Libro del conosçimiento de todos los reynos y tierras y señoríos que son por el mundo y de las señales y armas que han cada tierra y señorío por sy y de los reyes y señores que los porueen · Capítulo real 12 de 15

XLVIII

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

XLVIII.

P. 71, r. 8: el emperador merlinus tan ¿rus Señor de armenia la mayor. — No doy con este personaje. ¿Es Hulagú khan ó jan, primer emperador gengiscánida de Pcrsia, que se apoderó de Bagdad, derribando el trono de los Jalifas, en 1258, y después, por renuncia que hizo de aquel imperio su hermano Kublai, gran Jan de los Mogoles, reinó en dicho estado hasta el año de 1265 en que fué" su muerte? ¿O es Tamerlan (que suena bastante á Merlinus Tartarus)? Pero en tal caso debe suponerse prudentemente que la noticia se añadió al texto primitivo de este libro, por cuanto Timur Leng ganó á Bagdad en agosto de 1401, y los capellanes de Bcthcncourt salian de la Rochela para la conquista de las islas de Canaria en mayo de 1402, llevando consigo ' un ejemplar de aquél, que á haber contenido ya por ese tiempo la noticia de la coronación de Timur Leng, era preciso que su autor lo publicara ó concluyera de escribir á los 96 anos de edad, que generalmente no es la más á propósito para ocuparse en trabajos de esa índole.

XLIX.

P. 75, nota (1): E dqui son los ommes muy pequeños. — 'En el mapa catalán de 1375 se dice que los pigmeos tienen cinco palmos, y están representados varios de ellos en actitud de pelear con las grullas, pero no en al reino de Delini ó Deli sino en los confínes meridionales del imperio de Catayo. De todos modos, están bien léjos de donde Homero, Aristóteles y Plinio los ponían.

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P. 8o, r. 18: flamen magot que ñaue apres del castillo de magot. — La leyenda de Gog y Magog, hija de interpretaciones más ó ménos descaminadas de ciertas fantasías de Ezequiel, Daniel y San Juan, al entrar en los dominios de la ciencia geográfica, ha sufrido modificaciones por extremo curiosas. La tradición cristiana parece ser que situaba á ese pueblo ó territorio al occidente del Mar Caspio, como lo demuestra el mapa Anglosajón compuesto hacia los años de 871 á 901 ; aunque ya por ese tiempo los geógrafos árabes habían trasladado al extremo Oriente con el nombre de Jadjudj y Madjudj á los sistemáticos enemigos del pueblo favorito de Dios. Cristianos y mahometanos los tenían por gente descomunal (pigmeos ó gigantes), feroz y sin ley, que Alejandro, indignado de sus fechorías y delitos y no pudiendo vencerlos, se habia visto en la necesidad de encerrar, con trabajo digno de Hércules, en su propio país, más allá de los montes Caspios, con puertas inquebrantables de hierro (Januas Ferri , en Derbent ; 6 Porta Caspia de Plinio, en el desfiladero que abre paso del Mazandcran á la provincia de Teherán) ó tras extenso y elevadísimo baluarte, la famosa muralla de la China; de cuyo encerramiento se conocían desde los años de 890 á 1000, por supuestas referencias al viaje de Salam-elTerdjeman, verificado durante el* jalifato de Al-Wathec-billah, todas las maravillas, grandezas y menudas curiosidades. (V. Edris, clim. 6.°, sec. 9.*)

En el siglo xm ó xiv, admitida definitivamente por los cosmógrafos latinos la forma arábiga de la conseja do Gog y Magog, esta nación quedó relegada á la parte más setentrional de las regiones orientales del mundo conocido, y á pesar de que Fra Mauro la califica ya en su célebre planisferio de 1 549 de fabulosa , no por eso dejó de figurarse todavía en mapas de mediados del siglo xvii (Blaew, Sansón etc.). Observaremos, sin embargo,

que Marco Polo distinguió con admirable perspicacia el pueblo encerrado por Alejandro de los de Gog y Magog. Para él, el primero eran los Cumanos 6 Comanes, al N. del Cáucaso, y Gog y Magog los Ung (Unos) y los Mungul (Tártaros Mogoles).

Acerca de la naturaleza, carácter é historia de dicha gente, varían también los escritores que de ellos se han ocupado. Para unos son escitas; para otros, como se ha visto, tártaros (Conanes, Unos, Mogoles); para otros turcos; godos para otros. Este los considera como un solo pueblo, aquél como dos diferentes, y no falta quien tenga á Gog por el príncipe de la nación Magog. Según la relación de viaje de Selam-cl-Terdjcman, su estatura no excedía de 22 pulgadas y media; el autor del planisferio Borgiano los llama gens magna ut gigantes; y entre nuestros moriscos del siglo xv era opinión admitida que Gog y Magog se componía de gente mezclada: «son unas criaturas de tamaño de un palmo, y dellos como dos palmos, y dellos tan anchos como largos, y dellos tamaños como una almendra, y dellos quien tiene en el suelo una oreja y se cubija con la otra» (1).

El mismo autor de estas últimas frases añade poco después en son de profecía : « Su salida de estos es de las señales del fin del mundo; los primeros estaran en el Sam (Xam, Damasco, Siria), y los postreros en Jurasam (Jorasan); no toparan d'alfil, ni jabalí, ni culebra, ni alacrán que no se lo coman; se beberán todos los rios, etc. j>

Casi lo propio canta el morisco aragonés Mohamad Rabadán en sus Espantos del día del juicio:

Quando se rompa el Collejio Con que encarcelo Alexandro Los de Chuch y Machuch Y salgan á suelto bando;

( i) Recontamiento de los escándalos que an de acaescer en la cagueria de los tiempos en la isla de España, por un morisco valenciano. Fines del siglo xv.— Memorial histórico español, t. 5. 0

i6i

Saldrán tan grandes y feos, Negros y desemejados, Con tan diversos visajes, Tan langostados y tantos, Que harán apocar las agu s Y todas las provisiones

De los demás kalacadcs (de las demás criaturas).

Y el alfaquí mayor y muftí de la aljama de Segovia, Ice Gébcr, en la Suma de los principales mandamientos y devedamientos de la Ley y £unna (1462), cap. lviii De las señales del dia del juicio y fin deste siglo, dice: que una de ellas será el «que las gentes hablaran de la fin del mundo, y entonces verna Valmacib adacbei (el falso Mesías) y dirá que él es Allah y el Criador y crean con él y resucitará muertos... La ora saldrán los de Xeud y Meud, aquellos que encerró Alexandro y dañaran mucho la tierra y se apocaran las aguas y se encerraran las gentes en las fortalezas » (1)

Lo cual está conforme en sustancia con el rótulo de la carta catalana de 1376, inscrito al lado de lo gran senyor princip de gog c magog que reza: Aquest exeira en temps del antexpist; y tiene bastante que ver con el pasaje de nuestro texto (á la p. 85, r. 11): « E dizen los sabios de la tartaria que quando se conplieren los. vij mili, años de la era de adam. serán señores de toda la faz de la tierra . z que faran tornar todas las gentes del mundo a su ley z a su libertad. »

Una de las peripecias más singulares de la fábula de Gog y Magog es la que nos ofrecen el mapa de Andrea Bianco (1436) y el planisferio Borgiano. En aquél se estampa que Alejandro encarceló en Gog y Magog á las tribus judaicas. En el Borgiano, la comarca cerrada, habitación de aquella gente maldita, hállase dividida en dos partes desiguales por una montaña que se extiende de O. á E.; en la meridional se lee: prouincia gog in qua fuerunt

(1) Mem. hist. español, t. 5. 0

iudei inclusi tempere artaxorsis (sic) rex per sanan; y en el compartimento setentrional : magog in istis duabus sunt gentes magra (sic, magna, magna) ut gigantes pleni omnium malorum morum Quos iudeos artaxor (sic) rex collegit de ómnibus partibus persarum. Es decir, que al cabo de los siglos y por los tortuosos y oscuros caminos de la leyenda, el pueblo de Dios vino á dar en el país que sus profetas habían poblado de los hombres más impíos y espantables de la tierra (i).

La descripción de los dos castillos de Got y Magot y de la puerta que en uno y otro se apoya, hecha por el franciscano (á vista de ojos), se parece bastante á la de Selam-el-Terdjcman, donde se encuentra también indicado el rio de Magot ó Jiutnen Magoti de nuestro texto en el manantial que nace junto á la puerta férrea y entre los dos cantillos (V. Edris, 1. c), y que si á alguno de los rios conocidos puede referirse, es seguramente al Amarillo 6 Huang-ho. Pero á mi juicio deben tenerse por noticias nuevas la de que Gog y Magog son dos castillos formados por la naturaleza y compuestos de piedra imán ó magnita férrea; y la existencia en el imperio de Catayo de las dos ciudades Godiana, y Magodiana.

LI.

P. 81, r. gosman jmperator morroy. — Este título, que en los cód. N, y R. se lee: Costian imperator morreorum, bien pudiera ser una mescolanza de tres voces: una, mogola pura,

(i) Según Lclewel, los judíos continúan en la cárcel de Gog y Magog en lai cartas hidrográficas portuguesas de 1504; en el mapa de Ruysch (1507); en el gbbo de Schoner (1521); y añade que la historia de ese encerramiento está contada muy al por menor en el mapa de la Tartaria publicado por Ortelio en 1570, como así es la verdad. En su concepto, el haber confundido al pueblo de Israel con el de Gog y Magog proviene de la semejanza entre judei y la forma arábiga de Gog: jadjué.

galmin (grande); otra latina, ¡mperator , y la tercera mogola, murui, latinizada en plural, muruicorum , cuyo significado por ventura se explique con moreorum ó mureorum, habitantes de Moren ó Muren, país ó región de la Tartaria regada por el rio Muren ó Khara Muren.

LI1.

P. 81, r. 8; Los caminos ciertos para catayo. — No creo que hasta hoy se conociesen, por lo menos en su totalidad, estas dos grandes vías de comunicación entre Europa y la China, frecuentadas seguramente en el siglo xiv. La ruta que siguió Balducci Pegoletti en 1335 desde Azof á Catayo, es igual al primero de los caminos del franciscano á contar de Organcio ó Urgandj hácia China; pero en el resto difiere considerablemente, pues el viajero florentino tomó por Astracán y todo el N. del Mar, Caspio, y el religioso español traza su itinerario de Tana ó Azof yendo por tierra al S. del Cáucaso á buscar á Dcrbent, y á Norgancio á través de aquel mar, desembarcando primero en el golfo de Monumenti (Mcrtuoy). Del segundo camino indican también algunos trozos el mismo Pegoletti y otros viajeros, dejando, no obstante, en la oscuridad y en la duda el trayecto del Asia menor á la India. (V. Maltc-Brun et Huot, lib. xix y xxi.)

luí.

P. 83, r. 4: vna semiente que dizen monos.— Quizá el Mungo ó Mongo de la India de Clusio, Mondj de Ibn Batuta (Phaseolus Mungo L.), planta cuya legumbre pequeña y de color verdoso se halla en condiciones semejantes á la semilla descrita en nuestro texto, aunque, por una parte, el ser el monos «así como ajonjolí» y por otra, el pasaje de aquel viajero árabe que copio á seguida, me

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hacen dudar entre el mungo y la especie de mijo llamada por él addugby: «Estos Turcos [ó Tártaros] no usan pan ni alimento sólido algunoj preparan un manjar con un ingrediente que se encuentra en su tierra, parecido al anly (especie de mijo), llamado addugby i para lo cual ponen agua á calentar, y cuando hierve echan en ella un poco de dúghi. Si tienen carne, córtanla en pedacitos y la cuecen con ese grano. Después, al servir á cada uno su ración, vierten encima leche cuajada.)» (Ibn-Batuta, t. 11, ps. 364-365.)

LIV.

P. 85, r. 19: z en medio de esta tierra [Tartaria] es vna laguna de mar que dizen mare tabasum — Ignoro qué laguna es esta, porque dados los límites inciertos de la Tartaria, Tierra de Mogolin ó de Got ó Magot del franciscano, así puede ser el lago de Juju-nur como el de Lop 6 el Baijal, 6 una reminiscencia tradicional de mar geológico que antes ocupaba el desierro de Gobi.

LV.

P. 86, r. 10: sino/a/os. — En nuestros dias se han ofrecido á la pública admiración, mediante algunos reales, hombres con cara de perro ó cinocéfalos. Estos casos, considerados hoy por casi todo el mundo como fenómenos ó rarezas, en otros tiempos han servido para confirmar la existencia del genus bominum capitibus caninis de Plinio, Solino y Gellio, que más tarde Mayólo (Coll. 2, p. 31 ), y el P. jesuita Eusebio Nierembcrg (Hist. Nat., tít. 8, cap. 1, p. 132 ) dieron por vivos y efectivos entre las naciones de Tartaria.

En el mapa de los hermanos Pizigani (1367) hay una larga leyenda escrita junto al rio Tañáis, en Cumania, que trata también de un cinocéfalo.

i6 S

LVI.

P. 86, r. i z : Ene/ jnperio de catayo ay vn reynado que ái%en sctm. — Parte de los confines que en el texto se le señalan (los reinos de Samarcand, Bujaria y Trimic, si es el Thibet) corresponden al Sindhi antiguo, 6 sea la gran cuenca del Indus; mientras que al incluir su territorio el principio del gran monte Cáucaso ó cordillera del Himalaya y las ciudades de Catigora (Saigon) y Cuci (provincia 6 reino de Kuki), parece que nuestro geógrafo se refiere á la gran península que se reparten los reinos de Birmari y de Siam y el imperio de An-Nam. Es muy probable que estos datos contradictorios impliquen la confusión del £f//woccicidental (Sindhi) con el Scim oriental ó sea la India transgangética, prolongada hasta la China meridional.

LVI1.

P. 87, r. 3: agubilada. — Mi buen amigo el señor don Manuel de Goicoechea lee agulilada donde yo agubilada, derivando este adjetivo del ga/a/ hebreo 6 gialil arábigo: grande, ilustre; y creo que está en lo cierto. Téngase pues por viciosa aquella lección y el vocablo en su forma propia por equivalente á ilustrada, ennoblecida.