Nociones elementales de agricultura · Unidad 88 de 106

Unidad 88 · ií)6 NOCIONES DK AGRICULTURA.

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ií)6 NOCIONES DK AGRICULTURA.

grande en las fincas de campo del primero, y exportando la íibra llamada sosquU, como materia prima para las fábricas de Emropa y América del Norte.

La facilidad de propagación de esta planta depende de que se puede reproducir por pequeños turiones que nacen al pie del tallo de la planta matlre y tienen fibras propias, lo que permite asegurar ta vida del nuevo sor. Estos renuevos tienen caracteres peculiares que indican cuándo y cómo debe veriücarse el trasplante.

En la localidad en donde se cultiva el henequén se conocen siete clases que se distinguen con los nombres indígenas siguien'- tcs : Ghelén, Yaxqui, Sacqui, Cliucumqui, Baiqui, Quitamqui, Cajum.

El Clielén es silveslre y se encuenira en abundancia en los terrenos pedregosos de la costa, y aunque no se atiende su cultivo, se le juzga de primera clase, porque su fibra es blanca, fina y muy fuerte. Se cultiva en la isla de Cosumel, y por los ensayos que se han hecho en su trasplantación se cree que es el menos delicado y costoso.

El »Yaxqui se clasifica como henequén de segunda clase, y su nombre es debido á su color verde aterciopelado, más oscuro que el Sacqui. La penca es más pequeña que la de este último, pero la fibra es más suave y más fuerte. El Yaxqui sólo prospera en terrenos fértiles como los apropiados para la caña de azúcar y su fibra se deslina para la construcción de hamacas.

El Sacqui se considera como de tercera clase. Es de color más claro que el Yaxqui, y su íibra es blanca, larga, flexible y abundante. Los terrenos propios para esta clase son los pedregosos y los arenosos como los de la costa y Cichlum. Esta clase es la que más se ha cultivado y la que produce la mayor cantidad de henequén para la exportación.

El Chucumqui (4^ clase) es parecido al Sacqui, pero su íibra es más gruesa y menos flexible que las de las oirás clases. También se produce en terrenos pedregosos.

El Babqui (5* clase) tiene pencas delgadas y su filamento es menos abundante pero de buena calidad.

El Quitamqui (6* clase) no es de mérito.

El Cajum (7* clase) se produce poco, aunque se obtiene un filamento fuerte que se usa para cordeles.

El terreno en que se debe sembrar el henequén se prepara quemando los vegetales que en él se encuentran, volteando y sembrando algún cereal. Después de la cosecha se quema el tronco ó tallo de las plantas y se da una reja para dejar lista la (ierra.

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Ed los meses (le Abril y Mayo se abren los agujeros destinados á recibir las plantas, dándoles 25 centímetros de diámetro y 12 de profundidad, formando hileras que disten tres varas unas de otras, habiendo igual distancia de un hoyo á otro. Los plantíos de henequén tienen C4 matas en un mecate cuadrado. El mecate es una medida de longitud que tiene 24 varas de largo y el mecate cuadrado tiene 570 varas cuadradas.

Para facilitar las labores se divide el terreno en lotes según el tamaño, abriendo calles de seis varas de ancho que permiten el trabajo á los peones sin estorbarse.

La época más á propósito para el trasplante es la estación de las lluvias, y en esta estación el mes de Junio, verificándose esta operación con más facilidad después de la lluvia, pues los aguaceros preparan el terreno para recibir los hijos del henequén y también para arrancarlos de la planta madre. Se deben sembrar inmediatamente todos los que se arranquen en el mismo día, enterrando solamente el tronco inferior y se les sostiene con piedras que se arriman contra la planta para que quede erguida. La limpia constante del terreno es de lodo punto indispensable para asegurar el crecimiento rápido de las matas.

El tamaño que deben tener los ijijos pnra el trasplante es de 1/2 vara á 3/4 vara de alto, pues este tamaño es el que asegura el crecimiento más rápido y da más pronto hijos.

Todo plantío de henequén debe tener un lugar reservado de buena tierra para semillero. En este lugar se colocan los hijos que llegan á la altura indicada de 3/4 para evitar que su nutrición perjudique á la de la planta madre y de esta manera se asegura la reposición y ensanchamiento de cualquier plantío. Los semilleros deben estar dispuestos como el terreno ordinario, pero sólo recibe los hijos que se van sacando poco á poco, resultando que con el tiempo queda transformado el semillero en otro campo de henequén.

Como en las otras plantas de la misma especie, el indicio de que ha llegado el henequén al término de su vida, es que produce UQ tronco semejante al eje floral, llamado quiote, y que en el henequén se llama bob. Este eje floral produce hijos que se llevan al semillero y desarrollan plantas muy hermosas como las que provienen del pie de los troncos. Para asegurar el desarrollo de los hijos se corta el vértice á una altura de 2 varas para evitar que florezca. Ha habido bob que ha producido hasta 600 hijos.

La industria del henequén es de gran porvenir y puede decirse que aun está en embrión, pues cada día se están introduciendo) mejoras en los sistemas de raspadura para la preparación de la fibra del henequén*