Libro del conosçimiento de todos los reynos y tierras y señoríos que son por el mundo y de las señales y armas que han cada tierra y señorío por sy y de los reyes y señores que los porueen · Capítulo real 13 de 15

LVIII

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

LVIII.

P. 90, r. 2: vn Rio que nasce de los montes caspios. — Se refiere al Tarim-gol, que descarga en el Lop-nur ó Lago de Lop, en la pequeña Bujaria.

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LIX.

P. 91, r. 9: Este monte es luengo cxxv jornadas. — O estas jornadas, como medidas en tierra desierta y arenosa, sonménosquc las marítimas de loo millas, ó hay que rebajar de la cifra considerable cantidad, aunque se mida aquella desviación de los antiguos montes Cáucasos , desde su origen hasta la parte NE. del Birman.

LX.

P. 91, r. 15: jmperio Je vxbeco. — Scha Usbek, llamado también Asbck, Ertck y por los rusos Oziak, Jan de Captchac (Kamli, Kam-liú 6 Kin-tcha), nació en 1292 y subió al trono á la edad de 13 años por muerte de su padre Jan Toghtagú. Falleció hácia los de 1 341.

En el mapa de los hermanos Pizigani y en el catalán de 1376, las señales de Usbek campean desde las orillas del Dniéper á los montes Urales, y en el último de aquéllos vése su pendón arbolado en un bajel que navega por la mitad setentrional del mar de Sara ó Caspio. Además, una leyenda inscrita en los dos mapas junto á la ciudad de Sara, capital del imperio, añade que allí reside el emperador de aquella región setentrional, cuyo dominio empieza en la provincia de Burgaria y concluye en la ciudad de Organcio.

LXI.

P. 92, r. 12: vnascayt emperador de persia. — En otro lugar del cód. S., Besnacayty Benascayt; Bcnazcytdel cód. R.¡ Benascayt y Benacait del cód. N. — Abu Said Jan, el Caido de Raynaldo (Cont. de los An. ecl. de BaronioJ, por sobrenombre Baliadur

el Valiente), hijo de Aldjaptú, sultán mogol ó gengiscánida de Persia, nació en 1305, ocupó el trono en 1317 y murió en 1335.

LXII.

P. 93, r. 15 E este rio jÉufrates] se faxe tres partes. — La que entra en el Mar Rubro debe ser la misma indicada en las copias del mapamundi de Sañudo ( 1321) que existen en la Biblioteca de Bruselas (Cód. 9347 y 9404); ala que va por Damasco z por la tierra de Jafet z entra en el mar Mediterráneo apres de Armenia la menor» se encuentra en el mapa de los Pizigani y en el catalán de 1376, y es una reunión caprichosa del rio Dschian ó Djean con el afluente del Éufrates que nace del Ajur Dag.

LXI1I.

P. 94, r. 3: do arribo \$l arca de noe. — Todos los viajeros y cosmógrafos cristianos de la Edad Media convienen en lo mismo acerca del monte Ararat; pero unos dicen que no es posible subir á él y otros que sí, y que en su cima estaba el arca de Noe desbaratada; opiniones que se encuentran consignadas, la primera en el cód. S., y la segunda en los N. y R., cuyos textos suponen que el autor vió esc monumento bíblico diluvial. En cuanto á la roca constitutiva del Ararat, no muy á propósito para resistir el contacto del agua durante cuarenta dias y cuarenta noches, presumo que debe ser una traslación del célebre criadero de sal gema que se halla no muy lejos de aquel lugar, según nos refiere John de Mandevillc.

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LXIV.

P. 96, r. 10: z dizen que enes ta ciudad [Syras] fue fallada primeramente la astronomía. — Y también lo dice un rótulo puesto en el mapa catalán de 1376 junto á la ciudad de Ssiras.

LXV.

P. 97, r. que ay cient jornadas. — Así esta estimación como la de la longura del Mar Negro ó Golfo Pérsico, son evidentemente exageradísimas. Y como estas exageraciones se repiten á menudo, 6 yo no doy con el verdadero valor de las jornadas de nuestro fraile, según el país, 6 es que los números están equivocados por los copistas, en cuyo caso habrá que suspender todo juicio respecto de las distancias que se miden en el texto con aquella unidad itineraria.

LXVI.

P. 97, r. Benascayt emperador de Persia allego muy grand hueste. — Cuenta Mr. Deguignes en su Historia general de los Hunos (t. 111, p. 269), que « el año 13 18, Abu Said [Benascayt] no bien aplacados ciertos disturbios civiles de su imperio, habiendo sabido que Usbck acababa de apoderarse de Derbent y se disponía á penetrar hasta el centro de la Persia, juntó con la mayor diligencia escaso número de tropas para volar al socorro de sus amenazadas provincias y fue á sentar sus reales en las orillas del rio Cur ó Cyrus, en donde el amir Djuban, abandonando su residencia del Jurasan, fué á re un írsele á toda prisa á la cabeza de la gente de que disponía. Los soldados de Usbek, cebados en el robo y asolamiento del país que ocupaban, no

cuidaron de fortificarse en paraje á propósito, y su Jan, que veia disminuir por momentos sus fuerzas en aquellas operaciones, no juzgando oportuno aventurar una batalla con el ejército enemigo, ya poderoso, tomó el partido de retirarse. Mas no lo pudo hacer tan de secreto que Abu Said no lo supiera y tuviese tiempo de enviar en su persecución al amir Djuban, que le alcanzó y deshizo su retaguardia. » Y añade poco más adelante el mismo historiador (t. ni, p. 285): « Usbek Jan, que imperaba en el Captchac, invadió nuevamente los estados de Abu Said [ 1 334- 1335], el cual marchó inmediatamente al encuentro de su enemigo; pero llegado á Schiruan, el calor y la malignidad del clima le ocasionaron una grave dolencia, de la que murió al tomar un baño... Algunos escritores dicen que le envenenó Bagdad-Jatun, su mujer favorita, despechada y resentida de veleidades y tibiezas del sultán. »

En estos sucesos, alterados quizá por la leyenda ó por la celosa piedad de algún cristiano armenio, se funda, en mi entender, el relato de nuestro fraile.