Misterio: tríptico campesino · Capítulo real 11 de 17

ESCENA VI

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

ESCENA VI

DICHOS. MARTÍN por la derecha

Mar. Patrona, sin duda la gente no se acuerda de que tengo un excelente apetito.

Car. ¡Olvidólo, mi alma! Agora mesmo faránle que yantar.

Mar. ¿Todavía está aquí este gentil y valiente al¬ deano? (Bajo á Carmina.) ¿Es acaso el dichoso depositario de esa divina gracia?

Car. Fáleme en cristiano, siñor.

Mar. Digo que si es el afortunado arcipreste ó ca¬ nónigo encargado de guardar esas santas re¬ liquias.

Car. ¡Ja, ja, ja! Non li hay en esta feligresía.

Mar. Lo celebro en el alma, porque advierto que yo, en cuanto me lo mandes, voy á orde¬ narme in sacris.

ESCENA VII

DICHOS, PACO y BASTJÁN por el foro

Paco Daca sidra, Carmina, que fieimos las paces y tos venimos sudorientos.

BaS. (Bajo á Carmina, por Miguel.) ¿Pasóle el enfadu?

Paco ( Acercándose temeroso á Miguel. ) ¡Eh, Miguelón!

(En tono festivo.) ¿Non quisieras que ficiéramos amistaes?

Mig. Fechas están por la presente. Bebei, que yo pago.

Bas. ¡Esu son homes! Daca, Carmina, daca una

media azumbre del tarral.

Mar. Oiga usted, santuario, (a carmina.) ponga otra media por mi cuenta, que no quiero yo ser menos rumboso con estos muchachos. Car. Fai'élo ansina. (vase por la izquierda.)

47 -

Bas.

Paco

Bas.

Paco

Bas.

Paco

Paco

Paco

Bas.

ESCENA VIII

DICHOS menos CARMINA

Fagamos solaz, que pronto habremos de tor. nar al maizal á pulsar los trebeyos. (se sienta con Paco junto á la mesa frontera á la que ocupa Mi¬ guel, cabizbajo.)

(a Martin.) Dígano, si le place: ¿piensa mar¬ char presto, siñor?

(Yendo á sentarse junto á Paco.) Quisiera conti¬ nuar mi viaje esta noche hacia Inhestó, si no encuentro á mi caballo cansado.

Fará mal. Non es prudente pasar de noche cerrá por la carretera.

¿Por qué (Bebiendo.)

¿Non ha oídu falar de las Xanas?

¿Las Chañas? Maldito si conozco á tan res¬ petables señoras.

Son... fades engañoses que facen á las gen¬ tes el mal de filu.

¡Ta, ta, ta! (sonriendo.) De filo pasen todos los males. A los que yo temo es á los que vie¬ nen de plano.

Non ría tan prestu. Agora mesmu ha llegau Pachu, con el gadañu al hombru, y jura que que ha vistu una cosa mu espantable mu cerquita de la Carbayera (pre^taudo atención.) ¿De la Carbayera? Frente á frente tengo la mi casona.

Jura y perjura Pachu que, tanimientras ca¬ minaba, ha guipadu en el caminu un gran bulto negro, y ha oídu ansina como sollozus apagaus.

(inquieto.) ¿Frente á la casona?

Y non atrevióse á pasar, y, dando un gran rodeu, escapó reblincando por un atayo, que á poco si non pierde las calces.

(En pie.) ¿Diz que un bulto negru? (Contenión dose y volviendo á su asiento.) ¡Bah! NinyeríaS.

(a Paco.) ¿Preguntasle si vido huestes?

¿Qué son huestes?

— 48 —

Bas. Son luces que Human en lo escuro, medro-

sucas, pero mu encendías, ansina como las chispas del sarmientu en el llar.

Paco Non vido sino el bulto mu espantable.

Mar. ¡Vaya, vaya! ¿No tendremos algún ladrón ó algún bromista de mala ley que quiera des¬ pejar el campo á su alrededor, haciendo creer á los bobos que es un fantasma?

Bas. Por sí ó por non, y al iespetive, non será el

fío de la mi madre quien se aventure de no¬ che por la carretera.