Nuevas lecturas · Unidad 24 de 74
Unidad 24 · 76 SUEVAS LECTURAS
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76 SUEVAS LECTURAS
Kntonces sintió Mina que su indignación se calmaba de repente, que algo húmedo entraba en sus ojos, y toda la fiereza del jefe guerrillero se desplomó en un segundo ante aquella rebeldía de niños, sostenida ante la muerte con heroico tesón de hombres.
En su rústica oratoria, les gritó agitando el sable:
— ¡¡¡Brutos!!! Os perdono á todos... Pero desde hoy iréis siempre... ¡siempre!... ala vanguardia!...
Un inmenso clamoreo hendió entonces los aires, destacándose más alto que los gritos de júbilo y más fuerte que los alaridos de entusiasmo, este otro grito del batallón diezmado, verdadera fermentación de la sangre navarra:
— ¡A la vanguardia, sil., ¡pero borlitas, no!...
FABLAS DE DUEÑAS
FABLAS DE DU EN AS
(narración histórica)
Ben per está á os Reís D 'amaren Sancta María; Ca en as mu¡ grandes coitas Ela os acorr'aginna.
(D. Alonso el Sabio. — Cantiga ccxi.)
L 24 de Setiembre de 1230 murió en Villanueva de Sarria el Rey de León D. Alfonso IX. Salteóle la muerte con más prisa de la que él deseara; mas nunca fué con tanta, que pudiese atajar los males sin cuento que el encono del monarca leonés quiso deparar á los castellanos en su hora postrera.
Con las ansias ya de la muerte, ratificó el testamento en que dejaba por herederas de la corona de León á las Infantas D.a Sancha y D.a Dulce, hijas de su primer matrimonio.
So NUEVAS LECTURAS
Quedaba desheredado por ende el Príncipe D. Fernando, primogénito de la excelsa Reina I ). ' Berenguela de Castilla, su segunda esposa, y frustrada también la esperanza que, de reunir las coronas de Castilla y León en las sienes de este monarca, abrigaban cuantos en aquel tiempo querían de veras la reconquista y soñaban ya con la unidad española, que tan solo siglos después habían de lograr los Reyes Católicos Isabel y Fernando.
Cundieron estas nuevas sin necesidad de telégrafos, con la rapidez de las chispas de un incendio que se propaga; y las ambiciones personales, los intereses encontrados y cuantas pasiones grandes y mezquinas caben en corazón de hombre, se desbordaron de un cabo á otro cabo por ambos reinos, y salieron á la palestra, ni más ni menos que sucede hoy á cualquiera oscilación de un Ministerio; que con harta razón dijo un sabio de aquel entonces: «Como canes son los homes de toda edad, que non mudan sino de collares».
Levantaron pendones por las Infantas las ciudades de Compostela, Orense, Tuy y Zamora, el Maestre y los caballeros de Santiago y los más grandes señores de Galicia y Asturias. Decidiéronse por D. Fernando, Astorga, Oviedo, Lugo, Mondoñedo y Coria, y hasta en el mismo León aparecieron los ánimos divididos.