilo de Gotona

Tres dias pasa Hermigio, y se abandona

Dócil al blando yugo de la bella.

Su ardor caritativo y la centella

Juvenil aceleran la esperanza

Del recobro feliz. Mas ¡ qué mudanza

Labran esos tres dias en la suerte

De Gotona y Hermigio ! En lazo fuerte

Sus almas se ligaron : ambos juran

Larga íidelidad. Si se conjuran

En su mal infortunios, cuales postran

HEBMIGIO Y COTONA. 109

Tronos altivos, ellos los arrostran.

K Parto, » le dice Herraigio; « digno esposo

No es de ti un menestral ; mas ya anheloso,

De amor y de ambición suelta la rienda,

Piso arrojado mas altiva senda,

\ el esposo feliz que darte quiero,

^o será un menestral, será un guerrero. »

•cKg)p

lio HERMIGIO Y GOTOXA.

III.

«Hai algunos liornbres, que verdadcramenle soa buenos y sanios; poro suelen ser necios. »

Lozano, Reyes nuevos de Toledo.

-otl°-

Llena estaba la corte de Don Sancho : El antiguo salón, lóbrego y ancho, Apenas da cabida á los tropeles De cortesanos, que acudían fieles A dar la enhorabuena al soberano. El cual, en alto trono, acoge ufano Los homenajes públicos. Su diestra Don Gelimer ocupa, en quien se muestra, Junto con mano osada y triunfadora, Genio mordaz y lengua decidora. Ero, el obispo, ocupa el lado opuesto, Con ojo hundido y con torcido gesto. Como si levantado en santo arrobo. Mirara con desprecio nuestro globo. « Brava jornada, » dice el rei, « infanzones. Bravamente marchaban los pendones