No más mostrador, comedia original en cinco actos; representada por primera vez en el Teatro de la Cruz el dia 29 de abril de 1831 · Capítulo real 11 de 20
ESCENA XI
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
ESCENA XI.
roiíA ISABEL _y FELIPE.
Isa. Felipe... vuelve en ti : tal vez... •{.» rplverá.
Fel. No señora , no i él no tiene mas qne valor, y su contrario... no me engañan mis pensamientos , ya nunca le veré.
Isa. {Llorando.y ¡ Federico! ¡Nuestro hijo!
Fel. Esa es la primera vez que pronuncia usted esa palabra : ¡ nuestro hijo ! Ahora llora usted; Ta es tarde.
Isa. Si; aunque se haga pública mi vergüenza, yo le quiero con todo el amor de madre ; cuántas veces se han abierto mis brazos para estre^ charle á mi pecho , ¡para llamarle hijo. lié... siempre se cerraban de desesperación... |^Ah, Felipe ! si hubieras podido leer en mi corazón, ■i hubieras conocido sus angustias, la lucha de •aa afecto» , me hubieras perdonado. Mi única
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consnelo era pensar en él» pensar en su porvenir, en su felicidad j sus bienes...
Fel. {Amargamente. ) ¡Bienes! ¡dinero! Síj ustedes creen que eso es todo. [Se levanta.) Una madre era lo que debia usted haberle dado.
Isa. ¡ Por Dios y Felipe !
Fel. Usted le amaba j y él no lo sabia.
Isa. ¡ Felipe !
Fel. Morirá sin que su madre le haya dado nn abrazo.
Jsa. ¡Por Dios!
Fel. Su orgullo de usted... usted es quien le asesina.
Isa. ¡ Cielos ! no , no ; no morirá : el cielo tendrá piedad de nosotros. Matilde y mis bienes y mi vida y todo lo doy si me vuelven á Federico.
Fel. A buena hora. ( Escuchando. )
Isa. ¿Qué es eso?
Fel. Silencio. (fNo oye usted? Ha sonado un coche.
Isa. Ha parado en casa. {Se miran, y se dan la mano para sostenerse : doña Isabel trémula.) Sí. ¿ Por qué hemos de temblar 7 El será , Federico.
Fel. Sí y le traerán moribundo.
Isa. Esto es demasiado padecer ; sepamos Cnanto antes.... {Se precipita hacia la puerta , y encuentra á Matilde.)
DOÑA ISABEL, MATILDE y FELIPE.
Mat. Tia y tia , tranquilícese usted j aqui está. Fel. ¿Isa. ¿Quién?
Mat. {Alegre.) Su sobrino de usted: el' viísconde. isa. Yo fallezco. {Cae en un sillón. ) ' ■ Mat. ¡Cómo... preguntaba usted por él , y cban-
(«)
do viene... jDios mío I socorrámosla: Felipe
I ay¡ me da usted miedo.
Fel. ¿Viene, eh? Mejor... rae matará también á mí, ó le vengaré. {P^a hacia el fondo ^ y Alatilde quiere detenerle. )
Afat. i Felipe ¡
Isa. Detente. ( En el fondo el vizconde. )
Todos. El es.
nrcHos y el vizconde.
JFel. Viene solo, no bay duda.
Jsa. Yo me muero.
^iz. ( Alegre. ) Vamos, ¿ qué ocurre? Están ustedes todos pálidos , consternados... {Se acer^ ca á su tía. ) ¿ Con que usted sabia...
75a. Todo lo sabemos.
P^iz. ¿ Y temblaba usted por mí ? ¡ Qué bondad! Pues ya sosiégúese usted, tia mia , ya estoy aquí.
Fel. {^acercándose al vizconde.) ¿Y Federico?
Mat. { Asustada. ) ¡ Federico I
Fel. {Con rabia.) Salgamos.
yiz. {Admirado.) ¿Qué? ¿Qué tiene este hombre?
Fel. Sígame usted.
riz. (/Para qué, para socorrerle? Es inútil... Su herida no vale la p«na.
Isa. ¿Qué dice»?
Mat. -Su herida!
Fel. i rio está mas que herido?
Viz. Un rasguño... Contra mi costumbre.
Todos. ¡Es posible I
Fel. ¡ Ah ! Vizconde , ¿no me engaña nsted?
Isa. ¿No le has muerto?
ris. ¡ Yo . Pues está bueno : si hnbiera sido un tirador como yo, podia apostarse doble contra
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• sencillo que ese hubiera sido el resaltado ^ pero como es un torpe , que en su vida las ha visto mas gordas y él ha sido el que por poco me... Fel. ¿ Cómo ?
/^/z. Primero le pinché en la mano... un arañazo, nada; entonces me plantéjyle dije: Señor mió, basta, ya hay sangre. ¿ Cómo que basta? gritó, volviendo á coger su espada : no señor j aqui ha de quedar uno de los dos ; defiéndase usted. Y se arroja sobre mí^ como un loco , sin gracia , sin método , contraviniendo á todas las reglas j cosa insufrible para quien se bate por principios. Y en el momento en que yo le grito , riéndome , que tenga mejor su espada , me hace saltar la mia.
Fel. ¿Le ha desarmado á usted?
F'íz. Contra todas las reglas ; sin embargo f lo confieso, se ha portado con honor, y sino es diestro, á lo menos es valiente.
Isa. (Reconozco la sangre que corre por mis ve- •«as. ) •
P^iz. Entonces me dijo generosamente : vuelva usted á tomar su espada-, y yo no quise: al fin le debia la vida,
Fel. (j.Es hijo mió! )