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Unidad 27 · FABLAS DE DUEÑAS 85
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FABLAS DE DUEÑAS 85
Venían también el Obispo de Burgos, don Mauricio (i), que era á la sazón confesor de la Reina, y el Canónigo de León D. Lucas, luego Obispo de Tuy, que era entonces su secretario y cronista (2).
inglés, castellano y vascuence, porque era doctísimo y tan versado en lenguas como de aquí aparece. Murió en 1247, y en su sepulcro del Monasterio de Huertas, donde fué sepultado, se leía este concepto expresado en mal latín: «Mi madre es Navarra: Castilla mi nodriza: París mi escuela: Toledo mi domicilio: Huertas mi sepultura: el cielo mi descanso».
(1) El Obispo D. Mauricio, llamado por Alonso de Cartagena el famoso, fué inglés de nación, y vino á España con la Reina D.a Leonor de Inglaterra, madre de D.a Berenguela. Fué muy familiar de esta gran Reina y su secretario espiritual, como Lupián Zapata le llama. Fué elegido Obispo de Burgos en 12 13, y puso la primera piedra de esta Catedral con San Fernando, las Reinas Berenguela y Beatriz y el Infante D. Alfonso, el 20 de Julio de 1221, cinco años antes que el Arzobispo D. Rodrigo diera principio á la de Toledo. Murió el 12 de Octubre de 1238, y en la magnífica estatua yacente de su sepulcro, que es de madera cubierta de cobre esmaltado, está su verdadero retrato. Dícese también que se halla esculpida su efigie encima de una columna de la puerta del Sarmental.
(2) Don Lucas de Tuy, llamado ordinariamente el Tíldense, por haber sido luego Obispo de Tuy, era entonces Canónigo de San Isidro de León. Fué varón muy docto y de gran piedad: hizo la peregrinación á los Santos Lugares, y escribió el Cronicón de España por mandato de la Reina D.a Berenguela, como él mismo confiesa en los prólogos: Ipsa enim (D. Berengaria) mihi Lucae indigno Diácono ut hoc perficerem imperavit. Escribió otras varias obras, entre las cuales existen tres volúmenes contra los Albigenses que en 1232 conmovieron hondamente la ciudad de León con revueltos y fingidos milagros. Fué elegido Obispo de Tuy por los años de 1239 y murió por los de 1249.
Acompañábanla además D. García Fernández de Villamayor (i), su mayordomo, la mujer de éste, D.* Mayor Arias de Finoxosa (2), que la servía de camarera, otras dos dueñas muy honradas de la cámara de la Reina, varios ricos homes de León y de Castilla, y hasta cien hombres de guerra de á caballo, sin contar los custodios del fardaje, que en varias acémilas cerraba la marcha.
Caminaba con gran prisa toda esta cabalgata, y tan largas eran las jornadas, y tan cortos los descansos, que en breves días, al caer de una tarde de Noviembre, dieron vista á la villa de
(1) Don García Fernández de Sarmiento, llamado también de Villamayor, por el Monasterio de este nombre que fundó junto á Lerma, fué un nobilísimo caballero castellano, de mucha virtud y entendimiento, escogido por la Reina D.a Berenguela á su vuelta á Castilla para ser su mayordomo. Desempeñó este cargo con gran fidelidad y prudencia, hasta su muerte acaecida en 1244. Fundó el Monasterio de Santa María de Villamayor de los Montes, de monjas Cistercienses, cerca de Burgos, donde yace sepultado. De su tronco descienden los Condes de Salinas, Ribadavia, Ribadeo y los Adelantados de Galicia, Condes de Castro.
(2) Doña Mayor Arias de Finoxosa fué mujer de García Fernández de Villamayor, y escogióla D.a Berenguela para camarera, al mismo tiempo que á su marido para mayordomo. Acompañó á la Reina en todas sus correrías, peligros y trabajos, y muerto ya su marido D. García, retiróse con D.a Berenguela al Monasterio de las Huelgas de Burgos, donde asistió á la muerte de esta Reina, y murió ella misma á los pocos meses. Vace en el Monasterio de Santa María de Villamayor, al lado de su marido.