Relaciones históricas y geográficas de América Central · Capítulo real 8 de 10
CAPITULO X
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO X
DE LO QUE EL DEMONIO ORDHINÓ PARA DERRIBAR AL PADRE Y ATAJAR ESTOS PRINXIPIOS
En este capitulo se refiere como por quitarles las mugeres el padre, le introdug^eron una para ver si hacia lo que predicaua, acechando para matarle si la acometía, y vista su malicia hizo demosunción de dexarlos, y ellos, an'epentidos y confusos le pidieron perdón y rogaron no los dexasse.
CAPITULO XI
DK ALC.r.VOS CASSOS ADMIRABLES QUE LE SUCCEDIO CON LOS VNDIOS AL SOBREDICHO PADRE
Siempre en el principio de las reduciones y primitiva yglessia de la cristiandad an succedido cassos milagrossos y admirables para acreditar Dios la dotrina de sus predicadores, para que assi sean bien oydos y recluidos; en esta, como se les hauia enseftado a estos nuevos cristianos ser embuste del demonio el que ellos tenian quando enfermaban, de que el que vían o hablaban en sueños era brujo y les caussaua la enfermedad, succcdio ir a llamar al Padre para que vissiiasse a un enfermo, sus parientes, dando por autor de su enfermedad a vn yndio con quien el paciente softaua a menudo, al qual perssuadio ser encaño y que se hiciesse cristiano y se encomcndassc a Dios, que rl le íavoreceria; hizolo assi y aduirtiendole hiciesse la cruz si viesse aljio, le volvieron;! llamar otro día, que le halló mejor, y dixo .uur vi^to al que le persseguia, con un jarro de cliicha, y que desperUindo vio :\ una perssona con mucha claridad, vestido del hauito del Padre, quo azotaua al que traia el jarro, y volviendo^st* a el le pusso las monos sobre la cabeza, con que se alió mas aliuiado.
Otro fue de un yndio cristiano que hauia mas de diez años que se hauia retirado a la montaña; dexando su legitima muger se hauia cassado con otra y afeándole su pecado no tubo emienda, y amenazando en la reprehenssion que le dio, proponiéndole si no se enmendaua, del castigo de Dios que venia muy presto, sallo de alli y fue donde la inñel a ayudar a derribar una roza de los parientes delia, y cortando un palo cayó y lo mato.
En otra ocassion le llamaron para una confession; yendo en compaftia de ocho yndios se armó un aguacero que procurauan ahuyentar a soplos; dioles a entender que sola la cruz a los cristianos era defenssa contra la tempestad, y quiso Dios, para su desen<>año, que el llegó enjuto y los demas hechos una sopa de agua, y desde entonces hasta los infieles tenían deuocion a la cruz.
A un catecúmeno enfermo, recorriéndole los principios de la fee le baptizó y al punto espiró.
CAPITUÍ.O Xü
OK L\ SAIJDA DE LAS MONTABAS Á LA CIUDAD DE LOS REMEDIOS
Siendo aui>sado el ^oucrnador de X'eragua del fruto que se habia liecho en los nuevos crisiiano> asta el mes de Abril de \b2i, \ oluio á cscreuir al Padre lo que ?>e ol<íaria de verlos en la ciudad.
donde al pressente estaua el señor obispo Don Fray Francisco de la Cámara, y aprouechándosse de- la ocassion los trujo muy en orden, hauiendoles primero comunicado el intento, que era para ser conñrmados; vinieron de buena gana y halló por lista entre todos 580; recivieronlos con mucho contento y fiesta, con saluas de arcabuceria y gente de a cauallo; entraron con danzas que se hauian hecho al propossito, y debaxo de arcos que los mismos yndios Ueuauan en procession muy lucida, el señor obispo los esperó en la yglessia, de pontifical, y en ella los confirmó, hauiendo estado seis días en la ciudad regalados y agasajados de todo el pueblo, de cuyo gouernador se despidieron para voluersse á la montaña.
CAPITULO XIII
DE LA SALIDA Á LAS SABANAS Y IDA DEL PADRE Á PANAMÁ Y BUELTA A SUS MONTAÑAS
En todo el tiempo que el Padre Adrián estubo en compañía de los j-ndios, jamás pudo acauar con ellos que dexassen las montañas y saliessen á poblar íl las sabanas, y vssando de vn ardid con ocassion de cierta enfermedad para irse a curar, les propusso como los quena dexar, y con las razones que les dixo, persuadidos, lo vno por sus vtilidades, y particulares respetos lo otro, vinieron
I en seguirle a poblar cerca de los españoles, donde
con su comunicación se les requería muchos hie-
^nes; con esta ressolueión, mientras quedauan haciendo vna sementera de maíz se determinó de ir á Panamá it alcanzar de su Pressidente les conccdíesse los priuilegfios necessarios para esta población, llenando en su compañía catorce perssona$ entre cazíques, cabras y capitanes, y en siete di as se vieron con el gouernador, con cuya Ucencia se
I embarcaron para Panamá, y en otros siete con el
Pressidente Don Rodrigo de Vivero, de quien fueron muy bien recividos, y les señalo de la caxa real para su sustento cierta cantidad, y al Padre
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hicieron las capitulaciones en nombre de Su Majestad, en que por diez años no pagassen tributos, ni hiciessen mitas, ni tuviessen servicio personal; concedióles el pueblo en la sabana donde ellos escogiessen, y otros privilegios; se voluieron ;l las montañas, donde fueron recluidos con mucho agrado y gusto, con la relación que los yndios hicieron de lo bien que en Panamá los hauian tratado; el mes de Henero con cincuenta dellos fué á la sabana, donde les ordenó vna sementera, y se volvió a tener la semana santa en las montañas, á confessar y hacer los oficios de aquel tiempo, en que el jueves santo salieron de diciplina veinte, y el viernes cuarenta.