Poemas · Unidad 5 de 50

Unidad 5 · 12 CULTURA

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

12 CULTURA

saca del fondo de la entraña el feto muerto allí como el pájaro en su nido.

COPO DE NIEVE.

Para endulzar un poco tus desvíos, fijas en mí tu angelical mirada, y hundes tus dedos pálidos y fríos en mi oscura melena alborotada.

Pero en vano, mujer! ¡No me consuelas! ¡estamos separados por un mundo! ;Por qué si eres la nieve, no me hielas? ;Por qué, si soy el fuego, no te fundo?

Tu mano espiritual y transparente, cuando acaricia mi cabeza esclava, es el copo glacial sobre el ardiente volcán cubierto de ceniza y lava!

EN UN ÁLBUM.

Alma, florece y canta, mas sepulta en la sombra tu música y tu broche; como florece la violeta: oculta, y como canta el ruiseñor: de noche.

SALVADOR DÍAZ MIRÓN I 3

Esconde el ideal de esos deseos a cuyo sacro fuego te consumes: hay ojos que interrumpen los gorjeos y manos que arrebatan los perfumes.-

Conserva siempre intacto, nunca visto, el frágil bien que con afán escudas: un amor como el tuyo, es ¡ay! un Cristo que tiene en cada confidente un Judas.

A BERTA.

Ya que eres grata como el cariño, ya que eres bella como el querub, ya que eres blanca como el armiño, sé siempre ingenua, sé siempre tú! El torpe engaño que el vicio fragua nunca se aviene con la virtud. Sé trasparente como es el agua, como es el aire, como es la luz! Que tu palabra, dulce armonía que tu alma exhala como un laúd, como una alondra que anuncia el día. presa en la sombra que flota aún, sea un arroyo sereno y puro do; al inclinarme como un sauz, mire las guijas del fondo oscuro y las estrellas del cielo azul!

AM.

¿Detenerme? ¿Cejar? ¡Vana congoja! La cabeza no manda al corazón. Prohibe al aquilón que alce la hoja, no a la hoja que ceda al aquilón!

Cuando el torrente por los campos halla de pronto un dique que le dice: atrás, podrá saltar o desquiciar la valla, pero pararse o recular jamás!

¿Por qué te adoro y a tus pies me arrastro? ¿Por qué se obstinan en volverse así la aguja al norte, el heliotropo al astro, la llama al cielo y mi esperanza a tí?

EN UN ÁLBUM.

Dicen que el nauta que frecuenta el hielo del yermo boreal, venciendo el frío, recibe a veces de ignorado cielo una olorosa ráfaga de estío.

¡Qué beso el de tal hálito de paso! ¡Qué fruición! ¡Qué delicia! ¡Qué embeleso! ¡Sólo un beso de amor produce acaso mayor placer que semejante beso!